{"id":83347,"date":"2007-04-01T00:00:00","date_gmt":"2007-04-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2007\/04\/01\/mas-de-una-utilidad\/"},"modified":"2015-03-24T15:38:57","modified_gmt":"2015-03-24T18:38:57","slug":"mas-de-una-utilidad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/mas-de-una-utilidad\/","title":{"rendered":"M\u00e1s de una utilidad"},"content":{"rendered":"<p>Consumida (con o sin base cient\u00edfica) por quienes quieren evitar un resfr\u00edo, la vitamina C es un aliado para combatir a los radicales libres, mol\u00e9culas que circulan por el organismo y pueden ocasionar da\u00f1os en compuestos con los que se cruzan, como el ADN o las prote\u00ednas esenciales para el funcionamiento del cuerpo. Esa guerra microsc\u00f3pica puede causar la muerte de las c\u00e9lulas y ser el origen del envejecimiento y el c\u00e1ncer. Un grupo integrado por investigadores de la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP) y del Instituto Butantan acaba de descubrir una nueva funci\u00f3n de la vitamina C como antioxidante (combate contra los radicales libres). Este trabajo, publicado en la revista cient\u00edfica PNAS en colaboraci\u00f3n con la qu\u00edmica Ohara Augusto, forma parte de la tesis doctoral de Gisele Monteiro, del laboratorio de Luis Eduardo Soares Netto, del Instituto de Biociencias de la USP. El equipo es integrante del Instituto del Milenio Redoxoma, una red que re\u00fane alrededor de 200 investigadores brasile\u00f1os, quienes pretenden entender y controlar los procesos de oxidaci\u00f3n en las c\u00e9lulas. El programa Institutos del Milenio, del Ministerio de Ciencia y Tecnolog\u00eda, fue creado para patrocinar investigaciones de excelencia en \u00e1reas estrat\u00e9gicas para el desarrollo del pa\u00eds.<\/p>\n<p>Linus Pauling, premio Nobel de Qu\u00edmica en 1954, quien dedic\u00f3 buena parte de su carrera al estudio de la vitamina C, ya hab\u00eda sospechado de sus propiedades antioxidantes. Pero no conoc\u00eda los detalles de las reacciones qu\u00edmicas, que fueron descubiertas poco despu\u00e9s. El ascorbato o \u00e1cido asc\u00f3rbico, componente principal de la vitamina C, puede reaccionar directamente con el per\u00f3xido de hidr\u00f3geno (agua oxigenada) y transformarlo en mol\u00e9culas de agua inofensivas para el organismo, en lugar de los peligrosos radicales libres. Lo novedoso, es la manera en como el ascorbato combate la formaci\u00f3n de esas mol\u00e9culas potencialmente nocivas: adem\u00e1s de participar directamente en las reacciones, tambi\u00e9n recicla las mol\u00e9culas denominadas peroxiredoxinas, que funcionan como catalizadores acelerando la transformaci\u00f3n de per\u00f3xido de hidr\u00f3geno en agua. Esos catalizadores antioxidantes pierden electrones en la reacci\u00f3n con el per\u00f3xido de hidr\u00f3geno, pero contin\u00faan disponibles en la c\u00e9lula. Basta que ganen electrones nuevamente para que se encuentren preparados para recomenzar el reciclaje. Pero si hubiera poca peroxiredoxina o si el reciclaje no se desarrolla a la velocidad adecuada, la reacci\u00f3n se trunca, como si fuese un reloj de arena que no es invertido y deja de contar el tiempo. El per\u00f3xido de hidr\u00f3geno es un subproducto de la respiraci\u00f3n celular, por lo tanto existe en todas las c\u00e9lulas. Para minimizar el efecto t\u00f3xico, es preciso que haya concentraciones adecuadas de mol\u00e9culas para transformarlo en agua. El \u00e1cido asc\u00f3rbico, as\u00ed como las mol\u00e9culas denominadas ti\u00f3is (compuestos que contienen ciertos tipos de aminas, grupo de prote\u00ednas esenciales), constantemente donan electrones a las peroxiredoxinas y con ello les devuelve la capacidad de actuar como antioxidantes.