{"id":80680,"date":"2006-11-01T10:00:00","date_gmt":"2006-11-01T13:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2006\/11\/01\/la-cortina-de-humo\/"},"modified":"2015-07-16T18:40:17","modified_gmt":"2015-07-16T21:40:17","slug":"la-cortina-de-humo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/la-cortina-de-humo\/","title":{"rendered":"La cortina de humo"},"content":{"rendered":"<p>En uno de los consultorios del servicio de emergencias infantil del Hospital de Cl\u00ednicas de S\u00e3o Paulo, Jo\u00e3o Vitor, de 1 a\u00f1o y 5 meses, acab\u00f3 de pasar por una inhalaci\u00f3n. Estaba engripado y a\u00fan tos\u00eda bastante, pero la respiraci\u00f3n ya se hab\u00eda calmado. &#8220;Vivimos en una casa con poca ventilaci\u00f3n, con solamente una ventana, y el aire se pone viciado&#8221;, cont\u00f3 su madre, Maria da Concep\u00e7\u00e3o da Silva Ara\u00fajo. M\u00e1s tranquila, sali\u00f3 con el hijo y la sala se qued\u00f3 vac\u00eda. Es un escenario bien diferente de los agitados meses de mayo, cuando el servicio de urgencia registr\u00f3 un promedio de 211 consultas por d\u00eda, o de junio, con casi 200 por d\u00eda. La b\u00fasqueda de inhalaciones fue intensa, ya que casi el 70% de los reclamos estaban relacionados con dificultades respiratorias, provocadas en gran parte por el tiempo seco del invierno, cuando los niveles de poluci\u00f3n tambi\u00e9n aumentan.\u00a0 Pese a los avances obtenidos en la \u00faltima d\u00e9cada en el control de la emisi\u00f3n de gases y part\u00edculas contaminantes, respirar el aire de S\u00e3o Paulo sigue siendo un acto de hero\u00edsmo, y no solamente para los ni\u00f1os. Se estima que nueve personas a\u00fan mueran por d\u00eda en la ciudad, v\u00edctimas de problemas cardiovasculares, respiratorios o c\u00e1ncer de pulm\u00f3n, directa o indirectamente asociados a la contaminaci\u00f3n atmosf\u00e9rica.<\/p>\n<p>Anualmente la contaminaci\u00f3n es responsable de la muerte de alrededor de 3.500 habitantes de la ciudad de S\u00e3o Paulo. Si se consideran solamente los impactos econ\u00f3micos, la p\u00e9rdida de estas vidas representa un costo total de 350 millones de d\u00f3lares, teniendo en cuenta los a\u00f1os de vida potencialmente productivos que fueron perdidos o la perspectiva de convivir con enfermedades cr\u00f3nicas,\u00a0 que reducen la capacidad de trabajo, de acuerdo con un estudio coordinado por Paulo Saldiva, docente de la Facultad de Medicina de la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP). Nelson Gouveia, que tambi\u00e9n dicta clases en la Facultad de Medicina de la USP, public\u00f3 en marzo en la revista Environmental Research un trabajo demostrando que S\u00e3o Paulo, la Ciudad de M\u00e9xico y Santiago, Chile, podr\u00edan evitar 150 mil muertes, 4 millones de crisis de asma, 300 mil ingresos en hospitales de ni\u00f1os y 48 mil casos de bronquitis cr\u00f3nica en un per\u00edodo de 20 a\u00f1os y generar una econom\u00eda de 165 mil millones de d\u00f3lares si redujesen los niveles de contaminaci\u00f3n a los par\u00e1metros indicados por la Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud (OMS). Otras investigaciones recientes revelan que el aire contaminado puede ser bastante perjudicial a dos grupos de la poblaci\u00f3n. El primero son las embarazadas, haciendo que los beb\u00e9s nazcan con menos peso y hasta interfiriendo en el sexo de los beb\u00e9s: en regiones m\u00e1s contaminadas nacen m\u00e1s hembras que varones. El otro grupo son los fiscales de tr\u00e1nsito, cuyo organismo sufre alteraciones tan intensas bajo el aire de la calle al punto de liberar en la sangre sustancias asociadas al infarto.