{"id":83339,"date":"2007-04-01T00:00:00","date_gmt":"2007-04-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2007\/04\/01\/lilia-moritz-schwarcz\/"},"modified":"2018-03-05T16:13:15","modified_gmt":"2018-03-05T19:13:15","slug":"lilia-moritz-schwarcz","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/lilia-moritz-schwarcz\/","title":{"rendered":"Lilia Moritz Schwarcz: Casi Negros, casi blancos"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-99860\" title=\"\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2007\/04\/art3188img12.jpg\" alt=\"\" width=\"199\" height=\"299\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2007\/04\/art3188img12.jpg 199w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2007\/04\/art3188img12-120x180.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 199px) 100vw, 199px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">MIGUEL BOYAYAN<\/span>&#8220;Si nos her\u00eds, \u00bfno sangramos?; si nos envenen\u00e1is, \u00bfno morimos?; si nos agravi\u00e1is, \u00bfno debemos clamar venganza? Si somos como vosotros en todo o en parte, en esto tambi\u00e9n seremos semejantes. Si un jud\u00edo agravia a un cristiano, \u00bfQu\u00e9 mansedumbre muestra \u00e9ste? La venganza. Si un cristiano agravia a un jud\u00edo, \u00bfcu\u00e1l tendr\u00eda que ser su resignaci\u00f3n, a ejemplo del cristiano? Pues la venganza&#8221;, dice Shylock, el pol\u00e9mico personaje de &#8220;El mercader de Venecia&#8221;, de Shakespeare. Lejos de promover la violencia, el poeta retrata un sentimiento, desgraciadamente tan humano, aunque de &#8220;cientificismo&#8221; newtoniano, de &#8220;acci\u00f3n-reacci\u00f3n-acci\u00f3n&#8221;, etc., cuando la cuesti\u00f3n se refiere a las supuestas diferencias raciales. La ministra Matilde Ribeiro, de la Secretar\u00eda Especial de Pol\u00edtica de Promoci\u00f3n de la Igualdad racial, expresa, en una reciente entrevista, que &#8220;no existe racismo cuando un negro se rebela contra un blanco, porque quien fue maltratado toda su vida, no tiene la obligaci\u00f3n de gustar de quien lo maltrat\u00f3&#8221;. \u00bfCoincidir o no?<\/p>\n<p>El dilema hamletiano, es de los m\u00e1s complejos. Como adem\u00e1s, es todo lo que se refiere a la raza, especialmente en un pa\u00eds como Brasil. Al fin y al cabo, ac\u00e1 &#8220;nadie es racista&#8221;, como determin\u00f3, en 1988, en el centenario de la Abolici\u00f3n, una investigaci\u00f3n cuyos resultados fueron sintom\u00e1ticos: el 97% de los entrevistados afirm\u00f3 no tener prejuicios. Pero, al pregunt\u00e1rseles si conoc\u00edan personas y situaciones que revelaran la discriminaci\u00f3n racial en el pa\u00eds, un 98% respondi\u00f3 con un sonoro &#8220;si&#8221;. &#8220;La conclusi\u00f3n informal era que los brasile\u00f1os parecen sentirse como en una &#8216;isla de democracia racial&#8217;, cercados de racistas por todos lados&#8221;, eval\u00faa la antrop\u00f3loga Lilia Moritz Schwarcz, del Departamento de Antropolog\u00eda de la Universidad de S\u00e3o Paulo, autora, entre otros, de &#8220;Retrato en blanco y negro&#8221;, &#8220;El espect\u00e1culo de las razas&#8221; y &#8220;Las barbas del emperador&#8221;. \u00bfDemocracia racial o infierno racista? &#8220;El primer procedimiento consiste en destacar el car\u00e1cter pseudo cient\u00edfico del t\u00e9rmino &#8216;raza&#8217;, incluso porque su sentido es diverso de lugar en lugar, y sus determinaciones de car\u00e1cter biol\u00f3gico tienen solamente efecto relativo o estad\u00edstico. No hay manera de imputar a la naturaleza algo que es de \u00edndole cultural: la humanidad es una, las culturas son las que son plurales&#8221;, analiza Lilia.