{"id":83386,"date":"2007-06-01T00:00:00","date_gmt":"2007-06-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2007\/06\/01\/las-llaves-del-desarrollo\/"},"modified":"2015-08-24T18:21:34","modified_gmt":"2015-08-24T21:21:34","slug":"las-llaves-del-desarrollo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/las-llaves-del-desarrollo\/","title":{"rendered":"Las llaves del desarrollo"},"content":{"rendered":"<p>Muchas cosas han cambiado en Latinoam\u00e9rica\u00a0 en los \u00faltimos 17 a\u00f1os. La receta de crecimiento del Consenso de Washington, formulado en 1989 que implica disciplina fiscal, desregulaci\u00f3n y privatizaci\u00f3n de estatales, entre otras medidas, tuvo fuerte impacto en la econom\u00eda, en los mercados regionales y aun en la innovaci\u00f3n tecnol\u00f3gica, pero no fue suficiente para garantizar un desarrollo sostenible: la tasa promedio del crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) en la regi\u00f3n no sobrepas\u00f3 el 4% y las desigualdades sociales se profundizaron. Tenemos a un tercio de la poblaci\u00f3n viviendo en el Primer Mundo y dos tercios en al margen del mercado, dice Jorge Katz, ex director de la Comisi\u00f3n Econ\u00f3mica para Am\u00e9rica Latina y el Caribe (Cepal), profesor de econom\u00eda industrial de la Universidad de Buenos Aires, Argentina, y profesor visitante de teor\u00eda de la innovaci\u00f3n en la Universidad de Chile, quien estuvo en S\u00e3o Paulo. Necesitamos superar el idilio con el Consenso de Washington. La salida para el desarrollo latinoamericano, en su evaluaci\u00f3n, est\u00e1 en la destrucci\u00f3n creativa, que, en la econom\u00eda del conocimiento, tiene como claves la ciencia y la tecnolog\u00eda (C&amp;T).<\/p>\n<p>El nuevo car\u00e1cter de la revoluci\u00f3n necesaria en Latinoam\u00e9rica\u00a0 fue el tel\u00f3n de fondo del VII Congreso Iberoamericano de Indicadores de Ciencia y Tecnolog\u00eda, organizado por la Red Iberoamericana de Indicadores de Ciencia y Tecnolog\u00eda (Ricyt) y la FAPESP, entre los d\u00edas 23 y 25 de mayo, en S\u00e3o Paulo. Hoy en d\u00eda se registra una nueva revoluci\u00f3n social inspirada en el conocimiento que llevar\u00e1 a los\u00a0 cambios sociales. Necesitamos pol\u00edticas de desarrollo que consoliden una nueva industria, creen nuevos mercados y permitan superar la dualidad regional atendiendo a las demandas sociales, explic\u00f3 Mario Albornoz, secretario de la Ricyt. En ese nuevo contexto, la construcci\u00f3n de indicadores de C&amp;T son herramientas estrat\u00e9gicas para dar soporte a las pol\u00edticas regionales de desarrollo.<\/p>\n<p>Esa es la misi\u00f3n de la Ricyt, creada en 1995, por iniciativa del Programa Iberoamericano de Ciencia y Tecnolog\u00eda para el Desarrollo (Cyted): estimular y facilitar la producci\u00f3n de indicadores para el diagn\u00f3stico y la administraci\u00f3n de la C&amp;T\u00a0 en los pa\u00edses latinoamericanos, Espa\u00f1a y Portugal. A la \u00e9poca constatamos que la mayor parte de los pa\u00edses de Latinoam\u00e9rica y el Caribe carec\u00eda de estad\u00edsticas en C&amp;T confiables y comparables internacionalmente, record\u00f3 Albornoz.