{"id":83314,"date":"2007-02-01T00:00:00","date_gmt":"2007-02-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2007\/02\/01\/uno-es-poco-dos-esta-bueno\/"},"modified":"2016-01-28T14:35:11","modified_gmt":"2016-01-28T16:35:11","slug":"uno-es-poco-dos-esta-bueno","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/uno-es-poco-dos-esta-bueno\/","title":{"rendered":"Uno es poco. Dos est\u00e1 bueno"},"content":{"rendered":"<p>Familia: se almuerza, se cena y se vive siempre todos juntos, nunca se pierde esa costumbre. Sencilla, la definici\u00f3n se\u00f1alada por los Tit\u00e3s es mejor que la creencia compleja en una &#8220;uni\u00f3n sacrosanta que se establece entre familia, naci\u00f3n, estado, tradici\u00f3n y moral&#8221;, como observa Marilena Chaui en &#8220;Represi\u00f3n sexual&#8221;. &#8220;Consid\u00e9rese que el eje que sustenta la sociedad occidental es el casamiento monog\u00e1mico\u2013familia heterosexual\u2013hijos, para tener una noci\u00f3n de la opresi\u00f3n soportada por quien se aleja de esos patrones&#8221;, observa Claudiene Santos, autora de la tesis doctoral en psicolog\u00eda &#8220;La parentalidad en familias homosexuales con hijos&#8221;, dirigida por Maria de Toledo Bruns y defendida en la Facultad de Filosof\u00eda, Letras y Ciencias de la USP. &#8220;Esta familia cristiana, idealizada sobre los pilares del casamiento indisoluble y la procreaci\u00f3n, estableci\u00f3 la visi\u00f3n sacralizada de la familia y la idea de que la mujer se completa en la maternidad y el hombre en la paternidad, instalando as\u00ed el prejuicio contra personas est\u00e9riles y homosexuales debido a la imposibilidad biol\u00f3gica de reproducirse&#8221;.<\/p>\n<p>Siguiendo investigaciones emp\u00edricas, Claudiene afirma que son pocas las diferencias entre parejas hetero y homosexuales en la crianza de los hijos. &#8220;El prejuicio s\u00f3lo desaparecer\u00e1 cuando la sociedad consiga entender que la orientaci\u00f3n sexual de los c\u00f3nyuges no excluye la capacidad de ser buen padre o buena madre&#8221;, advierte. No resultar\u00e1 f\u00e1cil: un estudio reciente realizado por la Universidad Federal Fluminense, revel\u00f3 que el 89% de los brasile\u00f1os rechaza la homosexualidad masculina. No s\u00f3lo eso. &#8220;La uni\u00f3n de un hombre y una mujer mediante el casamiento es la instituci\u00f3n humana m\u00e1s duradera e importante. Cambiar esa definici\u00f3n desmoronar\u00eda la estructura familiar&#8221;, profetiza el presidente George W. Bush, en cuyo pa\u00eds un 27% de las familias homosexuales tiene hijos. En Brasil, donde la ley no permite la adopci\u00f3n de ni\u00f1os por parte de dos personas del mismo sexo (el pedido es realizado a nombre de uno de los compa\u00f1eros), no existen investigaciones, s\u00f3lo desinformaci\u00f3n. &#8220;Considerar que la orientaci\u00f3n sexual sea el factor preponderante para el ejercicio de la parentalidad, s\u00f3lo refuerza una visi\u00f3n reduccionista de la vasta dimensi\u00f3n que involucra la familia&#8221;.<\/p>\n<p>&#8220;La condena generalizada de la homosexualidad que subsiste en las sociedades contempor\u00e1neas, a\u00fan influenciadas por las leyes religiosas, constituye la principal resistencia para la aceptaci\u00f3n de esas familias, percibidas como conspiratorias al car\u00e1cter sagrado adquirido por la familia. Esa sacralidad hace impensable cualquier otra configuraci\u00f3n familiar. Pero esa &#8216;sagrada familia&#8217; no considera el hecho de que ella es solamente una construcci\u00f3n hist\u00f3rica muy reciente&#8221;, eval\u00faa la antrop\u00f3loga Elizabeth Zambrano, de la Universidad Federal de R\u00edo Grande do Sul, en el art\u00edculo &#8220;Parentalidades impensables&#8221;. La familia, tal como la concebimos, s\u00f3lo se consolid\u00f3 en el siglo XIX. Hasta el siglo XVI, ella exist\u00eda como linaje, como instituci\u00f3n pol\u00edtica, pero no como espacio dom\u00e9stico.