<\/p>\n<p>Curiosamente, el racismo es un tema engendrado con la modernidad, que &#8220;a pesar de hallarse tan globalizada, se encuentra marcada por odios hist\u00f3ricos, nacidos a partir de la raza, la etnia y el origen&#8221;. Somos &#8220;casi blancos, casi negros&#8221;, como cantan Caetano Veloso y Gilberto Gil, en &#8220;Hait\u00ed&#8221;, y por eso venimos en esta historia a discutir ese &#8220;casi&#8221;. &#8220;Lo racial, en Brasil, siempre fue un tema usado (y abusado) por &#8216;personas&#8217; fuera de los estatutos de la ley. En esta sociedad signada por la desigualdad y por los privilegios, lo &#8216;racial&#8217; es y forma parte de una agenda nacional pautada por dos actitudes paralelas y sim\u00e9tricas: la exclusi\u00f3n social y la asimilaci\u00f3n cultural. Pese a que gran parte de la poblaci\u00f3n permanece alejada de la ciudadan\u00eda, la convivencia racial se encuentra parad\u00f3jicamente inflada bajo el signo de la cultura y reconocida como un icono nacional&#8221;. Eso no es nuevo.<\/p>\n<p>&#8220;Pasado el secular per\u00edodo del esclavismo, entre 1890 y 1920, la elite brasile\u00f1a se debati\u00f3 con angustia en cuanto al origen gen\u00e9tico mestizo de nuestro pueblo y su capacidad para sustentar el tan anhelado desarrollo econ\u00f3mico, pol\u00edtico y cultural. Limitados en la interpretaci\u00f3n racista, y dados los or\u00edgenes mestizos del pueblo brasile\u00f1o, ser\u00edamos incapaces de lograr desarrollo y progreso&#8221;, escribe el profesor del Departamento de Econom\u00eda de la Universidad Federal de R\u00edo de Janeiro, Marcelo Paix\u00e3o, en su art\u00edculo &#8220;El combate justo&#8221;. El concepto de &#8220;raza&#8221; ahora encuentra a Brasil &#8220;fuera de contexto&#8221;, y necesita de la &#8220;viveza&#8221; brasile\u00f1a para funcionar. &#8220;Si hablar de lo racial parec\u00eda inoportuno, el tema generaba paradojas: implicaba admitir la inexistencia de futuro para una naci\u00f3n de razas mixtas como la nuestra. La opci\u00f3n fue preconizar la adopci\u00f3n del ideario cientificista, aunque, sin su corolario te\u00f3rico, o sea, aceptar la idea de la diferencia ontol\u00f3gica entre las razas sin la condena a la hibridaci\u00f3n, ya que el pa\u00eds, a esas alturas, se encontraba irremediablemente mestizado&#8221;, observa Lilia. &#8220;Inc\u00f3moda por tanto era la situaci\u00f3n de esos intelectuales, que oscilaban entre la adopci\u00f3n de modelos deterministas y la verificaci\u00f3n de que el pa\u00eds, pensado desde ese punto de vista, era inviable&#8221;. Peor a\u00fan: modelo de \u00e9xito en la Europa de mediados de 1800, las teor\u00edas raciales llegaron tard\u00edamente a Brasil. &#8220;La raza, desde entonces, aparece como un concepto de negociaci\u00f3n, siendo que las interpretaciones eran variadas&#8221;.<\/p>\n<p>El debate anacr\u00f3nico se dio en varios terrenos: las escuelas m\u00e9dicas de Recife y R\u00edo de Janeiro (donde naci\u00f3 la &#8220;medicina pol\u00edtica&#8221;), las facultades de derecho, el Instituto Hist\u00f3rico y Geogr\u00e1fico Brasile\u00f1o, los museos etnol\u00f3gicos y la literatura, por ejemplo la de ficci\u00f3n. Representante m\u00e9dico, el maranhense-baiano (de los estados hom\u00f3nimos) Nina Rodrigues asum\u00eda un darwinismo racial que preconizaba la separaci\u00f3n de las razas: la selecci\u00f3n natural dar\u00eda cuenta, seg\u00fan un proceso competitivo, de las inferiores, que ser\u00edan sometidas a control o eliminadas. Con ello, la medicina adquiri\u00f3 fueros pol\u00edticos en la medicina legal: &#8220;Los ejemplos de embriaguez, alienaci\u00f3n, epilepsia, violencia, etc., llevaron a otorgar sustento a los modelos sociales darwinistas en su condena al cruzamiento, en su alerta contra la &#8216;imperfecci\u00f3n de la herencia mixta'&#8221;, observa Lilia. El m\u00e9dico alagoano (del estado de Alagoas) Arthur Ramos, representante del siglo XX, prefiri\u00f3 dar continuidad al doctor Nina, modificando raza y mestizaje por cultura y aculturaci\u00f3n. &#8220;Los problemas nacionales pasan entonces a ser vistos bajo una luz referencial cultural, y no biol\u00f3gica. De este modo, contrariamente a los defectos de los genes, supuestamente eternos, los de la cultura eran alterables mediante procesos que modificasen los h\u00e1bitos sociales heredados&#8221;, explica Paix\u00e3o. El racismo a la brasile\u00f1a.