{"id":83358,"date":"2007-04-01T10:00:00","date_gmt":"2007-04-01T13:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2007\/04\/01\/entre-la-cruz-y-el-caliz\/"},"modified":"2015-08-12T16:33:39","modified_gmt":"2015-08-12T19:33:39","slug":"entre-la-cruz-y-el-caliz","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/entre-la-cruz-y-el-caliz\/","title":{"rendered":"Entre la cruz y el c\u00e1liz"},"content":{"rendered":"<p>&#8220;\u00bfCon cu\u00e1ntas divisiones cuenta el papa?&#8221;, habr\u00eda dicho Stalin cuando alguien le sugiri\u00f3 que tal vez valiera la pena ser m\u00e1s tolerante con los cat\u00f3licos sovi\u00e9ticos, con el fin de ganar la simpat\u00eda de P\u00edo XI. En efecto, adem\u00e1s de un pu\u00f1ado de multicolores guardias suizos, el poder papal no es visible. Aun as\u00ed, como bien sostiene Elias Canetti, &#8220;cerca de la Iglesia, todos los poderosos del mundo parecen aficionados&#8221;. Las estad\u00edsticas no dan cuenta de su importancia: mientras que una investigaci\u00f3n de la Fundaci\u00f3n Get\u00falio Vargas indica que con cada generaci\u00f3n, se reduce el n\u00famero de cat\u00f3licos en Brasil (en los \u00faltimos 20 a\u00f1os El Vaticano perdi\u00f3 el 14% de las almas brasile\u00f1as), otra, de la misma instituci\u00f3n, sobre ciudadan\u00eda, revela que, para los brasile\u00f1os, la \u00fanica instituci\u00f3n democr\u00e1tica que funciona es la Iglesia Cat\u00f3lica, con prestigio por mucho, muy superior al otorgado a la clase pol\u00edtica. Por ello los sentimientos ambiguos que signan la visita del papa Benedicto XVI a Brasil, durante el mes que viene, cuando realizar\u00e1 la apertura de la V Conferencia General del Episcopado Latinoamericano y del caribe (Celam), adem\u00e1s de canonizar al primer santo nacional, Frei Galv\u00e3o.<\/p>\n<p>&#8220;Brasil es un pa\u00eds estrat\u00e9gico para la Iglesia Cat\u00f3lica, sobre todo en Am\u00e9rica del Sur. Se est\u00e1 preparando una Concordata entre el Vaticano y nuestro pa\u00eds. En ella, todas las relaciones entre las dos variantes del poder (religioso y civil) ser\u00e1n revisadas. Todo lo que dependiere de la Iglesia ser\u00e1 hecho por ella, en el sentido de conseguir concesiones ventajosas para su pastoral, inclusive con repercusiones en el derecho com\u00fan inherentes a Brasil (investigaciones con c\u00e9lulas madre, por ejemplo, aborto, y otras cuestiones embarazosas)&#8221;, eval\u00faa el fil\u00f3sofo Roberto Romano. &#8220;No resultan extra\u00f1os los oficios religiosos que son utilizados para fines pol\u00edticos o diplom\u00e1ticos de la Iglesia. Quien mira el Cristo Redentor, en R\u00edo de Janeiro, dif\u00edcilmente conozca que la estatua significa la consagraci\u00f3n de Brasil a la soberan\u00eda espiritual de la Iglesia, algo que corresponde a la pol\u00edtica eclesi\u00e1stica de condena al laicismo, al modernismo, y a al democracia liberal&#8221;. Las repercusiones de la visita son amplias.<\/p>\n<p>La educadora de la Universidad de S\u00e3o Paulo, Roseli Fischman, en el art\u00edculo &#8220;Amenaza al Estado laico&#8221;, avisa que la Concordata podr\u00eda estar incluyendo tambi\u00e9n el retorno de la ense\u00f1anza religiosa en las escuelas p\u00fablicas, tema adem\u00e1s, que forma parte del seminario que ser\u00e1 promovido, en diciembre, por la Secretar\u00eda de Educaci\u00f3n Continuada, Alfabetizaci\u00f3n y Diversidad social (Secad), perteneciente al Ministerio de Educaci\u00f3n. &#8220;El s\u00fabito llamamiento del MEC para debatir acerca de la ense\u00f1anza religiosa tiene repercusiones en cuanto a la violaci\u00f3n de derechos, en particular de las minor\u00edas religiosas y de todos quienes practican todas las formas de libertad de consciencia y creencia, en \u00e9ste pa\u00eds desde que se constituy\u00f3 en Rep\u00fablica&#8221;, considera la investigadora.