{"id":80704,"date":"2006-12-01T00:00:00","date_gmt":"2006-12-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2006\/12\/01\/el-adn-de-las-cavernas\/"},"modified":"2013-01-11T17:28:21","modified_gmt":"2013-01-11T19:28:21","slug":"el-adn-de-las-cavernas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/el-adn-de-las-cavernas\/","title":{"rendered":"El ADN de las cavernas"},"content":{"rendered":"<p>Hace 38 mil a\u00f1os vivi\u00f3 en el actual este de Europa un hombre que ni remotamente imaginaba c\u00f3mo entrar\u00eda en la historia. En 1980, arque\u00f3logos encontraron en la caverna de Vindija, Croacia, uno de sus f\u00e9mures cuyo genoma ahora est\u00e1 siendo descifrado por dos equipos de genetistas, uno en Estados Unidos y otro en Alemania. Los primeros resultados de los dos grupos est\u00e1n, respectivamente, en las revistas cient\u00edficas Science y Nature (16 y 17 de noviembre). Est\u00e1 terminada solamente una fracci\u00f3n del trabajo, pero ya basta para estimar cu\u00e1ndo las dos especies hermanas \u2014\u00a0Homo Sapiens y Homo Neanderthalensis \u2014\u00a0se diferenciaron y cu\u00e1n semejantes son sus respectivos ADN. La secuencia completa del genoma neandertal est\u00e1 proyectada de aqu\u00ed a dos a\u00f1os. Los investigadores consideran que ella puede esclarecer el origen de las caracter\u00edsticas anat\u00f3micas y de comportamiento que definen al hombre moderno.<\/p>\n<p>Un equipo liderado por Edward Rubin trabaja en el Laboratorio Nacional Lawrence Berkeley, en California, Estados Unidos. El grupo decodific\u00f3 65 mil pares de bases, las unidades que componen el ADN. Falta mucho, el genoma del hombre moderno contiene por vuelta 3 mil millones de pares de bases. Los dos hom\u00ednidos son gen\u00e9ticamente muy parecidos: la muestra de Rubin indica una semejanza de 99,5%. El grupo no encuentra evidencias de cruzamiento entre las dos especies \u2014\u00a0hip\u00f3tesis recientemente esgrimida por otros investigadores, como Bruce Lahn y colegas en un art\u00edculo publicado en la PNAS tambi\u00e9n en noviembre \u2014\u00a0y estima que las dos especies se separaron hace 370 mil a\u00f1os.<\/p>\n<p>El equipo alem\u00e1n, coordinado por Svante P\u00e4abo, del Instituto Max Planck para Antropolog\u00eda Evolutiva, analiz\u00f3 m\u00e1s ADN, un mill\u00f3n de pares de bases, y calcul\u00f3 una fecha m\u00e1s distante para la separaci\u00f3n entre ambas especies: 516 mil a\u00f1os atr\u00e1s. Pero, como existe un gran margen de error, a\u00fan no se sabe si la diferencia entre las dos estimaciones es relevante. Los datos no indican mezcla de genes de las dos especies; si hubo cruzamiento, \u00e9ste fue limitado e involucr\u00f3 sobre todo a hombres sapiens y mujeres neandertales.<\/p>\n<p><strong>Competencia<br \/>\n<\/strong>El trabajo de los dos grupos es un hecho t\u00e9cnico. Expuesto durante millares de a\u00f1os a la intemperie, el material gen\u00e9tico degradado es extra\u00eddo de los f\u00f3siles en min\u00fasculos fragmentos. El rompecabezas puede ser armado utilizando como arquetipo el genoma del hombre moderno. Asimismo, el ADN antiguo llega mezclado con el de intrusos, como bacterias y humanos actuales. A pesar de los desaf\u00edos, los investigadores involucrados en el proyecto afirman que tienen la tecnolog\u00eda para completar el secuenciamiento.<\/p>\n<p>Los neandertales vivieron en Europa y en el oeste asi\u00e1tico hace entre 400 mil y 30 mil a\u00f1os. De acuerdo con el registro f\u00f3sil, se extinguieron luego de la llegada del Homo Sapiens a la regi\u00f3n, a partir de \u00c1frica. Artefactos arqueol\u00f3gicos indican que podr\u00eda haber tenido lugar intercambio cultural entre ambos hom\u00ednidos, aunque la convivencia puede no haber sido pac\u00edfica. Muchos investigadores consideran que la competici\u00f3n entre las dos especies habr\u00eda causado la extinci\u00f3n del hombre de Neandertal. La especie victoriosa no s\u00f3lo vivi\u00f3 sino que se esparci\u00f3 por el mundo, dando origen al hombre que hoy ocupa desde desiertos hasta megal\u00f3polis.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"El genoma del hombre de Neandertal trae pistas acerca de nuestro origen.","protected":false},"author":6,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[],"coauthors":[93],"class_list":["post-80704","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ciencia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/80704","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=80704"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/80704\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=80704"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=80704"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=80704"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=80704"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}