<\/p>\n<p><strong>Pater<br \/>\n<\/strong>En la antigua Roma, familia designaba al &#8220;servidor&#8221;, el lugar donde hab\u00eda un jefe, el pater, y todos a su alrededor lo obedec\u00edan. Poco despu\u00e9s, el t\u00e9rmino se restringi\u00f3 a los descendientes, y en la Edad Media, con la Iglesia, la familia se convirti\u00f3 en la uni\u00f3n de dos personas por medio del casamiento. Se mezclaron entonces las nociones de vida conyugal y filiaci\u00f3n, consider\u00e1ndose cada vez m\u00e1s importante a los v\u00ednculos biol\u00f3gicos y afectivos que un\u00edan a los individuos. La familia se torna el &#8220;centro de la estructuraci\u00f3n de la sociedad&#8221; en el siglo XIX, con ribetes morales, una figura psicol\u00f3gica y afectiva, bajo el modelo nuclear monog\u00e1mico y heterosexual. &#8220;S\u00f3lo al final del siglo es que surge la familia nuclear tal como la conocemos&#8221;, dice Elizabeth. Sin hablar de otras culturas. Para L\u00e9vi-Strauss, la familia no es una entidad fija en s\u00ed misma, pero si un ente donde se desarrollan normas de filiaci\u00f3n y parentesco, v\u00ednculo de uni\u00f3n entre los individuos y la sociedad.<\/p>\n<p>&#8220;La antropolog\u00eda nos muestra que, partiendo de un hecho biol\u00f3gico simple, la necesidad de un hombre y una mujer para concebir un hijo, las diferentes sociedades no sacan de ello las mismas conclusiones, ni postulan una adecuaci\u00f3n natural entre padre y genitor, madre y genitora&#8221;. De esos cuestionamientos surge la homoparentalidad: un adulto homosexual es o pretende ser, padre o madre de uno o m\u00e1s ni\u00f1os. El neologismo, creado en 1997 por la Asociaci\u00f3n de Padres y Futuros Padres Gays y Lesbianas, en Par\u00eds, es pol\u00e9mico por asociar la orientaci\u00f3n sexual paterna con la crianza de los ni\u00f1os, pero, observa la investigadora, &#8220;al nominar a un tipo de familia hasta entonces sin nombre, se permite que ella adquiera una existencia, indispensable para indicar una realidad, posibilitando el tratamiento de su problem\u00e1tica&#8221;. Por eso, enti\u00e9ndase: seg\u00fan algunos, la falta de presencia de los dos sexos har\u00eda que los ni\u00f1os crecieran sin referencias de lo masculino y lo femenino. Psic\u00f3ticos y discriminados, finalmente se transformar\u00edan en homosexuales, colocando en riesgo a la civilizaci\u00f3n.<\/p>\n<p>En el escrito &#8220;El derecho a la homoparentalidad&#8221; (<a href=\"http:\/\/www.homoparentalidade.blogspot.com\" target=\"_blank\">www.homoparentalidade.blogspot.com<\/a>), Elizabeth brinda acceso a investigaciones internacionales acerca del tema, brindando todo aquello que usted quer\u00eda saber, pero ten\u00eda prejuicio por preguntar. &#8220;El resultado de las investigaciones emp\u00edricas realizadas por diversos autores, indica la inexistencia de diferencias en relaci\u00f3n con la habilidad para el cuidado de hijos y a la capacidad parental de personas heterosexuales y homosexuales, demostrando tambi\u00e9n que no existen diferencias significativas entre el desarrollo de los ni\u00f1os criados por familias heterosexuales cuando se los compara con aquellos por homosexuales&#8221;. Existe un dato notable: independientemente de la orientaci\u00f3n sexual, es mejor para un ni\u00f1o que \u00e9l sea criado por m\u00e1s de una persona. &#8220;Es importante resaltar que la socializaci\u00f3n de los hijos en ambientes homoparentales hace que los ni\u00f1os y adolescentes transiten mejor entre las diferentes posibilidades de relaciones afectivo-sexuales, pese a que el estudio de Michael Bailey revela que el 90% de los hijos adultos de padres gay se consideraban heterosexuales&#8221;. Se deduce entonces que no existen bases emp\u00edricas para impedir la custodia de un ni\u00f1o por parte de padres gay o madres lesbianas, utilizando como justificaci\u00f3n, los efectos en la orientaci\u00f3n sexual del hijo.