{"id":83288,"date":"2007-01-01T00:00:00","date_gmt":"2007-01-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2007\/01\/01\/el-pib-de-las-nubes\/"},"modified":"2015-03-23T17:50:00","modified_gmt":"2015-03-23T20:50:00","slug":"el-pib-de-las-nubes","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/el-pib-de-las-nubes\/","title":{"rendered":"El PIB de las nubes"},"content":{"rendered":"<p><img decoding=\"async\" class=\"alignright  wp-image-99335\" title=\"maquina (1)\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2007\/01\/maquina-1.jpg\" alt=\"\" width=\"290\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2007\/01\/maquina-1.jpg 299w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2007\/01\/maquina-1-120x80.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2007\/01\/maquina-1-250x166.jpg 250w\" sizes=\"(max-width: 299px) 100vw, 299px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">EDUARDO CESAR<\/span>El f\u00edsico Luis A\u00edmola se puso hace seis a\u00f1os a estudiar climatolog\u00eda, teor\u00edas econ\u00f3micas y principios de negociaciones internacionales. Su prop\u00f3sito era reunir esos tres universos en un s\u00f3lo modelo matem\u00e1tico, yendo m\u00e1s all\u00e1 de los estudios acad\u00e9micos de ese g\u00e9nero, que tratan solamente de dos de esas tres \u00e1reas, y facilitar la toma de decisiones que eviten los impactos de los cambios clim\u00e1ticos. Por fin, \u00e9l propuso un lenguaje com\u00fan entre las ciencias naturales y las sociales, algo muy raro, que trata las incertidumbres de los escenarios de cambios clim\u00e1ticos en un abordaje t\u00edpico de los economistas. En t\u00e9rminos pr\u00e1cticos: su modelo matem\u00e1tico muestra el momento en que el crecimiento econ\u00f3mico debe estancarse y comenzar a caer, de acuerdo con escenarios m\u00e1s amigables o m\u00e1s crueles sobre el clima del futuro, y cuando actuar para evitar esa ca\u00edda, teniendo en cuenta las incertidumbres sobre el comportamiento del clima.<\/p>\n<p>No siempre los vientos est\u00e1n a favor. &#8220;Si el clima cambia muy r\u00e1pidamente&#8221;, dice A\u00edmola, &#8220;puede no dar tiempo de tomar medidas que eviten la ca\u00edda de la actividad econ\u00f3mica y el desempleo&#8221;. Es esa la situaci\u00f3n de cinco de las nueve simulaciones que \u00e9l hizo con el Proclin, sigla de Prototipo para Simular Escenarios de Incertidumbres en las Negociaciones Clim\u00e1ticas, tomando como horizonte los pr\u00f3ximos cien a\u00f1os y solamente dos bloques de pa\u00edses &#8211; uno del Norte, bastante industrializado, y otro del Sur, en desarrollo.<\/p>\n<p>Si la temperatura aumenta muy r\u00e1pidamente, el crecimiento econ\u00f3mico de los dos bloques de pa\u00edses podr\u00eda estacionarse y comenzar a caer en 2015, 2022, 2037, 2043 e 2051, si no fuesen tomadas las medidas para reducir la emisi\u00f3n de CO2, el principal responsable por el calentamiento global. Seg\u00fan A\u00edmola, aunque las incertidumbres sobre el comportamiento del clima futuro se reduzcan r\u00e1pidamente, las acciones preventivas contribuyeron muy poco para aplazar la ca\u00edda del Producto Interno Bruto (PIB), la suma de todas las riquezas producidas por el pa\u00eds.<\/p>\n<p>En el escenario opuesto, si el calentamiento global fuera m\u00e1s lento, de acuerdo con las otras cuatro simulaciones ya realizadas, el crecimiento econ\u00f3mico podr\u00eda estancarse y caer solamente a partir de 2068, 2070, 2083 o hasta solamente en el siglo 22 sin ninguna medida paliativa; la adopci\u00f3n de medidas contra la elevaci\u00f3n de la temperatura aplazar\u00eda esa ca\u00edda en 20 o 30 a\u00f1os. &#8220;Uno de los presupuestos de ese modelo es que los da\u00f1os clim\u00e1ticos son el \u00fanico problema capaz de detener el crecimiento del PIB&#8221;, dice A\u00edmola, &#8220;por medio de la destrucci\u00f3n de los puertos, de la reducci\u00f3n de la producci\u00f3n agr\u00edcola y del aumento de la mortalidad de la poblaci\u00f3n&#8221;.<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"alignleft  wp-image-99337\" title=\"cana (1)\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2007\/01\/cana-1.jpg\" alt=\"\" width=\"290\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2007\/01\/cana-1.jpg 299w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2007\/01\/cana-1-120x80.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2007\/01\/cana-1-250x166.jpg 250w\" sizes=\"(max-width: 299px) 100vw, 299px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">EDUARDO CESAR<\/span>&#8220;El modelado ayuda a entender el proceso de negociaci\u00f3n y la toma de decisiones&#8221;, comenta Pedro Leite da Silva Dias, profesor de la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP), que orient\u00f3 el doctorado de A\u00edmola, del cual result\u00f3 el Proclin. &#8220;El an\u00e1lisis est\u00e1 m\u00e1s restringido al uso de combustibles f\u00f3siles y sus impactos sobre el cambio del clima&#8221;, observa el economista Eliezer Martins Diniz, profesor de la USP. &#8220;El an\u00e1lisis de las florestas, que representan un impacto de cerca de 75% de las emisiones de CO2 para el caso brasile\u00f1o, exigir\u00eda un enfoque distinto y producir\u00eda otro trabajo tan ambicioso como este.