<\/p>\n<p>Los veh\u00edculos son tambi\u00e9n los principales responsables de las capas de humo espesas y grises que se forman en el cielo de S\u00e3o Paulo.\u00a0 Pueden observarse con nitidez en el horizonte en especial en el inverno. Es cuando la inversi\u00f3n t\u00e9rmica -la formaci\u00f3n de una tapa de aire caliente pr\u00f3xima a la superficie que impide la subida del aire m\u00e1s fr\u00edo- dificulta la dispersi\u00f3n de gases y de part\u00edculas t\u00f3xicas. Las part\u00edculas no se diluyen y se tornan mayores con menos humedad. Las v\u00edas respiratorias del cuerpo humano producen menos moco que filtra las impurezas del aire, que as\u00ed entran en el organismo m\u00e1s f\u00e1cilmente, atacan las c\u00e9lulas de defensa del organismo y disminuyen la capacidad de resistencia. La garganta ara\u00f1a, los ojos pican. &#8220;Sin cuidados, el cuadro puede agravarse y abrir camino para inflamaciones de los o\u00eddos, crisis de asma y neumon\u00edas&#8221;, observa Roberto Tozze, m\u00e9dico asistente del Instituto del Ni\u00f1o del HC paulista.<\/p>\n<p><strong>Avances &#8211;<\/strong> Los contaminantes se originan esencialmente de los tubos de escape de los 7,6 millones de veh\u00edculos que transitan por la mayor ciudad brasile\u00f1a. El Programa de Control de la Contaminaci\u00f3n del Aire por Veh\u00edculos Automotrices (Proconve), administrado por la Compa\u00f1\u00eda de Tecnolog\u00eda de Saneamiento Ambiental (Cetesb) de S\u00e3o Paulo e implantado a partir de 1996, minimiz\u00f3 el problema al exigir que los coches salgan de f\u00e1brica ya con catalizadores e inyecci\u00f3n electr\u00f3nica, que controlan la emisi\u00f3n de contaminantes. El l\u00edmite m\u00e1ximo de concentraci\u00f3n de mon\u00f3xido de carbono fue sobrepasado 65 veces en 1997, pero solamente una vez\u00a0 en el 2005. De acuerdo con el estudio de Saldiva, que evalu\u00f3 la d\u00e9cada de 1996 a 2005, el Proconve tambi\u00e9n redujo los impactos econ\u00f3micos de la contaminaci\u00f3n, evitando 1.500 muertes por a\u00f1o, lo que representa una econom\u00eda anual, en t\u00e9rminos de productividad, de 150 millones de d\u00f3lares. &#8220;Mejoramos, pero a\u00fan estamos pagando una cuenta extremadamente alta&#8221;, comenta Saldiva.<\/p>\n<p>El Proconve parece haber llegado a un l\u00edmite. El dilema es de dif\u00edcil soluci\u00f3n: la inspecci\u00f3n peri\u00f3dica de los veh\u00edculos, aunque est\u00e1 prevista por la legislaci\u00f3n, no se da en la pr\u00e1ctica. Si el catalizador deja de funcionar, no hay manera de garantizar que ser\u00e1 reparado. &#8220;No qued\u00f3 definido c\u00f3mo el mantenimiento se llevar\u00eda a cabo, de qu\u00e9 forma y cu\u00e1ndo los conductores ser\u00edan convocados y qui\u00e9n correr\u00eda con los costos&#8221;, dice Jesu\u00edno Romano, gerente de la divisi\u00f3n de tecnolog\u00eda de evaluaci\u00f3n de la calidad del aire del Cetesb. La edad media del parque automotor de S\u00e3o Paulo es otro obst\u00e1culo. Seg\u00fan el Departamento Estadual de Tr\u00e1nsito (Detran) de S\u00e3o Paulo, la mitad de los carros que circulaban por la ciudad en junio de 2006 ten\u00eda m\u00e1s de diez a\u00f1os.