{"id":83283,"date":"2007-01-01T00:00:00","date_gmt":"2007-01-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2007\/01\/01\/llega-el-tiempo-de-replantar\/"},"modified":"2016-03-02T18:13:35","modified_gmt":"2016-03-02T21:13:35","slug":"llega-el-tiempo-de-replantar","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/llega-el-tiempo-de-replantar\/","title":{"rendered":"Llega el tiempo de replantar"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_99178\" style=\"max-width: 211px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-99178\" title=\"arvore (1)\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2007\/01\/arvore-1.jpg\" alt=\"\" width=\"201\" height=\"299\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2007\/01\/arvore-1.jpg 201w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2007\/01\/arvore-1-120x179.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 201px) 100vw, 201px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">MIGUEL BOYAYAN<\/span>Los par\u00e1metros para la recuperaci\u00f3n de las florestas ser\u00e1n actualizados en una nueva resoluci\u00f3n<span class=\"media-credits\">MIGUEL BOYAYAN<\/span><\/p><\/div>\n<p>La recuperaci\u00f3n forestal de \u00e1reas degradadas en el estado de S\u00e3o Paulo contar\u00e1 ahora con par\u00e1metros m\u00e1s detallados y eficaces. Una reuni\u00f3n de m\u00e1s de cien expertos realizada al final de noviembre el Instituto de Bot\u00e1nica de la Secretaria del Estado de Medio Ambiente (SMA), relev\u00f3 aportes para la reformulaci\u00f3n de una resoluci\u00f3n lanzada por la SMA en 2003. Entre las novedades presentadas se destacan la inclusi\u00f3n de informaciones sobre especies arb\u00f3reas amenazadas de extinci\u00f3n o que atraen a la fauna, adem\u00e1s de la sugerencia de un elenco de medidas espec\u00edficas, que estar\u00e1n disponibles y siempre actualizadas en el sitio del Instituto de Bot\u00e1nica de la SMA y pueden adoptarse en diferentes situaciones, en \u00e1reas degradadas o en recuperaci\u00f3n. Los criterios servir\u00e1n de base para una nueva resoluci\u00f3n de la SMA, que saldr\u00e1 al final de 2006 o a inicios de 2007.<\/p>\n<p>&#8220;Logramos perfeccionar los par\u00e1metros, de modo que ahora ellos s\u00f3lo necesitar\u00e1n ser revisados nuevamente dentro de tres a\u00f1os&#8221;, dice Luiz Mauro Barbosa, director del Instituto de Bot\u00e1nica y el organizador de la reuni\u00f3n. &#8220;Los investigadores paulistas est\u00e1n sirviendo a los intereses nacionales. Nuestra intenci\u00f3n es que los estudios en S\u00e3o Paulo puedan servir de base para la creaci\u00f3n de una pol\u00edtica nacional de preservaci\u00f3n del medio ambiente&#8221;, dice el entonces secretario del Medio Ambiente Jos\u00e9 Goldemberg, que particip\u00f3 en un simposio sobre recuperaci\u00f3n de \u00e1reas degradadas, realizado paralelamente a la reuni\u00f3n.<\/p>\n<p>Las resoluciones paulistas sobre el rescate de florestas vienen despertando inter\u00e9s de otros estados y tambi\u00e9n de autoridades ambientales federales. Su evoluci\u00f3n es emblem\u00e1tica del avance del conocimiento en este campo. A mediados de los a\u00f1os 1980 e inicio de los a\u00f1os 90, a pesar de ya existir la recomendaci\u00f3n para plant\u00edo con alta diversidad de especies, eso raramente era atendido. Dificultades operacionales para la producci\u00f3n de mudas y la falta de una orientaci\u00f3n y cobro efectivo pueden ser se\u00f1aladas como las principales causas del problema. Un an\u00e1lisis hecho por el Instituto de Bot\u00e1nica, entre 1999 y 2000, en proyectos de pol\u00edticas p\u00fablicas financiados por la FAPESP, revel\u00f3 defectos como consecuencia de la no observancia de esta recomendaci\u00f3n. De las 98 \u00e1reas reforestadas en el estado en los diez a\u00f1os anteriores, en un total de 2,5 mil hect\u00e1reas, solamente dos estaban en condici\u00f3n satisfactoria. En m\u00e1s del 80% de los casos los \u00e1rboles hab\u00edan simplemente muerto. Eso porque las \u00e1reas hab\u00edan sido pobladas por algunas pocas especies de \u00e1rboles de crecimiento r\u00e1pido, las llamadas &#8220;pioneras&#8221;, que tienen un ciclo de vida corto.<\/p>\n<p>En los primeros a\u00f1os todo parec\u00eda bien, con un r\u00e1pido acumulamiento forestal. Pero cerca de diez a\u00f1os despu\u00e9s de plantadas la mayor\u00eda de ellas desapareci\u00f3, abriendo espacio para la invasi\u00f3n del popular matorral. Tambi\u00e9n fueron detectados problemas en \u00e1reas en las cuales hubo la preocupaci\u00f3n de combinar especies pioneras con las llamadas &#8220;clim\u00e1ticas&#8221; o &#8220;tard\u00edas&#8221;, de ciclo de vida m\u00e1s largo. Son ellas las que conquistan espacio despu\u00e9s de que las primeras mueren. Sucede que la escasa variedad de especies plantadas dejaba las \u00e1reas susceptibles a plagas. En buena parte de las \u00e1reas de reforestaci\u00f3n estudiadas el n\u00famero de especies arb\u00f3reas mal llegaba a 30. En regiones de mata natural de floresta atl\u00e1ntica bien conservada la variedad encontrada es de 100 a 350 especies en solamente 1 hect\u00e1rea.