{"id":83379,"date":"2007-05-01T00:00:00","date_gmt":"2007-05-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2007\/05\/01\/que-es-la-vida-sin-dragones\/"},"modified":"2016-01-28T14:26:04","modified_gmt":"2016-01-28T16:26:04","slug":"que-es-la-vida-sin-dragones","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/que-es-la-vida-sin-dragones\/","title":{"rendered":"\u00bfQu\u00e9 es la vida sin dragones?"},"content":{"rendered":"<p>Sali\u00f3 en la revista Nature (de agosto-septiembre de 2005): La lectura de Harry Potter y el enigma del pr\u00edncipe, de J.K. Rowling, sugiere que la brujer\u00eda es una habilidad heredada dentro de patrones mendelianos, con el gen brujo (W) recesivo al gen muggle (M). De ah\u00ed que todos los brujos tienen, por lo tanto, dos copias del gen brujo, escribieron tres investigadores del Chromosome Research del Royal Childrens Hospital (Harry Potter and the recessive allele). En la edici\u00f3n siguiente, otro grupo de cient\u00edficos, en esta ocasi\u00f3n de la Universidad de Cambridge, usando un buen juego de palabras, contrapunte\u00f3 la hip\u00f3tesis en Harry Potter and the prisioner of presumption: \u00a0Por el razonamiento expuesto, Hermione, una bruja nacida de muggles, necesitar\u00eda tener padres WM. Pero, como sabemos, ellos son dentistas y muggles, sin ning\u00fan historial de brujer\u00eda familiar. La hip\u00f3tesis de que la brujer\u00eda sea hereditaria, por lo tanto, no se sostiene.<\/p>\n<p>Usted puede hasta darse el lujo de no entender la discusi\u00f3n gen\u00e9tica, pero si no conoce a Harry Potter, Hermione y no sabe cual es la diferencia entre brujos y bobos, consid\u00e9rese, respetuosamente, un alienado. Una investigaci\u00f3n en\u00a0 Google revela 160 millones de referencias al brujito de Hogwarts, en todas las lenguas posibles, desde fans ardorosos hasta cr\u00edticos milenaristas, para quien Harry ense\u00f1ar\u00eda magia negra a los ni\u00f1os. Sin hablar de los art\u00edculos en revistas especializadas, en los cuales acad\u00e9micos distintos disecan a los m\u00e1s variados aspectos de la creaci\u00f3n de Rowling, cuyo s\u00e9ptimo y \u00faltimo volumen saldr\u00e1 ahora en julio, con las habituales filas kilom\u00e9tricas de espera avanzada la noche en la puerta de las librar\u00edas. \u00bfSer\u00e1 que 35 millones de lectores pueden estar equivocados? S\u00ed?, afirm\u00f3 el cr\u00edtico literario Harold Bloom, que se dign\u00f3 a abandonar el canon occidental para masacrar al profesor Dumbledore y sus pupilos, en un art\u00edculo pol\u00e9mico que, desdichadamente, ser\u00e1 tal vez m\u00e1s recordado en el futuro que sus muchos estudios eruditos sobre Shakespeare y Cervantes.<\/p>\n<p>M\u00e1s: una investigaci\u00f3n hecha por el peri\u00f3dico <em>Folha de S.Paulo<\/em> revel\u00f3 que, aunque destinados al p\u00fablico infanto-juvenil, los libros de la serie estaban siendo le\u00eddos por cuatro de cada cinco entrevistados con m\u00e1s de 25 a\u00f1os. Los mismos resultados ya hab\u00edan sido obtenidos en el exterior. Adultos: no contin\u00faen huyendo de la vida?, chamusc\u00f3 un cr\u00edtico ingl\u00e9s en el The Independent. Hay sin embargo razones de sobra para comprender eso. Vivimos inmersos durante un largo per\u00edodo en la m\u00e1s profunda hegemon\u00eda de la\u00a0 racionalidad ilustrada. No es que el mito y la magia hayan dejado de coexistir; persistieron latentes, a las m\u00e1rgenes de la raz\u00f3n. Pero tal vez esa ya no se baste m\u00e1s para explicar la contemporaneidad; hubo necesidad, por lo tanto, de