{"id":83348,"date":"2007-04-01T00:00:00","date_gmt":"2007-04-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2007\/04\/01\/embarazos-doblemente-riesgosos\/"},"modified":"2015-03-24T15:46:08","modified_gmt":"2015-03-24T18:46:08","slug":"embarazos-doblemente-riesgosos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/embarazos-doblemente-riesgosos\/","title":{"rendered":"Embarazos doblemente riesgosos"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-99725\" title=\"art3196img1\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2007\/04\/art3196img12.jpg\" alt=\"\" width=\"299\" height=\"199\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2007\/04\/art3196img12.jpg 299w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2007\/04\/art3196img12-120x80.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2007\/04\/art3196img12-250x166.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 299px) 100vw, 299px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">EDUARDO CESAR<\/span>En un intento por descubrir cu\u00e1les son las consecuencias de la utilizaci\u00f3n de la marihuana durante el embarazo, un equipo de neonat\u00f3logos, psic\u00f3logos y psiquiatras de la Universidad Federal de S\u00e3o Paulo (Unifesp) investig\u00f3 de qu\u00e9 manera la droga interfiere en el desarrollo neurol\u00f3gico del feto. El an\u00e1lisis de beb\u00e9s cuyas madres consumieron marihuana durante los tres \u00faltimos meses de gestaci\u00f3n comprob\u00f3, en los primeros d\u00edas de vida, que ellos se hallaban m\u00e1s estresados, menos sensibles a est\u00edmulos externos, m\u00e1s llorones y m\u00e1s dif\u00edciles de ser calmados en sus crisis de llanto que los beb\u00e9s que no fueron expuestos a la droga. &#8220;La marihuana es la droga il\u00edcita m\u00e1s consumida del mundo y cuyos efectos son los menos estudiados&#8221;, dice el coordinador del trabajo, Ronaldo Laranjeira, del Departamento de Psiquiatr\u00eda de la Unifesp.<\/p>\n<p>Para alcanzar esa conclusi\u00f3n, los investigadores evaluaron la coordinaci\u00f3n motriz, los reflejos, el tono muscular e investigaron se\u00f1ales de estr\u00e9s en 561 hijos de madres adolescentes sanas que nacieron en el hospital M\u00e1rio de Moraes Altenfelder Silva, en la zona Norte de la capital paulista, entre junio de 2001 y noviembre de 2002. La tesis doctoral de la pediatra Marina Moraes Barros se centr\u00f3 en el estudio de beb\u00e9s con peso apropiado para la edad de gestaci\u00f3n, de 37 a 42 semanas, que no enfrentaron ninguna dificultad durante el parto y cuyas madres no consumieron ning\u00fan otro tipo de droga durante el embarazo. Por medio del an\u00e1lisis de un pelo del cabello de las adolescentes, el grupo detect\u00f3 que 26 de ellas hab\u00edan consumido marihuana en los \u00faltimos meses de gestaci\u00f3n. El test fue confirmado con el estudio de las primeras heces de los beb\u00e9s, donde tambi\u00e9n se hallaron residuos de la droga.<\/p>\n<p>Durante los ex\u00e1menes, los beb\u00e9s que tuvieron contacto con la marihuana se mostraron m\u00e1s inquietos, desatentos y estresados. Los investigadores observaron que ellos ten\u00edan un sue\u00f1o conturbado y mayor dificultad para despertar. En ellos, aquellos temblores y movimientos bruscos, bastante comunes entre los reci\u00e9n nacidos, aparecieron con mayor frecuencia.<\/p>\n<p>Entre los tests para evaluar la atenci\u00f3n de los ni\u00f1os, los investigadores observaron su capacidad para acompa\u00f1ar con los ojos los movimientos de una pelota roja, en movimiento frente al rostro de cada uno de ellos. Algunos de los que fueron expuestos a la marihuana no repararon bien en la pelota y la mayor\u00eda de ellos demostr\u00f3 poco inter\u00e9s. Los cient\u00edficos utilizaron otros objetos, tales como un sonajero y un silbato para ensayar la reacci\u00f3n a est\u00edmulos visuales y auditivos, concluyendo que estos ni\u00f1os eran m\u00e1s desatentos. &#8220;Ese comportamiento alterado en la primeras 72 horas de vida, significa que pueden existir problemas en la conformaci\u00f3n del cerebro de los beb\u00e9s&#8221;, interpreta Ruth Guinsburg, del Departamento de Pediatr\u00eda de la Unifesp, que coordin\u00f3 la investigaci\u00f3n cl\u00ednica de los reci\u00e9n nacidos. Seg\u00fan ella, es probable que el consumo de marihuana por parte de la madre, altere en el beb\u00e9 la comunicaci\u00f3n entre las neuronas accionada por el neurotransmisor dopamina, que se encuentra asociada al control de sensaciones como la excitaci\u00f3n y la irritabilidad.