{"id":83390,"date":"2007-06-01T00:00:00","date_gmt":"2007-06-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2007\/06\/01\/escenarios-en-la-selva\/"},"modified":"2015-03-24T18:09:04","modified_gmt":"2015-03-24T21:09:04","slug":"escenarios-en-la-selva","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/escenarios-en-la-selva\/","title":{"rendered":"Escenarios en la selva"},"content":{"rendered":"<p>Dos art\u00edculos cient\u00edficos publicados el mes pasado proyectaron escenarios para el futuro de las selvas tropicales con base en c\u00e1lculos y modelos computacionales. Se se\u00f1ala, por ejemplo una alta probabilidad de que el calentamiento global convierta una parte de la Amazonia brasile\u00f1a en sabanas, como consecuencia de la reducci\u00f3n de la cantidad de agua en el suelo. Pero, por otro lado, tanto los cambios globales como sus efectos en la cobertura vegetal podr\u00e1n verse mitigados en caso que se reduzcan las deforestaciones practicadas por el hombre. Los art\u00edculos fueron escritos por varios cient\u00edficos y, en com\u00fan, tienen la firma del brasile\u00f1o Carlos Nobre, investigador del Centro de Pron\u00f3stico del Tiempo y Estudios Clim\u00e1ticos (CPTEC) del Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales (Inpe sigla en portugu\u00e9s) y miembro del Panel Intergubernamental sobre Cambio Clim\u00e1tico (IPCC, en la sigla en ingl\u00e9s), foro creado por las Naciones Unidas.<\/p>\n<p>Publicado en el sitio de la revista Science, el estudio Tropical forests, climate change and climate policy muestra que, en el caso que sea mantenido el ritmo de deforestaci\u00f3n de los \u00faltimos a\u00f1os, la destrucci\u00f3n de las selvas tropicales deber\u00e1 lanzar una cantidad adicional de 87 mil millones a 130 mil millones de toneladas de carbono hasta el a\u00f1o 2100 \u00a0el equivalente a m\u00e1s de una d\u00e9cada de emisiones causadas por combustibles f\u00f3siles. Pero, si los pa\u00edses consiguen reducir las tasas de deforestaci\u00f3n en 50% hasta 2050 y mantener este ritmo hasta 2100, ser\u00e1 posible eliminar 50 mil millones de toneladas de carbono. Eso equivale a m\u00e1s de 10% de los cortes necesarios para mantener las concentraciones atmosf\u00e9ricas de di\u00f3xido de carbono en 450 partes por mill\u00f3n, l\u00edmite arriba del cual, seg\u00fan el IPCC, el calentamiento sobrepasar\u00e1 un nivel de 2\u00baC y producir\u00e1 problemas en escala global. El texto es firmado tambi\u00e9n por cient\u00edficos de Australia, Canad\u00e1, Estados Unidos, Francia y el Reino Unido y fue divulgado en la secci\u00f3n Policy Forum, en la cual Science recomienda estudios aplicables en pol\u00edticas p\u00fablicas.<\/p>\n<p>Hace tiempo los pa\u00edses industrializados son se\u00f1alados como los grandes responsables por las emisiones de gases causantes del efecto invernadero, lo que llev\u00f3 a los cient\u00edficos a colocar en segundo plano el potencial de reducci\u00f3n de los pa\u00edses en desarrollo. Estas naciones quedaron fuera de la primera fase de compromisos asumidos en el Protocolo de Kyoto. Eso est\u00e1 cambiando. Seg\u00fan datos sellados por el IPCC, la deforestaci\u00f3n de florestas tropicales lanz\u00f3 en la atm\u00f3sfera en la d\u00e9cada de 1990 cerca de 1,5 mil millones de toneladas de carbono por a\u00f1o \u00a0o 20% de las emisiones de gases causantes del efecto invernadero promovidas por el hombre. Recientemente, en el \u00e1mbito de la Convenci\u00f3n sobre Cambios Clim\u00e1ticos de la ONU, surgi\u00f3 una iniciativa volcada para identificar pol\u00edticas capaces de reducir emisiones de la deforestaci\u00f3n en pa\u00edses en desarrollo. Fue esta iniciativa que abasteci\u00f3 de datos el estudio publicado en el sitio de <em>Science<\/em>.<\/p>\n<p><strong>Trayectoria declinante<br \/>\n<\/strong>Adem\u00e1s de la importancia de controlar la devastaci\u00f3n, el art\u00edculo sugiere que ese tipo de iniciativa est\u00e1 en el rol de las opciones m\u00e1s baratas para contener la deforestaci\u00f3n. Los investigadores\u00a0 destacan, sin embargo, que pa\u00edses en desarrollo necesitan apoyo financiero para reducir la devastaci\u00f3n. Tiene que ser un esfuerzo mundial y parte de las reducciones necesita ser financiada por los pa\u00edses ricos, dice Carlos Nobre.