<\/p>\n<p>Desde el aspecto jur\u00eddico, S\u00edlvio Romero, de Recife, comenz\u00f3 a defender que &#8220;el proceso de caldeamiento ser\u00eda de importancia fundamental para la adaptaci\u00f3n a los tr\u00f3picos de los descendientes de europeos y, de ese modo, los brasile\u00f1os descendientes de europeos, sin perder sus atributos originales, incorporar\u00edan el legado de los otros grupos raciales, absorbiendo sus mejores cualidades&#8221;. De all\u00ed al entusiasmo racial de Guillermo Freyre s\u00f3lo fue un peque\u00f1o paso, cuya gran innovaci\u00f3n, nota Paix\u00e3o, consisti\u00f3 en valorar las matrices gen\u00e9ticas y los h\u00e1bitos culturales ordinarios que conformaron al pueblo brasile\u00f1o, sin perder tiempo con los pudores de orden \u00e9tico-racial. El brasile\u00f1o ahora deber\u00eda sentirse orgulloso de su mixtura. Aunque no sea un concepto directamente forjado por Freyre, enseguida se comenz\u00f3 a hablar, por todo el globo, de la &#8220;democracia racial&#8221; brasile\u00f1a, aunque ella surge en un momento en el que ni siquiera la democracia pol\u00edtica exist\u00eda en el pa\u00eds. En S\u00e3o Paulo, Florestan Fernandes, encolerizado con Freyre, retruca ese optimismo (en realidad, el autor de Casa-Grande e Senzala no esconde el sadismo que exist\u00eda en la relaci\u00f3n entre esclavos y amos, entre negros y blancos) con la tesis basada en que la asimetr\u00eda de la esclavitud permaneci\u00f3 en pie.<\/p>\n<p>Seg\u00fan Fernandes, el proceso de modernizaci\u00f3n trajo una posibilidad de no hacer efectiva la realizaci\u00f3n de una democracia racial, ya que nuestro modelo, como el de la relaci\u00f3n amo-esclavo, permanec\u00eda dependiente y perif\u00e9rico. La discriminaci\u00f3n, lejos de ser excepcional, se convertir\u00eda en una tradici\u00f3n entre nosotros. En los a\u00f1os 1990, antrop\u00f3logos como Lilia y Peter Fry retomar\u00edan en forma cr\u00edtica el &#8220;mito de la democracia racial&#8221;, valorando especialmente el concepto de &#8220;mito&#8221;, ya que no se pod\u00eda creer en esa democracia de razas. &#8220;As\u00ed como no se puede negar el racismo, no se puede profundizar demasiado en las singularidades de esta sociedad mestiza. No s\u00f3lo por la mixtura biol\u00f3gica, sino por el mestizaje de las costumbres y la religi\u00f3n&#8221;, escribi\u00f3 Lilia. La democracia racial es un mito, de ello no hay duda. &#8220;Pero el mito guarda una importancia en si mismo, con la mira puesta en se\u00f1alar un deseo colectivo, ausente de otras realidades, donde la discriminaci\u00f3n racial no ocasionar\u00eda problemas si se manifestase en forma velada. Considerando que toda sociedad se articula en torno a mitos sobre su origen (como el modo de vida americano, o la libertad, la igualdad y la fraternidad de los franceses), el de la democracia racial ser\u00eda solamente uno entre otros&#8221;, eval\u00faa Paix\u00e3o. &#8220;De esta manera, se aleja del contexto intelectual del siglo pasado; si cient\u00edficamente ya no es leg\u00edtimo hablar de diferencias raciales a partir de los modelos darwinistas sociales, la raza, no obstante, perdura como tema central del pensamiento brasile\u00f1o&#8221;, considera Lilia.<\/p>\n<p><strong><em>Cuando hasta la secretar\u00eda Especial de Pol\u00edticas de Promoci\u00f3n de la Igualdad Racial usa el &#8220;sentido com\u00fan&#8221; para justificar el racismo, \u00bfqu\u00e9 se puede esperar de la sociedad?