{"id":83289,"date":"2007-01-01T00:00:00","date_gmt":"2007-01-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2007\/01\/01\/nuevos-ataques-al-dengue\/"},"modified":"2015-08-28T15:43:00","modified_gmt":"2015-08-28T18:43:00","slug":"nuevos-ataques-al-dengue","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/nuevos-ataques-al-dengue\/","title":{"rendered":"Nuevos ataques al dengue"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_99398\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-99398\" title=\"dengue (1)\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2007\/01\/dengue-1.jpg\" alt=\"\" width=\"290\" height=\"218\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2007\/01\/dengue-1.jpg 299w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2007\/01\/dengue-1-120x90.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2007\/01\/dengue-1-250x188.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">LUCIANO ANDRADE MOREIRA<\/span>Genes insertados en el genoma del Aedes funcionan como anticuerpos contra el dengue, con interferencia directa sobre el virus<span class=\"media-credits\">LUCIANO ANDRADE MOREIRA<\/span><\/p><\/div>\n<p>Las lluvias abundantes de verano y la temperatura elevada forman una peligrosa combinaci\u00f3n que contribuye a la explosi\u00f3n poblacional del mosquito Aedes aegypti y la consiguiente transmisi\u00f3n del virus del dengue, enfermedad caracterizada en su forma cl\u00e1sica por fiebre alta, dolor de cabeza, y mucho dolor en el cuerpo, pero que raramente mata. M\u00e1s grave es el dengue hemorr\u00e1gico que adem\u00e1s de los s\u00edntomas cl\u00e1sicos, tambi\u00e9n provoca sangrado, insuficiencia circulatoria y la disminuci\u00f3n de la presi\u00f3n arterial, y puede llevar al enfermo a la muerte. La enfermedad afecta a m\u00e1s de un centenar de pa\u00edses en varios continentes y en la forma de epidemias que se repiten. Estimados de la Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud (OMS) se\u00f1alan que entre 50 y 100 millones de personas se infectan anualmente, con un saldo de 550 mil ingresos en centros hospitalarios y 20 mil muertes en consecuencia de la enfermedad.<\/p>\n<p>En Brasil, el cuadro no es muy alentador despu\u00e9s de enfrentar una epidemia de dengue en el 2002 con casi 800 mil casos notificados, los especialistas temen que ocurra otro brote en este a\u00f1o. &#8220;Hay riesgo de introducci\u00f3n del serotipo 4 (en el pa\u00eds ya existen los serotipos 1,2 y 3 del virus), considerado el m\u00e1s letal que se encuentra circulando en varios pa\u00edses de Las Am\u00e9ricas&#8221;, dice Maria da Gloria Teixeira, profesora del Instituto de Salud Colectiva de la Universidad Federal de Bah\u00eda (UFBA) y autora de un estudio epidemiol\u00f3gico sobre el dengue. Hasta hoy no ha sido descubierto un remedio eficiente contra el virus de la enfermedad. Ella exige acompa\u00f1amiento m\u00e9dico y es tratada con medicamentos que aten\u00faan los s\u00edntomas, adem\u00e1s de reposo. Vacunas para combatir el dengue est\u00e1n siendo estudiadas, pero a\u00fan queda un largo camino por delante, porque para que sean eficientes ellas tendr\u00e1n que inmunizar a las personas, simult\u00e1neamente, para los cuatro serotipos del virus, de la familia de los flavivirus.<\/p>\n<p>Con tantas dificultades para derrotar el virus, la manera es el combate al mosquito, que es tambi\u00e9n el\u00a0 transmisor de la fiebre amarilla. En el 2006 fueron presentadas nuevas formas de control del Aedes, capaces de evitar la proliferaci\u00f3n del mosquito. En la l\u00ednea de frente de las nuevas tecnolog\u00edas se encuentra un sistema de monitoreo del mosquito transmisor\u00a0 que utiliza trampas, software y computadoras de mano (palmtops) para\u00a0 la captura de los insectos y el an\u00e1lisis de las \u00e1reas de riesgo. Dentro de la trampa llamada Mosquitrap, una especie de vaso negro con agua en el fondo que imita el criadero del mosquito, es colocado el Atraiaedes, sustancia sint\u00e9tica que libera un olor y hace que las hembras pre\u00f1adas, depositen sus huevos en el recipiente. &#8220;El producto arom\u00e1tico fue aislado a partir de una infusi\u00f3n lograda con la gram\u00ednea Panicum maximum&#8221;, dice el profesor Eduardo Alvarez Eiras del Instituto de Ciencias Biol\u00f3gicas de la Universidad Federal de Minas Gerais (UFMG). Responsable del desarrollo del sistema llamado Monitoreo Inteligente del dengue.