<\/p>\n<p>La red fue edificada como un emprendimiento colectivo, ya que los pa\u00edses involucrados ten\u00edan problemas comunes: bajos \u00edndices de inversi\u00f3n en innovaci\u00f3n y de sus resultados para la sociedad, falta de pol\u00edticas cient\u00edficas y tecnol\u00f3gicas de largo plazo y escasez de emprendimientos. Ella articula organismos nacionales de C&amp;T, universidades, institutos de investigaci\u00f3n y entidades regionales y han avanzado en el desarrollo de indicadores de informaci\u00f3n, de percepci\u00f3n p\u00fablica de ciencia, de impactos sociales de la C&amp;T y de internacionalizaci\u00f3n de la ciencia. Hoy vivimos una nueva etapa, cuyos objetivos b\u00e1sicos deben ser alcanzar\u00a0 mayor competitividad y equidad social, que se traducen en necesidad de aumentar las exportaciones y construir ventajas comparativas din\u00e1micas basadas en el conocimiento, resumi\u00f3 Albornoz.<\/p>\n<p><strong>Indicadores de innovaci\u00f3n<br \/>\n<\/strong>En un congreso iberoamericano Brasil tiene una posici\u00f3n, sobretodo cuando se trata de evaluar el avance del desarrollo tecnol\u00f3gico. El mismo Katz reconoce que aqu\u00ed el Estado se mantuvo presente y, por medio del Banco Nacional de Desarrollo Econ\u00f3mico y Social (BNDES) y del Consejo Nacional de Desarrollo Cient\u00edfico y Tecnol\u00f3gico (CNPq), contribuy\u00f3, por ejemplo, a la consolidaci\u00f3n de una industria fuerte y diversificada, sobretodo en el sector estrat\u00e9gico de bienes de capital fuerte. En Chile el Estado no interviene. Ahora es que est\u00e1 adoptando una pol\u00edtica de selectividad de inversiones para construir el Chile 2020. En la Argentina es parecido, analiz\u00f3.<\/p>\n<p>El Brasil tambi\u00e9n est\u00e1 al frente en materia de indicadores de desarrollo. La principal iniciativa es la investigaci\u00f3n Industrial de Innovaci\u00f3n Tecnol\u00f3gica (Pintec, sigla en portugu\u00e9s), realizada por lo Instituto Brasile\u00f1o de Geograf\u00eda\u00a0 Estad\u00edstica (IBGE), y con apoyo de la Financiera de Estudios y Proyectos (Finep). En las dos primeras ediciones \u00a0en 2000 y 2003 \u00a0la Pintec contabiliz\u00f3 el n\u00famero de empresas industriales innovadoras en tecnolog\u00eda y procesos, las inversiones en investigaci\u00f3n y desarrollo (I&amp;D), las relaciones de cooperaci\u00f3n con otras instituciones y personas ocupadas, entre otros. En la tercera edici\u00f3n, que va a ser publicada a\u00fan en este a\u00f1o, la Pintec deber\u00e1 incluir tambi\u00e9n el sector de servicios.<\/p>\n<p>La \u00faltima edici\u00f3n de la Pintec revel\u00f3 que la innovaci\u00f3n avanzaba lentamente en el pa\u00eds. Entre 2000 y 2003, aunque haya aumentado el n\u00famero de empresas que realizaban I&amp;D, ese crecimiento se concentraba en las peque\u00f1as empresas que desarrollaron innovaciones de car\u00e1cter imitativo, de menores costos y riesgos. En las dem\u00e1s hubo disminuci\u00f3n en los gastos con la innovaci\u00f3n. Los datos de la Pintec revelan los puntos fr\u00e1giles del avance de la innovaci\u00f3n en el pa\u00eds y se\u00f1alan la direcci\u00f3n en que deber\u00edan ser reforzadas las pol\u00edticas de desarrollo tecnol\u00f3gico.<\/p>\n<p><strong>Las informaciones de la Pintec<br \/>\n<\/strong>Basadas en la metodolog\u00eda del Manual de Oslo, de la Organizaci\u00f3n para la Cooperaci\u00f3n y el Desarrollo Econ\u00f3mico (OCDE) \u00a0no permiten identificar el desempe\u00f1o innovador de sectores espec\u00edficos. Pero suministraron el insumo b\u00e1sico para la construcci\u00f3n de otro indicador m\u00e1s sofisticado \u00a0el \u00cdndice Brasil de Innovaci\u00f3n (IBI) , resultado de una iniciativa editorial de la revista Innovaci\u00f3n, en alianza con el Instituto Uniemp, el Departamento de Pol\u00edtica Cient\u00edfica y Tecnol\u00f3gica del Instituto de Geociencias (IGE), de la Universidad Estadual de Campinas (Unicamp), con el apoyo de la FAPESP.