<br \/>\n<\/em><\/strong>Evidentemente fue una declaraci\u00f3n desafortunada. Pero se hace preciso desentra\u00f1ar lo que hay por detr\u00e1s del sentido com\u00fan, en ese discurso &#8220;emergente&#8221;. El racismo siempre es nocivo. Impide evaluar a una persona, partiendo de una formaci\u00f3n f\u00edsica, sobre todo por el color de su piel, o que usted atribuya a la coloraci\u00f3n de la piel una explicaci\u00f3n de orden biol\u00f3gico. El racismo es siempre una perversi\u00f3n. No existe nada de natural en \u00e9l, que es una construcci\u00f3n cultural nacida de las profundas diferencias sociales que nos dividen. Yo considero correcto que se profundice en la historia para intentar entender y modificar ese panorama, formar una pol\u00edtica. Pero denominar natural a cualquier tipo de racismo es hacer de la historia un campo de batalla ideol\u00f3gico. No hay naturalidad ah\u00ed. Creo que eso puede de hecho, arrastrar a una excitaci\u00f3n, a un odio, y sobre todo, a algo en lo que todos debemos discordar, que es transformar a la raza humana en una esencia, en una realidad. Ella no es raza, sino una construcci\u00f3n social y pol\u00edtica.<\/p>\n<p><strong><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-full wp-image-99859\" title=\"\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2007\/04\/art3188img22.jpg\" alt=\"\" width=\"199\" height=\"299\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2007\/04\/art3188img22.jpg 199w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2007\/04\/art3188img22-120x180.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 199px) 100vw, 199px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">MIGUEL BOYAYAN<\/span><em>\u00bfC\u00f3mo se relacionaron hist\u00f3ricamente en Brasil, ciencia y racismo?<\/em><\/strong><br \/>\nBrasil es un pa\u00eds de paradojas, porque al mismo tiempo que cargamos con ese tremendo pesimismo, que abarc\u00f3 desde el siglo XIX hasta los a\u00f1os 1930, luego convivimos con un gran optimismo: la raza siempre fue tema de conversaci\u00f3n en Brasil, para bien o para mal, como elemento de detracci\u00f3n o como elemento de positivismo. Ese sentido com\u00fan, ya se hizo ciencia, es decir, el prejuicio devino en concepto. Hacia el final del siglo XIX, la punta de lanza cient\u00edfica brasile\u00f1a e internacional, coincid\u00edan en que la mezcla de razas era perjudicial y en que un pa\u00eds conformado por razas muy diferentes estaba condenado a la decadencia. Nina Rodrigues, de la Escuela de Medicina de Bah\u00eda, era el propulsor de esa idea. \u00c9l pensaba que la esquizofrenia, la bebida, la locura, e incluso los tatuajes, eran s\u00edntomas de que los individuos eran degenerados y que esa degeneraci\u00f3n se trasladar\u00eda al cuerpo de la naci\u00f3n. \u00c9sta ser\u00eda una naci\u00f3n sin futuro. Esta visi\u00f3n no era sostenida solamente por Rodrigues; pod\u00edamos hallarla tambi\u00e9n en Euclides da Cunha, cuyo relato maravilloso estaba plagado de confrontaciones: el interiorano (el habitante del sert\u00f3n) es un desequilibrado, un degenerado, porque es fruto de razas muy equilibradas y diferentes. Al mismo tiempo, tambi\u00e9n es &#8220;roca viva, la dura roca&#8221;. Euclides da Cunha no atestigua de qu\u00e9 ni por qu\u00e9 en definitiva ese mestizo sobrevive. Silvio Romero, por ejemplo, acu\u00f1\u00f3 una frase sensacional que revela el esp\u00edritu de la \u00e9poca: &#8220;Es preciso no tener prejuicios. Los hombres son diferentes.&#8221; Es decir, en esa \u00e9poca, tener prejuicios significaba afirmar la igualdad. Ahora eso devino en sentido com\u00fan. En los a\u00f1os 1930 sobreviene una exaltaci\u00f3n oficial del mestizaje como nuestra profunda singularidad, la cara que Brasil mostrar\u00e1 al mundo. La ciencia desmitifica la idea de que el mestizaje es malo. El sentido com\u00fan tambi\u00e9n asume eso.