<\/p>\n<p>La pregunta de Stalin, tal como el arribo de Benedicto XVI, parecen plantear otro cuestionamiento, algo m\u00e1s sutil: \u00bfcu\u00e1l es la relaci\u00f3n entre el Vaticano y Brasil?, ya sea en el \u00e1mbito espiritual, o en el orden pol\u00edtico. &#8220;Todo lo que se comenta acerca de la Iglesia cuenta con una alta dosis de especulaci\u00f3n: cuentan con 2 mil a\u00f1os m\u00e1s de sabidur\u00eda que nosotros. La Iglesia, en el plano institucional es una &#8217;empresa&#8217;, y a pesar de ser la \u00fanica medieval, lo que le confiere un grado de sabidur\u00eda mayor de la que conocemos en la modernidad. Un an\u00e1lisis en clave pol\u00edtico siempre se muestra insuficiente para el papado actual. M\u00e1s a\u00fan: perdimos la noci\u00f3n de que la teolog\u00eda fue, un d\u00eda, espacio del conocimiento. Ese seguramente es un campo de conflictos entre lo que significa este papado (y el anterior) y el formato moderno, con un pensamiento estrictamente secular&#8221;, eval\u00faa el profesor del Departamento de Teolog\u00eda de la PUC-SP Luiz Felipe Pond\u00e9. \u00bfQui\u00e9n precisa de ej\u00e9rcitos cuando el suyo es la eternidad? &#8220;La Iglesia, recuerda Canetti, aprecia el tiempo lento. Basta con observar las procesiones: en ellas nadie corre, todos caminan con dignidad y lentitud. La prisa es para las sectas y los movimientos. La Iglesia marcha al ritmo de los siglos, y de ah\u00ed, su capacidad para ser m\u00e1s eficiente, en t\u00e9rminos de dominaci\u00f3n, que muchos de los poderosos citados por Canetti&#8221;, completa Romano. Pero ese poder presenta peculiaridades.<\/p>\n<p>&#8220;La Iglesia calcula sus intereses terrenales teniendo en cuenta la intervenci\u00f3n divina y el impacto humano universal en la prosecuci\u00f3n de esos intereses. Pocos, si es que existen algunos estados, pueden jactarse de utilizar esos criterios en sus formulaciones pol\u00edticas&#8221;, observa Lisa Ferrari, de la Georgetown University, en su recientemente lanzado &#8220;The catholic church and the nation-state&#8221;. La pretensi\u00f3n &#8220;apol\u00edtica&#8221;, no dejaba de ser pol\u00edtica. Finalmente, hasta el Concilio Vaticano II (1962-1965), la Iglesia se opuso a las concepciones modernas acerca de los derechos humanos. En 1791 el papa P\u00edo VI lleg\u00f3 a condenar la Declaraci\u00f3n de los Derechos del Hombre de la Asamblea Nacional Francesa, consider\u00e1ndola como un documento que iba en contra de los principios del catolicismo. En especial, la libertad de culto era algo considerado demon\u00edaco, pues colocaba a la &#8220;verdadera&#8221; fe en pie de igualdad con las &#8220;otras&#8221;. Luego de la Paz de Westfalia, al finalizar la Guerra de los Treinta A\u00f1os, y con la consolidaci\u00f3n de los Estados nacionales, la Iglesia perdi\u00f3 sus territorios y termin\u00f3 confinada a los l\u00edmites romanos del Vaticano. El micro-Estado, no obstante, elev\u00f3 al papado como centro hegem\u00f3nico de un r\u00e9gimen religioso transnacional. Mediante el control del nombramiento de obispos, el papa progresivamente adquiri\u00f3 poder total sobre las iglesias cat\u00f3licas nacionales. Era la globalizaci\u00f3n de la fe.