{"id":83295,"date":"2007-01-01T00:00:00","date_gmt":"2007-01-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2007\/01\/01\/ninos-tercerizados\/"},"modified":"2016-01-28T14:44:06","modified_gmt":"2016-01-28T16:44:06","slug":"ninos-tercerizados","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/ninos-tercerizados\/","title":{"rendered":"Ni\u00f1os tercerizados"},"content":{"rendered":"<p><img decoding=\"async\" class=\"alignright  wp-image-99480\" title=\"desenho (1)\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2007\/01\/desenho-1.jpg\" alt=\"\" width=\"290\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2007\/01\/desenho-1.jpg 299w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2007\/01\/desenho-1-120x80.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2007\/01\/desenho-1-250x166.jpg 250w\" sizes=\"(max-width: 299px) 100vw, 299px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">AZEITE DE LEOS<\/span>La familia, como se estableci\u00f3 a lo largo de los \u00faltimos tres siglos, est\u00e1 acostada en el sof\u00e1 de los psic\u00f3logos y expertos. Pasa por una crisis de conceptos todav\u00eda poco discutida y que involucra valores morales y religiosos profundamente enraizados en pr\u00e1cticamente todas las religiones del mundo. Una transformaci\u00f3n en marcha que, para muchos, hiere hasta los propios preceptos divinos. En lo cotidiano se refleja en especial en la quiebra del modelo tradicional de educaci\u00f3n, que genera\u00a0 conflictos en las tres partes involucradas: padres, hijos y educadores. La definici\u00f3n de cu\u00e1les son las responsabilidades de los tres se convirti\u00f3 en el mayor desaf\u00edo. Y ha llevado a desavenencias en las aulas, muchas veces con la reproducci\u00f3n de la vivencia dom\u00e9stica, en donde ni\u00f1os y adolescentes parecen confundir regla, l\u00edmites y autoridad.<\/p>\n<p>Un fen\u00f3meno que puede ser explicado por el conflicto entre viejos modelos y las nuevas posibilidades y perspectivas de educaci\u00f3n &#8211; que necesitan ser miradas en funci\u00f3n de las transformaciones sociales. &#8220;El mundo cambia r\u00e1pido, las demandas y los roles son muy din\u00e1micos y resulta dif\u00edcil encontrar equilibrio. Creo que es esa contradicci\u00f3n la que genera consecuencias para las pr\u00e1cticas de educaci\u00f3n de los hijos&#8221;, eval\u00faa la psic\u00f3loga Maria Paula Panuncio-Pinto, autora del doctorado &#8220;El sentido del silencio de los profesores delante de la violencia domestica sufrida por sus alumnos: un an\u00e1lisis del discurso&#8221;, defendido en la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP) en mayo del 2006.<\/p>\n<p>Para ella, la forma antigua de pensar en la educaci\u00f3n es aquella en la que educar es apenas &#8220;adiestrar&#8221;, transmitir valores y verdades ya listos, negando al ni\u00f1o su condici\u00f3n de sujeto: los padres mandan, los ni\u00f1os obedecen.\u00a0 Un sistema que funciona sin respuestas. O sea, el padre da una orden y el hijo, al preguntar \u00bfpor qu\u00e9?, oye como respuesta &#8220;Porque yo quiero&#8221; o &#8220;Porque s\u00ed, porque lo estoy mandando&#8221;. &#8220;Esta es una manera f\u00e1cil del adulto imponer su voluntad delante de los ni\u00f1os, que nada saben y dependen de \u00e9l para casi todo. No se si es posible llamar a eso educaci\u00f3n&#8221;. Dentro de ese estilo autoritario los limites son colocados, para que sean burlados, los hijos mienten, no se muestran a los padres como\u00a0 son, y nunca hablan de sus deseos.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 relaci\u00f3n es esa?, pregunta la psic\u00f3loga. Si los padres no pudiesen ser gu\u00edas confiables cuando la dependencia del cuidado es un lazo m\u00e1s fuerte,\u00a0 observa ella, resulta dif\u00edcil saber que tipo de contacto habr\u00e1 entre padres e hijos, a partir del momento en que estos comiencen a andar solos e al mirar hacia el mundo por su perspectiva. &#8220;Si educar no es imponerse, sino conducir, mediar, presentar el mundo para el ni\u00f1o ese modelo tradicional hace mucho dej\u00f3 de tener sentido.