{"id":83307,"date":"2007-02-01T00:00:00","date_gmt":"2007-02-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2007\/02\/01\/las-texturas-de-la-selva\/"},"modified":"2015-03-24T13:50:35","modified_gmt":"2015-03-24T16:50:35","slug":"las-texturas-de-la-selva","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/las-texturas-de-la-selva\/","title":{"rendered":"Las texturas de la selva"},"content":{"rendered":"<p>L\u00facia Garcez Lohmann descubri\u00f3 tempranamente el placer de organizar el mundo a su alrededor. A los 5 a\u00f1os inici\u00f3 una ordenada colecci\u00f3n de estampillas de plantas y flores y, a los 16, no tuvo duda sobre cu\u00e1l carrera seguir: har\u00eda biolog\u00eda para convertirse en especialista en la clasificaci\u00f3n de los seres vivos. Comenz\u00f3 estudiando una familia de hongos microsc\u00f3picos que parasitan las escamas de los peces y reptiles. Pero igualmente se maravill\u00f3 con una familia de plantas con flores en forma de campana de un colorido intenso que va del rojo sangre al blanco reluciente: las bignoni\u00e1ceas, que agrupa a unas 850 especies con variadas formas y tama\u00f1os, que se distribuyen por las regiones tropicales del planeta.<\/p>\n<p>L\u00facia recorri\u00f3 el mundo estudiando esa familia de plantas a la cual pertenece el lapacho amarillo, planta s\u00edmbolo de Brasil, y ahora propone una clasificaci\u00f3n m\u00e1s confiable para ellas. Visit\u00f3 colecciones en Estados Unidos y en Europa y se intern\u00f3 en los bosques de Am\u00e9rica Latina para conocer de cerca donde se encuentran y como son las bignoni\u00e1ceas.\u00a0 Se especializ\u00f3 en un grupo de casi 400 especies de esa familia que hace d\u00e9cadas despierta el inter\u00e9s de los bot\u00e1nicos por tres razones. La primera es que ese grupo re\u00fane la mayor variedad de Am\u00e9rica de lianas, enredaderas de tallo le\u00f1oso que crecen enroscadas al tronco de los \u00e1rboles, y se esparcen por sus copas en busca de la luz necesaria para sobrevivir.<\/p>\n<p>El otro motivo es que varias de esas plantas, que tejen redes impenetrables en el interior de los bosques y conectan la copa de los \u00e1rboles al suelo, sirviendo de puente para monos y perezosos, poseen potencial medicinal. Algunos pueblos latinoamericanos las usan contra la diarrea, malaria, hepatitis, leishmaniasis y c\u00e1ncer. En algunos pa\u00edses, sirven de condimento por tener aroma y sabor similar al ajo o al clavo de olor, adem\u00e1s de resultar \u00fatiles para la construcci\u00f3n de muebles y casas. Pero L\u00facia se sinti\u00f3 especialmente atra\u00edda por esas plantas porque conformaban un grupo con una intrincada historia evolutiva cuyas relaciones de parentesco desaf\u00edan a los bot\u00e1nicos desde hace casi dos siglos.<\/p>\n<p><strong>M\u00e1s all\u00e1 de la apariencia<\/strong><br \/>\nMejor dicho, desafiaban. En un art\u00edculo publicado en 2006 en el American Journal of Botanny, L\u00facia present\u00f3 el \u00e1rbol geneal\u00f3gico que devela la historia evolutiva de ese grupo. Ahora, en un art\u00edculo de 400 p\u00e1ginas a publicarse en los Annals of the Missouri Botanical Garden, ella presenta una nueva clasificaci\u00f3n que reorganiza ese grupo de las bignoni\u00e1ceas bas\u00e1ndose en criterios que van m\u00e1s all\u00e1 de la semejanza de flores y frutos, como se hac\u00eda hasta hace poco, y promete desentra\u00f1ar los meollos del bosque de lianas. A partir del an\u00e1lisis del material gen\u00e9tico de esas plantas, ella redistribuy\u00f3 las 400 especies en 22 g\u00e9neros. El m\u00e1s abarcador, Adenocalymma, comprende 78 especies de lianas y arbustos de las regiones tropicales de Am\u00e9rica.<\/p>\n<p>Con la nueva clasificaci\u00f3n, algunos g\u00e9neros como el Fridericia, pasaron a abarcar un n\u00famero mayor de especies \u2013 antes era una, hoy son 69. Solo los g\u00e9neros Callichlamys y Manaosella contin\u00faan con una especie cada una: la Callichlamys latifolia, enredadera de flores amarillas, encontrada desde Brasil hasta M\u00e9xico; y la Manaosella cordifolia, en Manaos.