{"id":83300,"date":"2007-02-01T00:00:00","date_gmt":"2007-02-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2007\/02\/01\/se-requieren-mujeres\/"},"modified":"2016-03-02T18:01:53","modified_gmt":"2016-03-02T21:01:53","slug":"se-requieren-mujeres","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/se-requieren-mujeres\/","title":{"rendered":"Se requieren mujeres"},"content":{"rendered":"<p>Claudia Bauzer Medeiros, docente de la Universidad estadual de Campinas (Unicamp) y presidente de la Sociedad Brasile\u00f1a de Computaci\u00f3n (SBC), estuvo en octubre en San Diego, California, EE.UU., para recibir un premio que reconoce la importancia de su trabajo acad\u00e9mico y principalmente de su esfuerzo dirigido a ampliar la participaci\u00f3n femenina en carreras relacionadas con la inform\u00e1tica. La ingeniera Ijeoma Terese Ihenachor, de la Agencia de Tr\u00e1fico A\u00e9reo de Nigeria, y la profesora Suriya Mayandi Thevar, presidenta de la Asociaci\u00f3n de Mujeres en Tecnolog\u00eda de la Informaci\u00f3n de India, tambi\u00e9n fueron galardonadas con el premio Agentes de Cambio, concedido por el Instituto para Mujeres y Tecnolog\u00eda Anita Borg y por la Sociedad Norteamericana de Computaci\u00f3n en el marco de una conferencia que discuti\u00f3 los problemas relacionados con la investigaci\u00f3n y el trabajo de las mujeres en este campo del conocimiento. El premio cuenta con el patrocinio de Fran Allen, pionera de las investigaciones en inform\u00e1tica y primera mujer en recibir el t\u00edtulo de fellow (socio, miembro) de IBM, el m\u00e1s alto grado de reconocimiento cient\u00edfico de la compa\u00f1\u00eda.<\/p>\n<p>El inter\u00e9s femenino en la computaci\u00f3n est\u00e1 decayendo en el mundo entero. Contener ese fen\u00f3meno es estrat\u00e9gico. Por un lado, grandes empresas como Intel, Microsoft y Hewlet Packard consideran esencial garantizar la diversidad de g\u00e9neros en la investigaci\u00f3n en alta tecnolog\u00eda. &#8220;Las compa\u00f1\u00edas dependen del talento y de la experiencia de las mujeres para competir globalmente&#8221;, dice Justin Rattner, director de tecnolog\u00eda de la gigante de los microprocesadores Intel, explicando por que la empresa es uno de los patrocinantes del Instituto para Mujeres y Tecnolog\u00eda Anita Borg. Por otro, se considera que las mujeres representan un factor clave para ampliar el inter\u00e9s de las nuevas generaciones por la computaci\u00f3n. &#8220;Si los j\u00f3venes pierden el inter\u00e9s, los pa\u00edses pierden espacio en la econom\u00eda global. La atracci\u00f3n de las mujeres significa, a largo plazo, que hijos y familiares tambi\u00e9n se interesen en este tipo de carreras&#8221;, explica Claudia.<\/p>\n<p>Dos d\u00e9cadas atr\u00e1s, sostiene la investigadora, las mujeres alcanzaron a ocupar casi la mitad de las vacantes en las carreras de grado en computaci\u00f3n dentro de Brasil. Desde mediados de los a\u00f1os 1990, la cantidad de candidatas cae paulatinamente. En las carreras, seg\u00fan datos del Ministerio de Educaci\u00f3n, la participaci\u00f3n femenina ha bajado del 30%, hace 15 a\u00f1os, a valores entre 5% y 10%. Como consecuencia de ello, la presencia femenina en los posgrados tambi\u00e9n comenz\u00f3 a disminuir. &#8220;La situaci\u00f3n es menos dram\u00e1tica porque los posgrados consiguen atraer tambi\u00e9n a investigadoras de otras \u00e1reas&#8221;, dice. Seg\u00fan una evaluaci\u00f3n preliminar realizada por la SBC, en los posgrados en ciencias de la computaci\u00f3n actualmente, el 25% de los estudiantes corresponde a mujeres. La cantidad de profesoras var\u00eda entre un 25% y un 30% del total. La SBC desarrolla diversas actividades con miras a cambiar este panorama, como las Olimp\u00edadas de Computaci\u00f3n, que involucran a alumnos de todo el pa\u00eds, desde la ense\u00f1anza primaria hasta el fin de la secundaria. Los ganadores de medallas de todo Brasil son llevados a la Unicamp para realizar un curso de una semana, en cuatro niveles de escolaridad. &#8220;Siempre voy a charlar con esos j\u00f3venes y he notado lo siguiente: hasta alrededor de los 12 \u00f313 a\u00f1os de edad, 50% de los medallistas son ni\u00f1as. Entre los 12 y 14 a\u00f1os, el porcentaje de mujeres cae al 20%. Por encima de los 16 a\u00f1os raramente aparezca alguna chica. Ellas simplemente pierden el inter\u00e9s. Este mismo fen\u00f3meno de la franja etaria est\u00e1 siendo