<\/p>\n<p>Al ser atra\u00eddo por el Atraiaedes los insectos entran en la trampa y quedan presos en un cart\u00f3n adhesivo colocado en la pared del recipiente. Despu\u00e9s de una semana es hecho el conteo de cuantos mosquitos fueron capturados, trabajo realizado por agentes de la salud, entrenados para el reconocimiento del Aedes en su etapa adulta. No es necesario llevar el insecto al laboratorio para ser identificado, como ocurre actualmente con las larvas recogidas en floreros y neum\u00e1ticos con agua estancada. &#8220;Al atacar directamente al mosquito impedimos que las hembras depositen los huevos. Trabajamos en el control del insecto con las trampas, ya que la transmisi\u00f3n del virus del dengue es hecha por la hembra infectada&#8221;, dice Eiras. Cuando la hembra, que necesita la sangre para madurar los huevos y dar continuidad al ciclo reproductivo, pica a una persona infectada, el virus se instala y se multiplica en sus gl\u00e1ndulas salivares y el intestino. A partir de ah\u00ed, el insecto permanece infectado por el resto de sus 30 a 40 d\u00edas de vida, como promedio.<\/p>\n<p>El Mosquitrap hace el control de la infecci\u00f3n por medio de una computadora de mano. Los datos de la cantidad de mosquitos capturados en la trampa son enviados a una central que genera, en tres horas un mapa preciso sobre las \u00e1reas de riesgo de la enfermedad. Ese mapa queda disponible on-line para que los gestores de salud sepan en donde concentrar las acciones de combate al dengue.<\/p>\n<p>Con base en el conocimiento del comportamiento del vector, el equipo de la Ecovec, empresa creada para desarrollar y comercializar el producto surgido en la universidad minera, que tiene Eiras como uno de los socios, elabora un proyecto con diagn\u00f3sticos locales, determinando el n\u00famero y la posici\u00f3n de las trampas necesarias para garantizar la eficiencia del monitoreo. Los datos son actualizados semanalmente, lo que representa 52 mapas por a\u00f1o. &#8220;El costo es cerca del 90% inferior al del sistema de monitoreo de las larvas del Aedes usado por varios pa\u00edses, inclusive Brasil, entre cuatro y seis veces al a\u00f1o&#8221;, dice Eiras. El an\u00e1lisis de las larvas recolectadas por los agentes de salud en las visitas domiciliares es hecho en el laboratorio, lo que demanda tiempo y costos extras. Sin contar que el uso de insecticidas para combatir al Aedes no tiene en cuenta la presencia o no del mosquito.<\/p>\n<p><strong>Sistema premiado<br \/>\n<\/strong>El m\u00e9todo de la Ecovec consigue detectar la presencia del mosquito a\u00fan en la \u00e9poca de sequ\u00eda. Tanto que existe la posibilidad de que en el 2007 el sistema comience a ser adoptado oficialmente por el Ministerio de la Salud como parte del Programa Nacional de Control del Dengue, que recibi\u00f3 en 2006 540 millones de reales del gobierno federal para acciones de combate y control del vector. En noviembre del a\u00f1o pasado, el sistema fue escogido entre 280 iniciativas de 58 pa\u00edses para recibir el premio Tech Museum Awards, en la categor\u00eda Salud, entregado en San Jos\u00e9, en California. El premio es dado a tecnolog\u00edas innovadoras que benefician a la humanidad y tiene el apoyo de empresas como Intel, Accenture, Microsoft, Agilent, Applied y HP. Bill Gates, de la Microsoft, fue homenajeado en el mismo evento. &#8220;En el discurso que hizo durante la premiaci\u00f3n, Gates dijo que la tecnolog\u00eda desarrollada en Brasil para combatir el vector del dengue es simples y genial para resolver un problema complejo&#8221;, relata Eiras.