<\/p>\n<p>Esos 26 neonatos, sin embargo, no se encuentran condenados a ning\u00fan tipo de deficiencia neurol\u00f3gica. El desarrollo del cerebro no depende solamente de factores biol\u00f3gicos, sino tambi\u00e9n del ambiente y de la manera como esos beb\u00e9s ser\u00e1n criados. Peque\u00f1os detalles como la atenci\u00f3n, el cuidado, la disponibilidad de la madre y de otros familiares de estar siempre cerca, estimulando la percepci\u00f3n del beb\u00e9 con jugueteos y afecto, son decisivos para su formaci\u00f3n. Sabiendo eso, los investigadores decidieron trazar un perfil social, econ\u00f3mico y psicol\u00f3gico de esas madres adolescentes, para contar con una idea del ambiente en el que ellos ser\u00e1n criados y cuales ser\u00e1n sus posibilidades de alcanzar un desarrollo saludable. El perfil, publicado en enero de este a\u00f1o en la revista Cuadernos de Salud P\u00fablica, fue trazado a partir de entrevistas con todas las 928 madres adolescentes que tuvieron hijos en el Hospital M\u00e1rio de Moraes durante los dos a\u00f1os de estudio. Dentro de ese n\u00famero se hallan incluidas las 561 madres que participaron de la investigaci\u00f3n sobre la marihuana y el resto de la s madres adolescentes que hab\u00edan sido excluidas del estudio porque no alcanzaban el patr\u00f3n de salud o tambi\u00e9n, porque durante el embarazo hab\u00edan consumido otros tipos de drogas.<\/p>\n<p>Los investigadores se encontraron frente a un cuadro desalentador: una de cada cinco adolescentes en la edad promedio de 15 a\u00f1os, ya eran madres de un segundo hijo y el 90,4% de ellas se hallaban desempleadas. M\u00e1s de la mitad de las ni\u00f1as ten\u00edan bajos ingresos y s\u00f3lo siete a\u00f1os de escolaridad. Durante la gestaci\u00f3n, 294 declararon consumir alcohol, 17, marihuana y coca\u00edna y 6 revelaron la utilizaci\u00f3n de drogas inyectables. Adem\u00e1s de eso, 8 de cada 10 adolescentes no hab\u00edan deseado ser madres, y por causa del embarazo hab\u00edan dejado de estudiar.<\/p>\n<p>Para complicar a\u00fan m\u00e1s ese cuadro, en otro momento de la vida, buena parte de ellas ya hab\u00eda enfrentado problemas de violencia dom\u00e9stica, 81 hab\u00edan sido atacadas con armas y 51 ni\u00f1as fueron v\u00edctimas de violencia sexual. S\u00f3lo en el transcurso de los embarazos, la polic\u00eda debi\u00f3 intervenir en 21 ocasiones para resolver conflictos dom\u00e9sticos. Y, como si no bastasen dificultades, como la inexperiencia de las madres adolescentes y su inmadurez, el equipo constat\u00f3 que una de cada tres j\u00f3venes padec\u00eda por lo menos un desorden psiqui\u00e1trico, un \u00edndice bastante alto, lo que probablemente representa m\u00e1s de un obst\u00e1culo para la crianza y el crecimiento saludable del ni\u00f1o. El diagn\u00f3stico m\u00e1s frecuente fue depresi\u00f3n, trastorno de estr\u00e9s pos-traum\u00e1tico y ansiedad.<\/p>\n<p>En opini\u00f3n de Laranjeira, es muy probable que todos esos problemas no se hayan desarrollado de manera independiente. &#8220;Algunos estudios sugieren que cuanto mayor es la pobreza, m\u00e1s bajo el nivel educativo y menor el apoyo familiar, mayores resultan los \u00edndices de embarazo en la adolescencia, asociado al consumo de drogas&#8221;, explica. Ahora los investigadores pretenden acompa\u00f1ar el crecimiento de los ni\u00f1os, tanto para descubrir cuales son los efectos a largo plazo de la exposici\u00f3n del feto a la marihuana, como para auxiliar y contribuir para su desarrollo saludable. Sin embargo, hasta el momento, lo que el equipo comprob\u00f3 fue que los efectos provocados por la exposici\u00f3n del feto a la marihuana s\u00f3lo se agregan a otros problemas hallados en el ambiente en el que esos ni\u00f1os crecer\u00e1n \u2013 algunos de ellos son serios, como la exposici\u00f3n a situaciones de violencia \u2013 y que posiblemente interfieran de modo significativo en el futuro de ellos.<\/p>\n<p><strong>El proyecto<br \/>\n<\/strong>Uso de drogas por parte gestantes adolescentes.<br \/>\n<strong><em>Modalidad<br \/>\n<\/em><\/strong>Proyecto Tem\u00e1tico<br \/>\n<em><strong>Coordinador<br \/>\n<\/strong><\/em>Ronaldo Ramos Laranjeira \u2013 Unifesp<br \/>\n<strong><em>Inversi\u00f3n<br \/>\n<\/em><\/strong>R$ 294.854,07 (FAPESP)<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"La marihuana perjudica el desarrollo neurol\u00f3gico de los reci\u00e9n nacidos","protected":false},"author":229,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[],"coauthors":[542],"class_list":["post-83348","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ciencia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/83348","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/229"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=83348"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/83348\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=83348"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=83348"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=83348"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=83348"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}