{"id":83321,"date":"2007-03-01T10:20:00","date_gmt":"2007-03-01T13:20:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2007\/03\/01\/nueva-geografia-de-la-ciencia\/"},"modified":"2016-03-01T18:20:53","modified_gmt":"2016-03-01T21:20:53","slug":"nueva-geografia-de-la-ciencia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/nueva-geografia-de-la-ciencia\/","title":{"rendered":"Nueva geograf\u00eda de la ciencia"},"content":{"rendered":"<p>Brasil ocupa la posici\u00f3n de l\u00edder en el ranking de la producci\u00f3n cient\u00edfica latinoamericana, con m\u00e1s de 18 mil art\u00edculos publicados en revistas indexadas a la base de Thomson ISI (Instituto para la Informaci\u00f3n Cient\u00edfica, en la sigla en ingl\u00e9s). M\u00e9xico viene en segundo lugar, con poco m\u00e1s de 7 mil art\u00edculos, seguido por Argentina, con 5 mil, y bien al frente de Chile y Venezuela, con menos de 2.500 art\u00edculos indexados.<\/p>\n<p>Esa discrepancia podr\u00eda ser atenuada si fuesen estrechadas las relaciones entre investigadores de esos pa\u00edses. La colaboraci\u00f3n entre brasile\u00f1os e investigadores de lengua espa\u00f1ola es rara, con excepci\u00f3n de los argentinos.\u00a0 Brasil tiene 30% de los art\u00edculos publicados en cooperaci\u00f3n internacional, pero la gran mayor\u00eda de los colaboradores est\u00e1 en Estados Unidos\u00a0 y en pa\u00edses europeos, pese de los esfuerzos del Consejo Nacional de Desarrollo Cient\u00edfico y Tecnol\u00f3gico (CNPq) en pro de estimular esas sociedades por medio del Programa Sudamericano de Apoyo a las Actividades de Cooperaci\u00f3n en Ciencia y Tecnolog\u00eda (Prosul), implantado en 2001.<\/p>\n<p>Necesitamos ampliar ese intercambio, afirma Eduardo Krieger, presidente de la Academia Brasile\u00f1a de Ciencias (ABC). Fue con ese objetivo que la ABC promovi\u00f3 la Conferencia La Ciencia Brasile\u00f1a y la Cooperaci\u00f3n Cient\u00edfica con Am\u00e9rica Latina y el Caribe, entre los d\u00edas 24 y 26 de enero, en\u00a0 R\u00edo de Janeiro. El encuentro, que reuni\u00f3 una centena de cient\u00edficos de 7 pa\u00edses, descorri\u00f3 las cortinas el escenario actual de las pol\u00edticas cient\u00edfica y tecnol\u00f3gica, la estructura de las agencias de fomento y el\u00a0 estado del arte de las investigaciones.<\/p>\n<p>Los investigadores titulares de la ciencia brasile\u00f1a, todos miembros de la ABC, presentaron las principales l\u00edneas de investigaci\u00f3n en curso en el pa\u00eds.\u00a0 Las perspectivas de la ciencia y la tecnolog\u00eda (C&amp;T) fueron trazadas por el propio ministro, S\u00e9rgio Resende.Formamos cerca de 10 mil doctores por a\u00f1o, pero hay pocas investigaciones en empresa, afirm\u00f3. Nuestro mayor desaf\u00edo es hacer de la C&amp;T una pol\u00edtica de Estado.<\/p>\n<p>El\u00a0 cuadro de la C&amp;T en Brasil es bien diferente del de M\u00e9xico, que forma, anualmente, 1,500 doctores. Tenemos un contingente de investigadores que no crece porque no hay empleo y faltan informaciones para estimular la adhesi\u00f3n de los j\u00f3venes a la\u00a0 ciencia y la tecnolog\u00eda, dice S\u00edlvia Torres-Peimbert,\u00a0 del\u00a0 Instituto de Astronom\u00eda de la Universidad Aut\u00f3noma de\u00a0 M\u00e9xico. El Sistema Nacional de Investigaci\u00f3n de su pa\u00eds \u00a0equivalente a nuestro CNPq \u00a0tiene 10 mil miembros y una lista de 2,100 candidatos pleiteando el ingreso. ?El principal est\u00edmulo es el aumento del 30% de salario, destac\u00f3. Esa motivaci\u00f3n compromete la calidad de la ciencia y tiene como resultado\u00a0 la publicaci\u00f3n de art\u00edculos breves, en revistas indexadas. Nuestra\u00a0 publicaci\u00f3n medida por el ISI es menos de la mitad de\u00a0 Brasil, compar\u00f3.