<\/p>\n<p>Un poder inaudito que s\u00f3lo permiti\u00f3 que la Iglesia ingresara en el mundo moderno, recuerda el brasile\u00f1ista Scott Mainwaring, durante el pontificado de Le\u00f3n XIII, en especial, con la enc\u00edclica Rerum Novarum, de 1891, que trataba acerca de la condici\u00f3n de vida de los operarios dentro del capitalismo industrial. El siguiente paso fue el Concilio Vaticano II, durante el pontificado de Juan XXIII, que intent\u00f3 un aggiornamiento de la instituci\u00f3n mediante la incorporaci\u00f3n definitiva del discurso moderno sobre los derechos humanos en la enc\u00edclica Pacem in Terris (1963). El Concilio, observa Mainwaring, enfatiz\u00f3 en la misi\u00f3n social de la Iglesia, desarrollando la noci\u00f3n de la instituci\u00f3n como el pueblo de Dios, modernizando la liturgia, entre otros puntos. Auque fue un evento europeo, las reformas condujeron hacia cambios que resultaron m\u00e1s significativos en Am\u00e9rica Latina, en particular en Brasil, que en Europa.<\/p>\n<p>Hubo, sin embargo, otras consecuencias. &#8220;La d\u00e9cada que sigui\u00f3 al Concilio marc\u00f3 el surgimiento de dos facciones enfrentadas dentro de la Iglesia: conservadores y liberales. Ese desdoblamiento, m\u00e1s a\u00fan que las edificantes directivas del Vaticano II, desgraciadamente incidieron en la agenda del Vaticano desde los a\u00f1os 1970 en adelante. El pontificado del papa hamletiano Pablo VI (sucesor de Juan XXIII), por ejemplo, estuvo signado por los mayores desaf\u00edos al poder pontificio, con la fuga de los fieles y el abandono en masa del sacerdocio&#8221;, recuerda el brasile\u00f1ista Ralph della Cava, de la Columbia University, en su art\u00edculo &#8220;Vatican policy&#8221;. Vale recordar, nota Della Cava, que en 1984, preocupado con la &#8220;fragilizaci\u00f3n&#8221; eclesi\u00e1stica, el entonces cardenal Ratzinger, en una entrevista, habl\u00f3 sobre la necesidad de &#8220;reinterpretar&#8221; el Vaticano II. Algo, mientras tanto, ya hab\u00eda cambiado.<\/p>\n<p>Como nunca, la Iglesia ingresa en el mundo secular y global. &#8220;Se cre\u00f3 la condici\u00f3n para el desarrollo de un nuevo tipo de catolicismo, que no utilizaba m\u00e1s al Estado y su poder coercitivo para asegurar su presencia p\u00fablica. A partir de entonces, se replante\u00f3 la relaci\u00f3n entre la Iglesia y la sociedad, sin la intermediaci\u00f3n del Estado&#8221;, explica Kenneth Himes, de la Georgetown University. Seg\u00fan Jos\u00e9 Casanova, de la New School of Social Research, la pol\u00edtica externa del Vaticano, se expresa por medio de una forma moderna de religi\u00f3n cat\u00f3lica p\u00fablica, de ahora en adelante actuar\u00eda en inter\u00e9s de la paz y la justicia, de forma que la participaci\u00f3n en la transformaci\u00f3n del mundo ser\u00eda no tan s\u00f3lo un ap\u00e9ndice, sino la dimensi\u00f3n constitutiva de la misi\u00f3n divina de la Iglesia. Debido a una iron\u00eda hist\u00f3rica, el premier sovi\u00e9tico Kruschev se vio obligado a reconocer la importancia de la mediaci\u00f3n de Juan XXIII durante la crisis de los misiles en Cuba, en 1962. Ah\u00ed se revel\u00f3 cuantas divisiones pose\u00eda el papa. La denominada Ostpolitik (pol\u00edtica vaticana para los pa\u00edses del Este) eclesi\u00e1stica creci\u00f3 paralelamente con la pol\u00edtica de detenci\u00f3n del poder norteamericana. Juan Pablo II fue uno de sus mayores entusiastas.