{"id":83349,"date":"2007-04-01T00:00:00","date_gmt":"2007-04-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2007\/04\/01\/la-selva-estresada\/"},"modified":"2015-03-24T15:42:32","modified_gmt":"2015-03-24T18:42:32","slug":"la-selva-estresada","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/la-selva-estresada\/","title":{"rendered":"La selva estresada"},"content":{"rendered":"<p><em>desde Oxford<\/em><\/p>\n<div id=\"attachment_99731\" style=\"max-width: 206px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-99731\" title=\"\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2007\/04\/art3197img12.jpg\" alt=\"\" width=\"196\" height=\"299\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2007\/04\/art3197img12.jpg 196w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2007\/04\/art3197img12-120x183.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 196px) 100vw, 196px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">DELFIM MARTINS \/ PULSAR IMAGENES<\/span><p class=\"wp-caption-text\">Selva Amaz\u00f3nica: los cient\u00edficos advierten de un 40% a 50% de riesgo de colapso<span class=\"media-credits\">DELFIM MARTINS \/ PULSAR IMAGENES<\/span><\/p><\/div>\n<p>La sequ\u00eda que se abati\u00f3 sobre la Amazonia entre mayo y septiembre de 2005 preocupa a los cient\u00edficos. Este temor apunta a que el fen\u00f3meno \u2013 que vaci\u00f3 r\u00edos inmensos, provoc\u00f3 una brutal mortalidad de peces y aisl\u00f3 a varias comunidades ribere\u00f1as \u2013 se repita en los pr\u00f3ximos a\u00f1os y reduzca la resistencia de la selva a los cambios clim\u00e1ticos.<\/p>\n<p>A diferencia de otras sequ\u00edas provocadas por El Ni\u00f1o, la de 2005 fue el corolario de un fen\u00f3meno m\u00e1s extra\u00f1o: el incremento de la temperatura superficial del Atl\u00e1ntico Tropical Norte y la consecuente reducci\u00f3n de la intensidad de los vientos alisios (vientos que soplan en las zonas tropicales, en direcci\u00f3n al nordeste o sudeste seg\u00fan el hemisferio en que se producen) provenientes del norte, que normalmente traen humedad para la Amazonia.<\/p>\n<p>Y sucedi\u00f3 luego de dos a\u00f1os m\u00e1s secos que lo habitual y de una temporada de pocas lluvias. Los efectos de esa sequ\u00eda fueron debatidos intensamente en la conferencia sobre Cambios Clim\u00e1ticos y el Destino de la Amazonia, que se realiz\u00f3 entre el 20 y 22 de marzo en el Oriel College, de la Universidad de Oxford, en Inglaterra, dos semanas antes de la divulgaci\u00f3n del segundo informe del IPCC (sigla inglesa por Panel Intergubernamental sobre Cambios Clim\u00e1ticos), con previsiones acerca de los efectos del aumento promedio de la temperatura del planeta sobre la vida de las personas y la econom\u00eda de los pa\u00edses.<\/p>\n<p>Luiz Eduardo Arag\u00e3o, bi\u00f3logo brasile\u00f1o que trabaja desde hace dos a\u00f1os en el Environmental Change Institute (ECI), en la Universidad de Oxford, examin\u00f3 centenares de im\u00e1genes satelitales y concluy\u00f3 que la sequ\u00eda de 2005 facilit\u00f3 la propagaci\u00f3n de incendios. Se estima que la combinaci\u00f3n de sequ\u00eda e incendios que se extendieron sin control, habr\u00eda aumentado en un 33% el n\u00famero promedio de focos de incendios en la Amazonia. Otra conclusi\u00f3n, elaborada en colaboraci\u00f3n con otros investigadores brasile\u00f1os, norteamericanos e ingleses, es que el fuego en el estado de Acre, el m\u00e1s afectado por la sequ\u00eda, cubri\u00f3 un \u00e1rea cinco veces mayor que el \u00e1rea directamente desmontada. Las llamas convirtieron en cenizas la vegetaci\u00f3n del estrato m\u00e1s bajo de la selva en 2.800 kil\u00f3metros cuadrados de la misma \u2013 un \u00e1rea con casi el doble que la ocupada por la ciudad de S\u00e3o Paulo \u2013 dejando a la selva en situaci\u00f3n de gran vulnerabilidad ante el impacto de futuros incendios.<\/p>\n<p>En otro per\u00edodo de intensa sequ\u00eda, entre 1997 y 1998, que result\u00f3 de la combinaci\u00f3n de El Ni\u00f1o con el calentamiento de las aguas del Atl\u00e1ntico Tropical Norte, las llamas consumieron un \u00e1rea de selva proporcionalmente menor, correspondiente al doble del \u00e1rea desmontada, aunque quiz\u00e1 haya sido m\u00e1s intensa: dejando el 67 % de la cuenca Amaz\u00f3nica \u2013 el equivalente a 4,3 millones de kil\u00f3metros cuadrados de selva \u2013 bajo el efecto de la escasez de agua. Prolongado en la estaci\u00f3n lluviosa, intensific\u00f3 los incendios, especialmente en el estado de Roraima. &#8220;El fuego, que se esparce m\u00e1s f\u00e1cilmente con la sequ\u00eda, se torn\u00f3 el principal elemento de transformaci\u00f3n de la selva&#8221;, observ\u00f3 Arag\u00f3n.