<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\" wp-image-99402 alignleft\" title=\"dengue1 (1)\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2007\/01\/dengue1-1.jpg\" alt=\"\" width=\"290\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2007\/01\/dengue1-1.jpg 299w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2007\/01\/dengue1-1-120x90.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2007\/01\/dengue1-1-250x188.jpg 250w\" sizes=\"(max-width: 299px) 100vw, 299px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">LUCIANO ANDRADE MOREIRA<\/span>La ciudad de Congonhas, en Minas Gerais, fue la primera en adoptar el sistema innovador, hace m\u00e1s de un a\u00f1o. &#8220;Desde entonces no fueron registrados m\u00e1s casos de dengue en el municipio&#8221;, dice Eiras. Frutal, tambi\u00e9n en Minas, y Victoria, capital de Esp\u00edrito Santo, siguen el mismo camino. La trampa\u00a0 ya fue vendida a algunos pa\u00edses, como Alemania, Singapur, Panam\u00e1, Francia e Italia. Al final de noviembre la Ecovec recibi\u00f3 la visita de un representante del gobierno de la Provincia de Queenisland, en Australia, interesado en adoptar el sistema de monitoreo inteligente del dengue.<\/p>\n<p>El valor para implantar la tecnolog\u00eda depende del tama\u00f1o de la ciudad y del grado de infestaci\u00f3n del mosquito. En la ciudad de Congonhas, por ejemplo, con 45 mil habitantes, el sistema cuesta 5.800,00 reales por mes. El contrato de prestaci\u00f3n de servicios incluye cerca de 200 trampas instaladas, adem\u00e1s de las sustancias arom\u00e1ticas, tarjetas adhesivas, computadoras de mano y todo el servicio de procesamiento de los datos y generaci\u00f3n de los mapas de infestaci\u00f3n, gr\u00e1ficos y tablas, con libre acceso del gestor de salud a internet. Eiras destaca que en el c\u00e1lculo es necesario tener en cuenta tambi\u00e9n el ahorro hecho al combatir al mosquito antes de que la enfermedad se instale. Y cita el caso de la ciudad de Uberaba, en el Tri\u00e1ngulo Minero, que para controlar una epidemia de dengue gast\u00f3 1,3 mill\u00f3n de reales s\u00f3lo en el combate al mosquito, sin contar los ingresos. &#8220;Si la ciudad hubiese usado nuestra tecnolog\u00eda el costo ser\u00eda mucho menor&#8221;, compara el investigador. El an\u00e1lisis del Sistema \u00danico de Salud, del Ministerio de la Salud, indica que el tratamiento del dengue cuesta\u00a0 250,00 reales por persona. En caso de ingreso el gasto llega a 3.500,00 reales.<\/p>\n<p>Con las lluvias de verano &#8211; que comenzaron a caer fuerte en noviembre del a\u00f1o pasado -, los especialistas temen un nuevo brote de dengue en 2007, semejante a lo ocurrido en 2002. &#8220;Tenemos que avanzar en la cuesti\u00f3n del control de la poblaci\u00f3n de vectores y en la tecnolog\u00eda de que disponemos hoy, porque el tratamiento de los focos mediante larvicidas no est\u00e1 siendo efectivo&#8221;, dice Maria da Gl\u00f3ria Teixeira, de la UFBA, principal autora de un estudio sobre la situaci\u00f3n epidemiol\u00f3gica del dengue en Brasil y en el mundo, publicado en la revista Cuadernos de Salud P\u00fablica, de la Fundaci\u00f3n Oswaldo Cruz (Fiocruz), de R\u00edo de Janeiro.<\/p>\n<p>&#8220;Los grandes centros urbanos del pa\u00eds han sido los m\u00e1s afectados en funci\u00f3n de la elevada densidad poblacional y condiciones deficientes de saneamiento&#8221;, dice la investigadora. Seg\u00fan el estudio, el dengue es uno de los mayores problemas de salud p\u00fablica del mundo, debido a su gran expansi\u00f3n geogr\u00e1fica, complejas caracter\u00edsticas cl\u00ednicas y epidemiol\u00f3gicas y, principalmente, a las dificultades enfrentadas para su control. En Brasil circulan tres de los serotipos del virus del dengue, el 1, 2 y 3, de los cuales el \u00faltimo fue introducido al final de la d\u00e9cada de 1990 y en solamente tres meses ya se hab\u00eda diseminado para ocho estados, lo que muestra la facilidad de circulaci\u00f3n de nuevas cepas con las multitudes que se desplazan diariamente. La infecci\u00f3n por uno de ellos da protecci\u00f3n permanente para el mismo serotipo e inmunidad parcial y temporal contra los otros tres.