{"id":80696,"date":"2006-12-01T00:00:00","date_gmt":"2006-12-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2006\/12\/01\/un-brasil-mas-caliente\/"},"modified":"2016-03-02T18:07:29","modified_gmt":"2016-03-02T21:07:29","slug":"un-brasil-mas-caliente","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/un-brasil-mas-caliente\/","title":{"rendered":"Un Brasil m\u00e1s caliente"},"content":{"rendered":"<p>Ciudades que desaparecen bajo el mar y la Amazonia transformada en desierto no es lo que nos espera en el futuro inmediato. Pero existen, indudablemente, riesgos de aumento de la temperatura media anual en las pr\u00f3ximas d\u00e9cadas en toda Am\u00e9rica del Sur. Pueden asimismo surgir \u00e1reas casi des\u00e9rticas en el interior y en el nordeste, de acuerdo con los modelos sobre el clima del futuro, usando por primera vez los modelos clim\u00e1ticos regionales, desarrollados en el Instituto de Investigaciones Espaciales (Inpe). Se vislumbra un Brasil menos tropical y h\u00famedo, y m\u00e1s caliente y seco.<\/p>\n<p>Esas transformaciones pueden afectar la producci\u00f3n de energ\u00eda el\u00e9ctrica, en la medida en que el agua de los r\u00edos y de las represas se evapore m\u00e1s r\u00e1pidamente, y a la salud humana: enfermedades como la malaria y el dengue podr\u00edan propagarse m\u00e1s intensamente bajo un clima m\u00e1s caliente y h\u00famedo; y en un clima m\u00e1s caliente y seco, las dolencias respiratorias podr\u00edan tornarse m\u00e1s comunes. La econom\u00eda brasile\u00f1a, en especial la agricultura, puede adquirir otro perfil. Estimaciones anteriores, realizadas siguiendo modelos globales, ya hab\u00edan apuntado a la reducci\u00f3n progresiva en las cosechas de productos agr\u00edcolas b\u00e1sicos como el trigo, ma\u00edz y caf\u00e9, cuyas \u00e1reas de siembra tender\u00edan a moverse hacia el sur del pa\u00eds a medida que el calor aumentase.<\/p>\n<p>Al mismo tiempo, cobra fuerza una vertiente de investigaci\u00f3n que adiverte sobre la necesidad de acciones preventivas y para la urgencia de contar con semillas adaptadas a climas m\u00e1s calientes como forma de evitar el desabastecimiento de la poblaci\u00f3n. &#8220;Los escenarios clim\u00e1ticos futuros deben ser vistos como materia prima para estudios m\u00e1s profundos acerca de los impactos de los cambios clim\u00e1ticos sobre la biodiversidad, la salud, la agricultura y la econom\u00eda&#8221;, dice Jos\u00e9 Antonio Marengo Orsini, meteor\u00f3logo del Centro de Pron\u00f3stico del Tiempo y Estudios Clim\u00e1ticos (CPTEC) del Inpe y coordinador de ese trabajo. &#8220;Pueden tambi\u00e9n ser la base de pol\u00edticas p\u00fablicas que procuren reducir los prejuicios asociados a los cambios clim\u00e1ticos, por medio de la reducci\u00f3n del desmonte y de la emisi\u00f3n de gases de efecto invernadero&#8221;.<\/p>\n<p>Hasta ahora s\u00f3lo era posible imaginar los impactos de los cambios clim\u00e1ticos en Brasil por medio de las proyecciones de los modelos globales. Realizados por instituciones de Estados Unidos o de Europa, suministran una visi\u00f3n panor\u00e1mica a gran escala, con los promedios de las temperaturas continentales, no muy \u00fatiles para la evaluaci\u00f3n de los impactos clim\u00e1ticos regionales. Al tratar con una escala bastante menor, los modelos regionales indican, por ejemplo, si puede haber variaci\u00f3n en el volumen de agua de las cuencas hidrogr\u00e1ficas y as\u00ed prever problemas de abastecimiento en ciudades o de navegaci\u00f3n. &#8220;Es como si ahora mir\u00e1semos a Brasil bajo una lupa&#8221;, dice Marengo. Seg\u00fan Pedro Leite da Silva Dias, profesor de la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP), modelos regionales como el del Inpe pueden ser bastante \u00fatiles para entender procesos clim\u00e1ticos espec\u00edficos e intentar descubrir si la brisa marina continuar\u00e1 llegando a la ciudad de S\u00e3o Paulo o va a moverse la frecuencia de las tempestades de Paraguay hacia el sur de Brasil.