<\/p>\n<p>Si los niveles de mon\u00f3xido de carbono alcanzaron alturas aceptables, las emisiones de ozono y de material en part\u00edculas, a ejemplo del zinc, del manganeso, el n\u00edquel y el plomo, a\u00fan superan los l\u00edmites establecidos por la legislaci\u00f3n brasile\u00f1a. &#8220;Cualquier veh\u00edculo, a\u00fan con la tecnolog\u00eda m\u00e1s moderna, emite elementos precursores del ozono, aunque de manera reducida&#8221;, comenta Simone Georges El Khouri Miraglia, profesora del Centro Universitario Senac e investigadora del Laboratorio de Contaminaci\u00f3n Atmosf\u00e9rica de la USP.<\/p>\n<p>El control de las part\u00edculas no es para nada sencillo. Son emitidas b\u00e1sicamente por los tubos de escapes de los camiones, movidos con gasoil, que constituyen una flota a\u00fan m\u00e1s antigua: casi el 70% de los camiones de S\u00e3o Paulo sali\u00f3 de la f\u00e1brica hace m\u00e1s de diez a\u00f1os. Adem\u00e1s, la ciudad de S\u00e3o Paulo es un paso para los camiones que vienen de otras regiones del pa\u00eds.<\/p>\n<p>Quienes sufren bastante con esa contaminaci\u00f3n son los inspectores de tr\u00e1nsito. &#8220;Los gases sofocan y dejan el rostro negro&#8221;, cuenta Waldir Bravo, que durante a\u00f1os trabaj\u00f3 en el cruzamiento de las avenidas do Estado y Merc\u00fario, en el centro de S\u00e3o Paulo, antes convertirse representante del personal en el Consejo de Administraci\u00f3n de la Compa\u00f1\u00eda de Ingenier\u00eda del Tr\u00e1nsito (CET).<\/p>\n<p><strong>Riesgo de infarto &#8211;<\/strong>\u00a0&#8220;Yo permanec\u00eda seis horas de pie, de frente para la avenida Marginal, encima del puente das Banderas, con camiones y carros pasando de los dos lados, sorbiendo todo aquel humo concentrado, sin tener hacia adonde huir&#8221;, describe Venceslau Coimbra, t\u00e9cnico de tr\u00e1nsito que particip\u00f3 en un estudio coordinado por Ubiratan de Paula Guimar\u00e3es, m\u00e9dico del Instituto del Coraz\u00f3n (InCor). En un trabajo publicado en el European Heart Journal, Guimar\u00e3es evalu\u00f3 a 50 trabajadores de la CET -los llamados &#8220;marroncitos&#8221;, por causa del color del uniforme que usan- que actuaban en las avenidas marginales de los r\u00edos Tiet\u00e9 y Pinheiros. En los meses de inverno, que se registran las mayores concentraciones de contaminantes, los trabajadores presentaron presi\u00f3n alta, disminuci\u00f3n en la variaci\u00f3n de la frecuencia card\u00edaca (el coraz\u00f3n se pone m\u00e1s r\u00edgido, lo que puede ocasionar la muerte s\u00fabita) e inflamaci\u00f3n de los bronquios, que acababa por liberar para la sangre una cantidad elevada de sustancias asociadas al infarto, como la prote\u00edna C reactiva. &#8220;Suger\u00ed a la empresa hacer un seguimiento de largo plazo, para pensar en medidas de prevenci\u00f3n&#8221;, afirma Guimar\u00e3es. &#8220;La intenci\u00f3n es aprovechar el trabajo para modificar la legislaci\u00f3n y clasificar nuestra actividad como penosa&#8221;, afirma Luiz Antonio Queiroz, presidente del Sindviarios, entidad que representa a los trabajadores de la CET.<\/p>\n<p>Los efectos de la contaminaci\u00f3n atmosf\u00e9rica sobre la gestaci\u00f3n tambi\u00e9n son peligrosos. Gouveia verific\u00f3 que la exposici\u00f3n a niveles elevados de poluci\u00f3n (10 microgramos diarios de mon\u00f3xido de carbono adem\u00e1s de los patrones aceptables, por ejemplo) durante el primer trimestre de embarazo puede contribuir a que los beb\u00e9s nazcan con peso reducido -20 gramos menos, en promedio. El estudio, publicado en el Journal Epidemiology Community Health, compar\u00f3 los datos del Sistema de Informaciones de Nacidos Vivos (Sinasc) con los registros de contaminaci\u00f3n anotados por las estaciones medidoras de la Cetesb en los diferentes meses del a\u00f1o. &#8220;El mon\u00f3xido de carbono provoca baja oxigenaci\u00f3n de la sangre y el material hecho part\u00edculas perjudica la vascularizaci\u00f3n de la placenta&#8221;, explica Gouveia.