<\/p>\n<p>&#8220;Varios estudios hechos en la UFBA muestran que la transmisi\u00f3n y circulaci\u00f3n del virus es mucho m\u00e1s r\u00e1pida que la capacidad actual de combatir al vector&#8221;, dice la investigadora. Mientras el combate es hecho a la larva, las hembras del mosquito adulto pueden estar en el ambiente transmitiendo el virus. Por eso, Maria da Gl\u00f3ria cree que la tecnolog\u00eda desarrollada en la UFMG puede tener gran impacto en el control del dengue.<\/p>\n<p>La investigadora trabaja con la hip\u00f3tesis de que al reducir la poblaci\u00f3n de hembras adultas, capturadas en las trampas, hay una disminuci\u00f3n en la transmisi\u00f3n del virus. Para verificar si la premisa es correcta, present\u00f3 un proyecto al Ministerio de la Salud, en alianza con Eiras, que ser\u00e1 realizado en un gran centro urbano, como Salvador o R\u00edo de Janeiro. El proyecto prev\u00e9 la comparaci\u00f3n de la incidencia de infecciones por el virus del dengue en \u00e1reas con trampas instaladas con otras \u00e1reas en la misma ciudad donde solo es hecho el tratamiento tradicional. &#8220;El estudio involucra la conducci\u00f3n de averiguaciones suero-epidemiol\u00f3gicos en la poblaci\u00f3n residente en las \u00e1reas seleccionadas, lo que permitir\u00e1 evaluar si ocurrir\u00e1 la reducci\u00f3n de la transmisi\u00f3n del virus del dengue&#8221;, dice la investigadora.<\/p>\n<p>Otro frente de combate al dengue asocia una trampa tradicional conocida como huevitrampa, un larvicida biol\u00f3gico y la utilizaci\u00f3n de GPS (localizador geogr\u00e1fico basado en sat\u00e9lites) para monitorear la poblaci\u00f3n del Aedes. El proyecto, que tiene como objetivo desarrollar un modelo intensivo de control del mosquito sin la utilizaci\u00f3n de insecticidas qu\u00edmicos, es conducido hace dos a\u00f1os en Recife y la Regi\u00f3n Metropolitana por un equipo coordinado por Leda Regis, del Centro de Investigaci\u00f3n Aggeu Magalh\u00e3es, unidad de la Fiocruz en Pernambuco, en alianza con la Secretaria de la Salud. Las huevitrampas son de pl\u00e1stico y dentro llevan agua y una infusi\u00f3n de gram\u00edneas. Las tradicionales son recipientes muy peque\u00f1os, con capacidad para abrigar de 300 a 500 mililitros de l\u00edquido. Ellas necesitan ser vaciadas cada siete d\u00edas, bajo el riesgo de que la infusi\u00f3n se convierta en un criadero de mosquitos. &#8220;Adaptamos las huevitrampas para poder permanecer m\u00e1s tiempo en el campo y reducir los costos operacionales&#8221;, dice Leda.<\/p>\n<p><strong>Un larvicida biol\u00f3gico<br \/>\n<\/strong>Las trampas adaptadas tienen capacidad para 2 litros y medio de la infusi\u00f3n de agua y gram\u00edneas y todas tienen tres soportes, donde los huevos son depositados, internamente en vez de solamente uno. Adem\u00e1s de eso, para impedir que las larvas se desarrollen fue adicionado un larvicida biol\u00f3gico, fabricado por la empresa Bthek Biotecnolog\u00eda, de Brasilia, que tiene como principal componente el Bacillus thuringiensis israelensis (vea Pesquisa Fapesp n\u00ba 85). Esa bacteria produce una toxina que, al ser ingerida por la larva, causa da\u00f1os al intestino del insecto, provocando su muerte. La adicci\u00f3n del Bti, nombre comercial del bioinsecticida, mata las larvas y, al mismo tiempo, funciona como estimulante para que las hembras depositen los huevos en las trampas. El larvicida tambi\u00e9n permite que la huevitrampa permanezca por m\u00e1s de un mes en el campo.<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"alignright  wp-image-99403\" title=\"dengue2 (1)\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2007\/01\/dengue2-1.jpg\" alt=\"\" width=\"290\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2007\/01\/dengue2-1.jpg 299w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2007\/01\/dengue2-1-120x90.