<\/p>\n<p><strong>Vulnerabilidad<br \/>\n<\/strong>Los gr\u00e1ficos y mapas con las proyecciones de cambios clim\u00e1ticos, que emergen de las supercomputadoras del CPTEC, indican un aumento de 2\u00ba a 3\u00ba Celsius (\u00baC) en la temperatura media anual de casi toda la franja litoral y buena parte del interior de Brasil, mientras que en un \u00e1rea del norte de Amazonas equivalente al estado de S\u00e3o Paulo, el calentamiento puede alcanzar 6\u00baC. Esas proyecciones se refieren al escenario m\u00e1s optimista, que presupone el cumplimiento integral de las metas de reducci\u00f3n de la poluci\u00f3n del Protocolo de Kyoto. En ese caso, todo ser\u00eda hecho para evitar los da\u00f1os causados por el calentamiento global.<\/p>\n<p>En el otro extremo, el escenario pesimista presupone que nada ser\u00e1 hecho o que nada funcione para detener el calentamiento global \u2014\u00a0y las emisiones de gas carb\u00f3nico, uno de los principales agentes del calentamiento global, permanecieran altas. Bajo esa expectativa m\u00e1s sombr\u00eda, de acuerdo con las proyecciones del Inpe, una amplia franja que abarca a las principales ciudades de Brasil estar\u00eda sujeta a temperaturas medias anuales hasta 4\u00baC m\u00e1s altas. La mayor parte del pa\u00eds estar\u00eda bajo temperaturas medias anuales hasta 6\u00baC mayores y una peque\u00f1a franja de tierra al norte de Amazonas podr\u00eda ir m\u00e1s all\u00e1 y soportar aumentos de hasta 8\u00baC con relaci\u00f3n al per\u00edodo 1961-1990, adoptado en el mundo entero como punto de partida de los modelos clim\u00e1ticos.<\/p>\n<p>La distribuci\u00f3n y cantidad de las lluvias tambi\u00e9n se modificar\u00edan, seg\u00fan las proyecciones del CPTEC\/ Inpe. Las dos previsiones extremas ?de baja y de alta emisi\u00f3n de gas carb\u00f3nico? sugieren que podr\u00eda haber menos lluvias tanto en la Amazonia como en el Centro-Oeste, perjudicando as\u00ed la supervivencia de la Selva Amaz\u00f3nica y del Pantanal, que dependen de la humedad, como la Regi\u00f3n Nordeste. En el Sur y Sudeste de Brasil y en por lo menos la mitad de Argentina, los registros pluviom\u00e9tricos tender\u00edan a aumentar, aunque con una menor contribuci\u00f3n de la humedad proveniente de la Amazonia.<\/p>\n<p>Las primeras proyecciones del clima futuro en Brasil usando modelos clim\u00e1ticos regionales sugieren la posibilidad de eventos clim\u00e1ticos extremos con mayor frecuencia, ya indicados por los modelos globales, aunque no con tanto detalle. En la pr\u00e1ctica: lluvias m\u00e1s fuertes y cortas que resultar\u00edan en temporales m\u00e1s intensos que los que hay hoy, y por el contrario, sequ\u00edas m\u00e1s largas, que podr\u00edan transformar el semi\u00e1rido del Interior del nordeste en una regi\u00f3n casi \u00e1rida. Un promedio de 16 modelos globales del Panel Intergubernamental de Cambios Clim\u00e1ticos (IPCC), por ejemplo, ya hab\u00edan indicado una reducci\u00f3n de 40% en las precipitaciones de la Regi\u00f3n Nordeste de Brasil.