que fuesen buscados otros instrumentos y repertorios capaces de enfrentar el desaf\u00edo de la (in)comprensi\u00f3n, observa la antrop\u00f3loga Silvia Helena Borelli, que acaba de defender su tesis de libre-docencia en la PUC-SP sobre el tema Harry Potter: campo literario y el mercado, libros y matrices culturales. \u00bfEstar\u00edamos hoy en busca del tiempo perdido de las maravillas? A partir del Adorno, la investigadora nos recuerda el encuentro de Ulises y las sirenas, en la Odisea, de Homero. Entre el mito y la raz\u00f3n, \u00e9l encara el supremo desaf\u00edo: perderse en el pasado m\u00edtico (responder al llamado de las sirenas) o \u00bfaccionar las telas de la raz\u00f3n y, con ellas, prenderse al m\u00e1stil, o\u00edr el canto, deleitarse con \u00e9l, pero seguir adelante. El disgusto, fue \u00e9l.<\/p>\n<p>Para Silvia, con ese gesto de ir adelante Ulises se convierte en un ser moderno, posicionado ambiguamente, de espaldas para el mito y de cara para la raz\u00f3n, sabedor de que, si no estuviese de manos atadas, no resistir\u00eda al llamado de las bellas mozas acu\u00e1ticas. No hay como negar que estamos viviendo un momento propicio a la vuelta de lo maravilloso, del cual la vuelta de las hadas y de la magia es solamente un s\u00edntoma, pondera la investigadora del Departamento de Letras de la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP) Nelly Novaes Coelho, autora de El cuento de hadas. Estamos intentando re-encantar a la vida, concuerda Marisa Lajolo, profesora de literatura en la Universidad Estadual de Campinas. \u00bfD\u00f3nde el brujito de gafas entra en esta historia? Hay algo m\u00e1s, que hace de Potter el h\u00e9roe del momento: las circunstancias que lo llevan a luchar contra el malvado Voldemort. El hu\u00e9rfano se transforma as\u00ed en vengador de sus padres y salvador del mundo. O sea, \u00e9l encarna una paradoja: es libre para realizar exactamente los sue\u00f1os m\u00e1s ambiciosos de sus padres. \u00bfQu\u00e9 libertad es esa? La contradicci\u00f3n hace de Harry un compendio de la gloria, de los dolores y de las ilusiones de nuestra subjetividad contempor\u00e1nea, escribi\u00f3, en su columna el psicoanalista Contardo Calligaris. Pero \u00bfc\u00f3mo interpretar entonces los 35 millones errados seg\u00fan Bloom.<\/p>\n<p>Es mejor intentar entender el gusto de los lectores en vez de evaluar si el gusto ajeno est\u00e1 correcto o errado. Pero la actitud de Bloom no es nueva: la cr\u00edtica literaria casi nunca aprueba obras de gran circulaci\u00f3n. Es una vigilancia: si le\u00a0 gusta a todos, no es buena. Basta recordar en el Brasil los casos de Jorge Amado y Erico Verissimo, de p\u00fablico fiel y maltratados por la cr\u00edtica, observa Marisa. La literatura infantil e infanto-juvenil padece de un prejuicio duplicado con esa misma cr\u00edtica. La fantas\u00eda es un componente indispensable del texto dirigido a la infancia y, por eso, ella parece expulsar de los libros el realismo. El resultado de eso es una comprobaci\u00f3n m\u00e1s del desprestigio de la literatura infantil, observa la profesora de literatura de la Universidad Federal de R\u00edo Grande del Sur, Regina Zilberman, en su libro La literatura infantil en la escuela. Seg\u00fan la investigadora, la fantas\u00eda es un importante subsidio para la comprensi\u00f3n del mundo por el ni\u00f1o. Ella ocupa las lagunas que el individuo tiene durante la infancia, debido al desconocimiento real, y ayudarlo a ordenar sus nuevas experiencias. La fantas\u00eda tambi\u00e9n puede tomar la configuraci\u00f3n del sue\u00f1o mientras que el deseo est\u00e9 insatisfecho. Es esa significaci\u00f3n que el ente maravilloso, presente en el cuento de hadas, puede corporificar: representar\u00e1 al adulto omnipotente, aliado y bueno, que soluciona el problema mayor del h\u00e9roe, eval\u00faa. Hist\u00f3ricamente sin embargo, en el paso del relato folcl\u00f3rico a la literatura infantil, se perdi\u00f3, apunta Regina, el contenido de rebeld\u00eda: el h\u00e9roe se sujeta a la dominaci\u00f3n del adulto. Pomo de oro para Harry.