<\/p>\n<p>\u00c9l, adem\u00e1s, agrega Casanova, fue uno de los m\u00e1s importantes portavoces de la globalizaci\u00f3n de la Iglesia Cat\u00f3lica. &#8220;Ligado a Ratzinger, Juan Pablo II retom\u00f3 la autoridad papal con el fin de recuperar la fuerza y la unidad de la Iglesia. Sus visitas pastorales fueron un movimiento en esa direcci\u00f3n, pues alteraron profundamente el ejercicio del poder externo del Vaticano, que increment\u00f3 su importancia notablemente. Sus viajes invistieron al pontificado con el poder de encarnar la &#8216;fe localizada&#8217;. A partir de entonces, la autoridad papal comenz\u00f3 a ser ejercida directamente por intermedio del Santo Padre, en lugar de por cardenales o prelados&#8221;, observa Della Cava. Con personas de confianza en la Congregaci\u00f3n Sagrada para la Doctrina de la Fe (Ratzinger) y en la Sagrada Congregaci\u00f3n de los Obispos (hoy ocupada por don Cl\u00e1udio Humes), Juan Pablo soseg\u00f3 el revuelo marxista advenido del Concilio Vaticano II y expresado en la Teolog\u00eda de la Liberaci\u00f3n. Renov\u00f3 a los obispos por conservadores, contin\u00faa Della Cava, y, propiciando mayores poderes en la Curia Romana, imprimi\u00f3 una nueva direcci\u00f3n a su pontificado: una nueva geopol\u00edtica para un orden mundial en etapa de transformaci\u00f3n. \u00bfC\u00f3mo afect\u00f3 todo ese movimiento a Brasil? &#8220;La Iglesia cat\u00f3lica en Brasil era relativamente impermeable a los cambios originados en los conflictos clasistas durante buena parte del siglo XX. Sin embargo, a medida que la Iglesia se abr\u00eda hacia lo social y la sociedad se tornaba m\u00e1s polarizada, la instituci\u00f3n comienza a verse afectada por los cambios pol\u00edticos&#8221;, eval\u00faa Mainwaring. Eso, ya en 1916.<\/p>\n<p>Entonces, el arzobispo de Recife y Olinda, don Sebasti\u00e3o Leme, public\u00f3 una carta pastoral que, hace notar Mainwaring, &#8220;marc\u00f3 el inicio de un nuevo per\u00edodo en la historia de la Iglesia brasile\u00f1a&#8221;. En ella argumentaba que Brasil era una naci\u00f3n cat\u00f3lica y que la Iglesia deber\u00eda sacar provecho de esa realidad marcando una fuerte presencia en la sociedad. &#8220;Durante la mayor parte de su historia, la Iglesia brasile\u00f1a ostent\u00f3 menos fuerza en Brasil que en Hispanoam\u00e9rica y nunca dispuso de los recursos financieros que usufructuaban sus equivalentes&#8221;, explica el brasile\u00f1ista. Separado del Estado a partir de la Rep\u00fablica, dice Della Cava, el catolicismo no supo aprovechar la libertad religiosa e institucional que le fue otorgada. La carta de Leme revolucion\u00f3 al Vaticano. &#8220;Pero Roma prefer\u00eda una Iglesia unida oficialmente al Estado, o, al menos, una Concordata entre la Santa Sede y el Estado secular, no obstante la ideolog\u00eda de \u00e9ste&#8221;. La Revoluci\u00f3n de 1930 trajo una oportunidad de oro, que no fue desperdiciada por Leme, quien envi\u00f3 un fuerte mensaje a Vargas: primero, en mayo de 1931, con la innovaci\u00f3n de Nuestra Se\u00f1ora Aparecida como Patrona de Brasil, y en octubre, con la estatua del Cristo, en R\u00edo. Get\u00falio comprendi\u00f3 el mensaje del Vaticano y re-entroniz\u00f3 al catolicismo como la religi\u00f3n oficial del pa\u00eds. Igualmente, la Rerum Novarum fue un punto en intermedio entre el corporativismo de la CLT varguista y el &#8220;nuevo&#8221; giro eclesi\u00e1stico en favor de los operarios.