<\/p>\n<p>El nuevo \u00edndice eval\u00faa el grado de la capacidad de innovaci\u00f3n de las empresas, teniendo en cuentas los esfuerzos de innovaci\u00f3n y sus resultados, permitiendo as\u00ed clasificar a empresas de los varios sectores industriales ordenados por la\u00a0 intensidad tecnol\u00f3gica. El ranking de las empresas m\u00e1s innovadoras fue anunciado durante el VII Congreso de la Ricyt. Nuestro universo de clasificaci\u00f3n fueron 30 empresas del sector de manufactura consultadas por la Pintec, explic\u00f3 Carlos Vogt, presidente de la FAPESP, e idealizador del \u00edndice.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s de las respuestas de las empresas al cuestionario de la Pintec 2003, voluntariamente cedidas al equipo de investigadores para la elaboraci\u00f3n del indicador bajo compromiso de sigilo absoluto, el IBI tambi\u00e9n utiliz\u00f3 informaciones relativas a las patentes registradas por las empresas en Instituto Nacional de Propiedad Intelectual (INPI) y las de Investigaci\u00f3n Industrial Anual (PIA, en las siglas en portugu\u00e9s) 2003, tambi\u00e9n del IBGE, que contabilizan la inversi\u00f3n en la calificaci\u00f3n de personal, adquisici\u00f3n de equipamientos, entre otros.<\/p>\n<p><strong>Tecnolog\u00eda y mercado<br \/>\n<\/strong>La idea subyacente al \u00edndice es la de que los esfuerzos tecnol\u00f3gicos no son un objetivo en s\u00ed mismo, sino instrumentos para garantizar el crecimiento de la empresa, explic\u00f3 Ruy Quadros, de la Unicamp. As\u00ed, el IBI se divide en dos grandes indicadores: Indicador Agregado de Esfuerzos (IAE) \u00a0que tiene en cuenta los insumos empleados en el proceso de innovaci\u00f3n \u00a0y el Indicador Agregado de Resultados (IAR) que mide el impacto de la innovaci\u00f3n en el desarrollo de la empresa. Cada uno de esos grandes indicadores fue subdividido en otros 15, como el de recursos humanos, de ingresos de venta con productos innovadores y de patentes, entre otros.<\/p>\n<p>Las diferencias intersectoriales en los esfuerzos de I&amp;D y el n\u00famero de patentes fueron compensadas por medio de la ponderaci\u00f3n de los resultados obtenidos por cada empresa con la media del desempe\u00f1o innovador de su sector de actividad. Para evitar que el tama\u00f1o de la empresa beneficiase a grandes emprendimientos, en la evaluaci\u00f3n del esfuerzo innovador los investigadores tuvieron en cuenta el ingreso l\u00edquido y el n\u00famero de empleados.<\/p>\n<p>Los <em>rankings<\/em> sectoriales de innovaci\u00f3n fueron construidos con base en la similitud de comportamientos tecnol\u00f3gicos. A partir de ese criterio, las empresas fueron reunidas en cuatro grupos: sectores de alta tecnolog\u00eda; de media-alta intensidad tecnol\u00f3gica; de media-baja intensidad tecnol\u00f3gica; y de baja intensidad tecnol\u00f3gica.