{"id":83309,"date":"2007-02-01T00:00:00","date_gmt":"2007-02-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2007\/02\/01\/en-pequenas-dosis\/"},"modified":"2015-11-24T13:41:25","modified_gmt":"2015-11-24T15:41:25","slug":"en-pequenas-dosis","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/en-pequenas-dosis\/","title":{"rendered":"En peque\u00f1as dosis"},"content":{"rendered":"<p>No son repulsivas como las cucarachas ni incomodan tanto como los mosquitos o las moscas, pero, al igual que esos insectos, las hormigas urbanas constituyen una plaga. Vectores de hongos y bacterias, \u00e9sta pueden contaminar alimentos en casas y restaurantes, y propagar enfermedades en los hospitales. Por eso deben ser r\u00e1pidamente controladas. La buena noticia para ese combate, llevado adelante principalmente por las amas de casa y empresas de desinfecci\u00f3n, viene con un d\u00fao de bi\u00f3logos del Centro de Estudios de Insectos Sociales de la Universidad Estadual Paulista (Ceis-Unesp), de la ciudad de R\u00edo Claro, que logr\u00f3 desarrollar un sistema eficaz para el control de las hormigas a partir de los conocimientos adquiridos durante m\u00e1s de dos d\u00e9cadas de investigaci\u00f3n b\u00e1sica. Es un insecticida, un veneno en forma de cebo, producto que el insecto lleva al interior de su nido como si fuese alimento. Una vez dentro, a causa del complejo sistema de intercambio alimentario de las hormigas \u2013 unas suministran comida a las otras con alimentos regurgitados \u2013, el veneno alcanza a una gran cantidad de individuos, aniquilando el hormiguero.<\/p>\n<p>El desaf\u00edo de los cient\u00edficos fue producir un cebo t\u00f3xico que imitase a la perfecci\u00f3n el alimento de las hormigas, porque son animales muy sensibles y no se dejan &#8220;enga\u00f1ar&#8221; f\u00e1cilmente. &#8220;Por medio de un aprendizaje adquirido a lo largo del proceso evolutivo, las hormigas se han tornado muy especializadas en lo referido a su alimentaci\u00f3n y saben evitar aquello que no les hace bien a ellas y a su colonia&#8221;, explica el bi\u00f3logo Odair Correa Bueno, uno de los autores del trabajo. Por eso, el elemento atractivo del cebo, uno de sus principales constituyentes, ten\u00eda que tener los propios componentes del alimento del insecto. &#8220;Uno de los aspectos m\u00e1s importantes del estudio fue identificar qu\u00e9 atractivos, cuales son los tentadores del cebo, serian los m\u00e1s indicados para la composici\u00f3n del insecticida&#8221;, dice el bi\u00f3logo Osmar Malaspina, el otro integrante de la dupla.<\/p>\n<p>Los investigadores concluyeron que, para controlar a las ocho principales especies de hormigas urbanas existentes, responsables por m\u00e1s del 85% de las infecciones en el mundo, tendr\u00edan que desarrollar diferentes cebos. La m\u00e1s diseminada en Brasil es la hormiga fantasma (Tapinoma melanocephalum), que se siente atra\u00edda por sustancias azucaradas. Min\u00fascula, ella mide de 1 a 1,2 mil\u00edmetros y obtuvo ese nombre debido a su cabeza negra y parte del abdomen blanco y transl\u00facido a contraluz. Otras especies, como la lavapi\u00e9s (Solenopsis saevissima) \u2013 que pica principalmente en los pies cuando se pisa un hormiguero, causando un ardor intenso, solo calmado cuando es lavado con agua \u2013, prefieren alimentos grasosos. &#8220;Notamos que una \u00fanica f\u00f3rmula no ser\u00eda eficiente porque las distintas especies tienen h\u00e1bitos alimentarios y comportamiento distintos. As\u00ed, desarrollamos cinco formulaciones con dos principios activos: uno para cebos azucarados y otro para los aceitosos&#8221;, afirma Odair Bueno.