<\/p>\n<p>Hacia el final del r\u00e9gimen, sin embargo, &#8220;el sacerdocio en declive&#8221;, nota Della Cava, &#8220;la necesidad religiosa laica y el crecimiento de los credos alternativos generaron una crisis religiosa interna en el catolicismo&#8221;. La soluci\u00f3n lleg\u00f3 en 1947, por obra de don H\u00e9lder C\u00e2mara, y atrajo la atenci\u00f3n del Vaticano hacia el pa\u00eds con la creaci\u00f3n, en 1952, por medio de la Santa Sede, de la Conferencia Nacional de Obispos de Brasil (CNBB). &#8220;La simplicidad de los objetivos de la Conferencia no debe ocultar el significado sin precedentes de la decisi\u00f3n del Vaticano, Nunca hubo, en el derecho can\u00f3nico ni en la pr\u00e1ctica romana, ning\u00fan precedente para la creaci\u00f3n de una estructura permanente como la CNBB. Adem\u00e1s de eso, hasta entonces, en ning\u00fan pa\u00eds de Am\u00e9rica Latina, el Vaticano hab\u00eda querido desempe\u00f1ar un papel directo en los asuntos internos de la Iglesia nacional de una naci\u00f3n independiente y aut\u00f3noma&#8221;, analiza Della Cava.<\/p>\n<p>No obstante, exist\u00eda un motivo: la derecha cat\u00f3lica se encontr\u00f3 s\u00fabitamente, alejada del poder. Eso ser\u00eda la chispa de los fuegos futuros. En aqu\u00e9l momento, sin embargo, &#8220;la actividad m\u00e1s importante de la CNBB no se constituy\u00f3 en un proyecto. El estado de la Iglesia Cat\u00f3lica en Brasil, la mayor del mundo, era una de las preocupaciones de Roma. Las soluciones se adoptaron al mismo tiempo, tradicionales e innovadoras, pero fallaron en cuanto a los resultados: el n\u00famero de sacerdotes segu\u00eda siendo inadecuado para la tarea&#8221;. El sustrato social y pol\u00edtico, mientras tanto, crec\u00eda a ojos vista del Vaticano.<\/p>\n<p>&#8220;El dram\u00e1tico llamamiento de Juan XXIII luego de la Revoluci\u00f3n Cubana es el documento en el que el Vaticano apoya la cooperaci\u00f3n entre la Iglesia y el Estado. Los obispos deber\u00edan demostrar a los gobiernos la urgencia por reformas estructurales y mejoras para las masas subdesarrolladas. La jerarqu\u00eda y la Iglesia deber\u00edan cooperar en ello y participar activamente&#8221;, recuerda Della Cava. Pero el modelo del papa era confuso e in\u00e9dito, liberando fuerzas desconocidas del pontificado, por medio de la reuni\u00f3n de los ideales del Concilio Vaticano II y del encuentro, en 1968, de los obispos latinoamericanos en Medell\u00edn, Colombia, cuando surgi\u00f3 la &#8220;opci\u00f3n preferencial por los pobres&#8221;. &#8220;Los l\u00edderes de la Iglesia brasile\u00f1a conformaron la vanguardia de la Teolog\u00eda de la Liberaci\u00f3n, que tom\u00f3 a Am\u00e9rica Latina por asalto&#8221;, explica la brasile\u00f1ista Christine Kearney. Siendo &#8220;la mayor Iglesia Cat\u00f3lica del mundo&#8221;, Brasil adquiere relevancia en la pol\u00edtica externa vaticana. &#8220;Luego de Medell\u00edn, vino Puebla, en 1972, en el que la Celam adquiere gran importancia como parte de un proceso que pretend\u00eda aumentar el control del Vaticano ya iniciado una d\u00e9cada atr\u00e1s. Despu\u00e9s de una \u00e9poca caracterizada por fuertes tendencias innovadoras y un compromiso creciente de los grupos progresistas en las acciones pol\u00edticas, las Iglesias de Am\u00e9rica Latina, en especial la de Brasil, comienzan a sentir la presi\u00f3n de los grupos de la Curia Romana&#8221;, eval\u00faa Jos\u00e9-Maria Ghio, de la Universidad de La Plata, en su art\u00edculo &#8220;The latin american church in the Wojtyla era&#8221;.