<\/p>\n<p>Es un avance en relaci\u00f3n a la clasificaci\u00f3n anterior, en la que hab\u00eda 47 g\u00e9neros, 30 de ellos con hasta tres especies. Para quien trabaja en clasificaci\u00f3n, un sistema con muchos g\u00e9neros agrupando pocas especies es de escasa utilidad: casi no suministra informaci\u00f3n sobre el grado de parentesco, impidiendo que se hagan previsiones acerca de las especies incluidas en cada g\u00e9nero. Sin ese tipo de informaci\u00f3n, poco se descubre sobre cuando y donde esas plantas surgieron o como y porque se desarrollaron y se diseminaron por toda la regi\u00f3n tropical de Am\u00e9rica, originando especies tan distintas como la trepadora Caatinga Neojobertia brasiliensis, de flores amarillas, o la Adenocalymma cladotrichum, liana de tallo grueso que produce un fruto en forma de vaina, de medio metro de longitud.<\/p>\n<p>En el art\u00edculo Annals of the Missouri Botanical Garden, 180 especies reciben un nuevo nombre porque cambiaron de g\u00e9nero. Tambi\u00e9n existe una detallada ilustraci\u00f3n de cada g\u00e9nero y mapas con la distribuci\u00f3n geogr\u00e1fica de las 400 especies. &#8220;Espero que ya no sea necesario rehacer esa clasificaci\u00f3n y, a partir de ahora, se consiga de hecho avanzar en la investigaci\u00f3n sobre el origen, la evoluci\u00f3n y la diversificaci\u00f3n de ese grupo de plantas, el m\u00e1s rico en variedades de lianas&#8221;, comenta la bot\u00e1nica, profesora de la Universidad de S\u00e3o Paulo e investigadora del Jard\u00edn Bot\u00e1nico de Missouri, Estados Unidos, donde trabaj\u00f3 en la colecci\u00f3n de otro estudioso de esas plantas, el bot\u00e1nico Alwyn Gentry, muerto en 1993.<\/p>\n<p>Desde que el bot\u00e1nico ingl\u00e9s David Don propuso la primera clasificaci\u00f3n de ese grupo de bignoni\u00e1ceas en 1838, pasaron 170 a\u00f1os andando en c\u00edrculos. &#8220;Cada uno que se propon\u00eda estudiarlas creaba un nuevo sistema de clasificaci\u00f3n basado en criterios subjetivos y no sal\u00eda de all\u00ed&#8221;, explica L\u00facia, quien, a sus 33 a\u00f1os, se est\u00e1 convirtiendo en una referencia internacional en la materia. La nueva clasificaci\u00f3n promete ser duradera porque se vale de una herramienta m\u00e1s adecuada, solo disponible recientemente: la sistem\u00e1tica molecular. Ese m\u00e9todo permite organizar las plantas por grado de parentesco con base en las caracter\u00edsticas gen\u00e9ticas, y no solamente por la comparaci\u00f3n de las formas de flores, frutos y semillas.<\/p>\n<p>&#8220;Esa nueva clasificaci\u00f3n permitir\u00e1, por ejemplo, la b\u00fasqueda mejor orientada de compuestos con potencial farmacol\u00f3gico&#8221;, afirma L\u00facia. Ella evalu\u00f3 la proximidad entre las especies del grupo comparando mutaciones de dos genes: el ndhF, asociado al almacenamiento de energ\u00eda solar bajo la forma de az\u00facares, y el PepC, relacionado con la p\u00e9rdida de esos az\u00facares y a la liberaci\u00f3n de energ\u00eda. Esos genes desempe\u00f1an un papel esencial en la supervivencia y permiten evaluar el parentesco entre las especies en una escala de tiempo de hasta millones de a\u00f1os \u2013 llegan a ser id\u00e9nticos en especies evolutivamente pr\u00f3ximas y presentan diferencias en la medida en que el parentesco disminuye. &#8220;Esos genes se encuentran en secciones distintas del genoma y, a\u00fan as\u00ed, cuentan con una historia similar&#8221;, dice L\u00facia. &#8220;Por eso es alta la probabilidad de que el nuevo \u00e1rbol geneal\u00f3gico represente de hecho el parentesco entre esas plantas.&#8221;<\/p>\n<p><strong>Las primeras respuestas<br \/>\n<\/strong>En 13 a\u00f1os en los que recorri\u00f3 las selvas de Brasil y de otros seis pa\u00edses latinoamericanos (Costa Rica, Surinam, Guayana Francesa, Per\u00fa, Bolivia y Panam\u00e1), L\u00facia camino durante d\u00edas, atraves\u00f3 r\u00edos y, cuando fue necesario, escal\u00f3 \u00e1rboles de hasta 40 metros en procura de sus lianas. Recolect\u00f3 muestras de casi mil ejemplares, hoy almacenadas en los herbolarios de la USP, como tambi\u00e9n del Instituto Nacional de Investigaciones de Amazonia y en los jardines bot\u00e1nicos de R\u00edo de Janeiro, Nueva York y Missouri. En un trabajo de hormiga, marc\u00f3 el punto de cada colecta con un aparato de GPS y a sus datos les agreg\u00f3 los de otras colecciones, generando mapas con la distribuci\u00f3n de las especies. Superpuestos, esos mapas revelan un dato importante para la conservaci\u00f3n de esas plantas: no siempre las \u00e1reas de vegetaci\u00f3n natural que deber\u00edan ser preservadas por albergar especies raras, de gran diversidad gen\u00e9tica o de importancia evolutiva se encuentran legalmente protegidas.