<\/p>\n<p>En los libros de Rowling, para salvar un inocente tenemos el derecho y el deber de infringir las leyes. El derecho a la desobediencia es ampliamente justificado en varias situaciones de la serie. Harry, muchas veces, s\u00f3lo consigue salvarse y triunfar sobre las fuerzas del mal por causa de su audacia y capacidad transgresora, observa Isabelle Smadja, investigadora de la Universidad de Nancy, en Harry Potter: las razones del \u00e9xito. Aunque ella mantenga la necesaria lucha entre el bien y el mal, estamos lejos de las ficciones de bajo nivel de hoy dirigidas a los ni\u00f1os, en las cuales, para dar curso a una violencia a veces cruel, se crea el pretexto faccioso de que los buenos deben luchar contra los malos y que, por eso, pueden matar y torturar.? Antes de que avancemos hasta Hogwarts y la literatura fant\u00e1stica, necesitamos volver a un pasado bien real: la discusi\u00f3n del mito, que remonta a Plat\u00f3n, para quien los futuros ciudadanos de la Rep\u00fablica ideal deber\u00edan iniciar su educaci\u00f3n con mitos, y no con ense\u00f1anzas y hechos racionales. Por una iron\u00eda del vocabulario, la palabra cuento viene del lat\u00edn computare, o sea, relacionar, contar hechos.<\/p>\n<p>La literatura infantil naci\u00f3 mucho m\u00e1s tarde, as\u00ed como el propio concepto de ni\u00f1o, una invenci\u00f3n de la modernidad. Entre 1690 y 1697, el franc\u00e9s Charles Perrault escribi\u00f3 las primeras obras del g\u00e9nero. Su descubrimiento tuvo un doble objetivo: probar la equivalencia de valores y sabidur\u00edas entre antiguos greco-latinos y los contempor\u00e1neos franceses y divertir a los ni\u00f1os, en especial a las ni\u00f1as, orientando su formaci\u00f3n moral, explica Nelly. Despu\u00e9s de \u00e9l vinieron La Fontaine, que usaba animales para poder criticar la sociedad de su tiempo a la voluntad; los hermanos Grimm, en el siglo XVIII, con su trabajo muy serio de recuperaci\u00f3n de las ra\u00edces folcl\u00f3ricas germ\u00e1nicas por medio de la investigaci\u00f3n en campo de las historias populares; y, en el siglo XIX, Andersen, que, observa Nelly, sintonizado con los ideales rom\u00e1nticos, fue la gran voz para hablar a los ni\u00f1os, transmiti\u00e9ndoles el ideal religioso que ve la vida como un valle de l\u00e1grimas que tenemos que atravesar para llegar al cielo; de ah\u00ed sus cuentos llenos de realidad cotidiana, en que imperan la injusticia social y el ego\u00edsmo. Pero en un bosque donde hay hadas hay analistas de cuentos.