<\/p>\n<p>La contaminaci\u00f3n en exceso parece interferir tambi\u00e9n en la definici\u00f3n del sexo de los beb\u00e9s. En regiones de S\u00e3o Paulo m\u00e1s alcanzadas por los contaminantes, hay un 2% m\u00e1s de ni\u00f1as reci\u00e9n nacidas que ni\u00f1os; en \u00e1reas de contaminaci\u00f3n menos intensa, el tanteador se invierte y nacen un 3% m\u00e1s de ni\u00f1os. &#8220;Reprodujimos la situaci\u00f3n en el laboratorio, con peque\u00f1os ratones dom\u00e9sticos, y los resultados fueron similares&#8221;, refuerza Saldiva, autor del trabajo, que ser\u00e1 publicado en la Fertility and Sterility. Los gases y las part\u00edculas t\u00f3xicas afectar\u00edan a los test\u00edculos. El cromosoma Y, que define el sexo masculino, ser\u00eda m\u00e1s susceptible a lesiones, permitiendo una relativa hegemon\u00eda del cromosoma X, responsable del sexo femenino.<\/p>\n<p>Los expertos concuerdan: la contaminaci\u00f3n atmosf\u00e9rica ser\u00eda una fuente menos de preocupaciones para los paulistas en el caso de que algunas medidas se implementasen. Y la implantaci\u00f3n del transporte p\u00fablico en cantidad y con calidad, la creaci\u00f3n de m\u00e1s corredores de \u00f3mnibus y la ampliaci\u00f3n de las l\u00edneas del metro, la modernizaci\u00f3n de la flota de camiones movidos con gasoil y la aplicaci\u00f3n efectiva del programa de fiscalizaci\u00f3n vehicular sumada a la educaci\u00f3n ambiental. &#8220;Fallamos en el di\u00e1logo con las administraciones&#8221;, observa Saldiva. &#8220;Produjimos muchos y buenos estudios, pero es la hora de transformar estos trabajos en pol\u00edticas p\u00fablicas.&#8221;<\/p>\n<p><strong>El Proyecto<\/strong><br \/>\nEl impacto de las exposiciones intrauterina y en las fases iniciales del desarrollo posnatal a los contaminantes atmosf\u00e9ricos en el desarrollo de alteraciones adversas en la vida adulta<br \/>\n<em><strong>Modalidad<br \/>\n<\/strong><\/em>Proyecto Tem\u00e1tico<br \/>\n<em><strong>Coordinador<br \/>\n<\/strong><\/em>Paulo Saldiva &#8211; USP<br \/>\n<em><strong>Inversi\u00f3n<br \/>\n<\/strong><\/em>361.802,28 reales y 188.272,68 d\u00f3lares (FAPESP)<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"S\u00e3o Paulo, Ciudad de M\u00e9xico y Santiago economizar\u00edan 165 mil millones de d\u00f3lares gastados en la atenci\u00f3n m\u00e9dica si mejorasen la calidad del aire","protected":false},"author":18,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[],"coauthors":[109],"class_list":["post-80680","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ciencia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/80680","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/18"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=80680"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/80680\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=80680"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=80680"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=80680"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=80680"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}