<\/p>\n<p><strong>Abuso<br \/>\n<\/strong>Lo propio vale para el supuesto peligro de abuso de los ni\u00f1os: &#8220;Ning\u00fan trabajo revisado informa el abuso como caracter\u00edstica de las familias homoparentales. Al contrario, resaltan que el riesgo de abuso es el mismo que en las familias heterosexuales. Los datos evidencian que, en esas nuevas configuraciones familiares, as\u00ed como en la familia tradicional, existe una separaci\u00f3n moral entre la esfera de la familia y la sexualidad&#8221;. La parentalidad, seg\u00fan investigaciones, promueve una moralizaci\u00f3n de las relaciones sociales, de modo que los padres homosexuales pasan a seleccionar las personas con quienes se relacionan, con el fin de proteger a los hijos. &#8220;La idea seg\u00fan la cual, la familia homo parental podr\u00eda contribuir para la destrucci\u00f3n de la familia y de la sociedad es un contrasentido, pues, justamente, lo que esas familias desean es su reconocimiento social y jur\u00eddico, como modo de formar parte, leg\u00edtimamente, de la sociedad a la cual pertenecen. Ellas no s\u00f3lo no van contra la familia, como se intenta incluir en el concepto, sino que intentan otorgar continuidad a esa instituci\u00f3n a trav\u00e9s de hijos deseados&#8221;. Para ella, psic\u00f3logos y psiquiatras conocen lo que hace da\u00f1o a un ni\u00f1o: falta de cuidado, de amor, de tolerancia, de l\u00edmites, padres deprimidos o violentos.<\/p>\n<p>Igualmente, la necesidad del contacto con los dos sexos no necesitar\u00eda ocurrir solamente dentro de la c\u00e9lula familiar. Para eso, dicen los Tit\u00e3s, existe &#8220;abuelo y abuela, t\u00eda, sobrina, gato, perro y gallina&#8221;. &#8220;No existe un modelo de familia espec\u00edfico que pueda garantizar la felicidad y el desarrollo saludable de los hijos. Lo que podemos afirmar es que los c\u00f3nyuges capaces de establecer entre ellos y sus hijos buenos v\u00ednculos afectivos, cuentan con mayores posibilidades de favorecer un desarrollo ps\u00edquico y social satisfactorio. Lo que importa, entonces, es la capacidad parental de los individuos, m\u00e1s que como decidieron constituir su familia&#8221;. Existen, en estudio, investigaciones con diferentes resultados, como la del Family Research Institute, de Paul Cameron, indicando perjuicios en los ni\u00f1os por la convivencia en una familia homoparental. Para esos estudios contradictorios, basta considerar que &#8220;la homosexualidad es una enfermedad de car\u00e1cter contagioso (asociada con una propensi\u00f3n a la criminalidad), lo que originar\u00eda da\u00f1os a los hijos&#8221;.<\/p>\n<p>Nuestro C\u00f3digo Civil no prev\u00e9 la complejidad de las uniones y filiaciones decurrentes de la coparentalidad homosexual. &#8220;De esa forma no pueden garantizarse al ni\u00f1o ni la estabilidad ni el recuerdo de sus v\u00ednculos parentales, pues, al reconocer la existencia legal de apenas un padre y una madre, deja fuera de la protecci\u00f3n del Estado a los otros participantes de esa nueva configuraci\u00f3n, juntamente con los derechos y deberes que le son inherentes&#8221;, analiza Elizabeth. Existe, por lo tanto, un patr\u00f3n de elecci\u00f3n: los gays prefieren adoptar, mientras las lesbianas prefieren hijos que sean frutos biol\u00f3gicos de una de las dos componentes. En el caso de la adopci\u00f3n, el Estatuto del Ni\u00f1o y el Adolescente, no contempla reservas acerca de la orientaci\u00f3n sexual del adoptante, mientras que muchos gays se quejan de que las exigencias de psic\u00f3logos y asistentes sociales son mayores con ellos. &#8220;Las personas precisan comprender que las normas cambian, tienen una historia, y su contenido var\u00eda de acuerdo con el tiempo y el lugar. No reconocer eso, es rechazar las investigaciones, las normas democr\u00e1ticas y los derechos humanos&#8221;. Aunque la palabra es femenina, la familia no posee g\u00e9nero. Lo dif\u00edcil igualmente, es vivir juntos diariamente sin perder esa costumbre.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Desmitifican los prejuicios acerca de las familias de padres homosexuales","protected":false},"author":370,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[187],"tags":[],"coauthors":[684],"class_list":["post-83314","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-humanidades-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/83314","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/370"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=83314"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/83314\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=83314"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=83314"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=83314"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=83314"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}