{"id":80711,"date":"2006-12-01T00:00:00","date_gmt":"2006-12-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2006\/12\/01\/comeme-o-tomame\/"},"modified":"2016-01-28T14:45:42","modified_gmt":"2016-01-28T16:45:42","slug":"comeme-o-tomame","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/comeme-o-tomame\/","title":{"rendered":"\u00bfC\u00f3meme o t\u00f3mame?"},"content":{"rendered":"<p>En el inicio del libro de Lewis Carroll, la entrada de Alicia en el Pa\u00eds de las Maravillas era, esencialmente, una cuesti\u00f3n de crecimiento o no. Frente a un\u00a0 frasco con el r\u00f3tulo ?\u00a1T\u00f3mame!?, la ni\u00f1a toma el contenido y nota que &#8220;se est\u00e1 encogiendo como un telescopio&#8221;, lo que le permitir\u00eda pasar por una peque\u00f1a puerta y llegar a un jard\u00edn encantado. Pero la situaci\u00f3n cambia y ella necesita crecer. Aparece entonces un pastel, con la inscripci\u00f3n ?\u00a1C\u00f3meme!?. Ella obedece y crece hasta el punto de golpear con la cabeza en el techo de la habitaci\u00f3n. Y estalla en llanto. \u00bfCu\u00e1l es la lecci\u00f3n que los economistas brasile\u00f1os podr\u00edan aprender con Alicia? Bien, por encima de todo, que, desafortunadamente y por m\u00e1s que el ex ministro Delfim Netto no crea en eso, una torta no hace que un pa\u00eds crezca. Segundo, que decrecer y crecer con tanta rapidez no lleva a nadie al Pa\u00eds de las Maravillas sin la ayuda de un conejo m\u00e1gico.<\/p>\n<p>&#8220;El crecimiento econ\u00f3mico brasile\u00f1o se encuentra estancado desde hace 25 a\u00f1os, a merced de los humores del mercado y de posibles situaciones de desequilibrio. Se trata de una cuesti\u00f3n compleja, porque son dos los conjuntos de pol\u00edticas importantes en una econom\u00eda: la macroecon\u00f3mica, que lidia con la estabilidad, y las de desarrollo, responsables del crecimiento econ\u00f3mico a largo plazo. No hubo en Brasil modificaci\u00f3n significativa en ninguno de esos conjuntos, a largo plazo&#8221;, observa el economista de la Unicamp Ricardo Carneiro, organizador del recientemente lanzado estudio \u2014\u00a0Supremac\u00eda dos mercados (Editora Unesp\/ FAPESP). Mucho m\u00e1s intrincado que el sube y baja de Alicia, el crecimiento del PBI nacional es igualmente err\u00e1tico. &#8220;El crecimiento reciente no escap\u00f3 al patr\u00f3n &#8216;stop and go&#8217; de las \u00faltimas d\u00e9cadas, lo cual se hace evidente en la volatilidad del PBI, pero sobre todo en la de las inversiones&#8221;. O tambi\u00e9n, en las palabras del economista de la Universidad Federal de R\u00edo de Janeiro (UFRJ) Carlos Lessa, ex presidente del BNDES (Banco Nacional de Desarrollo Econ\u00f3mico y Social), en una entrevista reciente, &#8220;lo m\u00e1ximo que el pa\u00eds consigue es un &#8216;vuelo de gallina&#8217;: un a\u00f1o la tasa mejora un poquito, la gallina da un saltito, pero no tiene sustentaci\u00f3n, entonces regresa de nuevo al suelo del gallinero&#8221;.<\/p>\n<p>Vamos a las cifras. La econom\u00eda brasile\u00f1a crece, hace diez a\u00f1os, a un ritmo inferior al de la media internacional. El fen\u00f3meno no es reciente. El PBI nacional se ampli\u00f3 2,3% en 2005, mientras que en el resto del mundo, seg\u00fan el FMI, aument\u00f3 4,3%. Por 19 veces en los \u00faltimos 25 a\u00f1os, la econom\u00eda brasile\u00f1a creci\u00f3 menos que el promedio mundial. Cada cent\u00e9sima importa: si Brasil crece, como afirma el gobierno, 3,5% en lugar de 4,5% en 2006, significar\u00e1 que R$ 19,7 mil millones dejaron de ser generados como riqueza. El pa\u00eds pierde importancia relativa en la econom\u00eda mundial y queda m\u00e1s pobre en relaci\u00f3n con otras naciones. Seg\u00fan un estudio que acaba de ser divulgado por el Instituto de