{"id":83303,"date":"2007-02-01T00:00:00","date_gmt":"2007-02-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2007\/02\/01\/leccion-de-anatomia\/"},"modified":"2015-02-03T15:27:20","modified_gmt":"2015-02-03T17:27:20","slug":"leccion-de-anatomia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/leccion-de-anatomia\/","title":{"rendered":"Lecci\u00f3n de anatom\u00eda"},"content":{"rendered":"<p><em>desde Nueva York<\/em><\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 tenemos all\u00ed? El cuerpo visible en su completa materialidad, capa sobre capa y perceptible en las adaptaciones al movimiento, en sus m\u00faltiples funciones, una despu\u00e9s de otra hasta la comprensi\u00f3n de su fant\u00e1stica funcionalidad. El cuerpo insistentemente reiterado, entero, luego disecado en partes, en tajadas, huesos, m\u00fasculos, nervios, vasos y v\u00edsceras. En una multiplicidad ensordecedora, se ofrece al mirar lego en esa exposici\u00f3n concebida en cada detalle para alumbrar un espect\u00e1culo fascinante, sorprendente a la vez, y minucioso, de la anatom\u00eda humana.<\/p>\n<p>Estamos frente a Bodies&#8230; <em>the exhibition<\/em> en un espacio de casi tres mil metros cuadrados cubiertos en South Sea Port, Manhattan, Nueva York. Aunque podr\u00edamos estar igualmente en Miami, Seattle, Las Vegas, Londres, Berl\u00edn, \u00c1msterdam o Tokio, y la exposici\u00f3n podr\u00eda denominarse <em>Body worlds<\/em>, <em>Body exploration,<\/em> <em>The Universe within ou Bodies revealed<\/em>, que no habr\u00eda diferencia. En todas esas exposiciones, popularizadas en los \u00faltimos a\u00f1os al punto de haber atra\u00eddo ya a decenas de millones de visitantes desde la pionera &#8220;Body worlds, de 1996&#8221;, lo que permite poner en escena a ese cuerpo humano hiperreal es una t\u00e9cnica llamada plastinaci\u00f3n o plastinizaci\u00f3n, creada por el anatomista alem\u00e1n Gunther von Hagens en 1975, patentada en 1977 y refinada hasta estar en condiciones de utilizaci\u00f3n en 1990.<\/p>\n<p>Fue el mismo el organizador de la primera exposici\u00f3n que, a la plastinaci\u00f3n, le agregaba un raro virtuosismo en la disecaci\u00f3n, capaz de revelar, sin da\u00f1o la integridad de lo que se quer\u00eda exhibir, todo lo que se esconde debajo de la piel. Hagens dijo que recuper\u00f3 t\u00e9cnicas de disecaci\u00f3n de China y de otros pa\u00edses asi\u00e1ticos. Ya en la muestra pionera qued\u00f3 claro el potencial de tales exposiciones para originar pol\u00e9micas, \u00e9ticas principalmente. Hubo cuestionamientos acerca del origen de los cad\u00e1veres y la existencia o no de autorizaci\u00f3n previa para su uso, aunque Hagens siempre haya asegurado que los cuerpos le son donados voluntariamente, siguiendo los t\u00e9rminos de un contrato r\u00edgido en lo que ata\u00f1e a las donaciones. Se argument\u00f3 que la exhibici\u00f3n her\u00eda la dignidad humana y la \u00e9tica del quehacer cient\u00edfico. Pero, sustentadas en el inter\u00e9s creciente del p\u00fablico, las exposiciones se multiplicaron, convirti\u00e9ndose al poco tiempo en un excelente negocio, con innegable valor educativo. Simult\u00e1neamente se diseminaba el uso de la plastinaci\u00f3n en los laboratorios de anatom\u00eda del mundo entero, confirmando la excelencia del m\u00e9todo para la formaci\u00f3n de estudiantes de medicina y enfermer\u00eda, entre otros, tanto en los detalles anat\u00f3micos del cuerpo humano como en su conjunto integrado.<\/p>\n<p>La difusi\u00f3n de la plastinaci\u00f3n en los medios cient\u00edficos comenz\u00f3 antes que las exposiciones, y a comienzos de los a\u00f1os 1990 lleg\u00f3 a Am\u00e9rica Latina de la mano del profesor Aldo Junqueira, de la Facultad de Medicina de la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP), que ese a\u00f1o hizo una pr\u00e1ctica de cuatro meses con Hagens en la Universidad de Heidelberg, en Alemania.<\/p>\n<p>&#8220;En un congreso en R\u00edo de Janeiro en 1988 conoc\u00ed el trabajo de Gunther y me percat\u00e9 de la importancia que ten\u00eda para la actualizaci\u00f3n de los estudios de anatom\u00eda&#8221;, dice Junqueira. Incluso de la anatom\u00eda seccional, fundamental para la interpretaci\u00f3n de las im\u00e1genes obtenidas por tomograf\u00eda, resonancia magn\u00e9tica y otras t\u00e9cnicas visuales que recortan el cuerpo. &#8220;Es preciso notar&#8221;, contin\u00faa, &#8220;que solo el 5% de los seres humanos tiene total capacidad espacial, habilidad de intuir con claridad, como los elementos se distribuyen en el espacio y conforman vol\u00famenes, a partir de im\u00e1genes en dos dimensiones o de piezas dispersas&#8221;. Ese porcentual es v\u00e1lido tambi\u00e9n para los estudiantes de medicina. &#8220;Ahora bien, como intentar percibir la anatom\u00eda sin espacialidad, resulta algo est\u00e9ril, cuanto m\u00e1s cerca coloquemos a los estudiantes de medicina de la anatom\u00eda real y espacializada, mejor los formaremos&#8221;, dice.