<\/p>\n<p>El m\u00e1s conocido de ellos fue el psicoanalista Bruno Bettelheim, que, en sus estudios, afirma que las fantas\u00edas invaden la subjetividad del ni\u00f1o literalmente, por medio de la lectura, reproduciendo las confrontaciones entre ella y la realidad adulta. No todos concuerdan. Un especialista en literatura infantil, el profesor de la Universidad de Minnesota Jack Zipes no ve el elemento maravilloso como una forma de enga\u00f1ar al joven lector, pudiendo, al contrario, aclarar puntos obscuros de la vida para \u00e9l. Todos est\u00e1n de acuerdo, observa Roberto Whitaker, autor de Los hijos de Lobato, que las historias infantiles atienden a la necesidad de la fantas\u00eda, presentando un universo organizado, en que la fantas\u00eda puede ser reveladora de conflictos de otra forma inexpresables, contribuyendo as\u00ed al alivio de las tensiones existentes en el interior del ni\u00f1o. El propio autor de El se\u00f1or de los anillos, J.R. Tolkien, entend\u00eda lo fant\u00e1stico de esa forma e insist\u00eda que, en ese juego de irrealidades, lo que interesaba efectivamente al ni\u00f1o era descubrir el lado bueno y el lado malo. El cuento de hadas tiene un papel liberador, a\u00fan cuando propone soluciones doctrinarias y moralizantes, reflejando un proceso de lucha contra todos los tipos de restricci\u00f3n y autoritarismo, al mismo tiempo presentando posibilidades concretas de realizaci\u00f3n de una utop\u00eda, recuerda Whitaker. De vuelta a Hogwarts.<br \/>\nLejos del horror de Bloom, que llam\u00f3 a la serie colcha de retazos de viejos clich\u00e9s, J.K. Rowling parece haber conseguido crear, en la evaluaci\u00f3n de Isabelle, un cuento de hadas moderno, que concilia modernidad e imaginario, poniendo en acuerdo el esp\u00edritu de una \u00e9poca y el car\u00e1cter primitivo de los deseos. Heredera del ba\u00fal milenaria de historias fant\u00e1sticas, la madre de Potter se transform\u00f3, anota Silvia Borelli, en portadora de un conjunto de referencias universales, configuradas por intermedio de matrices culturales tradicionales, que retoman temas fundadores, lo que permite que sus historias rompan barreras de las particularidades culturales y construya repertorios compartidos con lectores de diferentes etnias, religiones, clases sociales, g\u00e9neros y generaciones. Seg\u00fan la investigadora, es importante notar que, en los libros de la serie, los personajes son h\u00edbridos: los brujos son tan humanos que se olvidan de que son brujos; los escenarios son comunes, la trama se desarrolla basada en problemas, comportamientos y actitudes consonantes con las experiencias juveniles, accionando fuertes mecanismos de proyecci\u00f3n e identificaci\u00f3n. \u00bfY d\u00f3nde est\u00e1 la magia?<\/p>\n<p>Uno de los puntos altos de la serie es exactamente la presencia de lo prosaico y de lo cotidiano en medio de la m\u00e1s fant\u00e1stica imaginaci\u00f3n. Creo que la rutina escolar, con profesores, tareas, la necesidad del aprendizaje de la magia con estudio arduo, todo eso da al libro la verosimilitud necesaria para ancorar la imaginaci\u00f3n, eval\u00faa Marisa Lajolo. La escuela tiene, adem\u00e1s, un significado bien particular. Los j\u00f3venes acompa\u00f1an a los personajes en aquel que tal vez sea uno de los \u00faltimos ritos de pasaje de nuestra sociedad: la entrada en un colegio con profesores diferentes para cada materia, lleno de reglas y tradiciones, afirma el psicoanalista Renato Mezan, profesor del Departamento de Psicolog\u00eda de la PUC-SP. Desde el punto de vista psicoanal\u00edtico, los libros de Rowling tratan de problemas de origen, que interesan tanto a los j\u00f3venes como a los ni\u00f1os que permanecen en los adultos, algo que Freud descubri\u00f3 ya en 1890. Es notable como la autora le\u00edda con esa investigaci\u00f3n y esa apropiaci\u00f3n de los or\u00edgenes por Potter. Mezan destaca que los libros, de quiebra, discuten temas pol\u00e9micos actuales en la era de la globalizaci\u00f3n, como el racismo, las diferencias sociales, el prejuicio, el problema de las migraciones, todo escondido bajo el manto de la fantas\u00eda. ?Basta ver la lucha de Hermione para acabar con la servidumbre de los elfos o los problemas financieros de Rony.