Investigaci\u00f3n Econ\u00f3mica Aplicada (Ipea), vinculado al Ministerio de Planficaci\u00f3n, el denominado &#8220;Agenda para el crecimiento econ\u00f3mico y la reducci\u00f3n de la pobreza&#8221;, el pa\u00eds s\u00f3lo lograr\u00e1 crecer a tasas de 5% anuales en 2017. A\u00fan as\u00ed, se hace necesario un pesado reajuste fiscal y tributario, tratando de reducir la carga tributaria y el aumentando el nivel de las inversiones, en especial en obras de infraestructura para evitar &#8220;cuellos de botella&#8221; energ\u00e9ticos y log\u00edsticos, que impiden el crecimiento.<\/p>\n<p>&#8220;\u00bf\u00a1B\u00e9beme! o \u00a1C\u00f3meme!?&#8221; &#8220;La idea de stop and go puede tomarse a partir del siguiente sentido: existe un proceso, en general, de bajo crecimiento, y adem\u00e1s de ser bajo, es vol\u00e1til. La caracterizaci\u00f3n emp\u00edrica de stop and go es justamente el bajo crecimiento del producto y de la inversi\u00f3n con alta volatilidad. Eso demuestra que no tenemos un modelo de crecimiento implementado en la econom\u00eda, que se mueve en funci\u00f3n, tanto del escenario internacional, m\u00e1s o menos favorable, como del manejo de la pol\u00edtica macroecon\u00f3mica de intereses y cambio&#8221; \u00a0analiza Carneiro. Mientras el bajo nivel de desarrollo brasile\u00f1o sea particularmente preocupante, seg\u00fan el estudio &#8220;Am\u00e9rica Latina y el Caribe: proyecciones 2006-2007&#8221;\u00a0de la CEPAL, que revela &#8220;una relativa homogeneidad en las tasas de crecimiento en 2006 de los pa\u00edses de Am\u00e9rica Latina, entre 3% y 6%, con excepci\u00f3n de Argentina y Venezuela, que crecieron a tasas mayores al 6%&#8221;. El \u00e9xito argentino puede ser una clave para entender nuestro &#8220;fracaso&#8221;. &#8220;El ejemplo argentino es emblem\u00e1tico. Kirchner, m\u00e1s conservador que Lula, fue obligado a promover cambios, porque la coyuntura llev\u00f3 a una ruptura. Eventualmente, podr\u00e1 haber una reversi\u00f3n en Brasil que lleve al punto de ruptura. Una profundizaci\u00f3n del cuadro, puede abrir campo para que el modelo actual sea sepultado, como fue el caso de Argentina&#8221;, eval\u00faa Carneiro. \u00bfQu\u00e9 modelo?<\/p>\n<p>Entre los a\u00f1os 1930 y 1970, Brasil y los dem\u00e1s pa\u00edses de Am\u00e9rica Latina crecieron a tasas extraordinariamente elevadas. El modelo desarrollista o nacional desarrollista se aprovech\u00f3 del debilitamiento de las posturas de centro para formular estrategias nacionales de desarrollo que implicaban la protecci\u00f3n de la industria nacional naciente y la promoci\u00f3n forzada por medio del Estado. &#8220;La naci\u00f3n fue capaz de utilizar a su Estado como instrumento para definir e implementar una estrategia nacional de desarrollo. No se trataba de sustituir el mercado por el Estado, sino de fortalecer al \u00faltimo para que \u00e9l consiguiese crear condiciones para que las empresas pudiesen invertir, para que los empresarios pudiesen innovar&#8221;, observa Luiz Carlos Bresser-Pereira en su m\u00e1s reciente art\u00edculo, &#8220;El nuevo desarrollismo&#8221;. Seg\u00fan \u00e9l, a partir de los a\u00f1os 1980, hubo la llamada &#8220;crisis de la deuda externa&#8221; que indujo un fuerte recorte pol\u00edtico en la econom\u00eda. Con el alza de los intereses americanos, Brasil se vio obligado a generar super\u00e1vit comerciales significativos para enfrentar la retracci\u00f3n de las fuentes externas de financiaci\u00f3n y coloc\u00f3 como prioridades la retenci\u00f3n de importaciones y el aumento de las exportaciones. El contexto internacional no era favorable y esas acciones fracasaron, generando la denominada &#8220;d\u00e9cada perdida&#8221;.