<\/p>\n<p><strong>Experiencia brasile\u00f1a<br \/>\n<\/strong>Fue con esa percepci\u00f3n que Junqueira comenz\u00f3 un di\u00e1logo transoce\u00e1nico con Hagens, hablando con el &#8220;una vez por semana&#8221;, hasta la pr\u00e1ctica en Heidelberg \u2013 antes que el anatomista alem\u00e1n fuera alejado de la universidad, entre otras cosas, por promover a disecaci\u00f3n p\u00fablica de un cad\u00e1ver, cobrando entradas para el espect\u00e1culo. Como titular de Anatom\u00eda Quir\u00fargica en Medicina de la USP, Junqueira present\u00f3 a FAPESP, en 1994, un primer pedido de financiaci\u00f3n para experiencias con plastinaci\u00f3n, dentro del Programa de Apoyo a la Infraestructura de Investigaci\u00f3n que en aquel momento la Fundaci\u00f3n iniciaba. Otro financiamiento seguir\u00eda, alcanzando un total de 187 mil reales. El resultado es hoy mensurable, no en cuerpos plastinados para exposiciones (aunque algunas piezas est\u00e9n en la Estaci\u00f3n Ciencia, en S\u00e3o Paulo), sino en alrededor de 2 mil placas de resinas con rodajas fin\u00edsimas del cuerpo humano, \u00fatiles para las clases de anatom\u00eda. &#8220;El r\u00e9cord es una pieza de s\u00f3lo un mil\u00edmetro de espesor, muy dif\u00edcil de obtener. Lo com\u00fan son piezas de 2,5 a 3 mil\u00edmetros&#8221;, comenta Junqueira.<\/p>\n<p>Con impecable concisi\u00f3n did\u00e1ctica, adem\u00e1s, explica los pasos para la obtenci\u00f3n de esas placas y el m\u00e9todo de plastinaci\u00f3n de Hagens. &#8220;El m\u00e9todo incide sobre dos cuestiones fundamentales para la preservaci\u00f3n del cuerpo despu\u00e9s de la muerte: la deshidrataci\u00f3n y la creaci\u00f3n de un medio adecuado para impedir la proliferaci\u00f3n de hongos y bacterias y, as\u00ed, asegurar la preservaci\u00f3n de los tejidos y de las dem\u00e1s estructuras anat\u00f3micas&#8221;, dice. La deshidrataci\u00f3n, conocida desde el antiguo Egipto, es obtenida por la inmersi\u00f3n en diferentes alcoholes, y luego en acetona. &#8220;En dos o tres ba\u00f1os de acetona, por la presi\u00f3n de vapor, donde hab\u00eda agua se logra colocar acetona. Si esa sustituci\u00f3n alcanza cerca del 99%, consideramos al cuerpo deshidratado&#8221;. Hecho eso, como la presi\u00f3n de vapor de la acetona es baja, o sea, ella se evapora entre 18 e 22 grados Celsius, la sustancia tiende naturalmente a salir del &#8220;esp\u00e9cimen&#8221;, para usar el lenguaje de los anatomistas, y all\u00ed queda al vac\u00edo.<\/p>\n<p>Antes de proseguir con la plastinaci\u00f3n, vale observar que la grasa es otro enemigo para la preservaci\u00f3n del cad\u00e1ver (aunque en la exposici\u00f3n Bodies se encuentre en los cuerpos trozos de grasa plastinada). Es por eso que en general trate de retir\u00e1rsela luego de la deshidrataci\u00f3n. \u00bfC\u00f3mo?\u00a0 Por medio de ba\u00f1os de triclorometano, sustancia que precisa ser manipulada con cuidado porque puede afectar la m\u00e9dula y los nervios de quien trabaja con ella.<\/p>\n<p>Con las piezas deshidratadas y desengrasadas, se llega a la piedra basal del m\u00e9todo Hagens: los espacios vac\u00edos ser\u00e1n llenados con resinas de silicona o epoxi en forma de mon\u00f3mero, en el trabajo m\u00e1s meticuloso de lo que su descripci\u00f3n lineal puede parecer.<\/p>\n<p>Ya en relaci\u00f3n con las placas con las que trabaja en las clases de anatom\u00eda, y en cuya preparaci\u00f3n entren\u00f3 a t\u00e9cnicos y estudiantes, Junqueira explica que las finas l\u00e1minas son hechas con una sierra circular en el cuerpo congelado. &#8220;Sin eso no se podr\u00eda mantener la sintop\u00eda, que es la correcta contig\u00fcidad entre un \u00f3rgano y otro&#8221;, dice. Hasta que se realice todo el proceso de deshidrataci\u00f3n y plastinizaci\u00f3n, en ese caso con la l\u00e1mina colocada entre las placas de vidrio, donde se agregar\u00e1 m\u00e1s resina ep\u00f3xi. Y con el cuidado adicional de retirar con varillas eventuales, las bolsas de aire de la pieza. Finalmente todo se coloca en una estufa a 57 o 58 grados Celsius durante 24 a 36 horas para que o mon\u00f3mero de resina ep\u00f3xi polimerice. Lo que asusta de la t\u00e9cnica, sea para fines cient\u00edficos, educativos o de buenos negocios, es el hecho de que el cuerpo humano, vivo o muerto, puede ser un objeto total y fascinantemente objetivado.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Lecci\u00f3n de anatom\u00eda","protected":false},"author":5,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[],"coauthors":[124],"class_list":["post-83303","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ciencia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/83303","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=83303"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/83303\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=83303"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=83303"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=83303"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=83303"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}