<\/p>\n<p>\u00bfFreud leer\u00eda a Potter con placer? Creo que s\u00ed, pues a \u00e9l le encataba los mundos maravillosos. Era, adem\u00e1s, un fan\u00e1tico de las aventuras de Tarz\u00e1n. Hay un punto curioso en el an\u00e1lisis freudiano que es la cuesti\u00f3n de la magia. En Harry Potter, al contrario de Totem y tab\u00fa, ella no se vincula a la omnipotencia del pensamiento, sino que es algo que tiene que ser aprendido, un movimiento que muestra valores como la lectura, la erudici\u00f3n, la investigaci\u00f3n como siendo importantes y buenos. Hermione, por ejemplo, salva muchas situaciones por causa de sus lecturas. Solamente despu\u00e9s de mucho trabajo es que se consigue, con disciplina y persistencia, vencer al mal, observa Mezan. Potter, a pesar de esa novedad en relaci\u00f3n a los cuentos del pasado, a\u00fan debe ser visto como un t\u00edpico cuento de hadas, dijo Isabelle, aunque la autora haya preferido cambiar el disfraz del hada por la capa del mago. Seg\u00fan la profesora francesa, ser brujo en Hogwarts significa ser capaz de realizar buena parte de nuestros deseos. El universo de la brujer\u00eda conserva alguna cosa de la infancia, de aquel per\u00edodo en que a\u00fan no admitimos que nuestros deseos tal vez no puedan\u00a0 realizarse.El esfuerzo, sin embargo es observado y entendido por el lector. Forma parte del universo infantil la notable capacidad de realizar deseos y de vivir en lo imaginario sin quedarse pensando el tiempo todo que \u00e9l es construido de sue\u00f1os y fantas\u00edas. Potter es una obra para la juventud, porque el mundo de la brujer\u00eda es la met\u00e1fora del mundo de la infancia delante del mundo adulto.<\/p>\n<p>Mezan concuerda en que, para los lectores adolescentes de Rowling, las cuestiones \u00e9ticas se colocan de forma clara y la magia tiene lugar sin que nadie crea en aquello como verdad. La magia es otra. El p\u00fablico de Potter consigue extraer respuestas sobre comportamientos de su cotidiano del que tienen dudas, aquel no estoy solito, es verdaderamente dif\u00edcil conquistar a las ni\u00f1as etc. Sin embargo, la presencia paterna de Dumbledore no impide que \u00e9l deje a Harry correr riesgos, pues eso es parte integrante de cualquier novela de formaci\u00f3n, a\u00fan m\u00e1s, recuerda Mezan, por el car\u00e1cter de serial de los libros, en que, a cada a\u00f1o, los lectores crecen con los personajes. Tarea no exenta de dolor. Para Rowling, la educaci\u00f3n de los ni\u00f1os no cumple m\u00e1s, en este siglo XXI, las condiciones necesarias para la construcci\u00f3n de una personalidad rica e interesante. Las atenciones incesantes que se devotan a los ni\u00f1os pueden hasta pervertir a las almas que nacieron buenas, eval\u00faa Isabelle. ?La idea del sufrimiento necesario para forjar una personalidad ejemplar y para prevenir contra el orgullo que el \u00e9xito engendra reposa en una moral rigurosa y en una cr\u00edtica radical de nuestra sociedad. Potter necesita aprender solito. Para la escritora, la moralidad y la dignidad son superiores a la busca de la felicidad; el valor de un individuo no se mide por su \u00e9xito, sino por su voluntad de convertirse digno de la felicidad que vaya a conquistar, dice la investigadora, haciendo eco de las ideas de Mezan sobre la persistencia.