<\/p>\n<p>La comunidad cient\u00edfica mexicana descrita por S\u00edlvia es distinta de la chilena, formada por cerca de 2,500 investigadores muy activos, sobre todo en las \u00e1reas de medicina cl\u00ednica, ciencia de plantas y animales y ciencias del espacio. El\u00a0 n\u00famero de publicaciones en revistas indexadas en el 2003 fue de 2,550, el doble de lo\u00a0 registrado en 1993, cont\u00f3 Rafael Vicunha, de la Facultad de Ciencias Biol\u00f3gicas de la Universidad Cat\u00f3lica de Chile.<\/p>\n<p><strong>Investigaci\u00f3n vigorosa<br \/>\n<\/strong>En el caso de Chile, la principal fuente de financiamiento es el Fondecyt, que, en el\u00a0 a\u00f1o pasado, destin\u00f3 13 millones de d\u00f3lares para investigaci\u00f3n en varias \u00e1reas del conocimiento. En este a\u00f1o, ese valor debe llegar a 16 millones de d\u00f3lares, \u00e9l previ\u00f3. Las inversiones en investigaciones y desarrollo (P&amp;D) en \u00e1reas consideradas estrat\u00e9gicas como biotecnolog\u00eda, gen\u00f3mica y tecnolog\u00eda de la informaci\u00f3n son apoyados por el Fondo para la Promoci\u00f3n del Desarrollo Cient\u00edfico y Tecnol\u00f3gico (Fondef). El a\u00f1o pasado, esos recursos sumaron\u00a0 250 millones de d\u00f3lares con una contrapartida de empresas, afirm\u00f3.<\/p>\n<p>Con el apoyo del Banco Mundial, Chile est\u00e1 implantando un proyecto todav\u00eda m\u00e1s ambicioso: el Programa Bicentenario de Ciencia y Tecnolog\u00eda que tiene como objetivo aumentar la calificaci\u00f3n de recursos humanos, fortalecer la base cient\u00edfica nacional y estrechar los v\u00ednculos con empresas. El programa prev\u00e9, entre otras iniciativas, la formaci\u00f3n de consorcios tecnol\u00f3gicos constituidos por la asociaci\u00f3n de por lo menos una universidad de tres empresas, que funcionan como sociedades an\u00f3nimas. Los cinco consorcios ya formalizado en las\u00a0 \u00e1reas de biomineraci\u00f3n, biomedicina, de desarrollo forestal, de fruticultura y vin\u00edcola\u00a0\u00a0 recibir\u00e1n de los apoyadores, durante cinco a\u00f1os, 18.7 millones de d\u00f3lares.<\/p>\n<p>En Per\u00fa, la ciencia y tecnolog\u00eda hicieron historia. En 1930 el pa\u00eds ya produc\u00eda aviones peque\u00f1os y, en 1952, construimos la primera ferrov\u00eda alta en todo el mundo, a 4,980 metros de altura, afirm\u00f3 Jorge Heraud, de la Universidad Cat\u00f3lica del Per\u00fa, atribuyendo las habilidades para la ingenier\u00eda en el pa\u00eds a la herencia at\u00e1vica incaica. El problema es que perdimos esa cualidad por un per\u00edodo de tiempo, en raz\u00f3n de la falta de la capacidad de inversiones, de la renta y de la cultura. Eso inmoviliz\u00f3 el pa\u00eds, lament\u00f3. Hace cinco a\u00f1os,\u00a0 Per\u00fa retom\u00f3 su perspicacia. Hay una sensaci\u00f3n generalizada de crecimiento: las exportaciones se triplicaron y la inflaci\u00f3n es del 1%, \u00e9l cuenta, citando dos indicadores del crecimiento del pa\u00eds. En ese ambiente, la ciencia resurge para apoyar el desarrollo.<\/p>\n<p>La expectativa de inversiones en C&amp;T en Venezuela en los pr\u00f3ximos a\u00f1os tambi\u00e9n es grande. El gobierno\u00a0 anunci\u00f3, recientemente, el programa Misi\u00f3n Ciencia y la intenci\u00f3n de destinar 400 millones de d\u00f3lares para el Ministerio de la Ciencia en los pr\u00f3ximos seis a\u00f1os. Esos recursos van a apoyar becas de post- graduaci\u00f3n en \u00e1reas como ingenier\u00eda, soberan\u00eda, seguridad y defensa nacional. El programa es pol\u00e9mico y la reacci\u00f3n de la comunidad fue fuerte, ya que los\u00a0 fundamentos no est\u00e1n claros, dice Carlos di Prisco, miembro del Instituto Venezolano de Investigaci\u00f3n Cient\u00edfica y de la Academia