<\/p>\n<p><strong>Lluvias atrasadas<br \/>\n<\/strong>De acuerdo con ese nuevo estudio, las lluvias podr\u00edan tornarse m\u00e1s raras, especialmente en invierno, cuando la Amazonia estar\u00eda sujeta a temperaturas medias 4\u00baC m\u00e1s altas y el sudeste, de 2\u00baC a 3\u00baC, en un escenario optimista. &#8220;Esa constataci\u00f3n es preocupante&#8221;, dice Marengo, &#8220;porque la primavera marca el comienzo de la estaci\u00f3n lluviosa en todo Brasil&#8221;. Si bien de hecho llueve menos en primavera, las lluvias de verano, que comienzan al final de octubre en el sudeste y en diciembre en el norte, podr\u00edan atrasarse dos o tres meses y perjudicar la oferta de alimentos, ya que son exactamente las primeras lluvias de fin de a\u00f1o, las que marcan el momento de la siembra del arroz, fr\u00edjol, ma\u00edz, soja y trigo. El verano que dej\u00f3 encallados barcos en medio de los r\u00edos secos y aisl\u00f3 casi 300 mil personas en los estados de Amazonas y de Par\u00e1 el a\u00f1o pasado, fue causada precisamente por un atraso de dos meses en la llegada de las lluvias.<\/p>\n<p>&#8220;La sequ\u00eda de la Amazonia en 2005 representa un tipo de episodio clim\u00e1tico extremo que puede volverse m\u00e1s frecuente en la segunda mitad del siglo XXI&#8221;, dice Marengo. Un estudio reciente del que es uno de los autores, muestra que la m\u00e1s grave sequ\u00eda de la Amazonia en el \u00faltimo siglo no ha sido causada por el calentamiento global o por el desmonte, como en un principio se alarde\u00f3, y m\u00e1s probablemente result\u00f3 de la superposici\u00f3n de aguas y vientos m\u00e1s calientes del oc\u00e9ano Atl\u00e1ntico al norte y al sur del ecuador \u2014\u00a0un raro fen\u00f3meno clim\u00e1tico que ayuda a explicar tambi\u00e9n el hurac\u00e1n Katrina en el sur de Estados Unidos. &#8220;Los escenarios de los modelos regionales que elaboramos pueden estar en el camino acertado, porque indican la posibilidad de que ocurran otros fen\u00f3menos similares a esa sequ\u00eda, que ya aconteci\u00f3&#8221;, dice el investigador del Inpe, que trabaj\u00f3 con los equipos de T\u00e9rcio Ambrizzi, de la USP, y Eneas Salati, de la Fundaci\u00f3n Brasile\u00f1a para el Desarrollo Sostenible (FBDS), en colaboraci\u00f3n con los investigadores del Hadley Centre, Inglaterra. &#8220;Tenemos que prepararnos para esas situaciones extremas&#8221;.<\/p>\n<p>Pero nada cambiar\u00e1 de la noche a la ma\u00f1ana. De acuerdo con los c\u00e1lculos preliminares del equipo del Inpe, la temperatura media se alterar\u00e1 de modo lento y gradual hasta 2030, siguiendo una curva suave \u2014\u00a0m\u00e1s precisamente, el inicio de una par\u00e1bola, que representa la acumulaci\u00f3n de gas carb\u00f3nico en la atm\u00f3sfera y debe reflejar tambi\u00e9n el ritmo del calentamiento global. S\u00f3lo entonces es que deber\u00e1n comenzar los cambios m\u00e1s acentuados, que culminar\u00e1n en ese cuadro m\u00e1s severo, de sequ\u00edas m\u00e1s intensas en el norte y nordeste y lluvias m\u00e1s torrenciales en el sudeste y sur, hacia 2070\u20132100. Hasta entonces, s\u00f3lo puede tenerse una noci\u00f3n de los impactos de los cambios clim\u00e1ticos, en base a proyecciones hechas por medio de modelos clim\u00e1ticos globales, que ofrecen una visi\u00f3n menos detallada que los abordajes regionales \u2014\u00a0tanto Argentina como Per\u00fa ya construyeron sus propios modelos, presentados en una conferencia realizada en 2005 en S\u00e3o Paulo, aunque aplicados en \u00e1reas menores que el modelo brasile\u00f1o. El deshielo de los glaciares de los Andes debe acelerar y reducir las cantidades de agua en las casas de los habitantes de las capitales y de las ciudades m\u00e1s altas de Per\u00fa y Chile. Uno de los modelos del IPCC sugiere que la Selva Amaz\u00f3nica puede mutar hacia una vegetaci\u00f3n m\u00e1s baja y menos densa &#8220;una sabana&#8221; hacia 2040. Una elevaci\u00f3n de medio metro del nivel del mar bastar\u00eda para causar resacas m\u00e1s fuertes y agravar la erosi\u00f3n costera. &#8216;Los holandeses ya est\u00e1n reforzando los diques&#8221;, afirma Dias.