<\/p>\n<p>Hay mucha l\u00f3gica y racionalidad construyendo la narrativa en Harry Potter, completa Silvia. Efectivamente, por el an\u00e1lisis de Isabelle, Rowling cre\u00f3 un mundo m\u00e1gico muy pr\u00f3ximo de lo real, a punto de hacer el mundo de los brujos m\u00e1s realista que el de los est\u00fapidos, caricatural y manique\u00edsta, al contrario de las sutilezas de Hogwarts. El descubrimiento de ese universo complejo para un ni\u00f1o de 11 a\u00f1os, contin\u00faa la investigadora, simboliza el paso para la edad adulta. Hablando de magos, Rowling habla de nosotros mismos, de nuestros j\u00f3venes. Para adem\u00e1s del exotismo puro, reitera la profesora, la magia tiene una funci\u00f3n psicoanal\u00edtica, a saber, enga\u00f1ar la censura del Yo, hablando de otro mundo que no es el nuestro, sino que es en verdad, el nuestro. La serie apela al inconsciente del lector y trae a la luz la cuesti\u00f3n del complejo de Edipo, con la madre que se sacrifica para salvar la vida del hijo y los varios padres substitutos que acompa\u00f1ar\u00e1n al brujito hasta su \u00faltima aventura. Pero, por encima de todo, Harry ense\u00f1a al joven, de cualquier edad, a vencer el miedo. Delante del tama\u00f1o imponente de las cat\u00e1strofes, nosotros sentimos como ni\u00f1os en un mundo de adultos. Impresionados, acobardados, siempre dominados. Al mostrarnos que un hu\u00e9rfano combate a un lord del mal con determinaci\u00f3n, esas novelas permiten leer lo que perdimos, la esperanza de ver en la realidad: el combate de David contra Goliat, o nuestra peque\u00f1ez triunfando sobre los gigantes.<\/p>\n<p>Como en las f\u00e1bulas, cerremos el ciclo: \u00bfde qu\u00e9 forma la ciencia de la Nature y un brujo de ficci\u00f3n se combinan? Inusitadamente por la magia. Las conquistas de Francis Bacon nos parecen la ant\u00edtesis de la magia, pero solamente porque sabemos que la ciencia venci\u00f3 y la magia fall\u00f3. En el tiempo de Bacon eso era incorrecto. Si usted retira nuestro conocimiento presente ver\u00e1 que Francis y los magos ten\u00edan grandes afinidades. \u00c9l mismo no negar\u00eda eso, escribi\u00f3 C.S. Lewis, autor de Las cr\u00f3nicas de N\u00e1rnia, escolar brit\u00e1nico que, rival de Tolkien, adoraba escribir fantas\u00edas para ni\u00f1os. Si usted piensa bien, ya vivimos en un mundo de magia, cercados por aparatos que son cient\u00edficamente construidos, pero que nosotros, legos, ignoramos como ellos son posibles. Eso sin embargo no nos basta. Volar en avi\u00f3n, por ejemplo, no realiza nuestro sue\u00f1o de volar, pero Peter Pan lo hace, con seguridad, pondera Mezan. Al mismo tiempo, nunca el mundo nos pareci\u00f3 tan desencantado, para usar la expresi\u00f3n de Max Weber, para quien habr\u00eda existido un tiempo anterior al desencantamiento, en el cual las personas cre\u00edan que, por detr\u00e1s de los eventos y cosas reales, hab\u00eda algo espiritual. El desencantamiento entonces ser\u00eda la remoci\u00f3n de ese algo y la reducci\u00f3n de todo a fuerzas impersonales. Para muchos, eso fue an\u00e1logo a la ca\u00edda, a la expulsi\u00f3n del para\u00edso m\u00e1gico de la mentalidad primitiva, escribe Michael Ostling, del Centro de Estudios de la Religi\u00f3n de la Universidad de Toronto, Canad\u00e1, en Harry Potter and the disenchantment of the world. Fue, recordemos, ese ?desencantamiento que gener\u00f3 la modernidad, la \u00e9tica protestante y el capitalismo.