<\/p>\n<p>Al comparar sus datos con los de los f\u00f3siles, L\u00facia consigui\u00f3 reconstituir la historia evolutiva del grupo. Ahora ya se puede decir cuando y donde esas lianas surgieron: fue en Brasil, en la regi\u00f3n hoy ocupada por la Selva Atl\u00e1ntica, hace 40 millones de a\u00f1os \u2013\u00a0cuando los continentes ya ten\u00edan la forma actual y los mam\u00edferos comenzaban a diseminarse por la Tierra. Pero no fue la \u00fanica vez. Plantas con caracter\u00edsticas de lianas aparecieron en otros tres momentos entre las bignoni\u00e1ceas, en los Andes, en \u00c1frica y en Asia. Pero solo el grupo de la Selva Atl\u00e1ntica se ha desarrollado con tanto \u00e9xito y se diversific\u00f3 tanto, generando las 400 especies conocidas.<\/p>\n<p>Los resultados comprobaron tambi\u00e9n que el antiguo m\u00e9todo de clasificaci\u00f3n, basado en el color de las flores o en la forma de los frutos, era de hecho fallido. Lianas o arbustos con flores amarillas surgieron en seis momentos diferentes en ese grupo, en g\u00e9neros no emparentados. &#8220;Ese dato confirma que el uso exclusivo de criterios morfol\u00f3gicos puede llevar a sistemas de clasificaci\u00f3n no confiables&#8221;, dice L\u00facia. Otra duda que se desprende es la de qui\u00e9n surgi\u00f3 primero: \u00bflas lianas, hoy la forma m\u00e1s abundante, o los arbustos, actualmente raros? Seg\u00fan L\u00facia, las primeras especies de ese grupo se desarrollaron como lianas en florestas h\u00famedas. Posiblemente, fueron exitosos en esos ambientes de poca luz por haber desarrollado un tallo con anatom\u00eda peculiar, m\u00e1s flexible, con zarcillos, filamentos que se enroscan en otros \u00e1rboles que les permiten alcanzar los estratos altos del bosque. S\u00f3lo entre 5 y 10 millones de a\u00f1os despu\u00e9s de esas lianas, que tambi\u00e9n se esparcieron por regiones de clima m\u00e1s seco y c\u00e1lido como el actual Cerrado [sabana], es que surgieron los arbustos.<\/p>\n<p>Pero la anatom\u00eda del tallo y los zarcillos no explican como esas plantas se diversificaron tanto y dominaron las regiones tropicales del globo. Parte de la respuesta parece estar ligada a la forma de las semillas. Las especies m\u00e1s comunes en los bosques producen semillas con una fina membrana que se extiende para lados opuestos, como alas abiertas. Seg\u00fan L\u00facia, ese formato favorece la dispersi\u00f3n en los ambientes h\u00famedos. Cuando los frutos se secan y se abren, ellas caen de lo alto girando como h\u00e9lices de helic\u00f3ptero. Ya en las sabanas, son m\u00e1s comunes las semillas redondeadas, semejantes a discos voladores, aparentemente mas adecuadas para la dispersi\u00f3n en regiones secas. &#8220;Cuando sopla el viento, esas semillas deben volar como si fuesen frisbees, los discos pl\u00e1sticos con los que las personas juegan en las playas&#8221;, explica.<\/p>\n<p>Como ese grupo de bignoni\u00e1ceas es muy diverso y abundante en las selvas tropicales, se considera que sirve como modelo para entender lo que puede ocurrir con las 300 mil especies de plantas con flores (angiospermas). Reuniendo informaciones sobre la distribuci\u00f3n, la forma y la ecolog\u00eda de esas 400 especies con los datos de clima, suelo y temperatura, L\u00facia intenta ahora prever lo que suceder\u00e1 con la distribuci\u00f3n de ellas en el caso que la temperatura del planeta aumente algunos grados. Ella a\u00fan\u00a0 no tiene la respuesta, pero arriesga una hip\u00f3tesis: es bastante probable que las selvas que hoy abrigan la mayor diversidad de plantas del planeta se transformen en inmensos bosques de lianas, dado que esas bignoni\u00e1ceas crecen m\u00e1s r\u00e1pidamente\u00a0 que otros \u00e1rboles y son las primeras en\u00a0 ocupar \u00e1reas desforestadas.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"La clasificaci\u00f3n gen\u00e9tica devela el misterio evolutivo de las lianas y puede orientar en la preservaci\u00f3n de los bosques tropicales","protected":false},"author":16,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[],"coauthors":[105],"class_list":["post-83307","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ciencia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/83307","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/16"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=83307"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/83307\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=83307"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=83307"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=83307"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=83307"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}