<\/p>\n<p>Pero, por supuesto: es imposible prever con exactitud el comportamiento de la temperatura, de la presi\u00f3n atmosf\u00e9rica, de la humedad, de la radiaci\u00f3n solar y de los vientos de superficie o de altitud por medio de las ecuaciones matem\u00e1ticas que integran los modelos clim\u00e1ticos. Igualmente los c\u00e1lculos sobre variaci\u00f3n de temperatura global sufren ajustes. El tercer informe del IPCC, elaborado a partir de im\u00e1genes con una resoluci\u00f3n gr\u00e1fica de 400 kil\u00f3metros cuadrados, preve\u00eda en 2001 que la temperatura media de Brasil subir\u00eda 1,6\u00baC en un pron\u00f3stico optimista y hasta 5,8\u00baC en uno pesimista. El pr\u00f3ximo informe, que se publicar\u00e1 en 2007, indica que el calentamiento puede variar de 2\u00baC hasta 4,5\u00baC respectivamente, en los escenarios de baja y alta poluci\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>Soja, monte y vientos<br \/>\n<\/strong>&#8220;No podemos afirmar si las precipitaciones en la regi\u00f3n Amaz\u00f3nica disminuir\u00e1n 50% u 80%, pero con certeza ser\u00e1n menores&#8221;, dice. Aunque cambios muy sutiles pueden resultar fatales. Dos estudios publicados este a\u00f1o, uno en el Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS) y otro en la Earth Interactions, revelan que las plantaciones mecanizadas de soja, al transformar las selvas en inmensas \u00e1reas abiertas, contribuyen a calentar el clima de la regi\u00f3n por ampliarse la cantidad de radiaci\u00f3n solar absorbida por la tierra y reducir la circulaci\u00f3n de agua en el suelo y en la atm\u00f3sfera. Monitoreadas por medio de im\u00e1genes satelitales, las \u00e1reas deforestadas presentan una temperatura 3\u00baC m\u00e1s alta que las de los bosques pr\u00f3ximos. &#8220;Adem\u00e1s de hacer que el clima se vuelva m\u00e1s c\u00e1lido&#8221;, expresa Alexandre Oliveira, bi\u00f3logo de la USP, &#8220;el ciclo del agua puede cambiar, transformando el ambiente en m\u00e1s seco y disminuyendo la circulaci\u00f3n de humedad en la atm\u00f3sfera&#8221;. En ese caso, los vientos de la Amazonia que llegan al sur y al sudeste, ser\u00e1n menos h\u00famedos, agravando los efectos de la sequ\u00eda sobre campos y ciudades.<\/p>\n<p>&#8220;Ahora precisamos aplicar los resultados&#8221;, dice Marengo, que cont\u00f3 con financiaci\u00f3n del Proyecto de Conservaci\u00f3n y Utilizaci\u00f3n Sostenible de la Diversidad Biol\u00f3gica Brasile\u00f1a (Probio) del Ministerio de Medio Ambiente (MMA), del Ministerio de Ciencia y Tecnolog\u00eda (MCT) y de Global Opportunity Fund (GOF) del gobierno ingl\u00e9s.<\/p>\n<p>Marco Aur\u00e9lio Machado, del Inpe, comenz\u00f3 a aplicar ese modelo regional para prever el impacto de los cambios clim\u00e1ticos sobre la agricultura brasile\u00f1a. Las conclusiones a las que est\u00e1 llegando s\u00f3lo agregan detalles a las obtenidas por medio de los modelos clim\u00e1ticos planetarios. &#8220;Las p\u00e9rdidas ser\u00e1n inevitables&#8221;, concluye Hilton Silveira Pinto, director asociado del Centro de Investigaciones Meteorol\u00f3gicas y Clim\u00e1ticas Aplicadas a la Agricultura (Cepagri) de la Universidad Estadual de Campinas (Unicamp). Investigaciones del Cepagri y de Embrapa Inform\u00e1tica basadas en proyecciones de los modelos clim\u00e1ticos