{"id":83333,"date":"2007-03-01T00:00:00","date_gmt":"2007-03-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2007\/03\/01\/una-biofabrica-en-el-semiarido\/"},"modified":"2013-03-26T13:56:04","modified_gmt":"2013-03-26T16:56:04","slug":"una-biofabrica-en-el-semiarido","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/una-biofabrica-en-el-semiarido\/","title":{"rendered":"Una biof\u00e1brica en el semi\u00e1rido"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_110819\" style=\"max-width: 214px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2007\/03\/mosca-geneticaUSP.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-110819\" alt=\"El control biol\u00f3gico de la poblaci\u00f3n de moscas ocurre porque esas hembras al cruzarse con machos est\u00e9riles no dejan descendientes\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2007\/03\/mosca-geneticaUSP.jpg\" width=\"204\" height=\"290\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2007\/03\/mosca-geneticaUSP.jpg 204w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2007\/03\/mosca-geneticaUSP-120x171.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 204px) 100vw, 204px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">CENA\/USP<\/span><\/a> El control biol\u00f3gico de la poblaci\u00f3n de moscas ocurre porque esas hembras al cruzarse con machos est\u00e9riles no dejan descendientes<span class=\"media-credits\">CENA\/USP<\/span><\/p><\/div>\n<p>Una de las principales plagas de los frutales, la mosca de las frutas (Ceratitis capitata), que causa perjuicios del orden de los 120 millones de d\u00f3lares a los fruticultores brasile\u00f1os, est\u00e1 siendo combatida con machos est\u00e9riles producidos en una biof\u00e1brica instalada en Juazeiro, en la regi\u00f3n agreste de Bah\u00eda. El local escogido para albergar a Moscamed Brasil, nombre oficial del emprendimiento, se encuentra en el centro de la mayor regi\u00f3n productora y exportadora de frutas tropicales del pa\u00eds, en el Valle del S\u00e3o Francisco. Los perjuicios son causados por las hembras de las moscas, que depositan sus huevos dentro de los frutos. Las larvas se desarrollan y se alimentan de la pulpa, haciendo inviable la comercializaci\u00f3n. Para combatirlas, los machos est\u00e9riles creados en laboratorio son sueltos en las plantaciones para cruzarse con hembras salvajes. El control biol\u00f3gico de la poblaci\u00f3n de moscas ocurre porque esas hembras al cruzarse con machos est\u00e9riles no dejan descendientes. Ellas se cruzan solamente\u00a0 con un macho o pocos machos durante su ciclo reproductivo.<\/p>\n<p>La producci\u00f3n de las moscas en laboratorio tiene inicio con un linaje de hembras modificadas gen\u00e9ticamente en que la poblaci\u00f3n femenina de esos insectos posee un gene desactivado, responsable por la s\u00edntesis de una prote\u00edna de resistencia al calor. Los huevos de ese linaje son tratados t\u00e9rmicamente con agua calentada a una temperatura de 34\u00baC durante 12 horas. Los embriones de las hembras no resisten al tratamiento t\u00e9rmico y mueren, sobrando solamente los machos. En el proceso de creaci\u00f3n s\u00f3lo tenemos inter\u00e9s en los machos, que son importantes para transferir los espermatozoides inviables, dice el director-presidente de la Moscamed, Aldo Malavasi, profesor jubilado del Departamento de Gen\u00e9tica del Instituto de Biociencias de la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP).<\/p>\n<p>Los machos sobreviven y son irradiados con una fuente de cobalto para volverse est\u00e9riles. La irradiaci\u00f3n, inicialmente hecha en el Centro de Energ\u00eda Nuclear en la Agricultura (Cena), de la Universidad de S\u00e3o Paulo, en Piracicaba, actualmente es realizada en la Universidad Federal de Pernambuco. De aqu\u00ed a poco tiempo comenzar\u00e1 a ser hecha en la Moscamed, que recibir\u00e1 un equipamiento donado por la Agencia Internacional de Energ\u00eda At\u00f3mica, organizaci\u00f3n de las Naciones Unidas.