&#8221;<\/p>\n<p>El principal desaf\u00edo de la educaci\u00f3n actual parece ser el equilibrio entre los extremos: escoger entre la imposici\u00f3n de l\u00edmites como mero ejercicio de poder de los padres o su total ausencia ser\u00eda esa encrucijada. Algunas distorsiones perceptibles ser\u00edan por ejemplo, atribuir a la escuela la educaci\u00f3n \u00e9tica y moral de los hijos, algo que va m\u00e1s all\u00e1 del aprendizaje escolar. Los padres acostumbran a exigir a los profesores ciertas correcciones que deb\u00edan ser hechas en casa. El desconocimiento de las reglas b\u00e1sicas de educaci\u00f3n se\u00f1alan hacia una falta de claridad en cuanto a las atribuciones de los padres. Inconcientemente, ellos renuncian a la convivencia por la necesidad de ganar dinero para mantener a la familia. Un ejemplo son los ni\u00f1os educados por la TV. Al mismo tiempo, recae sobre las manejadoras que tienen que asumir los hijos de otros &#8211; con valores sociales y culturales diferentes.<\/p>\n<p>La autoridad incuestionable del padre, anclada en la tradici\u00f3n religiosa y en el poder econ\u00f3mico de quien sustenta a la mujer y los hijos, pasa, seg\u00fan los especialistas, por una transici\u00f3n. Hay quien se\u00f1ala un proceso de disoluci\u00f3n de la misma, como observa el psic\u00f3logo Ruben de Aguiar Maciel, de la Facultad de Salud Publica, de la USP, autor de la oportuna tesis de maestr\u00eda &#8220;Sobre las circunstancias en que transcurri\u00f3 la infancia de j\u00f3venes que viv\u00edan en las calles del municipio de S\u00e3o Paulo y los posibles efectos en sus personalidades&#8221;. Existe s\u00ed, afirma, un debilitamiento de la autoridad paterna, con m\u00e1s autonom\u00eda de j\u00f3venes criados dentro de los par\u00e1metros relajados. &#8220;El elegir reglas propias necesita antes de madurez y buena educaci\u00f3n&#8221;, agrega.<\/p>\n<p>Maciel defiende que el l\u00edmite es fundamental con respecto tanto a la conducta social como a la personal. Es necesario, explica, que el joven entienda que seguir reglas hace bien y no significa vivir con restricci\u00f3n. Si siempre existi\u00f3 confusi\u00f3n con relaci\u00f3n al desarrollo de valores sobre como relacionarse, hoy ese aspecto parece todav\u00eda m\u00e1s complejo .&#8221;No todo es responsabilidad de los padres, existe un doble sentido. Los ni\u00f1os tienen su propia constituci\u00f3n de temperamento y car\u00e1cter.&#8221; Reflejan en esa crisis el ideal de consumo y el individualismo feroz, en donde la preocupaci\u00f3n con el otro quedar\u00eda encogida.<\/p>\n<p>El psic\u00f3logo recuerda que fueron necesarios muchos siglos para que la familia se convirtiese en una importante c\u00e9lula social. Con la fuerza de la religi\u00f3n, se pas\u00f3 a usarla para transmitir nociones y valores religiosos. A partir de la propiedad, vino la noci\u00f3n de la transmisi\u00f3n de la herencia. Fue cuando el grupo se reuni\u00f3 y se fortaleci\u00f3 para mantener la posici\u00f3n y la riqueza. Hasta que, a partir del siglo XVII, comenz\u00f3 a surgir la noci\u00f3n de la paternidad moderna.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-full wp-image-99481\" title=\"desenho1 (1)\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2007\/01\/desenho1-1.jpg\" alt=\"\" width=\"210\" height=\"299\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2007\/01\/desenho1-1.jpg 210w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2007\/01\/desenho1-1-120x171.