<\/p>\n<p><em><strong>Esas teor\u00edas, \u00bfllegan aqu\u00ed &#8220;copiadas&#8221; o son adaptaciones?<\/strong><\/em><br \/>\nEn Brasil, el movimiento iba a contramano, porque al tiempo que las teor\u00edas raciales se convert\u00edan en la consigna de la ciencia brasile\u00f1a, daba comienzo su descr\u00e9dito en Europa. Y en el momento en que las teor\u00edas raciales son desacreditadas en Brasil, all\u00e1 por los a\u00f1os 1930 y 1940, en Europa regresan fortificadas, con el tema del nazismo. Las ideas, cuando surgen en ese momento de la historia brasile\u00f1a, y en esa configuraci\u00f3n social, pol\u00edtica y espec\u00edfica, alcanzan una nueva dimensi\u00f3n e incluso, una nueva lectura, una selecci\u00f3n. Finalmente, una cosa es pensar en la eugenesia en pueblos no mezclados, y otra es la eugenesia en los pueblos mestizos, los denominados como laboratorios raciales. \u00bfQu\u00e9 pas\u00f3 aqu\u00ed? Una comuni\u00f3n de teor\u00edas que en otros lugares acabar\u00eda en un desastre. Claro que las teor\u00edas del evolucionismo son racialmente las m\u00e1s determinantes, porque el determinismo racial, \u00bfqu\u00e9 supone? No existe c\u00f3mo mezclar. \u00bfQu\u00e9 prev\u00e9 el evolucionismo? La idea de que ciertas mezclas pueden ser ben\u00e9ficas y otras no, existe una selecci\u00f3n. No fue entonces una copia, m\u00e1s bien una traducci\u00f3n.<\/p>\n<p><em><strong>\u00bfC\u00f3mo pueden entenderse los intentos de &#8220;blanqueamiento&#8221; de la naci\u00f3n, por medio de los inmigrantes, separaci\u00f3n de razas y otras iniciativas?<\/strong><\/em><br \/>\nEsa soluci\u00f3n, v\u00eda blanqueamiento, s\u00f3lo es otro ejemplo de las soluciones t\u00edpicamente nuestras, porque no puede decirse que Brasil evit\u00f3 el blanqueamiento. Claro que no, porque existe todo un movimiento en Europa que promueve la pol\u00edtica de la eugenesia. Aunque para poder aplicar la pol\u00edtica del blanqueamiento en un contexto que ya es &#8220;blanco&#8221; sea diferente que pensar en la misma pol\u00edtica en un pa\u00eds en el que la poblaci\u00f3n se halla africanizada. Ahora se pide una pol\u00edtica de emigraci\u00f3n. Jo\u00e3o Batista Lacerda, del Museo Nacional, participar\u00e1 del Congreso Oficial de las Razas. En aquel momento, viv\u00edamos en un contexto de panamericanismo, donde exist\u00eda un recelo pol\u00edtico de que Estados Unidos practicase una pol\u00edtica de invasi\u00f3n de nuestros territorios y Lacerda aporta la soluci\u00f3n con el blanqueamiento. \u00c9l muestra como, en un lapso de cien a\u00f1os, Brasil ser\u00eda blanco, mediante la selecci\u00f3n natural y la implementaci\u00f3n de pol\u00edticas migratorias de blancos. Para contar con una noci\u00f3n de su vigencia, Lacerda es considerado pesimista, porque habl\u00f3 de un siglo, lo que ser\u00eda demasiado para el blanqueamiento de la naci\u00f3n. Eso sin olvidar las pol\u00edticas inmigratorias implementadas sobre todo por Pedro II. Puede entenderse la pol\u00edtica de migraci\u00f3n, pero \u00bfpor qu\u00e9 blanca? La explicaci\u00f3n se encuentra en el contenido ideol\u00f3gico racial de esa pol\u00edtica. Existi\u00f3, por ejemplo, un profesor de la Facultad de Medicina de R\u00edo de Janeiro, Renato Kehl, quien era partidario del modelo sudafricano. \u00c9l realiz\u00f3 un elogio de la pol\u00edtica sudafricana, que seleccionaba la migraci\u00f3n, los inmigrantes blancos y solicita un movimiento desde ambos lugares. Por un lado, la inmigraci\u00f3n blanca y seleccionada, y por otro, hace un elogio a la esterilizaci\u00f3n de mestizos. Esto quiere decir, que el pa\u00eds de la promovida democracia racial, se encontraba a un paso del apartheid social.