<\/p>\n<p><strong>Insectos en el avi\u00f3n<br \/>\n<\/strong>La liberaci\u00f3n de los machos est\u00e9riles es hecha con aeromodelos monitoreados por control remoto, desarrollados por alumnos de la Universidad Federal del Valle de S\u00e3o Francisco. Cada\u00a0 avi\u00f3n tiene 3 metros de envergadura y consigue llevar 1,5 mill\u00f3n de moscas. Los insectos tambi\u00e9n pueden ser liberados manualmente, pero ese es un proceso m\u00e1s demorado y caro. Antes de la liberaci\u00f3n, es hecho un monitoreo de la poblaci\u00f3n de moscas salvajes. Con base en la cantidad monitoreada, es liberado un n\u00famero mayor o menor de machos est\u00e9riles. Tenemos un sistema de trampas para machos y hembras que permite un c\u00e1lculo m\u00e1s preciso del n\u00famero que ser\u00e1 liberado en un \u00e1rea, dice Malavasi.<\/p>\n<p>Para tener seguridad de que los machos est\u00e9riles realmente cumplen su funci\u00f3n en el semi\u00e1rido, fue hecho un estudio de validaci\u00f3n en dos regiones bien distintas: en Livramento, en la Chapada Diamantina, en Bah\u00eda, y en otra \u00e1rea dentro del Valle de S\u00e3o Francisco. Ese estudio fue necesario porque trabajamos con temperaturas de 35 a 40 grados todos los d\u00edas, explica el investigador. En otros locales donde los insectos est\u00e9riles son liberados, como la California, en los Estados Unidos, y el sur de la Argentina, las temperaturas son mucho m\u00e1s amenas.<\/p>\n<p>La Moscamed es la primera f\u00e1brica del g\u00e9nero en Brasil. Ella comenz\u00f3 a funcionar en marzo del a\u00f1o pasado y produce actualmente cerca de 5 millones de insectos est\u00e9riles por semana, n\u00famero que deber\u00e1 llegar a 120 millones hasta el final del a\u00f1o. La mayor f\u00e1brica del mundo pertenece al Departamento de Agricultura de los Estados Unidos y est\u00e1 instalada en Guatemala, en la Am\u00e9rica Central. All\u00e1 son producidos cerca de 2.3 mil millones de insectos por semana. Una producci\u00f3n tan gigantesca tiene raz\u00f3n de ser: la mosca de las frutas es responsable de perjuicios del orden de los 2 mil millones en el mundo entero. En Brasil, la plaga impidi\u00f3 a los agricultores el acceso a mercados competitivos, como el de los Estados Unidos, del Jap\u00f3n y de algunos pa\u00edses de Europa. En\u00a0 USP desarrollamos varios procesos que permitieron abrir el mercado externo para frutas como mango, papaya y mel\u00f3n, dice Malavasi. Pero son procesos que encarecen la producci\u00f3n porque involucran tratamientos post-recolecta aplicados directamente sobre el producto sin causar ning\u00fan problema a los consumidores, pero alterando la calidad final de la fruta.<\/p>\n<p>Cuando se jubil\u00f3, el profesor fue convidado a implantar la biof\u00e1brica, que recibi\u00f3 aportes de 12 millones de los ministerios de la Agricultura, de la Ciencia y Tecnolog\u00eda y de la Integraci\u00f3n Nacional, adem\u00e1s de la donaci\u00f3n del terreno de 60 mil metros y 5 mil metros de \u00e1rea construida, en un valor de 7 millones, pelo gobierno del estado de Bah\u00eda. Como la Moscamed es una organizaci\u00f3n social vinculada al Ministerio de la Agricultura, ella puede vender productos y servicios y tener lucro, pero tiene que reinvertir todo lo que gana en el propio negocio. Despu\u00e9s de vender la mosca est\u00e9ril para los gobiernos de Bah\u00eda, de Pernambuco y de Cear\u00e1, estamos ahora en negociaci\u00f3n con Marruecos, para que podamos lucrar y disminuir el costo para el productor brasile\u00f1o, dice Malavasi. Para el fruticultor nacional la liberaci\u00f3n de insectos est\u00e9riles queda alrededor de 180 d\u00f3lares por mill\u00f3n. Para el exterior, los insectos ser\u00e1n vendidos a 230 d\u00f3lares por mill\u00f3n.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Machos est","protected":false},"author":22,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[192],"tags":[],"coauthors":[115],"class_list":["post-83333","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-tecnologia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/83333","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/22"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=83333"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/83333\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=83333"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=83333"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=83333"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=83333"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}