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2007\/01\/dengue2-1-250x188.jpg 250w\" sizes=\"(max-width: 299px) 100vw, 299px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">LUCIANO ANDRADE MOREIRA<\/span>Una vez por mes los agentes de salud retiran los soportes donde los huevos se quedan pegados, los llevan para el conteo en el laboratorio y renuevan la infusi\u00f3n de grama y larvicida. Como las huevitrampas disponen de referencias geogr\u00e1ficas, todas las informaciones recolectadas son colocadas en el mapa de la ciudad. &#8220;Es un instrumento sensible y eficaz para detectar y monitorear \u00e1reas con elevada intensidad del mosquito Aedes&#8221;, dice Leda.<\/p>\n<p>Los huevitrampas detectaron la presencia de huevos, y consecuentemente de hembras adultas, en el 88% al 96% de los inmuebles en siete barrios de Recife. Para ilustrar la eficiencia de la trampa, Leda cita que en un \u00fanico huevitrampa fueron recogidos 8.900 huevos en el per\u00edodo de un mes. En la misma \u00e1rea, el \u00edndice de infestaci\u00f3n predial, m\u00e9todo tradicionalmente utilizado que se basa en la investigaci\u00f3n visual de las larvas, estaba alrededor del 1%. &#8220;Uno de los experimentos realizados trajo como resultado el recogimiento y la quema de m\u00e1s de 10 millones de huevos y la reducci\u00f3n de la densidad poblacional del mosquito en un 60%&#8221;, dice Leda. El proyecto forma parte del Sistema de Apoyo Unificado para la Detecci\u00f3n y Acompa\u00f1amiento en Vigilancia Epidemiol\u00f3gica (Saludable), que tiene como aliados, adem\u00e1s de la Fiocruz, el Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales (Inpe), la Universidad Federal de Paran\u00e1 y la UFMG.<\/p>\n<p>La b\u00fasqueda de alternativas al control qu\u00edmico utilizado actualmente abre otros frentes de investigaci\u00f3n, como la creaci\u00f3n en el laboratorio de mosquitos gen\u00e9ticamente modificados. Uno de los grupos de investigaci\u00f3n, coordinado por la profesora Margareth de Lara Capurro Guimar\u00e3es, del Instituto de Ciencias Biom\u00e9dicas de la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP), construy\u00f3 genes que funcionan como anticuerpos contra el dengue, con interferencia directa sobre el virus de la enfermedad. &#8220;Ellos reconocen la part\u00edcula viral e intentan\u00a0 impedir que el virus alcance a la gl\u00e1ndula salivar del mosquito&#8221;, dice Margareth.<\/p>\n<p>La primera etapa para la creaci\u00f3n de los mosquitos transg\u00e9nicos es el montaje de secuencias de ADN, insertadas en el genoma del insecto para convertirlo\u00a0 en un vector menos eficiente. Los genes de inter\u00e9s son entonces inyectados en los embriones de los mosquitos, que son los huevos colocados por las hembras para obtener los linajes gen\u00e9ticamente modificados. Solamente despu\u00e9s del nacimiento de las larvas es que da para saber si los mosquitos son efectivamente transg\u00e9nicos. &#8220;Inyectamos 2.500 embriones para conseguir 20 familias&#8221;, dice Margareth. La prueba de la transg\u00e9nica est\u00e1 en el gen marcador, insertado junto con el gen de inter\u00e9s escogido para combatir al mosquito del dengue. El gen marcador determina la producci\u00f3n de una prote\u00edna fluorescente y s\u00f3lo es visto con un microscopio. Si la larva presenta ojos verdes o rojos y puntos del mismo color brillantes en su dorso, es transg\u00e9nica.<\/p>\n<p>El grupo del Instituto de Ciencias Biom\u00e9dicas tambi\u00e9n investiga la esterilizaci\u00f3n del macho por irradiaci\u00f3n con cobalto. Ese control biol\u00f3gico ya es utilizado en la agricultura para combatir la mosca de las frutas. &#8220;Al colocar machos est\u00e9riles en la naturaleza hay una disminuci\u00f3n en la poblaci\u00f3n&#8221;, dice Margareth.