<\/p>\n<p><strong><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-99858\" title=\"\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2007\/04\/art3188img32.jpg\" alt=\"\" width=\"199\" height=\"299\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2007\/04\/art3188img32.jpg 199w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2007\/04\/art3188img32-120x180.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 199px) 100vw, 199px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">MIGUEL BOYAYAN<\/span><em>\u00bfEn qu\u00e9 forma lo racial fue utilizado como forma de crear una identidad nacional?<\/em><\/strong><br \/>\nEse es un lento proceso, porque sabemos que las naciones son construcciones, proyectos erigidos sobre hechos. Como dec\u00eda Walter Benjamin, &#8220;la memoria es un pasado hecho de ahora, repleto de ahora&#8221;. La memoria est\u00e1 construida con algunos recuerdos y muchos olvidos. Un proceso de formaci\u00f3n de una memoria nacional es un proceso de olvido, de selecci\u00f3n y de reelaboraci\u00f3n. Hasta un estudio, como el de 1922, que mostr\u00f3 que creamos un Estado, pero no una naci\u00f3n. La identidad, es una construcci\u00f3n de contrastes y el material, el fermento de la identidad, era la idea de la diferencia. Entonces era necesario fermentar esa noci\u00f3n de diferencia. Esa torta se va cocinando durante el siglo XIX y la gesti\u00f3n de Pedro II es fundamental para entender ese modelo de Brasil que se va construyendo. Pedro II no era gran adepto de los modelos racistas, pero no puede decirse que no fuese influenciado por la \u00e9poca, pues, recordando a Silvio Romero, en ese momento, asumir las diferencias era no poseer prejuicios. De all\u00ed la selecci\u00f3n del ind\u00edgena como el icono de la nacionalidad, aunque un ind\u00edgena romantizado. Esas teor\u00edas raciales entrar\u00edan a finales del siglo XIX en la Facultad de Derecho, en la Facultad de Medicina, en los c\u00edrculos militares. Pero fue a comienzos del siglo XX, que ese debate en torno a lo racial se torna m\u00e1s evidente. Lo interesante es que para la conformaci\u00f3n de la identidad, la raza tiene que ser positivada: as\u00ed como en el imperio se positivaba al ind\u00edgena, en el siglo XX se positiva el mestizaje. La mixtura de nuestro profundo veneno se transforma en la gran virtud: es el momento en que se oficializa la capoeira [expresi\u00f3n cultural-corporal afro-brasile\u00f1a], del reconocimiento legal del candombl\u00e9 [religi\u00f3n afro-brasile\u00f1a], el f\u00fatbol se transforma en una pr\u00e1ctica negra, Nuestra Se\u00f1ora Aparecida [advocaci\u00f3n negra] se transforma en una santa m\u00edstica, un icono nacional. En los a\u00f1os 1930 la raza se convierte de hecho en un elemento de la nacionalidad, pero como &#8220;la buena raza&#8221;, &#8220;la buena mezcla&#8221;, y un mestizaje racial que se transforma cada vez m\u00e1s en una mixtura cultural.<\/p>\n<p><em><strong>\u00bfC\u00f3mo pueden unirse preocupaci\u00f3n por la raza y racismo?<\/strong><\/em><br \/>\nRealmente, no existe una soluci\u00f3n de continuidad. Puede parecer, por la etimolog\u00eda, raza y racismo, que la hay, pero no obligatoriamente. Nos hall\u00e1bamos al borde de una pol\u00edtica de apartheid social, de pol\u00edticas raciales evidentes. Est\u00e1bamos por implementar una pol\u00edtica oficial para lo racial, lo cual no sucedi\u00f3. Entonces el ideario modernista transform\u00f3 el tema de la raza en un tema de la humanidad. La primera definici\u00f3n de Macuna\u00edma es un hombre sin raza; de ah\u00ed al hombre sin ning\u00fan car\u00e1cter es volcar la cuesti\u00f3n hacia el fuero de la cultura. El ideario modernista transform\u00f3 raza y cultura en etnia, y minimiz\u00f3 el tema para pensar de alguna forma en modelos de asimilaci\u00f3n. La idea modernista de Macuna\u00edma, de aquello que se asimila, de lo que se rechaza, es un poco esa idea de que se devuelve al hombre a la fuente de la cultura. Est\u00e1 claro que esa noci\u00f3n, de alg\u00fan modo conduce el conflicto m\u00e1s hacia lo opuesto. La ventaja del ideario de Nina Rodrigues es que en ning\u00fan momento camufla el conflicto, antes bien, expone la diferencia. El problema de Rodrigues no era el diagn\u00f3stico, sino el remedio que \u00e9l implementaba.