<\/p>\n<p>\u00bfHarry Weber o Max Potter? El mundo m\u00e1gico de Hogwarts es desencantado y post-iluminista, por el mismo mecanismo causal que, dice Weber, explica siempre las transformaciones del mundo. Para Ostling, la magia de Rowling es una cuesti\u00f3n de entrenamiento y estudio: una persona se vuelve brujo aprendiendo a ser un brujo. La magia no es alcanzada en ning\u00fan tipo de ritual, sino leyendo, practicando y haciendo pruebas orales y escritas. Siempre que Harry y sus amigos practican alguna magia supersticiosa, como en Harry Potter y la c\u00e1mara de los secretos, en la lucha contra la entidad que transforma a los alumnos en piedra, lo hacen sin el consentimiento de sus instructores, rompiendo la jerarqu\u00eda de la escuela.? La Magia se vuelve tecnolog\u00eda. Es curioso que, en sentido contrario a eso,\u00a0 el enemigo de Harry, Voldemort, gane vida por medio de un ritual m\u00e1gico totalmente diferente de la magia tecnol\u00f3gica practicada en Hogwarts. En el libro Harry Potter y el c\u00e1liz de fuego, el duelo entre los dos termina empatado, a pesar del poder superior del se\u00f1or de las tinieblas, solamente porque ambos tienen en sus varitas m\u00e1gicas, plumas de la misma f\u00e9nix. El milagro entonces se explica como una incompatibilidad de software, una consecuencia previsible y explicable, como quiere el mundo desencantado. \u00c9l derrota el mal por causa de un bug en el sistema?, bromea Ostling, que no pretende criticar la serie de Rowling, sino explicarla bajo otro bies.<\/p>\n<p>Potter sacia nuestra hambre de encantamiento, nuestra b\u00fasqueda por algo m\u00e1s all\u00e1 de lo real. Creo hasta que Harry es popular porque su magia est\u00e1 desencantada, porque \u00e9l hace de lo extraordinario lo ordinario e, inmediatamente, algo familiar, que no nos desaf\u00eda o amedrenta, eval\u00faa. Para el investigador, Potter debe ser le\u00eddo no solamente como un texto literario, sino entendido como un fen\u00f3meno. Es la mercantilizaci\u00f3n del extraordinario como funci\u00f3n de la industria cultural: atender al mercado, simult\u00e1neamente, en su voluntad de sorpresa y familiaridad, explica. El mundo desencantado de Potter puede ser un buen ejemplo de la interfaz entre consumo y expectativas: incitar el deseo por el nuevo, por lo diferente, por\u00a0 lo maravilloso y satisfacer ese deseo con m\u00e1s de lo mismo. Para \u00e9l, los libros de Rowling no van a llevarnos de regreso a un pasado encantado en que influencias m\u00e1gicas eran sentidas como reales, poderosas y presentes. En verdad ellos son un recordatorio de que tales tiempos, si existieron, se fueron para siempre. Encantado o no, la buena definici\u00f3n del universo de Harry Potter vienen de su amigo Rony Weasley: La vida no tendr\u00eda gracia sin algunos dragones. De eso nadie lo duda. Ni los cient\u00edficos de Nature.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Harry Potter es un buen motivo para discutir el deseo por el encantamento","protected":false},"author":370,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[187],"tags":[],"coauthors":[684],"class_list":["post-83379","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-humanidades-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/83379","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/370"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=83379"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/83379\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=83379"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=83379"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=83379"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=83379"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}