{"id":80702,"date":"2006-12-01T00:00:00","date_gmt":"2006-12-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2006\/12\/01\/los-mamiferos-salen-a-la-luz\/"},"modified":"2013-01-11T17:16:40","modified_gmt":"2013-01-11T19:16:40","slug":"los-mamiferos-salen-a-la-luz","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/los-mamiferos-salen-a-la-luz\/","title":{"rendered":"Los mam\u00edferos salen a la luz"},"content":{"rendered":"<p>Un monito (sin la cola no llega a los 20 cent\u00edmetros) de pelos obscuros en su costados y anaranjados delante, con una corona triangular oscura, encontrado en la Amazonia, fue bautizado como &#8220;tit\u00ed enano de corona negra&#8221; (<em>Callibella humilis<\/em>). Un tuco tuco manchado puede representar una nueva especie del g\u00e9nero <em>Ctenomys<\/em>, ya que esos roedores subterr\u00e1neos comunes en R\u00edo Grande do Sul presentan generalmente un color arena o marr\u00f3n. Esos son ejemplos de mam\u00edferos descubiertos del norte al sur del pa\u00eds en los \u00faltimos diez a\u00f1os. De acuerdo con Yuri Leite, bi\u00f3logo de la Universidad Federal de Esp\u00edrito Santo (Ufes), lo m\u00e1s destacado del 1\u00ba Congreso Sudamericano de Mastozoolog\u00eda (estudio de los mam\u00edferos), realizado en octubre en la ciudad &#8220;ga\u00facha&#8221; de Gramado, fue &#8220;la constataci\u00f3n de que el n\u00famero de especies (y g\u00e9neros) de mam\u00edferos sudamericanos, aument\u00f3 il\u00f3gicamente&#8221;.<\/p>\n<p>En Brasil, el pa\u00eds con mayor diversidad biol\u00f3gica del mundo, hasta ahora fueron descritos cerca de 530 mam\u00edferos, en general peque\u00f1os. Nuestros marsupiales no son los canguros boxeadores de los dibujos animados: pueden ser del tama\u00f1o de un dedo, como la catita (Gracilinanus microtarsus, una especie de comadrejita), uno de los menores de ese grupo. La destrucci\u00f3n de las selvas amenaza la existencia de esos animales, con 66 especies en riesgo de extinci\u00f3n en la lista roja del Instituto Brasile\u00f1o de Medio Ambiente y de Recursos Naturales Renovables (Ibama) en 2003. A pesar de eso, el mayor trabajo de campo y las nuevas t\u00e9cnicas de trabajo han aumentado r\u00e1pidamente el n\u00famero de especies conocidas.<\/p>\n<p>Leite, Leonora Costa y otros bi\u00f3logos de la Ufes informan a la revista Megadiversidad que se descubren por a\u00f1o, en promedio, un nuevo g\u00e9nero y ocho nuevas especies de mam\u00edferos. La estimaci\u00f3n es que en los pr\u00f3ximos 20 a\u00f1os ser\u00e1 m\u00e1s del doble de lo actual el n\u00famero de mam\u00edferos catalogados en Am\u00e9rica del Sur. Muchos de ellos son nuevos en los registros cient\u00edficos, pero la mayor parte proviene de revisiones en la clasificaci\u00f3n. En el American Museum Novitates del 19 de octubre, Marcelo Weksler, bi\u00f3logo brasile\u00f1o en la Universidad de Alaska, Alexandre Percequillo, de la Universidad Federal de Para\u00edba (UFPB), y Robert Voss, del Museo Americano de Historia Natural de Nueva York, sumaron diez g\u00e9neros de roedores en Am\u00e9rica del Sur.<\/p>\n<p>Para un grupo de animales estudiado desde hace siglos, es sorprendente que a\u00fan quede tanto por descubrir. En los \u00faltimos 12 a\u00f1os surgieron en el mundo tres nuevos \u00f3rdenes, 94 g\u00e9neros (la mayor\u00eda, reclasificaciones y 29 nuevos para la ciencia) y 815 especies (298 nuevas, 125 de Am\u00e9rica del Sur). Esa evaluaci\u00f3n fue realizada por el norteamericano Jim Patton, de la Universidad de California en Berkeley, quien compar\u00f3 la segunda (1993) y la tercera (2005) ediciones del libro Mammal Species of the World, de Wilson &amp; Reeder, que enumera las especies de mam\u00edferos conocidas.<\/p>\n<p>Surgen tantos animales nuevos porque las t\u00e9cnicas de an\u00e1lisis m\u00e1s refinadas distinguen detalles que antes pasaban desapercibidos. Algunos animales pueden parecer diferentes entre s\u00ed y pertenecer a una misma especie. Un gato peludo gris y otro manchado de pelo corto son igualmente gatos. Por otra parte, especies a primera vista iguales pueden poseer diferencias invisibles visualmente o que hacen que no puedan procrear entre s\u00ed, lo que las separa desde el punto de vista biol\u00f3gico. Seg\u00fan Leonora, la proliferaci\u00f3n del n\u00famero de especies deriva sobre todo del impacto del an\u00e1lisis de diferencias en el ADN entre grupos de animales. Asimismo, nuevas t\u00e9cnicas de medici\u00f3n, como la morfometr\u00eda geom\u00e9trica, comienzan a ser m\u00e1s utilizadas y ampliar\u00e1n el conocimiento sobre la biodiversidad.