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 210px) 100vw, 210px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">AZEITE DE LEOS<\/span>Antes \u00a0los ni\u00f1os eran vistos como un adulto en miniatura, viv\u00eda en la promiscuidad, trabajaba y ten\u00eda vida sexual. No se ten\u00eda la idea de su fragilidad emocional. En el siglo de 1800 se dio inicio a una nueva concepci\u00f3n de los ni\u00f1os, del ser ingenuo que la sociedad corrompe. La Revoluci\u00f3n industrial llev\u00f3 a la emigraci\u00f3n de los hijos y su independencia y autonom\u00eda y el padre dej\u00f3\u00a0 de ser incuestionable. Finalmente, despu\u00e9s de la Segunda Guerra Mundial (1939-1945), la unidad de la familia que se sustentaba por el poder econ\u00f3mico comenz\u00f3 a romperse con la inserci\u00f3n de la mujer en el mercado de trabajo. &#8220;Hoy se tiene el andr\u00f3geno, cuando la paternidad se confunde y los valores antiguos no se sustentan. Principalmente por causas del acceso de los hijos a la informaci\u00f3n. Los ni\u00f1os tienen como cuestionar y hasta saber m\u00e1s que los padres&#8221;.<\/p>\n<p>Ocurre, en momentos, de acuerdo con Maciel, una valorizaci\u00f3n de los ni\u00f1os y un direccionamiento hacia contactos m\u00e1s afectivos, mientras que antes era de indulgencia, sin demostraciones de emotividad. Dentro de los aspectos positivos de esas transformaciones, los hijos menores pueden identificarse m\u00e1s con el padre, convivir con alguien m\u00e1s cari\u00f1oso, en un rol m\u00e1s nivelado con la mujer. &#8220;Tenemos tipos diferentes de familias &#8211; homosexuales, monoparientes, s\u00f3lo con\u00a0 los abuelos o de adopci\u00f3n. Mientras eso, se vive una revoluci\u00f3n en la educaci\u00f3n,\u00a0 solo no sabemos adonde eso va a parar &#8220;, observa el psic\u00f3logo.<\/p>\n<p>Uno de los aspectos m\u00e1s estudiados en universidades como la USP es la violencia dom\u00e9stica contra los ni\u00f1os. Camila Soccio Martins, que defendi\u00f3 &#8220;La comprensi\u00f3n de la familia bajo la \u00f3ptica de padres e hijos involucrados en la violencia domestica contra ni\u00f1os y adolescentes&#8221; en su tesis de maestr\u00eda, cree que el hecho de que los &#8211; padres se ausenten la mayor parte del tiempo no los imposibilita de que participen activamente en la educaci\u00f3n de sus hijos. Si importa, que ellos\u00a0 tengan que desarrollar algunas estrategias importantes y tomar decisiones ponderadas sobre con quien o donde dejar a los ni\u00f1os en su ausencia. Envolvimiento de los padres en la educaci\u00f3n de los hijos depende de la calidad del vinculo afectivo establecido entre ellos.<\/p>\n<p>&#8220;Por otro lado, padres y\/o madres pueden estar presentes durante la mayor parte del d\u00eda, pero pueden no estar interesados en invertir en la calidad de la educaci\u00f3n y no estar afectivamente disponibles para esto. En ese contexto,\u00a0 se observan innumerables dificultades relacionadas con la autoridad en las interrelaciones familiares. La figura de la madre no consigue imponer autoridad y colocar l\u00edmites, cabiendo esto al padre, que, a su vez, puede no estar presente para ejercerla, haciendo que el micro sistema familiar de los ni\u00f1os sea deficiente en lo que respecta a la colocaci\u00f3n de los l\u00edmites&#8221;, afirma Camila. Por eso, sentimientos de culpabilidad e impotencia son constantemente relatados cuando la dificultad en establecer obediencia est\u00e1 presente.<\/p>\n<p>Los ni\u00f1os y adolescentes, prosigue ella, necesitan de los adultos que ejerzan su autoridad de manera segura, para que puedan desarrollar recursos internos y externos que les posibilite el establecimiento de relaciones solidarias en su convivencia social. Sin embargo, no necesita hacerlo, necesariamente por medio de la constante presencia f\u00edsica. &#8220;Lo que consideramos que es fundamental importancia,\u00a0 es la calidad del vinculo y el potencial de cambio que las pr\u00e1cticas disciplinarias desencadenan.