<\/p>\n<p>El principio activo para los cebos dulces fue el \u00e1cido b\u00f3rico y para los grasosos, la sulfluoramida. Las dos sustancias ya se utilizan en cebos vendidos en el mercado, pero los insecticidas creados en los laboratorios del Ceis tienen una diferencia: los principios activos se encuentran en una concentraci\u00f3n mucho m\u00e1s baja, de cinco a diez veces menor que la que se encuentra en los cebos comerciales. Esa formulaci\u00f3n hace a los cebos menos t\u00f3xicos y que tengan acci\u00f3n m\u00e1s lenta. &#8220;La baja concentraci\u00f3n es ventajosa porque reduce sustancialmente el riesgo de accidentes dom\u00e9sticos, como la ingesti\u00f3n accidental por ni\u00f1os o animales, y la contaminaci\u00f3n ambiental. El hecho de ser menos t\u00f3xica no hace al cebo menos efectivo que los hormiguicidas comunes&#8221;, dice Malaspina. Los investigadores apuntan adem\u00e1s otra ventaja en los productos desarrollados por ellos. &#8220;Cebos con alta concentraci\u00f3n de insecticidas o con principios activos inadecuados matan a la hormiga durante su transporte para la colonia, porque el insecto carga el producto en la boca o su lengua, una especie de primer est\u00f3mago existente en estos animales&#8221;, explica Bueno. No es ese el objetivo. &#8220;Queremos que las hormigas responsables de la recolecci\u00f3n de alimentos, las obreras forrajeras, lleven el cebo hacia el interior del hormiguero y la distribuyan a los dem\u00e1s individuos del nido, como las larvas, los j\u00f3venes y las reinas.&#8221;<\/p>\n<p><strong>Quiebra del metabolismo<br \/>\n<\/strong>&#8220;El efecto lento de los cebos hace que las hormigas sean envenenadas en dosis peque\u00f1as o m\u00ednimas, sin percibirlo. Caso contrario, ellas parar\u00edan de llevar el &#8216;alimento&#8217; a la colonia y la eficiencia del producto seria nula.&#8221; Por contar con principios activos distintos, los cebos de la Unesp poseen mecanismos de acci\u00f3n diversos. No caso de los azucarados, el \u00e1cido b\u00f3rico alcanza el tubo digestivo de la hormiga, provocando la degeneraci\u00f3n de su est\u00f3mago y llevando al animal a la muerte. En los cebos grasosos, la sulfluramida se absorbe junto con el aceite usado en su composici\u00f3n por una gl\u00e1ndula localizada en la cabeza del insecto. Eso provoca la muerte del animal, al inhibir la producci\u00f3n de energ\u00eda en las mitocondrias, que son las estructuras de las c\u00e9lulas responsables por esa funci\u00f3n en el organismo de la hormiga.<\/p>\n<p>Un tercer tipo de cebo, diferente de todos los que existen hoy, est\u00e1 siendo estudiado por el grupo. Su composici\u00f3n sustituir\u00e1 a los insecticidas actuales. &#8220;Pensamos usar ciertas hormonas producidas por los propios insectos que tengan potencial para inhibir el desarrollo de las larvas o interferir en la postura de las reinas. Esos son los cebos ideales. Ya conseguimos desarrollar con \u00e9xito el esbozo te\u00f3rico y experimental. Para iniciar la investigaci\u00f3n aplicada, dependemos de la colaboraci\u00f3n de los grandes fabricantes de insecticidas&#8221;, dice Malaspina, que explica por que la dupla decidi\u00f3 desarrollar nuevos tipos de cebos: &#8220;Los m\u00e9todos convencionales para control de insectos, que utilizan polvo o l\u00edquidos pulverizados, no funcionan bien en hormigas porque matan s\u00f3lo a los individuos visibles, que tuvieron contacto con el veneno. La poblaci\u00f3n restante de la colonia sale ilesa. Cuando perciben que algunos de sus miembros est\u00e1n muriendo, ocurre una dispersi\u00f3n desordenada que acaba, muchas veces, en un reagrupamiento en forma de otros varios nidos&#8221;.