globales sugieren que Brasil puede perder cerca del 25% de las \u00e1reas con potencial para plant\u00edos de cafetales en Goi\u00e1s, Minas Gerais y S\u00e3o Paulo, con p\u00e9rdidas estimadas en 500 millones de d\u00f3lares por a\u00f1o, si la temperatura sube 1\u00baC. Tres grados o m\u00e1s, y el \u00e1rea de plantaci\u00f3n caer\u00eda a un tercio del actual. Seis grados o m\u00e1s en la temperatura media anual, de acuerdo con las proyecciones m\u00e1s pesimistas tanto de los modelos globales como ahora, de los regionales, implican pr\u00e1cticamente la extinci\u00f3n de los cafetales de las tierras paulistas y de los actuales estados productores.<\/p>\n<p>El caf\u00e9 se asentar\u00eda entonces en las tierras hoy m\u00e1s fr\u00edas de Paran\u00e1, de Santa Catarina y de R\u00edo Grande do Sul, hasta llegar a Argentina. Asimismo, las plantaciones de trigo y girasol del sur tender\u00edan a tornarse inviables a medida que las temperaturas subiesen. En los \u00faltimos dos a\u00f1os la producci\u00f3n de trigo ya disminuy\u00f3 un 50% &#8211; como consecuencia el precio de la harina de trigo subir\u00e1 25% en 2007.<\/p>\n<p><strong>Huevos sin c\u00e1scara<br \/>\n<\/strong>&#8220;En los pr\u00f3ximos 15 a\u00f1os ocurrir\u00e1n alteraciones razonables en el escenario agr\u00edcola del pa\u00eds&#8221;, afirma Hilton Pinto, cuyo equipo elabor\u00f3 simulaciones tambi\u00e9n para otras culturas agr\u00edcolas: las plantaciones de arroz sufrir\u00edan p\u00e9rdidas de 30% en S\u00e3o Paulo y en Bah\u00eda, las de fr\u00edjol podr\u00edan caer un 21% en S\u00e3o Paulo y 41% en el nordeste, y las de ma\u00edz 16% en S\u00e3o Paulo y 71% en el nordeste, s\u00f3lo con 1\u00baC m\u00e1s en la temperatura media anual.<\/p>\n<p>Los animales tambi\u00e9n son motivo de preocupaci\u00f3n, porque igualmente decrece su metabolismo cuando el clima se hace m\u00e1s c\u00e1lido: las gallinas ponen huevos sin c\u00e1scara o mueren, las cerdas abortan, los lechones m\u00e1s j\u00f3venes mueren y las vacas producen menos leche. En una muestra de los que se pretende evitar, durante una ola de calor en septiembre de 2004, la temperatura se mantuvo 4\u00baC por encima de lo habitual durante algunos d\u00edas y caus\u00f3 perjuicios estimados en US$ 50 millones solamente en el estado de S\u00e3o Paulo. La perspectiva de tomarnos un caf\u00e9 de Argentina puede no s\u00f3lo ser un deseo de venganza de los argentinos luego de perder con la selecci\u00f3n brasile\u00f1a. &#8220;Definitivamente&#8221;, dice Hilton Pinto, &#8220;ya est\u00e1 ocurriendo un aumento de la temperatura&#8221;. Seg\u00fan \u00e9l, desde 1890 hasta hoy las temperaturas m\u00ednimas subieron 2,7\u00baC y las m\u00e1ximas 1,3\u00baC en S\u00e3o Paulo, estado que genera 35% de los recursos agr\u00edcolas nacionales.<\/p>\n<p>Otro augurio de que el tiempo puede no estar dispuesto a esperar: durante cuatro a\u00f1os seguidos, de 2001 a 2004, la producci\u00f3n de caf\u00e9 en el sur de Minas Gerais sufri\u00f3 un baj\u00f3n, porque la temperatura m\u00e1xima rebas\u00f3 los 34\u00baC. El calor m\u00e1s intenso lleg\u00f3 en octubre y sec\u00f3 buena parte de los j\u00f3venes y fr\u00e1giles capullos florales que dar\u00edan origen a los frutos. &#8220;Es muy poco probable que eventos clim\u00e1ticos como ese se deban solamente a una variable clim\u00e1tica natural&#8221;, comenta Dias, de la USP. &#8220;Puede ya ser una leve se\u00f1al del calentamiento global en Brasil y de los impactos que podr\u00eda causar&#8221;.