&#8221;<\/p>\n<p>Para Maria Bonafe Sei, estudiante de doctorado en psicolog\u00eda cl\u00ednica por el Instituto de Psicolog\u00eda de la USP sobre violencia dom\u00e9stica, afirmar que la duraci\u00f3n de los casamientos causa problemas en la educaci\u00f3n infantil puede ser peligroso porque son encontrados ni\u00f1os con problemas de comportamiento ya sea en familias intactas, sea en separadas, as\u00ed como sin problemas en las dos esferas. &#8220;Los problemas de comportamiento son multideterminados, es decir, hay diversos factores de riesgo que act\u00faan juntos, as\u00ed, la separaci\u00f3n es considerada un factor de riesgo, pero no puede ser vista como el \u00fanico y ni el m\u00e1s preponderante.&#8221;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-99482\" title=\"desenho2 (1)\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2007\/01\/desenho2-1.jpg\" alt=\"\" width=\"213\" height=\"299\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2007\/01\/desenho2-1.jpg 213w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2007\/01\/desenho2-1-120x168.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 213px) 100vw, 213px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">AZEITE DE LEOS<\/span>La psic\u00f3loga Alessandra Turini Bolsoni defendio em 2003 el doctorado en la Universidad Estadual Paulista (UNESP) &#8220;Habilidades sociales educativas,\u00a0 variables contextuales y problemas de comportamiento: comparando padres y madres de pre-escolares&#8221;. Ella cita ejemplos del pasado para explicar el presente. En las generaciones pasadas\u00a0 la familia sabia lo que hacer para educar de forma autoritaria, ejemplo de eso esta en conversaciones como la siguiente &#8220;en mi tiempo los ni\u00f1os ten\u00edan respeto, bastaba que mi padre mirase que ya yo sab\u00eda lo que estaba err\u00f3neo&#8221;. &#8220;No era respeto lo que el ni\u00f1o sent\u00eda, sino miedo.&#8221;<\/p>\n<p>Alessandra destaca que, con el avance de la ciencia, mucho se habl\u00f3 sobre no castigar a los ni\u00f1os. Sin embargo, poco se destac\u00f3 con respecto a lo que hacer entonces para educar, lo que colabor\u00f3 para que las familias redujesen la coacci\u00f3n por un lado y aumentase la negligencia por otro, dejando de establecer l\u00edmites o haci\u00e9ndolo de manera inconsistente. &#8220;Entre tanto, tambi\u00e9n es un mito creer que las familias de hoy no utilizan la coacci\u00f3n para educar, mis investigaciones se\u00f1alan que cuando las familias establecen l\u00edmites a\u00fan lo hacen de manera coercitiva (ejemplo, dando golpes, gritando, castigando).&#8221;<\/p>\n<p>Autora de la maestr\u00eda &#8220;Para una educaci\u00f3n de la sensibilidad: la experiencia de Casa Redonda Centro de Estudios&#8221;, presentada en la Escuela de Comunicaciones y Artes\u00a0 (ECA), de la USP, Maria Cristina Meirelles Toledo Cruz sugiere que es necesario rescatar en la educaci\u00f3n valores esenciales, como solidaridad, cooperaci\u00f3n, \u00e9tica y respeto a la diversidad etc. Con respecto a la cuesti\u00f3n familiar, como una instituci\u00f3n, ella\u00a0 concuerda en que la familia est\u00e1 en crisis y que ha sido reinventada con otras formas y patrones de relaciones.<\/p>\n<p>Pero lo que se observa en los ni\u00f1os peque\u00f1os, dice ella,\u00a0 es que,\u00a0 a pesar de esos nuevos m\u00e9todos de relaciones, ellos sienten la necesidad de hacer que las familias, jueguen con casitas, con animalitos, mu\u00f1ecas, representando la figura del padre, de la madre y el hijo. &#8220;Esta es una vivencia arquet\u00edpica, que ayuda a los ni\u00f1os a establecer sus relaciones y v\u00ednculos con el n\u00facleo familiar, ampliando para nuevos grupos. Ella necesita estas referencias mientras polaridades y universos son distintos para poder integrarse, tomando conciencia de s\u00ed, diferenci\u00e1ndose uno del otro, en la en la construcci\u00f3n de su propio yo&#8221;.