de Ciencias F\u00edsicas. El temor es que esos recursos no sean distribuidos por medio de las agencias oficiales de fomento. No est\u00e1 claro si el Ministerio de la Ciencia y Tecnolog\u00eda tendr\u00e1 poder de evaluaci\u00f3n y el control del desempe\u00f1o de esos proyectos, explica. Prisco recuerda que, hace a\u00f1os, Venezuela busca ampliar sociedades con investigadores latinoamericanos. Hasta la Unesco ya recomend\u00f3 la consolidaci\u00f3n de una uni\u00f3n matem\u00e1tica en la Am\u00e9rica Latina y el Caribe, que podr\u00eda ser un ejemplo para la cooperaci\u00f3n entre pa\u00edses, sugiri\u00f3.<\/p>\n<p>El nuevo portafolio de investigaci\u00f3n venezolano, enfocado en \u00e1reas consideradas estrat\u00e9gicas para el gobierno, se asemeja al\u00a0 modelo cubano. Hicimos\u00a0 tres grandes revoluciones cient\u00edficas: la de f\u00edsica, de qu\u00edmica y la biotecnolog\u00eda, cont\u00f3 Manuel Limonta. Las investigaciones comenzaron en 1981, por decisi\u00f3n del propio presidente Fidel Castro que quer\u00eda que desarroll\u00e1ramos un f\u00e1rmaco para combatir el c\u00e1ncer, recuerda. El objetivo era el interfer\u00f3n leucocitario, que no tiene m\u00e1s protecci\u00f3n de patente. La tarea fue conferida a dos especialistas, y Limonta era uno de ellos. Los dos visitaron los Estados Unidos y Finlandia antes de comenzar a estructurar el Centro de Ingenier\u00eda Gen\u00e9tica y Biotecnolog\u00eda que comenz\u00f3 en un laboratorio de 180 metros cuadrados. Fidel acompa\u00f1\u00f3 nuestro trabajo de cerca, exigiendo resultados. En una ocasi\u00f3n, \u00e9l nos visit\u00f3 por 42 d\u00edas consecutivos. Como \u00e9l pod\u00eda llegar a cualquier hora, nadie iba para casa, cont\u00f3. Adem\u00e1s del interfer\u00f3n \u00a0Heberon Alfa N , el centro desarrolla una serie de medicamentos, entre ellos una vacuna recombinante contra la hepatitis B. Es una de las 15 instituciones cubanas de investigaci\u00f3n en biotecnolog\u00eda, \u00e1rea que ya cuenta con m\u00e1s de 7 mil investigadores. Desde el 2005 no tenemos mas registro de hepatitis B entre personas con menos de 15 a\u00f1os. Tambi\u00e9n acabamos con la meningitis en nuestro pa\u00eds, garantiza. Las investigaciones ahora se centran en el desarrollo de vacunas contra el dengue y el Sida. Lo que nos ayud\u00f3 a desarrollar la biotecnolog\u00eda fue la necesidad de exportar y nuestros productos, vendidos para mas de cincuenta pa\u00edses, ya son el cuarto item en la\u00a0 pauta de las exportaciones cubanas, afirm\u00f3. Jacob Palis, del Instituto de Matem\u00e1tica Pura y Aplicada y presidente de la Academia de Ciencias para el Mundo en Desarrollo (TWAS), proclam\u00f3 a todos los participantes a que hicieran uso del Prosur para proyectos colaboradores. Si tuvi\u00e9ramos\u00a0 \u00f3ptimos proyectos, el presupuesto va a aumentar.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Cient\u00edficos de siete pa\u00edses quieren estimular sociedades en la Latinom\u00e9rica","protected":false},"author":153,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[189],"tags":[],"coauthors":[469],"class_list":["post-83321","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-politica-ct"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/83321","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/153"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=83321"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/83321\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=83321"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=83321"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=83321"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=83321"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}