<\/p>\n<p>Carlos Peres, ex profesor de la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP) quien actualmente ense\u00f1a en la Universidad de East Anglia, detall\u00f3 esa conclusi\u00f3n en un estudio paralelo, realizado a lo largo de nueve a\u00f1os en las zonas selv\u00e1ticas continentales de Am\u00e9rica Central que se hab\u00edan quemado hasta tres veces. Seg\u00fan \u00e9l, el denominado fuego rastrero puede aumentar entre un 10% a 45%, la mortalidad de los \u00e1rboles y alterar profundamente tanto la estructura como la composici\u00f3n de la selva. Sumado a la p\u00e9rdida de biodiversidad, acaece un empobrecimiento de las principales funciones del ecosistema, como son la retenci\u00f3n de biomasa y carbono en las \u00e1reas sujetas a un ciclo frecuente de incendios.<\/p>\n<p>Episodios extremos como la sequ\u00eda de 2005, tambi\u00e9n pueden dislocar el ciclo de lluvias, esenciales para la supervivencia de los bosques, de los animales y de las poblaciones de la regi\u00f3n, record\u00f3 Jos\u00e9 Marengo, del Inpe. De hecho, al a\u00f1o siguiente de la sequ\u00eda el clima oscil\u00f3 entre dos extremos \u2013 y las mismas ciudades que hab\u00edan soportado cuatro meses de extrema escasez de agua sufrieron con inundaciones igualmente raras, que puede hallarse asociadas con las sequ\u00edas. Seg\u00fan Oliver Phillips, de la Universidad de Leeds, en Inglaterra, la sequ\u00eda de 2005 puede haber quebrado la linealidad del crecimiento de la selva, que se eval\u00faa tomando la medida del di\u00e1metro de miles de \u00e1rboles.<\/p>\n<p>Los incendios continuos tambi\u00e9n significan una presi\u00f3n para una transformaci\u00f3n repentina del bosque, porque abren espacio para la explotaci\u00f3n agropecuaria o para la siembra de especies que sobreviven con poco agua.<\/p>\n<p>&#8220;La Amazonia se encuentra m\u00e1s vulnerable&#8221;, sentenci\u00f3 Yadvinder Malhi, uno de los organizadores de la conferencia. La sucesi\u00f3n de sequ\u00edas intensas, incendios, extracci\u00f3n de madera y la sustituci\u00f3n de la selva por \u00e1reas de plant\u00edo y pastoreo est\u00e1n reduciendo la resistencia de la Selva Amaz\u00f3nica a los impactos del calentamiento global. Seg\u00fan John Schellnhuber, director de Potsdam Institute for Climate Impacts Research, de Alemania, el riesgo de que la selva colapse, &#8220;en un futuro no muy distante&#8221;, es del 40% al 50%. Ese riesgo descender\u00eda a un valor pr\u00f3ximo al 10% si se adoptaran medidas eficaces para preservar la vegetaci\u00f3n aut\u00f3ctona.<\/p>\n<p>Oliver Phillips, quien desde hace 20 a\u00f1os estudia la selva en seis pa\u00edses de la regi\u00f3n, concluy\u00f3 que tanto el crecimiento como la mortalidad de los \u00e1rboles se ha intensificado. Un posible resultado de esas presiones, es que la vegetaci\u00f3n tropical, densa y h\u00fameda tiende a ser gradualmente reemplazada por otra, m\u00e1s abierta, de proporciones m\u00e1s modestas y m\u00e1s resistente a la sequ\u00eda, subraya Carlos Nobre, investigador del Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales (Inpe). Seg\u00fan \u00e9l, esa transformaci\u00f3n implica una &#8220;tremenda erosi\u00f3n en la biodiversidad&#8221;.<\/p>\n<p>La evaluaci\u00f3n del impacto de los cambios clim\u00e1ticos en la Amazonia exigir\u00e1 un di\u00e1logo entre los especialistas de las m\u00e1s diversas \u00e1reas. Eduardo Brondizio, antrop\u00f3logo de la Universidad de Indiana, Estados Unidos, present\u00f3 a la Amazonia como un mosaico de grupos sociales din\u00e1micos y variados. \u00c9l estudia como peque\u00f1os hacendados de las ciudades paraenses de Altamira y Santar\u00e9m reaccionan ante sequ\u00edas como las de 1997-98. Concluyendo en que predominan las acciones individuales y locales, regidas principalmente por la experiencia personal y por la falta de confianza en las instituciones del gobierno. &#8220;Nuestra tendencia es simplificar y proponer utop\u00edas, pero tenemos que aprender a lidiar con la complejidad&#8221;, afirma.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Los cient\u00edficos eval\u00faan los efectos de la sequ\u00eda del 2005 en la regi\u00f3n amaz\u00f3nica","protected":false},"author":17,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[],"coauthors":[5968],"class_list":["post-83349","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ciencia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/83349","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/17"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=83349"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/83349\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=83349"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=83349"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=83349"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=83349"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}