<\/p>\n<p>La psic\u00f3loga y educadora afirma que el papel femenino ha cambiado, transformando tambi\u00e9n el masculino, que entonces transforma el femenino, en un proceso continuo de reajuste y adaptaci\u00f3n de estos papeles en la sociedad actual. &#8220;La cuesti\u00f3n es el desempe\u00f1o de los varios papeles femeninos, como madre, profesional, mujer, ama de casa, hija, esposa etc. y su satisfacci\u00f3n o no, en el sentido de poder integrarlos. No es raro, es necesario delegar el papel de madre para ni\u00f1eras,\u00a0 abuelas, creches etc&#8221;.<\/p>\n<p>El hecho de que la madre no est\u00e9 presente muchas veces intenta ser suplido con regalos, como compensaci\u00f3n por la falta del acogimiento del papel materno &#8220;El vinculo materno es la matriz, es lo que garantiza la auto estima y la seguridad, aunque vivenciando por pocas horas del d\u00eda, depende m\u00e1s de la calidad y entereza de este contacto.&#8221; El ni\u00f1o puede establecer otros v\u00ednculos afectivos con otros adultos, que desempe\u00f1en este papel y estar bien resueltos. La educaci\u00f3n, la justicia, es un trabajo de lo cotidiano, de detalles, de referencias, de modelos positivos, que el ni\u00f1o va construyendo en su d\u00eda a d\u00eda, con todas las personas que se relaciona.<\/p>\n<p>Maria Cristina destaca que muchas veces la figura paterna se queda m\u00e1s omitida que la materna, como siendo el proveedor, delegando el papel de padre y madre para la figura femenina, que se convierten en madre y madrastra de los propios hijos. Padres ausentes, que conviven poco con los hijos, pierden las peque\u00f1as conquistas y los saltos de desarrollo de sus hijos. Tanto los padres ausentes como los omisos pueden ser sustituidos por otras figuras que representen este papel, como un abuelo, abuela, t\u00eda, profesora, manejadora , etc.<\/p>\n<p>Los ni\u00f1os tienen una necesidad de supervivencia y crean sus propios personajes, cualquiera que sea un amigo fantasma o un superh\u00e9roe, como referencia para ocupar esta falta, esta ausencia. Est\u00e1 claro que el v\u00ednculo de madre es diferente del de la ni\u00f1era, pues es un v\u00ednculo visceral, umbilical.<\/p>\n<p>En ese contexto aparece la figura de la ni\u00f1era. Lo ideal en su opini\u00f3n, ser\u00eda que la madre se pudiera quedar con el ni\u00f1o hasta los dos a\u00f1os, hasta problemas b\u00e1sicos est\u00e9n asimilados y que el hijo pueda sentir la necesidad de ampliar el universo, con la entrada en una escuela, con el contacto con otros ni\u00f1os. &#8220;Muchas madres, cuando acaba el per\u00edodo de lactaci\u00f3n, sufren por el hecho de tener que dejar a sus hijos en guarder\u00edas o con ni\u00f1eras. Parte de ellas siente una competencia con la ni\u00f1era, de disputa del afecto y del cari\u00f1o.&#8221;<\/p>\n<p>Suele suceder que la ni\u00f1era sobreprotege a estos ni\u00f1os, lo que impide su crecimiento, hasta para justificar su papel. &#8220;Tiene dificultades en dar l\u00edmites criando ni\u00f1os maleducados, en vez de ense\u00f1arlas a lidiar con la autoridad&#8221;. Es importante invertir en la\u00a0 formaci\u00f3n de las ni\u00f1eras como seres sensibles, que puedan acoger de forma afectiva el ni\u00f1o que esta con ella.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Los cambios en el concepto de la familia generan crisis en la educaci\u00f3n","protected":false},"author":50,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[187],"tags":[],"coauthors":[337],"class_list":["post-83295","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-humanidades-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/83295","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/50"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=83295"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/83295\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=83295"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=83295"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=83295"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=83295"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}