<\/p>\n<p>En el grupo 1, de alta tecnolog\u00eda, uno de los m\u00e1s intensivos en actividades de I&amp;D en el pa\u00eds, el sector automovil\u00edstico qued\u00f3 con el primero y el tercer lugares. La primera colocada fue la Delphi, fabricante de piezas automotrices, con un desempe\u00f1o tecnol\u00f3gico muy encima de la media del sector automovil\u00edstico. Embraer se ubic\u00f3 en el segundo lugar porque su peso relativo en el sector es muy expresivo.<\/p>\n<p>En el grupo 2, formado por empresas de sectores de media-alta intensidad tecnol\u00f3gica, que realizan I&amp;D continua, los tres primeros lugares quedaron con la industria qu\u00edmica. La campeona fue la Silvestre Labs, fabricante de productos farmac\u00e9uticos instalada en el polo de biotecnolog\u00eda de R\u00edo de Janeiro (BioRio), que tuvo realce en el indicador de resultados. Tiene 150 funcionarios, m\u00e1s de la mitad dedicada a la I&amp;D, y ya colecciona seis patentes. El segundo lugar fue de la Vall\u00e9, de Montes Claros, Minas Gerais, que act\u00faa en el \u00e1rea de salud animal.<\/p>\n<p>El grupo 3, que agrup\u00f3 sectores de media-baja intensidad tecnol\u00f3gica, tuvo resultados heterog\u00e9neos. El primer lugar fue de la Brasilata, fabricante de latas de acero con 900 funcionarios,\u00a0 m\u00e1s de 50 patentes depositadas en Brasil y en el exterior, que obtuvo desempe\u00f1o espectacular en los indicadores de resultados.\u00a0 El segundo lugar le cupo a la Faber Castell, empresa clasificada en el sector de muebles y diversos, con realce para su Indicador Agregado de Esfuerzos. La Usiminas, empresa de metalurgia b\u00e1sica, present\u00f3 resultados equilibrados entre esfuerzos y resultados, quedando en tercer lugar.<\/p>\n<p>El grupo 4 re\u00fane a los sectores de m\u00e1s baja intensidad tecnol\u00f3gica de la industria brasile\u00f1a. El primer lugar fue de la Santista Textil; el segundo de la Grendene, fabricante de calzado, y el tercero de la Rigesa, industria de papel y celulosa. En su pr\u00f3xima edici\u00f3n, el IBI deber\u00e1 ser perfeccionado para corregir\u00a0 desv\u00edos observados en la comparaci\u00f3n de peque\u00f1as y grandes empresas e incorporar tambi\u00e9n el sector de servicios. Pero, seg\u00fan Quadros, ya presenta una triple ventaja: permitir\u00e1 que la sociedad conozca la actuaci\u00f3n de las empresas innovadoras por un prisma diferente de los indicadores tradicionales; servir\u00e1 como referencia para que el gobierno y las agencias de fomento calibren instrumentos de pol\u00edtica p\u00fablica volcados para el sector privado; y posibilitar\u00e1 a las empresas a evaluar su desempe\u00f1o innovador en relaci\u00f3n a las dem\u00e1s competidoras en el mercado. El pr\u00f3ximo paso ser\u00e1 hacer el Manual de Campinas, una especie de gram\u00e1tica del IBI, con explicaciones sobre su sintaxis, anticip\u00f3 Vogt.<\/p>\n<p><strong>Acceso a la ciencia<br \/>\n<\/strong>Los indicadores permiten tambi\u00e9n que se eval\u00fae el grado de informaci\u00f3n del p\u00fablico sobre el desarrollo cient\u00edfico y tecnol\u00f3gico de un pa\u00eds. En el Congreso de la Ricyt fueron presentados los primeros resultados de la investigaci\u00f3n Percepci\u00f3n P\u00fablica de la Ciencia y la Tecnolog\u00eda, elaborada por el Ministerio de la Ciencia y Tecnolog\u00eda (MCT), en alianza con la Academia Brasile\u00f1a de Ciencias, la Fiocruz, con la colaboraci\u00f3n del Labjor, de la Unicamp y el apoyo de la FAPESP.