<\/p>\n<p><strong>Regla digital<br \/>\n<\/strong>Tradicionalmente, parte de la distinci\u00f3n entre las especies se basa en medidas tomadas del cr\u00e1neo. El instrumento m\u00e1s utilizado es el paqu\u00edmetro, una regla con dos brazos, de los cuales uno se desliza para medir distancias en superficies curvas o irregulares. Pero las t\u00e9cnicas modernas permiten an\u00e1lisis mucho m\u00e1s refinados y precisos. El grupo de Gabriel Marroig, de la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP), utiliza un aparato parecido con un bol\u00edgrafo que pende de un brazo articulado. El artefacto tiene un punto de apoyo y traduce cualquier movimiento en coordenadas tridimensionales. El bol\u00edgrafo, uniendo puntos espec\u00edficos de cada cr\u00e1neo estudiado, transmite esa informaci\u00f3n a una computadora. As\u00ed se forma una imagen digital que puede ser utilizada para tomar medidas o comparar un cr\u00e1neo con el de otras especies. Marroig usa esa t\u00e9cnica para comprender la evoluci\u00f3n de los primates sudamericanos. Para alcanzar una clasificaci\u00f3n m\u00e1s precisa, los investigadores suman informaci\u00f3n de diversos tipos. Durante su doctorado, Leonora analiz\u00f3 el ADN de marsupiales brasile\u00f1os para comprender sus or\u00edgenes y su diversidad. Para refinar sus conclusiones, ella ahora complementa los datos con observaciones de la morfolog\u00eda de los animales. Esos resultados ayudar\u00e1n a aumentar un 70% el n\u00famero de especies de marsupiales sudamericanos en los \u00faltimos 13 a\u00f1os.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s de las nuevas t\u00e9cnicas, lo que ha contribuido para el avance del conocimiento sobre mam\u00edferos es la integraci\u00f3n de las \u00e1reas. Promovida por profesionales dispuestos a colaborar. Los encargados de los sistemas, que analizan los datos para ordenar los \u00e1rboles geneal\u00f3gicos y nombrar a las nuevas criaturas, muchas veces no son los mismos que realizan los estudios gen\u00e9ticos o morfom\u00e9tricos. Por eso, poco se har\u00eda sin esfuerzos conjuntos.<\/p>\n<p>Seg\u00fan Leonora, la preocupaci\u00f3n por el medio ambiente se torn\u00f3 mayor luego de la Conferencia de R\u00edo (de Janeiro) en 1992 y aument\u00f3 el inter\u00e9s en el estudio de la diversidad biol\u00f3gica. Iniciativas de conservaci\u00f3n como la de la Uni\u00f3n Mundial para la Conservaci\u00f3n de la Naturaleza (IUCN) consisten en reunir informaci\u00f3n para elaborar listas globales de especies amenazadas, alteradas conforme las investigaciones van avanzando. Este puede ser el caso del rat\u00f3n de monte naranja (Rhagomys rufescens), que Yuri Leite y colaboradores demostraron que no es tan raro como se pensaba. Para encontrarlo, bast\u00f3 innovar en cuanto al m\u00e9todo de captura: lo que funciona es la antigua t\u00e9cnica llamada ?pitfall?, que no es m\u00e1s que un balde enterrado en el suelo. &#8220;En base a los datos m\u00e1s recientes&#8221;, dice Leonora, &#8220;el Rhagomys deber\u00eda ser retirado de la lista de la fauna amenazada de extinci\u00f3n&#8221;.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Los bi\u00f3logos encuentran en promedio, ocho nuevas especies de mam\u00edferos por a\u00f1o en Sudam\u00e9rica.\r\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[],"coauthors":[95],"class_list":["post-80702","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ciencia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/80702","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=80702"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/80702\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=80702"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=80702"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=80702"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=80702"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}