<\/p>\n<p><strong>Menos lluvia y m\u00e1s sol<br \/>\n<\/strong>Los escenarios y los posibles impactos de los cambios de clima en Brasil en la segunda mitad del siglo XXI<\/p>\n<p><em>Regi\u00f3n Norte<\/em><\/p>\n<p>Escenario optimista (bajas emisiones de contaminantes): Temperatura media anual de 3\u00baC a 5\u00baC m\u00e1s alta, humedad del aire hasta 15% m\u00e1s baja y retraso en el inicio de la estaci\u00f3n lluviosa. Mayor cantidad de incendios y reducci\u00f3n en el nivel de los r\u00edos y en el transporte de humedad hacia las regiones del sudeste y del sur.<br \/>\nEscenario pesimista (altas emisiones de contaminantes): De 4\u00b0C a 8\u00b0C m\u00e1s c\u00e1lido, 15% a 20% m\u00e1s seco y retraso de la estaci\u00f3n lluviosa.<\/p>\n<p><em>Regi\u00f3n nordeste<\/em><\/p>\n<p>Escenario optimista: Hasta 3\u00baC m\u00e1s c\u00e1lido y 15% m\u00e1s seco. Reducci\u00f3n en el nivel de agua de las represas y en la producci\u00f3n agr\u00edcola.<br \/>\nEscenario pesimista: De 2\u00b0C a 4\u00b0C m\u00e1s c\u00e1lido y hasta 20% m\u00e1s seco.<\/p>\n<p><em>Regi\u00f3n centro-oeste<br \/>\n<\/em><br \/>\nEscenario optimista: De 2\u00b0C a 4\u00b0C m\u00e1s c\u00e1lido, con impacto sobre la biodiversidad, la agricultura y la salud de la poblaci\u00f3n.<br \/>\nEscenario pesimista: De 3\u00b0C a 6\u00b0C m\u00e1s c\u00e1lido<\/p>\n<p><em>Regi\u00f3n sudeste<br \/>\n<\/em><br \/>\nEscenario optimista: De 2\u00b0C a 3\u00b0C m\u00e1s c\u00e1lido. Lluvias extremas, mayores inundaciones y oscilaciones de temperaturas m\u00e1s intensas, con impacto en la agricultura, en la salud de la poblaci\u00f3n y en la generaci\u00f3n de energ\u00eda el\u00e9ctrica.<br \/>\nEscenario pesimista: De 3\u00baC a 6\u00baC m\u00e1s c\u00e1lido. Lluvias e inundaciones m\u00e1s fuertes.<\/p>\n<p><em>Regi\u00f3n sur<\/em><\/p>\n<p>Escenario optimista: De 1\u00b0C a 3\u00b0C m\u00e1s c\u00e1lido, con extremos de lluvias, inundaciones y de temperaturas.<br \/>\nEscenario pesimista: De 2\u00b0C a 4\u00b0C m\u00e1s c\u00e1lido y de 5% a 10% m\u00e1s lluvioso, con extremos de lluvias, inundaciones y temperaturas m\u00e1s intensos.<\/p>\n<p><strong>Los proyectos<br \/>\n1.<\/strong> Caracterizaci\u00f3n del clima actual y definici\u00f3n de las alteraciones clim\u00e1ticas para el territorio brasile\u00f1o a lo largo del siglo XXI; <strong>Coordinador\u00a0<\/strong>Jos\u00e9 Antonio Marengo Orsini &#8211; CPTEC\/Inpe;\u00a0<strong>Inversi\u00f3n<\/strong>\u00a0R$ 260.000 (Ministerio de Medio Ambiente &#8211; Probio)<br \/>\n<strong>2.<\/strong> Using regional climate change scenarios for studies on vulnerability and adaptation in Brazil and South America;\u00a0<strong>Coordinador\u00a0<\/strong>Jos\u00e9 Antonio Marengo Orsini &#8211; CPTEC\/Inpe;\u00a0<strong>Inversi\u00f3n<\/strong>\u00a0R$ 520.000 (Global Opportunity Fund)<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Modelos clim\u00e1ticos regionales apuntan impactos en la salud humana\r\n","protected":false},"author":17,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[189],"tags":[],"coauthors":[5968],"class_list":["post-80696","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-politica-ct"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/80696","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/17"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=80696"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/80696\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=80696"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=80696"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=80696"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=80696"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}