<\/p>\n<p>Acto continuo, los investigadores del Instituto de Bot\u00e1nica salieron al campo para trazar los primeros par\u00e1metros para la reforestaci\u00f3n, en un proyecto tambi\u00e9n financiado por la FAPESP previsto para terminar en marzo de 2007. El primer fruto de ese esfuerzo fue el advenimiento de la Resoluci\u00f3n SMA-21, publicada en el 2001, que pas\u00f3 a exigir una diversidad mayor de \u00e1rboles nativos, mezcl\u00e1ndose especies pioneras y tard\u00edas. &#8220;En la \u00e9poca hubo mucha reclamaci\u00f3n de los viveristas, que no ten\u00edan variedad de mudas para vender&#8221;, dice Barbosa. &#8220;Pero la resoluci\u00f3n fue fundamental para modificar el mercado y forzarlos a producir un marco diferenciado de \u00e1rboles&#8221;, afirma el investigador. Seg\u00fan la norma, el n\u00famero de especies plantadas depender\u00eda del tama\u00f1o del \u00e1rea (cuanto mayor, m\u00e1s especies diferentes de \u00e1rboles deber\u00edan ser utilizadas) y de la presencia de remanentes forestales en las \u00e1reas vecinas, lo que, por si s\u00f3lo, ya ayuda a esparcir especies de forma diversificada. El texto de la resoluci\u00f3n tambi\u00e9n preve\u00eda una revisi\u00f3n de los par\u00e1metros a cada dos a\u00f1os.<\/p>\n<p><strong>Amenazadas<br \/>\n<\/strong>La nueva versi\u00f3n de la legislaci\u00f3n surgi\u00f3 dos a\u00f1os m\u00e1s tarde. La Resoluci\u00f3n SMA -47, de 2003, aument\u00f3 la lista de especies a cerca de 500, n\u00famero que deber\u00e1 ser ampliado a\u00fan m\u00e1s en la nueva versi\u00f3n de la resoluci\u00f3n que ser\u00e1 propuesta. Se pas\u00f3 a orientar que \u00e1reas mayores que 1 hect\u00e1rea utilizasen por lo menos 80 especies nativas diferentes. Tambi\u00e9n se determin\u00f3 un porcentaje de por lo menos 40% tanto de especies de ciclo corto como de ciclo largo. &#8220;Establecemos as\u00ed par\u00e1metros para los dos casos, con m\u00e1rgenes de maniobra de hasta 20% para las dos categor\u00edas&#8221;, dice Barbosa.<\/p>\n<p>A lo largo de 2006, ocho grupos de investigadores discutieron nuevas contribuciones para la legislaci\u00f3n. La futura resoluci\u00f3n debe corregir un cierto enyesamiento creado por la norma anterior &#8211; en vez de publicar un elenco de \u00e1rboles nativos, solamente remitir\u00e1 a una lista en el sitio del Instituto de Bot\u00e1nica (<a href=\"http:\/\/www.ibot.sp.gov.br\">www.ibot.sp.gov.br<\/a>), con inicialmente 700 especies que ser\u00e1n peri\u00f3dicamente actualizadas. Otro problema detectado es que, en algunas regiones del estado, hay pocas investigaciones sobre la ocurrencia de las especies nativas. La soluci\u00f3n encontrada fue determinar que, donde hay carencia de informaciones, los proyectos de reforestaci\u00f3n deben promover an\u00e1lisis regionales de especies, que tendr\u00e1n prioridad para el plant\u00edo.<\/p>\n<p>Se espera que la nueva norma est\u00e9 en vigor por lo menos tres a\u00f1os, pero quien determinar\u00e1 ese l\u00edmite ser\u00e1 el avance en el conocimiento. Una serie de nuevos estudios promete traer contribuciones. Uno de esos estudios prueba el comportamiento de especies cuando son plantadas en hoyos abonados, en el medio de los proyectos de reforestaci\u00f3n. &#8220;Tambi\u00e9n es necesario avanzar en cuestiones como la diversidad gen\u00e9tica de las mudas, la acreditaci\u00f3n de viveros y la certificaci\u00f3n de semillas y mudas&#8221;, dice Barbosa. Los desaf\u00edos son enormes. Los estudios indican la necesidad de recuperar 1,3 millones de hect\u00e1reas de bosques ciliares &#8211; la vegetaci\u00f3n que tiene lugar en las m\u00e1rgenes de r\u00edos. El Programa Bosques Ciliares, una prioridad para la SMA, tiene el apoyo del Banco Mundial. &#8220;Esa tarea llevar\u00eda m\u00e1s de cien a\u00f1os. Necesitaremos plantar, como m\u00ednimo, 26 millones de mudas por a\u00f1o y garantizar la sustentaci\u00f3n de las especies nativas de cada regi\u00f3n&#8221;, afirma Barbosa.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"S\u00e3o Paulo prepara nuevas reglas para la reforestaci\u00f3n de \u00e1reas degradadas","protected":false},"author":11,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[189],"tags":[],"coauthors":[98],"class_list":["post-83283","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-politica-ct"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/83283","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/11"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=83283"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/83283\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=83283"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=83283"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=83283"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=83283"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}