<\/p>\n<p><em><strong>\u00bfY su idea de la &#8220;isla de democracia racial, rodeada de racismo&#8221;, los brasile\u00f1os que s\u00f3lo ven el racismo en el otro?<\/strong><\/em><br \/>\nArthur Ramos habr\u00eda sido el primero en hablar de democracia racial, pero Freyre fue quien alcanz\u00f3 la fama. Pero es important\u00edsimo saber quien fue el primero, ya que el tema figuraba en la agenda nacional. Tanto es as\u00ed que gan\u00f3 un lugar en la discusi\u00f3n nacional, v\u00eda Estado Novo, y obtuvo resultados fuera de Brasil. No puede olvidarse el impacto que esa idea produjo en el exterior, como en el caso de la investigaci\u00f3n de la Unesco que denomin\u00f3 a Brasil como un caso ejemplar, una gran democracia racial. La idea del mito es fuerte y adquiere diferentes connotaciones. Cuando hablamos de mito, no es en el sentido de una mentira. Hoy se piensa menos en lo que el mito esconde y m\u00e1s en lo que el mito revela. Cuando se traza un an\u00e1lisis estructural del mito, ellos trabajan en espiral, dialogan entre s\u00ed y todo el tiempo, de los elementos que se encuentran en nuestra realidad social. Entonces, yo pienso que es necesario tomar en serio al mito, porque \u00e9ste ya fue destruido muchas veces y a\u00fan sigue presente. \u00bfQu\u00e9 significa tomar en serio al mito? No lo es decir &#8220;tenemos democracia racial&#8221;. No, no la tenemos. Practicamos una pol\u00edtica perversa de exclusi\u00f3n y de discriminaci\u00f3n. Entonces, no existe tal democracia racial o social, aunque tampoco creo que debamos apostar a modelos for\u00e1neos, an\u00e1lisis que crean una dicotom\u00eda de la realidad entre negros y blancos. Esa tal vez sea la afirmaci\u00f3n m\u00e1s infeliz de la ministra, apoyada en modelos que no son los que se practican en este pa\u00eds. El mestizaje es una realidad, pero el problema no es la constataci\u00f3n del mestizaje, pero la calificaci\u00f3n positiva siempre connota mixtura. Mestizaje no es sin\u00f3nimo de igualdad. Mestizaje no es obligatoriamente sin\u00f3nimo de ausencia de discriminaci\u00f3n. Ese es el vac\u00edo que me molesta.<\/p>\n<p><em><strong>En fin, \u00bfpodemos pensar que a\u00fan pueda mantenerse el concepto de &#8220;raza&#8221;?<\/strong><\/em><br \/>\nLa raza no es una realidad ideol\u00f3gica, pero raza es una construcci\u00f3n, muchas veces perversa, porque ella remite a un campo jer\u00e1rquico. Planteado eso, raza es una construcci\u00f3n, e identidad es tambi\u00e9n una construcci\u00f3n. Nos hallamos en ese campo: identidad tampoco es una construcci\u00f3n que se realiza en contexto, y con luchas sociales y con tensiones sociales en todo momento. Entonces ser\u00eda preciso pensar que en Brasil, lo racial siempre fue material para pensar en t\u00e9rmino de identidad y que es lo que ser\u00eda ese racismo &#8220;a la brasile\u00f1a&#8221;. Yo creo que existe, s\u00ed, un racismo a la brasile\u00f1a, cuya gran complejidad reside en que es una idea que sobretodo, es de car\u00e1cter privado. Eso se ha alterado y mucho. Ese racismo brasile\u00f1o a\u00fan se manifiesta en la esfera de lo privado, por cuenta de la ausencia de movimientos en el marco de la ley. Lo que est\u00e1 sucediendo es una inversi\u00f3n. Estamos intentando poner en el cuerpo de la ley pol\u00edticas de compensaci\u00f3n, practicando pol\u00edticas