<\/p>\n<p>Fue la segunda investigaci\u00f3n a nivel nacional sobre el tema. La primera fue realizada en 1987 por el Instituto Gallup, por iniciativa del CNPq, cuando se constat\u00f3 que solamente el 20% de los entrevistados manifestaban inter\u00e9s en estudiar temas de la ciencia. Esta vez fueron consultadas 2.004 personas en todo el pa\u00eds con edad media de 36 a\u00f1os y renta mensual media de 952,29 reales \u00a0por medio de un cuestionario con preguntas cuantitativas, en noviembre y diciembre del a\u00f1o pasado. Se observ\u00f3, por ejemplo, que al brasile\u00f1o le gusta m\u00e1s la ciencia que la pol\u00edtica. En Europa tambi\u00e9n es as\u00ed, compar\u00f3 el investigador Yurij Castelfranchi, del Labjor. Pero la atracci\u00f3n por la ciencia pierde con relaci\u00f3n a temas relacionados con la medicina y la salud (60% del inter\u00e9s), medio ambiente (58%), religi\u00f3n (57%), econom\u00eda (51%) y deportes (47%).<\/p>\n<p>La investigaci\u00f3n tambi\u00e9n revel\u00f3\u00a0 discrepancias en el acceso al conocimiento: el acceso a la informaci\u00f3n cient\u00edfica var\u00eda en funci\u00f3n de la renta y de la educaci\u00f3n. El p\u00fablico de clase A hab\u00eda visitado museos de ciencia o de arte, frecuentado bibliotecas y zool\u00f3gicos, o a\u00fan participado en olimp\u00edadas de ciencias en los \u00faltimos 12 meses. Ese resultado se asemeja a patrones europeos. En la clase E, sin embargo, la frecuencia fue mucho m\u00e1s pr\u00f3xima a cero. Y hasta m\u00e1s: 90% de los entrevistados no supieron mencionar a ninguna instituci\u00f3n de investigaci\u00f3n cient\u00edfica en el pa\u00eds.<\/p>\n<p>La investigaci\u00f3n del MCT utiliz\u00f3 la misma metodolog\u00eda del Proyecto de Indicadores de Percepci\u00f3n P\u00fablica, Cultura Cient\u00edfica y Participaci\u00f3n de los Ciudadanos, que comenz\u00f3 a ser estructurado por la Ricyt en\u00a0 el 2001, en el Uruguay, Espa\u00f1a, Argentina y Brasil. El proyecto revis\u00f3 los indicadores tradicionales \u00a0que relacionan actitudes positivas con respecto a la ciencia con el nivel de escolaridad, por ejemplo, buscando ampliar el alcance del an\u00e1lisis\u00a0 y observar el grado con que la cultura cient\u00edfica est\u00e1 impregnada en la sociedad. La metodolog\u00eda fue probada y perfeccionada y un manual de orientaci\u00f3n de investigaci\u00f3n deber\u00e1 ser publicado en noviembre.<\/p>\n<p><strong>El acceso a la ciencia<br \/>\n<\/strong>Latinoam\u00e9rica\u00a0 tambi\u00e9n est\u00e1 empe\u00f1ada en construir indicadores que permitan evaluar efectivamente su producci\u00f3n cient\u00edfica. La principal referencia mundial es el Thomson ISI (Institute for Scientific Information), que indexa m\u00e1s de 8 mil peri\u00f3dicos y revistas cient\u00edficos rigurosamente seleccionados, referentes a 164 \u00e1reas del conocimiento. Por eso, hemos tenido la tendencia de publicar en revistas internacionales indexadas al ISI, afirm\u00f3 Rog\u00e9rio Meneghini, del Centro Latinoamericano y del Caribe de Informaci\u00f3n en Ciencias de la Salud (Bireme). El impacto de los art\u00edculos de investigadores brasile\u00f1os, medido por el n\u00famero de citaciones y la regla vale para toda Latinoam\u00e9rica, pierde su efecto ante la competencia cualificada: el \u00edndice de impacto de la ciencia brasile\u00f1a en el Journal Citation Repport es de 0,20. Para efecto de comparaci\u00f3n: el de Holanda es de 9,58 y el de Estados Unidos, de 38,33. Como promedio, los art\u00edculos producidos por pa\u00edses desarrollados tienen un factor de impacto de 1,90 y el de los pa\u00edses en desarrollo de 0,30, afirm\u00f3 Meneghini.