<\/p>\n<p>La hembra del Aedes tiene un comportamiento sexual semejante al de la mosca de las frutas. Ella es fiel a un \u00fanico compa\u00f1ero. Por lo tanto, si se cruza con un macho est\u00e9ril, ser\u00e1 incapaz de procrear. Las hembras del Aedes ponen, cada cinco d\u00edas, los huevos resultantes de una \u00fanica fecundaci\u00f3n. Si ella estuviera infectada con el dengue, parte de su prole tambi\u00e9n lo estar\u00e1. Por eso cuando comienzan a ser relatados casos de dengue en una regi\u00f3n ellos aumentan exponencialmente de forma muy r\u00e1pida.<\/p>\n<p><strong>Gen letal<br \/>\n<\/strong>Adem\u00e1s de la interferencia directa sobre el virus, otra l\u00ednea de investigaci\u00f3n realizada en la USP tiene como base un mecanismo de acci\u00f3n que consiste en colocar un gen letal en los mosquitos que es expreso s\u00f3lo en las hembras. &#8220;En el laboratorio tenemos el control para que la expresi\u00f3n de ese gen letal sea mantenida desconectada y as\u00ed podemos obtener las familias transg\u00e9nicas&#8221;, dice el investigador Mauro Toledo Marrelli, de la Facultad de Salud P\u00fablica. Ese control es hecho colocando un represor qu\u00edmico, como el antibi\u00f3tico tetraciclina, en el medio de las larvas.<\/p>\n<p>En la naturaleza, solamente los machos con el gen letal ser\u00edan sueltos para cruzar con las hembras salvajes, que van a producir cepas cuyas hembras no pasan de la fase de pupa, una etapa intermediaria entre la larva y el mosquito. &#8220;Ese es un tipo de control para disminuir la poblaci\u00f3n que funciona como si fuera un insecticida m\u00e1s espec\u00edfico, que no contamina el ambiente&#8221;, dice Marrelli.<\/p>\n<div id=\"attachment_99404\" style=\"max-width: 221px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-99404\" title=\"denguecida (1)\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2007\/01\/denguecida-1.jpg\" alt=\"\" width=\"211\" height=\"299\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2007\/01\/denguecida-1.jpg 211w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2007\/01\/denguecida-1-120x170.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 211px) 100vw, 211px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">ECOVEC<\/span>Sistema desarrollado en la UFMG utiliza trampa que imita el criadero del Aedes, con agua en el fondo y una sustancia sint\u00e9tica que atrae a las hembras pre\u00f1adas del insecto. Al entrar en la trampa, los mosquitos quedan presos a un adhesivo y mueren<span class=\"media-credits\">ECOVEC<\/span><\/p><\/div>\n<p>Los estudios est\u00e1n siendo hechos con el Culex quinquefasciatus, m\u00e1s conocido por el nombre popular de zancudo. La misma construcci\u00f3n gen\u00e9tica puede ser usada con el Aedes aegypti y otros mosquitos, como el que transmite la malaria. &#8220;El principal blanco de la investigaci\u00f3n con los mosquitos gen\u00e9ticamente modificados es la malaria africana, que mata 2 millones de ni\u00f1os por a\u00f1o&#8221;, dice Margareth.<\/p>\n<p>En Brasil, un grupo de investigaci\u00f3n coordinado por Luciano Andrade Moreira, del Centro de Investigaciones Ren\u00e9 Rachou, de Belo Horizonte, perteneciente a la Fiocruz, obtuvo cuatro cepas transg\u00e9nicas de mosquitos del g\u00e9nero Aedes fluviatilis, vector de la malaria aviar, transmitida por el Plasmodium gallinaceum. La obtenci\u00f3n de las cepas significa que, cuando est\u00e1n en la fase adulta, los mosquitos modificados se cruzar\u00e1n con otros de la colonia y tendr\u00e1n hijos que ya nacer\u00e1n con la alteraci\u00f3n gen\u00e9tica. El gen responsable de bloquear al par\u00e1sito de la malaria es una prote\u00edna llamada fosfolipase A2, presente en el veneno de abejas, capaz de bloquear el plasmodio, que es un protozoario (organismo unicelular) responsable de la infecci\u00f3n de la malaria, cuando ese se encuentra en el intestino del mosquito.