<\/p>\n<p><strong>Consorcio de empresas<br \/>\n<\/strong>La investigaci\u00f3n para el desarrollo de nuevos cebos cont\u00f3 con el apoyo de la FAPESP, que financi\u00f3 los estudios por medio del programa Sociedad para la Innovaci\u00f3n Tecnol\u00f3gica (Pite). A fin de colocar los cebos en el mercado, los bi\u00f3logos buscaron colaboradores en la iniciativa privada. &#8220;Nuestra idea inicial era derivar la producci\u00f3n. Durante un a\u00f1o y medio, buscamos un socio, pero no tuvimos \u00e9xito. Quer\u00edamos encontrar una empresa a la que pudi\u00e9semos revelar los conocimientos adquiridos en mas de 20 a\u00f1os de estudio&#8221;, cuenta Bueno. La soluci\u00f3n, fue montar una empresa propia para la fabricaci\u00f3n del producto, Tapinoma, que naci\u00f3 en la Incubadora Tecnol\u00f3gica de la Unesp de R\u00edo Claro (Incunesp). Ella ser\u00eda la responsable de la producci\u00f3n de los cebos formulados con \u00e1cido b\u00f3rico. Los productos a base de sulfluramida ser\u00e1n hechos por Dinagro, una f\u00e1brica de insecticidas de Ribeir\u00e3o Preto (SP) especializada en la s\u00edntesis de esa sustancia. La comercializaci\u00f3n estar\u00e1 a cargo de la paulista Vitex Agricultura y Ganader\u00eda, una distribuidora de productos para control de plagas urbanas que es la empresa asociada al proyecto.<\/p>\n<p>Con todo, el consorcio de empresas fabricar\u00e1 seis productos que deben ser colocados en el mercado a partir de marzo de este a\u00f1o. S\u00f3lo aguardan el registro final de la Agencia Nacional de Vigilancia Sanitaria (Anvisa), previsto para fines de febrero. La l\u00ednea Formitap ser\u00e1 vendida en cuatro formulaciones: AB, de \u00e1cido b\u00f3rico, en la formulaci\u00f3n pasta; AB-MAX, en gel, para las hormigas que se alojan dentro de las casas, empresas y hospitales; y S, de sulfluramida, en forma de polvo, para hormigas de jard\u00edn; y S-PLUS, micro granulada, tambi\u00e9n para hormigas de jard\u00edn. Las indicaciones de cada producto constan en el embalaje y en las instrucciones de cada uno.<\/p>\n<p><strong>Nidos monitoreados<br \/>\n<\/strong>El hormiguicida Simisfor AB-MAX, en la formulaci\u00f3n gel, ser\u00e1 ofrecido en pomos de, no menos de 30 gramos y ser\u00e1 dirigido a las firmas especializadas en control de plagas. El sexto producto, un l\u00edquido viscoso at\u00f3xico cuyo nombre comercial es Monitap, deber\u00e1 ser empleado junto con el Simisfor por las desinsectadoras para monitorear si hubo reducci\u00f3n del n\u00famero de hormigas en el \u00e1rea infectada. En un hospital, por ejemplo, el Monitap puede ser colocado en una cuna infantil u otro lugar cualquiera para atraer y localizar los nidos de hormigas. La ventaja de su aplicaci\u00f3n es que, como no son t\u00f3xicos, no hay riesgo de contaminaci\u00f3n en ambientes sensibles.<\/p>\n<p>Confiados en el \u00e9xito del negocio, los investigadores estiman que el mercado nacional de hormiguicidas en el \u00e1rea urbana mueva alrededor de 4 millones de d\u00f3lares por a\u00f1o. &#8220;Lamentablemente, m\u00e1s de la mitad del comercio est\u00e1 dominado por firmas clandestinas, que venden productos ilegales sin r\u00f3tulos ni nombres del principio activo y sin registro en la Anvisa&#8221;, dice Bueno. Adem\u00e1s de eso, parte de los cebos vendidos en el pa\u00eds son fabricados a partir de la adaptaci\u00f3n de productos extranjeros, sin tener en cuenta las caracter\u00edsticas biol\u00f3gicas y la diversidad de especies que existen en Brasil. En su primer a\u00f1o de actividades, la Tapinoma tendr\u00e1 una capacidad de producci\u00f3n de mil unidades por d\u00eda del cebo en gel, el m\u00e1s buscado en el mercado, que deber\u00e1 costar cerca de 6 reales el tubo de 10 gramos, alrededor del mismo precio, que los productos ya existentes. Conforme a lo previsto en el programa Pite, Unesp y Vitex se quedar\u00e1n, cada una, con el 49% de los rendimientos l\u00edquidos de las ventas y la FAPESP con los 2% restantes.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s de la producci\u00f3n y comercializaci\u00f3n de los hormiguicidas, el proyecto prev\u00e9 una etapa de certificaci\u00f3n de las empresas especializadas en plagas que trabajar\u00e1n con los productos. &#8220;En lugar de una sola aplicaci\u00f3n, como ocurre con la mayor\u00eda de los productos comerciales, nuestros cebos requieren al rededor de ocho aplicaciones, en un per\u00edodo de dos a tres meses, as\u00ed como constante monitoreo. As\u00ed, cuanto mayor fuera el conocimiento de la metodolog\u00eda por parte de las empresas de desinfecci\u00f3n, mayores las posibilidades de \u00e9xito en el control de los hormigueros&#8221;, destaca el profesor Bueno.