<\/p>\n<p>La opci\u00f3n por publicar en revistas indexadas al ISI enred\u00f3 a los investigadores brasile\u00f1os en un c\u00edrculo vicioso, alimentado por autores, que mantuvo escondida buena parte de la ciencia producida en Brasil en los \u00faltimos a\u00f1os. La SciELO, creada en 1997, con el apoyo de la FAPESP y la alianza del CNPq, ampli\u00f3 la visibilidad de la investigaci\u00f3n nacional ? y de una parte significativa de la ciencia latinoamericana ? con 200 revistas indexadas, seleccionadas por medio de un proceso de evaluaci\u00f3n cr\u00edtico y riguroso. Su contenido es totalmente abierto y gratuito.<\/p>\n<p>La consulta a los art\u00edculos en la gran mayor\u00eda de las bibliotecas electr\u00f3nicas, sin embargo, es paga. En Brasil, la democratizaci\u00f3n del acceso es garantizada por la Coordinaci\u00f3n de Perfeccionamiento de Personal de Nivel Superior (Capes), que invierte 32 millones de d\u00f3lares anuales en la compra de subscripciones de 9 mil revistas indexadas. \u00bfC\u00f3mo lidiar con trabajos cient\u00edficos, desde el punto de vista \u00e9tico, que llevan a un lucro fabuloso, sin facilitar el acceso, pregunt\u00f3 Meneghini, que defiende\u00a0 la idea de que los art\u00edculos cient\u00edficos, sobretodo los que son producto de inversiones p\u00fablicas, tienen que estar disponibles en el medio electr\u00f3nico, sin cobro de tasas ni derechos de autores.<\/p>\n<p><strong>\u00cdndice Brasile\u00f1o de Innovaci\u00f3n<br \/>\n<\/strong><br \/>\nLas m\u00e1s innovadoras<\/p>\n<p><em>Sectores de alta tecnolog\u00eda<\/em><br \/>\n1o\u00a0Delphi (automovil\u00edstica)<br \/>\n2o\u00a0Embraer (otros equipamientos de transportes)<br \/>\n3o\u00a0Marcopolo (automovil\u00edstica)<\/p>\n<p><em>Sectores de media-alta intensidad tecnol\u00f3gica<br \/>\n<\/em>1o\u00a0Silvestre Labs (qu\u00edmica)<br \/>\n2o\u00a0Vall\u00e9 (qu\u00edmica)<br \/>\n3o\u00a0Natura (qu\u00edmica)<\/p>\n<p><em>Sectores de media-baja intensidad tecnol\u00f3gica<br \/>\n<\/em>1o\u00a0Brasilata (productos de metal)<br \/>\n2o\u00a0Faber Castell (muebles y diversos)<br \/>\n3o\u00a0Usiminas (metalurgia baja)<\/p>\n<p><em>Sectores de baja intensidad tecnol\u00f3gica<\/em><br \/>\n1o\u00a0Santista Textil (textil)<br \/>\n2o\u00a0Grendene (calzados)<br \/>\n3o\u00a0Rigesa (papel y celulosa)<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"El desarrollo de la Latinoam\u00e9rica est\u00e1 basada en ciencia y tecnolog\u00eda","protected":false},"author":153,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[179],"tags":[],"coauthors":[469],"class_list":["post-83386","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-tapa"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/83386","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/153"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=83386"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/83386\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=83386"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=83386"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=83386"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=83386"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}