<\/p>\n<p>Con la direcci\u00f3n del Celam en manos del conservador Alfonso Trujillo, &#8220;se elabor\u00f3 una pol\u00edtica para revertir la tendencia creada en Medell\u00edn; nuevamente, la Doctrina Social se muestra como externa al mundo. Y, de acuerdo con el Celam, la Iglesia no debe intentar ir al encuentro de las demandas sociales como mediadora, si ello implicara la participaci\u00f3n de los miembros de la instituci\u00f3n en el mundo secular&#8221;.<\/p>\n<p>En una entrevista que otorga a los periodistas brasile\u00f1os, luego de una de sus visitas a Brasil, Juan Pablo II deja en claro su total desacuerdo con la Teolog\u00eda de la Liberaci\u00f3n, que ve demasiado pr\u00f3xima al marxismo, y declara su empe\u00f1o para acabar con su influencia en Am\u00e9rica Latina. &#8220;Se gener\u00f3 un gran cambio cuando Roma escogi\u00f3 un papa que ten\u00eda una experiencia de vida concretamente opuesta a aquello que se constituy\u00f3 en la gran esperanza de Am\u00e9rica Latina: el marxismo como ideal de la salvaci\u00f3n&#8221;, dice Pond\u00e9. &#8220;Juan Pablo II fue un eficaz Richelieu posmoderno, que influy\u00f3 bastante en el cambio del mapa ideol\u00f3gico mundial, pero su pontificado signific\u00f3 un retroceso de los ideales del Vaticano II. El catolicismo, en Brasil y en el mundo, perdi\u00f3 autonom\u00eda frente a la Santa Sede. Lo cual impide la iniciativa de las Iglesias locales, con la consiguiente fuga de fieles y dem\u00e1s&#8221;, eval\u00faa Romano. Ismar de Oliveira Soares, profesor de la ECA y autor de &#8220;del Santo Oficio a la liberaci\u00f3n&#8221;, concuerda: &#8220;Un pesado malestar contin\u00faa atravesando la relaci\u00f3n del Vaticano con sectores de la Iglesia latinoamericana simpatizantes con la renovaci\u00f3n teol\u00f3gica y sus desdoblamientos pastorales, recordando que el tema no se reduce al silenciamiento de algunas figuras carism\u00e1ticas&#8221;.<\/p>\n<p>De este modo, \u00bfcu\u00e1l es el significado de la visita de Benedicto XVI? &#8220;A partir de los a\u00f1os 1970, cambi\u00f3 la pol\u00edtica de la Iglesia en relaci\u00f3n con Brasil, que fue colocado como espectador, se le retir\u00f3 el apoyo y luego vino la contenci\u00f3n. Hoy existen dos elementos que muestran un cambio de rumbo: el Celam que ser\u00e1 realizado en Brasil, en un gesto del propio papa, pues Brasil no tendr\u00eda influencia para tanto, demostrando que quiere a Brasil como integrante de la pol\u00edtica vaticana; el nombramiento de don Cl\u00e1udio en la Santa Sede, que refuerza el proceso de acercamiento&#8221;, dice en una entrevista reciente, el padre Jos\u00e9 Oscar Beozzo, coordinador del Cesep (Centro Ecum\u00e9nico de Servicios para la Evangelizaci\u00f3n y la Educaci\u00f3n Popular). Seg\u00fan \u00e9l, el papa restableci\u00f3 los lazos institucionales entre la Curia Romana y Brasil, y el CNBB retorn\u00f3 a formar parte de las relaciones del Vaticano. &#8220;Benedicto XVI es un papa europeo que comienza a descubrir Asia y Am\u00e9rica Latina, lo cual lo llev\u00f3 a escoger cardenales en estas dos \u00e1reas para puestos clave en el Vaticano. Aqu\u00ed, \u00e9l reforzar\u00e1 el concepto seg\u00fan el cual, toda la autoridad se centra en el papa y en los obispos, ocup\u00e1ndoles a ellos, y no a la comunidad cat\u00f3lica, establecer los destinos de la instituci\u00f3n en Brasil&#8221;, considera Soares.