<\/p>\n<p>Esa frustraci\u00f3n fue fundamental, en los a\u00f1os 1990, para que la estrategia neoliberal de estabilizaci\u00f3n y desarrollo proliferase en Brasil, sea bajo el nombre de &#8220;Consenso de Washington&#8221;, sea como &#8220;ortodoxia convencional&#8221;. &#8220;Fuera del modelo liberal de gesti\u00f3n de la econom\u00eda nada parec\u00eda posible o viable. Los postulados estaban a la vista: la estabilidad econ\u00f3mica con control de la inflaci\u00f3n es condici\u00f3n necesaria y suficiente para el crecimiento, la apertura al exterior, independientemente del tiempo o de la extensi\u00f3n, es siempre virtuosa, la intervenci\u00f3n del Estado, es, en la mayor\u00eda de los casos negativa y debe ser minimizada, restringi\u00e9ndose a la creaci\u00f3n de un ambiente de seguridad jur\u00eddico-institucional para la operaci\u00f3n de las fuerzas del mercado&#8221;, observa el economista Luiz Gonzaga Belluzzo en su &#8220;Bloqueos al crecimiento&#8221;. &#8220;La incapacidad de esa pol\u00edtica para promover el crecimiento sustentado es indisimulable. A despecho de eso, las propuestas de cambio han sido descalificadas&#8221;.<\/p>\n<p>Una vez derrotada la inflaci\u00f3n, se consideraba que la nueva estrategia dar\u00eda inicio a una ola de intensa modernizaci\u00f3n productiva, en especial en la industria. Las empresas m\u00e1s aptas sobrevivir\u00edan al desaf\u00edo de la competitividad y los intereses corporativos, vistos como responsables del estancamiento, ser\u00edan desmontados. Brasil podr\u00eda contar con el apoyo generoso del capital extranjero, con aportes financieros y tecnol\u00f3gicos devenidos de una econom\u00eda globalizada.<\/p>\n<p>&#8220;Fue el fin del desarrollismo y la aceptaci\u00f3n de que los Estados-Naci\u00f3n hab\u00edan perdido relevancia. Los mercados libres, incluso los financieros, se encargar\u00edan de promover el desarrollo econ\u00f3mico de todos&#8221;, escribe Bresser-Pereira. Con un detalle fundamental y sintom\u00e1tico. &#8220;Mientras los pa\u00edses latinoamericanos perd\u00edan el control de la tasa de cambio, a trav\u00e9s de la apertura de las cuentas financieras, y ve\u00edan que sus tasas se incrementaban al aceptar la estrategia de crecimiento con econom\u00eda externa, propuesta por Washington, los pa\u00edses asi\u00e1ticos manten\u00edan super\u00e1vit y control de sus tasas cambiarias&#8221;. Pero: mientras los pa\u00edses latinoamericanos aceptaron indiscriminadamente las reformas liberales, realizando, nota Bresser, &#8220;privatizaciones irresponsables de servicios monopolistas y dividiendo su capital&#8221;, los asi\u00e1ticos fueron m\u00e1s prudentes. Hoy en d\u00eda los economistas envidian el crecimiento del PBI de naciones como Corea y China. &#8220;Era fundamental promover la competitividad a trav\u00e9s de los mecanismos de mercado. La elecci\u00f3n a priori de sectores y empresas estrat\u00e9gicas se torn\u00f3 un anatema. En lugar de pol\u00edticas sectoriales, pol\u00edticas horizontales que estimulasen simult\u00e1neamente a todos los sectores a producir en las condiciones de precio y calidad del mercado mundial&#8221;, observan Mariano Laplane y Fernando Sarti, ambos de la Unicamp, en su estudio &#8220;Prometeo encadenado&#8221;, parte de la supremac\u00eda de los mercados. &#8220;Encadenado, como Prometeo, en la obra de Esquilo, por la propia incapacidad de retomar el desarrollo industrial, Brasil desperdici\u00f3 y desperdicia oportunidades disponibles en un contexto internacional favorable&#8221;, eval\u00faan.