<\/p>\n<p>El estudio, que comenz\u00f3 hace dos a\u00f1os y cuenta con el apoyo de la Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud (OMS), fue iniciado con la malaria en gallinas por ser m\u00e1s f\u00e1cil de obtener el ciclo completo de ese par\u00e1sito y por la semejanza del P. gallinaceum con el Plasmodium falciparum, que infecta humanos. &#8220;El pr\u00f3ximo paso es intentar transformar gen\u00e9ticamente al mosquito Anopheles aquasalis, un vector de la malaria humana en Brasil&#8221;, dice Moreira. Aunque la creaci\u00f3n de insectos gen\u00e9ticamente modificados parezca una alternativa prometedora para enfrentar la resistencia de los mosquitos a insecticidas qu\u00edmicos, no se puede prever en cuanto tiempo ellos podr\u00e1n ser soltados en la naturaleza, hasta porque son necesarios estudios profundos para tener la seguridad de que ellos no ir\u00e1n a provocar un desequilibrio ambiental. Despu\u00e9s de eso, a\u00fan ser\u00e1 necesario obtener autorizaci\u00f3n de la Comisi\u00f3n T\u00e9cnica Nacional de Bio-seguridad (CTNBio), entidad responsable de la liberaci\u00f3n de organismos gen\u00e9ticamente modificados.<\/p>\n<p>Las trampas biotecnol\u00f3gicas, inicialmente, y los transg\u00e9nicos de aqu\u00ed a algunos a\u00f1os son las nuevas esperanzas para minar la resistencia del Aedes, conocido de largo tiempo en Brasil. En la d\u00e9cada de 1950, despu\u00e9s de una intensa campa\u00f1a de combate al mosquito, el Aedes fue considerado erradicado por observadores internacionales. La victoria tuvo una vida corta.<br \/>\nEn 1967, el Aedes fue detectado en Bel\u00e9m, tra\u00eddo probablemente en neum\u00e1ticos contrabandeados del Caribe. Desde entonces, se ha mostrado bastante eficiente en la capacidad de adaptarse al ambiente, auxiliado por el descarte sin los debidos cuidados de neum\u00e1ticos, latas, vasos y botellas de pl\u00e1stico vac\u00edas, adem\u00e1s de cajas de agua descubiertas y platos de macetas de plantas, locales preferidos como criaderos. Todo cuidado es poco.<\/p>\n<p><em>N\u00fameros del dengue<br \/>\n<\/em><em>&#8211; De 50 a 100 millones de personas son infectadas en el mundo por a\u00f1o, con 550 mil ingresos y 20 mil muertes (Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud).<\/em><\/p>\n<p><em>&#8211; En Brasil, entre enero y octubre de 2006, fueron registrados 280.511 casos de enfermedad, con 61 muertes.<\/em><\/p>\n<p><strong>Los Proyectos<br \/>\n1.<\/strong> Mosquitos gen\u00e9ticamente modificados: posibles aplicaciones en el control de la transmisi\u00f3n de la malaria y el dengue; <strong>Modalidad: <\/strong>Programa Joven Investigador; <strong>Coordinadora; <\/strong>Margareth de Lara Capurro &#8211; USP (<a href=\"http:\/\/www.bv.fapesp.br\/pt\/auxilios\/3719\/mosquitos-geneticamente-modificados-possiveis-aplicacoes-no-controle-da-transmissao-de-malaria-e-de\/\" target=\"_blank\">00\/12138-7<\/a>); <strong>Inversi\u00f3n:\u00a0<\/strong>1.079.231,45 reales (Fapesp)<br \/>\n<strong>2<\/strong>. Desarrollo de metodolog\u00edas alternativas en el control de mosquitos de importancia epidemiol\u00f3gica: uso del m\u00e9todo RIDL (<a href=\"http:\/\/www.bv.fapesp.br\/pt\/bolsas\/100506\/desenvolvimento-de-metodologias-alternativas-no-controle-de-mosquitos-diptera-culicidae-de-import\/\" target=\"_blank\">05\/55196-0<\/a>);\u00a0<strong>Modalidad:\u00a0<\/strong>Programa Joven Investigador;\u00a0<strong>Coordinador:\u00a0<\/strong>Mauro Toledo Marrelli &#8211; USP;\u00a0<strong>Inversi\u00f3n:\u00a0<\/strong>438.627,17 reales (Fapesp)<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Insectos trasg\u00e9nicos es una de las innovaciones para el control de la dengue","protected":false},"author":22,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[179],"tags":[],"coauthors":[115],"class_list":["post-83289","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-tapa"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/83289","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/22"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=83289"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/83289\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=83289"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=83289"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=83289"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=83289"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}