<\/p>\n<p><em><strong>Diferencias urbanas<\/strong><\/em><\/p>\n<p>Los conocimientos de la biolog\u00eda y del comportamiento de las diferentes clases de hormigas invasoras de ambientes urbanos resultaron esenciales para que los investigadores Odair Correa Bueno y Omar Malaspina consiguiesen crear el nuevo sistema de control de hormigas. &#8220;Cuando comenzamos con el proyecto Pite, en 2002, toda la investigaci\u00f3n b\u00e1sica ya se hallaba lista&#8221;, dice Bueno. &#8220;Esos estudios fueron importantes porque las hormigas urbanas poseen particularidades que las tornan diferentes de las dem\u00e1s especies, como la existencia de m\u00e1s de una reina en el mismo nido&#8221;. La reina es el individuo responsable de poner los huevos en la colonia.<\/p>\n<p>Otra peculiaridad est\u00e1 asociada con la forma de reproducci\u00f3n. La mayor\u00eda de las hormigas se aparea en pleno vuelo, en el denominado &#8220;vuelo nupcial&#8221;, al tiempo que el apareamiento entre las especies urbanas sucede en el interior del mismo nido, muy probablemente como estrategia defensiva para evitar exponerse ante los depredadores. Esas hormigas tampoco precisan construir sus nidos. Ellas usan revestimientos de madera, tuber\u00edas de electricidad y espacios huecos detr\u00e1s de azulejos para formar sus colonias.<\/p>\n<p>Por el contrario que la mayor\u00eda de las especies, las urbanas conforman poblaciones monocoloniales. La caracter\u00edstica multicolonial hace que hormigas de la misma especie pero de nidos diferentes, disputen el territorio entre s\u00ed. Las urbanas perdieron esa defensa colonial y circulan libremente entre varios nidos, que, en promedio, albergan entre 2 mil y 4 mil individuos, sin contar las formas inmaduras (larvas y j\u00f3venes). &#8220;Muchas veces, los nidos se comunican entre s\u00ed, haciendo a las colonias sumamente populosas&#8221;, dice Bueno. &#8220;Existen publicaciones cient\u00edficas acerca de la existencia de una megacolonia en Europa, abarcando Espa\u00f1a, Portugal, Francia e Italia, que se extend\u00eda por m\u00e1s de 6 mil kil\u00f3metros sobre las costas del oc\u00e9ano Atl\u00e1ntico y del mar Mediterr\u00e1neo&#8221;.<\/p>\n<p><strong>El Proyecto<br \/>\n<\/strong>Desarrollo de un sistema para el control de las colonias de hormigas en ambientes urbanos\u00a0(<a href=\"http:\/\/www.bv.fapesp.br\/pt\/auxilios\/354\/desenvolvimento-de-um-sistema-para-o-controle-de-colonias-de-formigas-em-ambientes-urbanos\/\" target=\"_blank\">n\u00ba\u00a002\/02967-1<\/a>);\u00a0<strong>Modalidad\u00a0<\/strong>Programa Sociedad para la Innovaci\u00f3n Tecnol\u00f3gica (Pite);\u00a0<strong>Coordinador\u00a0<\/strong>Odair Correa Bueno \u2013\u00a0Unesp;\u00a0<strong>Inversi\u00f3n\u00a0<\/strong>R$ 114.800,00 (FAPESP) y\u00a0R$ 84.600,00 (Vitex)<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Investigadores desarrollan cebos para el control de las hormigas","protected":false},"author":23,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[1587,192],"tags":[],"coauthors":[116],"class_list":["post-83309","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-investigacion-en-colaboracion-para-la-innovacion-tecnologica-en","category-tecnologia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/83309","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/23"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=83309"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/83309\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=83309"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=83309"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=83309"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=83309"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}