<\/p>\n<p>Finalmente, el santo brasile\u00f1o. &#8220;El sentido pol\u00edtico (y en t\u00e9rminos de marketing religioso) puede ser el de evitar m\u00e1s fugas de fieles. Pero no veo a Benedicto XVI como un papa orientado al marketing y creo que su elecci\u00f3n ha apuntado a causas prioritariamente teol\u00f3gicas&#8221;, analiza Pond\u00e9. &#8220;El nuevo santo cuenta con una biograf\u00eda que lo torna pr\u00f3ximo al imaginario de buena parte de la poblaci\u00f3n. La devoci\u00f3n hacia \u00e9l confiere gran emotividad a la racionalidad doctrinaria, no siempre accesible al com\u00fan de los fieles&#8221;, pondera Soares.<\/p>\n<p>Para el historiador de la PUC-SP, Fernando Torres-Londo\u00f1o, el pontificado de Juan Pablo II otorg\u00f3 mucha importancia a las canonizaciones. &#8220;Se canonizaron o beatificaron hombres y mujeres de M\u00e9xico, Guinea, Zaire, etc., Juan Pablo II consideraba que el ejemplo de esas personas y el reconocimiento de su santidad estimular\u00edan a otros cat\u00f3licos a vivir intensamente su fe. La elecci\u00f3n de Brasil para la canonizaci\u00f3n del primer santo nacional se encolumna en esa misma direcci\u00f3n&#8221;.<\/p>\n<p>&#8220;No vamos a eludirlo. El papa personifica la multiplicidad de voluntades que en la Iglesia se inquietan con la complicada relaci\u00f3n entre el catolicismo y la sociedad contempor\u00e1nea. La invitaci\u00f3n al retorno a lo sagrado es una renuencia a la mezcla de la religi\u00f3n con la pol\u00edtica y sus tensiones. Espacios sagrados restrictos al acceso de los celebrantes ordenados reafirman algo muy dif\u00edcil de entender en el mundo contempor\u00e1neo que es el simple hecho de que en lo sagrado no hay ni puede haber democracia&#8221;, escribi\u00f3 Jos\u00e9 de Souza Martins, profesor titular de sociolog\u00eda de la USP, en un reciente art\u00edculo en el peri\u00f3dico O Estado de S\u00e3o Paulo. &#8220;El manifiesto del papa, lejos de ser conservador y de ser una condena de los avances de una Iglesia actualizada, es en verdad una grotesca manifestaci\u00f3n de pos-modernidad&#8221;. Ser\u00e1 que el papa, a fin de cuentas, \u00bfpuede tambi\u00e9n ser pop?<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Como se desarroll\u00f3 la relaci\u00f3n entre el Vaticano y la Iglesia brasile\u00f1a","protected":false},"author":370,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[187],"tags":[],"coauthors":[684],"class_list":["post-83358","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-humanidades-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/83358","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/370"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=83358"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/83358\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=83358"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=83358"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=83358"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=83358"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}