<\/p>\n<p>Para colmo, la crisis fiscal de los a\u00f1os 1980, que era un subproducto de la crisis externa, hizo que, en el imaginario del ciudadano, la distorsi\u00f3n se asociase directamente a la ineficiencia del Estado, transform\u00e1ndolo en villano. &#8220;Las elites locales dejan de pensar con la propia cabeza, aceptan las presiones y los consejos venidos del Norte, y los pa\u00edses, sin estrategia nacional de desarrollo, observan estancarse su progreso. Era una propuesta negativa, que supon\u00eda la posibilidad de que los mercados coordinaran todo autom\u00e1ticamente y el Estado dejase de realizar el papel econ\u00f3mico que siempre sostuvo en los pa\u00edses desarrollados: complementar la coordinaci\u00f3n del mercado para promover el desarrollo y la equidad&#8221;, nota Bresser-Pereira. El resultado neoliberal no fue mejor que el de la &#8220;d\u00e9cada perdida&#8221;.<\/p>\n<p><strong>Fracaso<br \/>\n<\/strong>&#8220;Si el \u00e9xito de cualquier estrategia de desarrollo debe ser la reducci\u00f3n de la distancia que nos separa de otros pa\u00edses en similar situaci\u00f3n, que han aprovechado sus oportunidades, la estrategia neoliberal debe evaluarse como un fracaso rotundo&#8221;, observan Laplane y Sarti. Desde finales de los a\u00f1os1980, las empresas brasile\u00f1as, reorientaron su crecimiento hacia el mercado externo, realizando inversiones localizadas y defensivas (racionalizaci\u00f3n y modernizaci\u00f3n de la capacidad existente), en detrimento de las inversiones en expansi\u00f3n o en instalaci\u00f3n de nuevas unidades de producci\u00f3n. El ajuste de los a\u00f1os 1990 empeor\u00f3 el panorama. Las empresas reaccionaron a la apertura externa aumentando la especializaci\u00f3n y la racionalizaci\u00f3n, con fuerte reducci\u00f3n del empleo. Todo ocurri\u00f3 con baja inversi\u00f3n, con la b\u00fasqueda de colaboradores extranjeros, en un intenso proceso de desnacionalizaci\u00f3n. &#8220;Los productores quedaron restrictos a los avances anteriores realizados en el exterior y no hubo esfuerzos internos innovadores. Era la adopci\u00f3n de tecnolog\u00eda incorporada, lo que llev\u00f3 al aumento de la importaci\u00f3n, visto como el camino m\u00e1s econ\u00f3mico y corto para tener acceso a las innovaciones externas y adquirir competitividad&#8221;, observan los investigadores.<\/p>\n<p>La opci\u00f3n fue por el ?\u00a1B\u00e9beme!?, que llev\u00f3, noten, a una &#8220;especializaci\u00f3n regresiva&#8221; de la producci\u00f3n industrial brasile\u00f1a y, como consecuencia, la expansi\u00f3n industrial s\u00f3lo se dio con aumento en la demanda de divisas. Los autores rechazan la explosi\u00f3n que hubo de los factores ex\u00f3genos (las crisis de M\u00e9xico, Asia, Rusia, etc.) como atenuantes explicativos del fracaso del modelo. &#8220;Los resultados insatisfactorios fueron consecuencia de las propias transformaciones productivas ocurridas, independientemente de las debacles externas&#8221;, advierten. Finalmente, por m\u00e1s que export\u00e1semos, import\u00e1bamos mucho m\u00e1s. La denominada obsesi\u00f3n por la estabilidad inflacionaria, caracter\u00edstica del modelo neoliberal, observan Bresser y Carneiro, se torn\u00f3 el objetivo central de la pol\u00edtica macroecon\u00f3mica, obtenida por medio de la gesti\u00f3n cambiaria, monetaria y fiscal. &#8220;La tan alabada estabilidad de precios, a costa de un crecimiento err\u00f3neo, al asentarse en un primer momento en la sobre-utilizaci\u00f3n del anclaje cambiario y, en una segunda instancia en una precaria pol\u00edtica de metas inflacionarias, demandantes de tasas de inter\u00e9s reales, muy elevadas, acab\u00f3 por producir la inestabilidad macroecon\u00f3mica al ampliar la deuda p\u00fablica interna e impulsar a un nuevo ciclo de endeudamiento externo, en parte por la atracci\u00f3n de capitales externos de corto plazo (los denominados &#8216;capitales golondrina&#8217;)&#8221;, eval\u00faa Belluzzo. Las divisas externas llegaban, pero permanec\u00edan poco tiempo