<\/p>\n<p>&#8220;Descubrir que la vitamina C act\u00faa en conjunto con otros antioxidantes quebr\u00f3 un paradigma&#8221;, dice Netto. Antes de eso, se cre\u00eda que la reacci\u00f3n depend\u00eda exclusivamente de las mol\u00e9culas denominadas ti\u00f3is. Pero el investigador no recomienda correr a comprar vitaminas ni tomar jugo de naranja. &#8220;Datos preliminares sugieren que el sistema ya funciona a pleno&#8221;, explica. Sucede como si fuera el engranaje de un reloj, que funciona perfectamente \u2013 un relojero puede intentar agregar una pieza, pero, si esta no tiene sitio donde encajar, no contribuir\u00e1 en nada al buen funcionamiento del mecanismo.<\/p>\n<p><strong>Funci\u00f3n universal<br \/>\n<\/strong>El trabajo del grupo de Netto no s\u00f3lo revel\u00f3 la nueva funci\u00f3n del ascorbato, sino que tambi\u00e9n demostr\u00f3 que la reacci\u00f3n no se presenta exclusivamente en humanos. Tambi\u00e9n ocurre en ratones, plantas, dros\u00f3filas (mosca de la fruta) y bacterias. Los protozoarios Plasmodium falciparum y Trypanosoma cruzi, causantes del paludismo y el mal de Chagas, parecen aprovecharse de la vitamina C de la sangre humana para protegerse del estr\u00e9s oxidativo con que el portador se defiende: las c\u00e9lulas defensivas envuelven al par\u00e1sito y lo bombardean con radicales libres, de efecto letal. Para defenderse, el microorganismo precisa de un sistema eficaz para combatir a los radicales libres. El descubrimiento representa el primer paso para la comprensi\u00f3n del mecanismo, pero a\u00fan no existe una base para desarrollar avances farmacol\u00f3gicos para el combate de las dolencias. &#8220;Quiz\u00e1 sea posible inhibir alguna prote\u00edna espec\u00edfica del par\u00e1sito, quien se tornar\u00eda as\u00ed m\u00e1s susceptible a la acci\u00f3n de las c\u00e9lulas defensivas&#8221;, especula el bi\u00f3logo.<\/p>\n<p>Ya es un hecho importante la observaci\u00f3n de las reacciones qu\u00edmicas, invisibles a los ojos de los no especialistas. Pero los investigadores no se contentaron con eso: en el final de su doctorado, Gisele consigui\u00f3 manipular las prote\u00ednas y de este modo interferir en la reacci\u00f3n. Existen dos clases de peroxiredoxinas en el organismo, pero el ascorbato s\u00f3lo recicla una de ellas. La investigadora alter\u00f3 la estructura qu\u00edmica de la prote\u00edna que no interact\u00faa con la vitamina C y consigui\u00f3 crear afinidad \u2013 ahora Gisele conoce la causa de esa atracci\u00f3n.<\/p>\n<p>Los resultados representan un avance en la comprensi\u00f3n de los procesos de combate a los radicales libres. Por tratarse de un trabajo t\u00e9cnicamente complejo, se constituy\u00f3 en el tema final de la tesis de Gisele, pero dio resultado y entonces se transform\u00f3 en el tema central del trabajo, que ahora ella contin\u00faa investigando en su pos-doctorado. La bioqu\u00edmica quiere saber cual es la relevancia biol\u00f3gica de la vitamina C en las reacciones antioxidantes, que hasta ahora ella s\u00f3lo examin\u00f3 en probetas de laboratorio. \u00bfEs posible que en los animales vivos el ascorbato compita con los ti\u00f3is? &#8220;Ahora que el paradigma se ha quebrado, se abren otras puertas para la investigaci\u00f3n&#8221;, recuerda Netto.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Detectan un nuevo mecanismo mediante el cual la vitamina C combate a los radicales libres","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[],"coauthors":[95],"class_list":["post-83347","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ciencia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/83347","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=83347"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/83347\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=83347"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=83347"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=83347"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=83347"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}