{"id":83278,"date":"2007-01-01T00:00:00","date_gmt":"2007-01-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2007\/01\/01\/los-emperadores-y-las-momias\/"},"modified":"2015-05-04T15:54:46","modified_gmt":"2015-05-04T18:54:46","slug":"los-emperadores-y-las-momias","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/los-emperadores-y-las-momias\/","title":{"rendered":"Los emperadores y las momias"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_99553\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignright\"><img decoding=\"async\" class=\" wp-image-99553\" title=\"bela (1)\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2007\/01\/bela-1.jpg\" alt=\"\" width=\"290\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2007\/01\/bela-1.jpg 299w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2007\/01\/bela-1-120x100.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2007\/01\/bela-1-250x208.jpg 250w\" sizes=\"(max-width: 299px) 100vw, 299px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\"> ANTONIO BRANCAGLION<\/span>Al lado, fases de la reconstrucci\u00f3n del rostro de la \u201cBella de Tebas\u201d<span class=\"media-credits\"> ANTONIO BRANCAGLION<\/span><\/p><\/div>\n<p>Arque\u00f3logos argentinos lamentan hasta hoy el paso del comerciante italiano Nicola Fiengo por R\u00edo de Janeiro en la d\u00e9cada de 1820. En aquella ocasi\u00f3n, \u00e9ste tra\u00eda de Marsella, Francia, una colecci\u00f3n de antig\u00fcedades descubiertas por Giovanni Battista Belzoni. El explorador italiano hab\u00eda excavado en la necr\u00f3polis Tebana, actual Luxor, en el Templo de Karnak. Algo com\u00fan en aquel tiempo, negoci\u00f3 las antig\u00fcedades con Fiengo que las ir\u00eda a vender en Argentina. Pero cuando estaba en R\u00edo, de paso rumbo Buenos Aires, las noticias sobre el clima pol\u00edtico en el pa\u00eds vecino lo desanimaron de seguir viaje. Probablemente aconsejado por Jos\u00e9 Bonif\u00e1cio de Andrade e Silva, en 1826 el emperador Don Pedro I compr\u00f3 los objetos en una subasta -y dio origen a probablemente la m\u00e1s antigua colecci\u00f3n egipcia de las Am\u00e9ricas.<\/p>\n<p>A\u00fan en el siglo XIX, la colecci\u00f3n gan\u00f3 un incremento inesperado gracias a Don Pedro II, el verdadero interesado por el Egipto Antiguo. &#8220;\u00c9l conoc\u00eda el hebreo y el \u00e1rabe, en una \u00e9poca en que la egiptolog\u00eda era m\u00e1s vinculada al orientalismo y a las lenguas antiguas&#8221;, cuenta el egipt\u00f3logo Antonio Brancaglion, investigador del Museo Nacional de la Universidad Federal de R\u00edo de Janeiro (MN\/ UFRJ) y profesor del Departamento de Lenguas Orientales de la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP). En 1876, en su tercera visita al Egipto, Don Pedro II fue obsequiado por el jedive Ismail (el soberano del pa\u00eds) con un magn\u00edfico esquife pintado de la &#8220;Cantante de Am\u00f3n&#8221; Sha-Amun-em-su. El emperador mantuvo la pieza en su gabinete hasta 1889, cuando fue incluida en la colecci\u00f3n del MN. En el patrimonio existen 700 objetos entre momias humanas enteras y en partes -como cabezas, manos y pies, como era usual en determinado per\u00edodo en el Egipto-, y de animales.<\/p>\n<p>Equipos del MN investigan ese riqu\u00edsimo patrimonio hace muchos a\u00f1os. Hoy ese trabajo se convirti\u00f3 multidisciplinario: contempla desde la arqueolog\u00eda a la anatomopatolog\u00eda. &#8220;Son analizadas muestras de polen, resinas, pigmentos y ADN con el objetivo de obtener informaciones para uso cient\u00edfico, hist\u00f3rico, cultural y como base para una estrategia de conservaci\u00f3n y presentaci\u00f3n, adem\u00e1s de la divulgaci\u00f3n para el p\u00fablico&#8221;, dice Brancaglion. El equipo reconstruy\u00f3 el rostro de la momia conocida como &#8220;La Bella de Tebas&#8221;, reproducci\u00f3n de la cara de una mujer de entre 19 y 25 a\u00f1os, que viv\u00f3 en Tebas, 600 a\u00f1os antes de la era cristiana. La reconstrucci\u00f3n fue el resultado de la alianza entre el MN, el Instituto Nacional de Tecnolog\u00eda, la Fundaci\u00f3n Oswaldo Cruz (Fiocruz) y el Centro de Investigaciones Renato Archer. El trabajo fue pionero en Brasil, pero no agrad\u00f3 a Brancaglion: &#8220;Falt\u00f3 textura en la piel, qued\u00f3 con cara maniqu\u00ed&#8221;. El mismo equipo trabaja en la cara de otra momia, esta vez con m\u00e1s recursos. Sheila Mendon\u00e7a, especialista de la Fiocruz, fue recientemente a Inglaterra para desarrollar detalles de la t\u00e9cnica y traer nuevos materiales.<\/p>\n<p>La aptitud adquirida en egiptolog\u00eda acredita Brasil para tener un equipo propio excavando en Egipto, algo ya alcanzado por Argentina y por Uruguay. Hasta ahora los brasile\u00f1os solamente integraron equipos extranjeros, en trayectorias individuales, para el investigador hacer su maestr\u00eda o su doctorado, por ejemplo. En este momento, sin embargo, est\u00e1 en fase de captaci\u00f3n un proyecto que ser\u00e1 desarrollado conjuntamente con los franceses. &#8220;En Tanis, un \u00e1rea enorme con mucho por ser revelado, existe una Misi\u00f3n Francesa de Excavaci\u00f3n y nuestro objetivo es transformarla en una Misi\u00f3n Franco-Brasile\u00f1a de Excavaci\u00f3n&#8221;, dice. Los franceses son financiados por el CNRS, el Consejo Nacional de Desarrollo Cient\u00edfico y Tecnol\u00f3gico (CNPq) de ellos. &#8220;Nosotros estamos buscando el patrocinio de empresas para un proyecto que es hasta barato: cerca de 300 mil reales&#8221;. Brancaglion apuesta que la Misi\u00f3n Franco-Brasile\u00f1a va a hacerse realidad este a\u00f1o.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Depositario del mayor patrimonio egipcio de Latinoam\u00e9rica, Brasil busca recursos para excavar en Tanis","protected":false},"author":151,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[188],"tags":[],"coauthors":[465],"class_list":["post-83278","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-memoria-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/83278","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/151"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=83278"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/83278\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=83278"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=83278"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=83278"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=83278"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}