<\/p>\n<p>Una buena noticia es que Brasil, en la evaluaci\u00f3n de Nobre, tiene amplias condiciones de alcanzar la meta de reducci\u00f3n de 50% mucho antes de 2050. La trayectoria de las deforestaciones en Brasil es declinante y soy optimista en relaci\u00f3n a nuestra capacidad de mantenerla bajo control en el futuro, afirma. El poder p\u00fablico por primera vez ha tenido acciones efectivas para cohibir al crimen organizado que deforesta la selva, y ya se ve el impacto de eso. Por otro lado, la poblaci\u00f3n brasile\u00f1a tiende a estabilizarse en las pr\u00f3ximas d\u00e9cadas y las enormes \u00e1reas ya deforestadas son m\u00e1s\u00a0 que suficientes para abrigar actividades econ\u00f3micas de la poblaci\u00f3n rural actual y del proyectado aumento de esta poblaci\u00f3n. Brasil necesita comprometerse, pero el cuadro es favorable, afirma. Ya el caso de las florestas tropicales de Indonesia es m\u00e1s complejo, seg\u00fan el investigador. El control institucional all\u00e1 es m\u00e1s complicado y, como mucho ya fue deforestado, lo que sobr\u00f3 es especialmente vulnerable.<\/p>\n<p>El segundo estudio, publicado en la revista Geophysical Research Letters, en alianza con los investigadores Luis Salazar, del Inpe, y Marcos Oyama, del Centro T\u00e9cnico Aeroespacial, utiliz\u00f3 15 modelos clim\u00e1ticos computacionales disponibles para proyectar el impacto del calentamiento global en los biomas de Sudam\u00e9rica. Estos modelos a\u00fan presentan grandes divergencias de resultados, como en el caso del r\u00e9gimen de lluvias, por ejemplo. ?Hay controversias, por ejemplo, en relaci\u00f3n al papel de las nubes, que son de dif\u00edcil representaci\u00f3n en los modelos, dice Nobre. El aumento de la evaporaci\u00f3n deber\u00e1 estimular la formaci\u00f3n de nubes, que, al reflejar la radiaci\u00f3n solar, pueden servir de ant\u00eddoto para el calentamiento y contrabalancear efectos de los cambios globales. Ese tipo de inseguridad a\u00fan hace no factible, por ejemplo, prever el destino de la llamada Caatinga brasile\u00f1a. Pero hay un consenso importante. M\u00e1s del 75% de los modelos convergen e indican que es probable que el sudeste de la Amazonia, principalmente en las selvas del estado del Par\u00e1, sufra un proceso de sabanizaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Esta regi\u00f3n ya tiene una estaci\u00f3n seca m\u00e1s larga que otras \u00e1reas de la floresta. Los modelos indican que, con una evaporaci\u00f3n mayor y la consiguiente reducci\u00f3n de la cantidad de agua en el suelo, ella puede convertirse semejante a las regiones de Goi\u00e1s y Tocantins, dice Carlos Nobre. El investigador, con todo, evita comparar la biodiversidad que restar\u00e1 con el panorama del Cerrado (sabana). Ser\u00e1 una nueva sabana mucho m\u00e1s empobrecida, afirma. Las proyecciones indican una reducci\u00f3n de 18% de las \u00e1reas cubiertas por florestas tropicales hasta el final de este siglo, con el aumento de 30,4% de las \u00e1reas cubiertas por sabanas.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Modelos muestran que parte de la Amazonia se convertir\u00e1 en sabana y sugieren que el combate contra la deforestaci\u00f3n puede mitigar el calentamiento global","protected":false},"author":11,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[],"coauthors":[98],"class_list":["post-83390","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ciencia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/83390","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/11"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=83390"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/83390\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=83390"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=83390"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=83390"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=83390"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}