constatado en los pa\u00edses del Primer Mundo, quienes incluso est\u00e1n impulsando pol\u00edticas nacionales que apuntan a un cambio de imagen en ese \u00e1rea&#8221;, afirma la investigadora. El esfuerzo de Claudia Bauzer Medeiros para cambiar este escenario contempla dos tipos de iniciativa. Una de ellas son las campa\u00f1as de conscientizaci\u00f3n de la SBC para la necesidad de atraer m\u00e1s j\u00f3venes. &#8220;No se trata s\u00f3lo de atraer mujeres, sino de atraer nuevas generaciones. Y una de las formas de garantizar una mayor inserci\u00f3n de j\u00f3venes es por la inserci\u00f3n de la mujer. Todos los estudios apuntan la importancia de la educaci\u00f3n de la madre como agente en la educaci\u00f3n de la familia y en el consecuente progreso nacional&#8221;. Otro tipo de iniciativa es la amplia divulgaci\u00f3n del problema en foros y congresos. &#8220;Como presidente de la SBC, cuento con la oportunidad de participar de diferentes eventos en Brasil y en el exterior, en los cuales discuto esa cuesti\u00f3n as\u00ed como propuestas de soluci\u00f3n. Sin una concientizaci\u00f3n para el problema, nadie se va a preocupar en encararlo&#8221;, dice Claudia.<\/p>\n<p><strong>Competencia<br \/>\n<\/strong>De acuerdo con la investigadora, existen dos hip\u00f3tesis para justificar el desinter\u00e9s femenino \u2013 una econ\u00f3mica y otra social. &#8220;El aspecto econ\u00f3mico resulta de un incremento de la competencia en ese \u00e1rea. Anteriormente, las mujeres buscaban profesiones asociadas porque no exist\u00eda tanto inter\u00e9s. A medida que el sector evolucion\u00f3 y comenz\u00f3 a ofrecer salarios mejores, los hombres presionaron en el mercado de trabajo y la competencia se hizo ardua&#8221;, explic\u00f3. La hip\u00f3tesis social considera el hecho de que la computaci\u00f3n sea vista como una profesi\u00f3n que privilegia el trabajo en soledad, en el cual se pasa todo el d\u00eda delante de una pantalla. La mujer tiende a preferir actividades que incluyan contactos humanos. &#8220;Sabemos que eso es un mito, pues la computaci\u00f3n exige cada vez m\u00e1s interacci\u00f3n social y tiene importancia en todas las \u00e1reas&#8221;, afirma.<\/p>\n<p>Graduada en ingenier\u00eda electr\u00f3nica en 1976 en la PUC de R\u00edo de Janeiro, Claudia Bauzer Madeiros siempre trabaj\u00f3 en computaci\u00f3n: su primer empleo luego de egresada fue en la energ\u00e9tica estatal Furnas, como analista de sistemas. A\u00fan en los a\u00f1os 1970, realiz\u00f3 maestr\u00eda en inform\u00e1tica, tambi\u00e9n en la PUC. M\u00e1s tarde har\u00eda doctorado en ciencias de la computaci\u00f3n en la Universidad de Waterloo, en Canad\u00e1, posdoctorado en el Institut National de Recherche en Informatique et en Automatique (Inria), en Francia, y libre docencia y concurso para titular, defendidos en la Unicamp, donde es profesora desde 1985. Cuenta con producci\u00f3n acad\u00e9mica en m\u00e1s de 30 proyectos de investigaci\u00f3n en el \u00e1rea de bancos de datos cient\u00edficos. Hija de un m\u00e9dico y de una psic\u00f3loga, Claudia es soltera y tiene una pareja de hermanos \u2013 uno es profesor de ingenier\u00eda mec\u00e1nica de la Universidad Federal de Minas Gerais y la otra, profesora de matem\u00e1ticas en la Universidad Federal Fluminense. &#8220;Tengo unos padres maravillosos que ense\u00f1aron a los hijos la importancia del estudio y del trabajo. En mi generaci\u00f3n a\u00fan es raro, en Brasil, una familia en la que todos los hijos hagan un doctorado \u2013 y cada uno en un \u00e1rea diferente&#8221;, dice.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Cai el inter\u00e9s femenino en la computaci\u00f3n","protected":false},"author":11,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[189],"tags":[],"coauthors":[98],"class_list":["post-83300","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-politica-ct"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/83300","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/11"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=83300"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/83300\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=83300"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=83300"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=83300"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=83300"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}