&#8221; Seg\u00fan Diniz, ese modelo, con las debidas adaptaciones, puede ser utilizado tambi\u00e9n en otros tipos de negociaci\u00f3n ambiental de las cuales Brasil pueda participar en el futuro.<\/p>\n<p><strong>Costos y beneficios<br \/>\n<\/strong>El Proclin ayuda a disolver los impasses de los negociadores. Las decisiones de cada pa\u00eds sobre aplazar o poner en pr\u00e1ctica las medidas preventivas dependen de un razonamiento puramente econ\u00f3mico: si los costos estimados fuesen menores que los danos previstos, los pa\u00edses van a actuar; en caso contrario, no. En octubre del a\u00f1o pasado, el primer ministro ingl\u00e9s, Tony Blair, propuso en el Parlamento la aprobaci\u00f3n de medidas de reducci\u00f3n de la emisi\u00f3n de CO2 como forma de detener los efectos del calentamiento global. Grupos pol\u00edticos opuestos impidieron la marcha de la propuesta alegando que la actividad industrial tambi\u00e9n ser\u00eda reducida y no habr\u00eda ganancias claras inmediatas.<\/p>\n<p>Inglaterra es un pa\u00eds que presenta costos relativamente bajos para reducir los impactos de los cambios clim\u00e1ticos y, al mismo tiempo, de alta vulnerabilidad. Por lo tanto, debe mantenerse como protagonista o promotor, de acuerdo con una clasificaci\u00f3n de actitudes de los pa\u00edses en negociaciones internacionales aplicada inicialmente para analizar las medidas adoptadas en los a\u00f1os 1970 contra la emisi\u00f3n de contaminantes causantes de la lluvia \u00e1cida y en los a\u00f1os 1980 para el Protocolo de Montreal para gases que enrarecen la capa de ozono. Formulada por dos soci\u00f3logos, el alem\u00e1n Detlef Sprinz y el finland\u00e9s Tapani Vaahtoranta, esa clasificaci\u00f3n de los pa\u00edses en promotores, aplazadores, intermediarios o espectadores es uno de los 12 modelos llegados de la econom\u00eda, de la climatolog\u00eda, de la teor\u00eda de los juegos y de la ciencia pol\u00edtica, que constituyen el Proclin. Los aplazadores &#8211; pa\u00edses de costos altos e impactos bajos, como los Estados Unidos &#8211; tienden a aplazar la acci\u00f3n, ya que los beneficios ser\u00edan pocos. Los intermediarios &#8211; de costos y vulnerabilidad alta, como Brasil y Australia &#8211; son inciertos: pueden actuar como promotores, como aplazadores o hasta defenderse por la ambig\u00fcedad.<\/p>\n<p>El Proclin administra tres conjuntos de variables &#8211; el clima, las incertidumbres y la econom\u00eda. El resultado final es la indicaci\u00f3n de cuando el PIB puede estancarse y comenzar a disminuir continuamente en virtud del calentamiento global. Esa fecha puede cambiar de acuerdo con las ruedas de negociaciones, en que los pa\u00edses, en raz\u00f3n de los costos y los beneficios previstos, deciden si es mejor actuar o contar con la suerte. Las negociaciones internacionales sobre cambios clim\u00e1ticos, transformados en lenguaje matem\u00e1tico, asumen la forma de un juego no-cooperativo: los representantes de cada pa\u00eds saben que necesitan cooperar, caso contrario todos saldr\u00e1n perdiendo, pero actuar\u00e1n con base solamente en el inter\u00e9s propio, teniendo en cuenta sus propios costos, da\u00f1os y beneficios generados por la reducci\u00f3n de la emisi\u00f3n de CO2, sin ninguna visi\u00f3n altruista. &#8220;Las ganancias de cada pa\u00eds no son transferidas para los otros, como en el juego cooperativo&#8221;, dice A\u00edmola.<\/p>\n<p>&#8220;Los resultados de las simulaciones sugieren que las decisiones para evitar recesi\u00f3n deben basarse m\u00e1s en el principio de la precauci\u00f3n que en la seguridad sobre el comportamiento del clima&#8221;, comenta A\u00edmola. El Proclin valoriza la precauci\u00f3n porque presupone la aversi\u00f3n al riesgo &#8211; esta vez la contribuci\u00f3n vino de las ecuaciones financieras que buscan prever el comportamiento de quien vive ganando o perdiendo en las bolsas de valores en funci\u00f3n del apego al peligro. &#8220;Si un pa\u00eds asume la aversi\u00f3n al riesgo, va a tomar medidas de precauci\u00f3n, como la reducci\u00f3n de CO2, aunque las incertidumbres sobre el comportamiento del clima caigan lentamente.&#8221; La aversi\u00f3n al riesgo, recuerda \u00e9l, puede oscilar de acuerdo con las circunstancias y presiones internas o externas. &#8220;Aunque el clima cambie poco&#8221;, dice A\u00edmola, &#8220;los huracanes y las secas pueden ser interpretados por la poblaci\u00f3n como se\u00f1ales de cambios clim\u00e1ticos, alimentar el miedo, aumentar la aversi\u00f3n al riesgo y apresurar la toma de decisiones&#8221;.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Un modelo matem\u00e1tico analiza los impactos de los cambios clim\u00e1ticos sobre el crecimiento econ\u00f3mico","protected":false},"author":17,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[],"coauthors":[5968],"class_list":["post-83288","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ciencia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/83288","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/17"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=83288"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/83288\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=83288"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=83288"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=83288"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=83288"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}