en Brasil<\/p>\n<p><strong>China<br \/>\n<\/strong>Mientras tanto, en Asia, pa\u00edses como China, invert\u00edan en un programa de reformas que combinaba una estrategia exportadora agresiva, con la atracci\u00f3n de inversiones extranjeras directas en las zonas liberadas, todo ello regulado con una fuerte intervenci\u00f3n del Estado. De este modo, los chinos, con su competitividad creciente (aunque ya se pueda temer un freno en ese crecimiento de 10% anual, visto como insostenible por los economistas), se convirtieron en el mayor receptor de inversi\u00f3n directa americana, al mismo tiempo adquiriendo participaci\u00f3n creciente en el mercado de Estados Unidos. La ruta de doble mano no adoptada por Brasil (que s\u00f3lo se preocupaba con el ingreso de capitales externos) fue fatal para nuestro modelo de crecimiento. A\u00fan, la &#8220;desconcentraci\u00f3n concentrada&#8221; del PBI mundial benefici\u00f3 a China y a los dem\u00e1s pa\u00edses asi\u00e1ticos en desarrollo. Tomamos otro camino y continuamos en \u00e9l. &#8220;Frente a una fuerte ampliaci\u00f3n de la liquidez y del comercio internacional, en 2003, la opci\u00f3n escogida fue la de prolongar la ganancia inmediata por medio de la apreciaci\u00f3n de la moneda nacional. Si bien eso mantuvo las tasas de inflaci\u00f3n bajas y permiti\u00f3 el consumo en el exterior, sacrific\u00f3 el aumento de las reservas internacionales, obtenido con la mejora de las exportaciones, y una mayor competitividad de las exportaciones de manufacturados&#8221;, nota Belluzzo.<\/p>\n<p>El investigador pone como atenuante, en un primer momento, el deseo de construcci\u00f3n de una esfera de credibilidad por parte del actual gobierno. &#8220;La inflexibilidad del r\u00e9gimen brasile\u00f1o ante la caracter\u00edstica de la formaci\u00f3n de precios trae aparejado un uso abusivo de la tasa de inter\u00e9s y sacrificio del crecimiento de producto y del empleo para alcanzar las metas prefijadas&#8221;, asevera. Para Carneiro, la situaci\u00f3n es a\u00fan m\u00e1s precaria. &#8220;El mantenimiento de pol\u00edticas pasadas gener\u00f3 una vulnerabilidad externa. Las ganancias provinieron de las exportaciones y, as\u00ed, el crecimiento no sucedi\u00f3 por causa de una pol\u00edtica espec\u00edfica practicada por el gobierno. Al contrario. La valorizaci\u00f3n del Real va en sentido contrario al aumento de exportaciones, y luego llegaremos a un dilema para sustentar ese crecimiento, as\u00ed como estimula importaciones&#8221;. Adem\u00e1s, se puede crecer un 4% en un a\u00f1o y, en otro, nada. &#8220;El gobierno no deline\u00f3 un horizonte de largo plazo para el desarrollo. El estado precisa tener una actuaci\u00f3n m\u00e1s decisiva, se\u00f1alar cu\u00e1les son los sectores prioritarios, crear incentivos de cr\u00e9dito, arancelarios y fiscales. Precisa asimismo mantener pol\u00edticas de desarrollo social. Si no existe pol\u00edtica de crecimiento acelerado, la pol\u00edtica social, individualmente, no se sostiene&#8221;. Las tasas de inter\u00e9s elevadas tampoco ayudan.<\/p>\n<p>&#8220;Tasas de inter\u00e9s en plataformas elevadas son un poderoso recurso para desanimar el crecimiento. Basta destacar la noci\u00f3n de costo de oportunidad presente en la tasa. En el caso brasile\u00f1o, se ofrecen tasas de inter\u00e9s elevadas, en t\u00edtulos de alta liquidez y bajo riesgo, que ofrecen una alternativa a la inversi\u00f3n productiva&#8221;, analiza Belluzzo. Adem\u00e1s, es preciso ampliar la infraestructura del pa\u00eds. &#8220;Dif\u00edcilmente la ampliaci\u00f3n de la inversi\u00f3n ser\u00e1 realizada sin una decisiva participaci\u00f3n del sector p\u00fablico, lo cual es contradictorio con la actual magnitud del saldo primario&#8221;. Bresser-Pereira