que de alguna manera est\u00e1n produciendo una reversi\u00f3n y racializando el debate. Ese racismo a la brasile\u00f1a es de car\u00e1cter privado, por no manifestarse dentro de un marco legal y por no manifestarse en las esferas oficiales. Adem\u00e1s de todo, es tambi\u00e9n un racismo que siempre juzga en el otro la cuota de prejuicios. Puede ser el argentino, como es el caso del f\u00fatbol. El lado bueno del momento en que vivimos es finalmente que las personas est\u00e1n comenzando a reflexionar acerca de esa cuesti\u00f3n. No hablar al respecto no significa que uno no haya vivido el problema. Las personas niegan y juzgan en el otro el racismo que en verdad cada uno lleva dentro.<\/p>\n<p><em><strong>\u00bfQu\u00e9 sucede cuando se juntan la cuesti\u00f3n racial y la de g\u00e9nero?<\/strong><\/em><br \/>\nAh\u00ed acontece una doble discriminaci\u00f3n. No es una doble jornada laboral, pero es una doble jornada de prejuicios, porque si existe una gama de representaciones negativas con relaci\u00f3n al &#8220;malandro&#8221;, al mestizo; cuando se refiere a la mujer, eso aumenta. La mulata es un ejemplo para la idea de que no es solamente la pereza, sino tambi\u00e9n los actos sexualmente condenables; establece la influencia de la prostituci\u00f3n, la traici\u00f3n, la mulata que es matrera.<\/p>\n<p><em><strong>En definitiva, como antrop\u00f3loga, \u00bfcu\u00e1l es su visi\u00f3n de futuro para el concepto de raza y del &#8220;ser brasile\u00f1o&#8221;?<\/strong><\/em><br \/>\nNosotros construimos varias &#8220;brasile\u00f1idades&#8221; dependiendo del lugar, del momento y de la situaci\u00f3n, porque es un concepto con sustento y mayormente contrastante. La identidad se construye por la imposici\u00f3n misma que ella presenta, por la posici\u00f3n que ella alumbra. Redact\u00e9 un art\u00edculo para un peri\u00f3dico de Portugal acerca de un partido de f\u00fatbol, en Parais\u00f3polis, que se titula &#8220;Negro contra Blanco es un partido de f\u00fatbol a fin de a\u00f1o&#8221;. En \u00e9l, las personas cambian de posici\u00f3n: un a\u00f1o juegan para el Negro, otro para el Blanco. Ah\u00ed, usted nota como, primeramente, la identidad es una cuesti\u00f3n circunstancial, y la raza, una situaci\u00f3n, un consenso &#8220;pasajero&#8221;. Las personas se &#8220;blanquean&#8221; o &#8220;ennegrecen&#8221;. Lo cual es una prueba de c\u00f3mo la raza, no como un concepto biol\u00f3gico, sino como una construcci\u00f3n social, sigue construy\u00e9ndose en nuestro imaginario. Lo que puedo decir, sin miedo al error, es que las razas siempre dieron que hablar en Brasil, porque, en fin, ellas siempre promovieron, en momentos estrat\u00e9gicos, que la identidad, tambi\u00e9n pensada como una construcci\u00f3n, se transforma en un elemento constructor de pol\u00edticas p\u00fablicas y de pol\u00edticas de Estado.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"La antrop\u00f3loga Lilia Schwarcz discute el v\u00ednculo entre ciencia y racismo en el Brasil","protected":false},"author":24,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[183],"tags":[270,310,330],"coauthors":[117],"class_list":["post-83339","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-entrevista-es","tag-antropologia-es","tag-historia-es","tag-sociologia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/83339","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/24"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=83339"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/83339\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=83339"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=83339"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=83339"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=83339"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}