plantea la adopci\u00f3n del nuevo desarrollismo, que reh\u00fasa la idea de que pa\u00edses de desarrollo medio necesiten de inversi\u00f3n extranjera para crecer, como pregona la ortodoxia liberal. &#8220;La historia ense\u00f1a que los pa\u00edses se desarrollan casi exclusivamente con recursos internos. Los asi\u00e1ticos han recurrido muy parsimoniosamente a la inversi\u00f3n externa, en general, creciendo con super\u00e1vit en cuenta corriente&#8221;. El nuevo desarrollismo, contin\u00faa, considera la administraci\u00f3n del tipo cambiario, lo que implica una tasa de inter\u00e9s moderada, que permita la compra de reservas cuando los flujos de capital son muy elevados.<\/p>\n<p>&#8220;Para asegurar la continuidad del crecimiento, en particular el reinicio del crecimiento, ser\u00eda necesario contraponer, al Estado regulador, el estado desarrollista. Su principal misi\u00f3n ser\u00eda viabilizar el alza de la tasa de inversi\u00f3n, aunque no necesaria ni prioritariamente por medio de la minimizaci\u00f3n del riesgo jurisdiccional (como en el caso de la Ley de Quiebras, las Agencias o la independencia del Banco Central)&#8221;, ponderan Belluzzo y Carneiro. &#8220;El papel crucial del Estado ser\u00eda la creaci\u00f3n de mecanismos de coordinaci\u00f3n y apoyo que permitiesen a los inversores privados una menor inseguridad en cuanto a la trayectoria de largo plazo de la econom\u00eda. La superaci\u00f3n de ese constre\u00f1imiento es m\u00e1s un desaf\u00edo para la superaci\u00f3n de la insustentable levedad del crecimiento&#8221;. \u00bfSer\u00e1 posible? Para Laplane y Sarti, si &#8220;el desperdicio de oportunidades para el crecimiento es el resultado del sesgo anticrecimiento de la pol\u00edtica macroecon\u00f3mica y de la ausencia de una estrategia industrial desde la era de Fernando Henrique Cardoso (FHC), el gobierno de Lula no fue capaz de revertir ese cuadro&#8221;. Tambi\u00e9n, seg\u00fan el economista Eduardo Gianetti, del Ibmec (Instituto Brasile\u00f1o de Mercados de Capitales), &#8220;no es con golpes de pol\u00edticas monetaria y cambiaria que retomaremos el crecimiento sustentable; vamos a tener que involucrarnos con cuestiones estructurales que hasta ahora no fueron objeto de atenci\u00f3n del gobierno&#8221;.<\/p>\n<p>&#8220;No har\u00e9 magia en la econom\u00eda&#8221;, afirm\u00f3 el presidente reci\u00e9n electo. Ciertamente no llegaremos al Pa\u00eds de las Maravillas con pociones o pasteles encantados. &#8220;Pero a\u00fan con un vendaval a favor, s\u00f3lo un simposio de magia negra ser\u00e1 capaz de producir un crecimiento sostenido de 5% anual con los elementos clave de la econom\u00eda, cambio y tasas de inter\u00e9s completamente fuera de lugar&#8221;, escribi\u00f3 Belluzzo en la revista Carta Capital. Desafortunadamente, hay m\u00e1s sombrereros locos que conejos m\u00e1gicos en nuestra econom\u00eda.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Los dilemas del crecimiento econ\u00f3mico brasile\u00f1o son antiguos\r\n","protected":false},"author":370,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[187],"tags":[],"coauthors":[684],"class_list":["post-80711","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-humanidades-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/80711","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/370"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=80711"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/80711\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=80711"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=80711"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=80711"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=80711"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}