{"id":83452,"date":"2007-09-01T00:00:00","date_gmt":"2007-09-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2007\/09\/01\/piedras-en-el-camino\/"},"modified":"2016-03-01T17:21:09","modified_gmt":"2016-03-01T20:21:09","slug":"piedras-en-el-camino","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/piedras-en-el-camino\/","title":{"rendered":"Piedras en el camino"},"content":{"rendered":"<p>La falta de informaci\u00f3n de las empresas sobre la oferta de cr\u00e9dito y sobre los mecanismos de fomento al desarrollo tecnol\u00f3gico es un obst\u00e1culo al avance de la innovaci\u00f3n en el pa\u00eds. Los resultados de una investigaci\u00f3n realizada por el Departamento de Tecnolog\u00eda y Competitividad (Decomtec) de la Federaci\u00f3n Industrial de S\u00e3o Paulo (Fiesp) en el 2007 revelaron que solamente un 30% de las empresas innovadoras conocen las l\u00edneas oficiales de financiaci\u00f3n: m\u00e1s de la mitad de las empresas consultadas, precisamente un 53%, desconoc\u00eda la existencia de la Financiadora de Estudios y Proyectos (Finep), fundamental en lo que hace al apoyo los proyectos de innovaci\u00f3n en el pa\u00eds, y tan s\u00f3lo un 45% sab\u00eda acerca de la existencia de los programas de la FAPESP, aunque la gran mayor\u00eda haya o\u00eddo hablar del Banco Nacional de Desarrollo Econ\u00f3mico y Social (BNDES).<\/p>\n<p>Para as empresas innovadoras, la desinformaci\u00f3n tiene un costo alto. Alrededor del 70% de la innovaci\u00f3n en la empresa es hecha con recursos propios, afirm\u00f3 Jos\u00e9 Ricardo Roriz, director del Decomtec, durante el seminario realizado en la Feira de Negocios en Innovaci\u00f3n (Innovatec), en el inicio de agosto. El an\u00e1lisis, en que fueron consultadas 230 empresas de los diversos portes, revel\u00f3 que las inversiones p\u00fablicas representaban solamente un 13% de los gastos de innovaci\u00f3n del total de las empresas consultadas en la Pesquisa de la Fiesp.<\/p>\n<p>Este cuadro, en la evaluaci\u00f3n de Roriz, lanza alguna luz sobre los resultados de la tercera Investigaci\u00f3n de Innovaci\u00f3n Tecnol\u00f3gica (Pintec, sigla en portugu\u00e9s), de \u00e1mbito nacional, realizada por el Instituto Brasile\u00f1o de Geograf\u00eda y Estad\u00edstica (IBGE) con un universo de 91 mil empresas, divulgada el d\u00eda 31 de julio. La Pintec muestra que el n\u00famero de empresas innovadoras en el pa\u00eds creci\u00f3 8,4% entre 2003 y 2005, pero su \u00fanica participaci\u00f3n en el total de las empresas industri\u00e1is se mantuvo pr\u00e1cticamente inalterada, alrededor del 33%. La innovaci\u00f3n camina despacio en Brasil \u00a0entre otras razones \u00a0porque los est\u00edmulos oficiales, por falla en la comunicaci\u00f3n, no llegan a las empresas, seg\u00fan Roriz..<\/p>\n<p>La propia Pintec investig\u00f3 los motivos por los cuales las empresas no invierten en innovaci\u00f3n y supo que los principales obst\u00e1culos se\u00f1alados son los costos elevados, los riesgos econ\u00f3micos y la escasez de fuentes de financiaci\u00f3n. Constat\u00f3 tambi\u00e9n que de las 33 actividades industriales investigadas 12 disminuyeron las inversiones en innovaci\u00f3n, la mayor\u00eda de ellas constituida por empresas de peque\u00f1o porte, entre 10 y 49 empleados. El mayor n\u00famero de empresas innovadoras estaba entre las de medio y grande porte y, principalmente, en los sectores de telecomunicaci\u00f3n e inform\u00e1tica.<\/p>\n<p>Muchos empresarios a\u00fan desconocen mecanismos importantes, como el de la subvenci\u00f3n econ\u00f3mica, por ejemplo, previsto en la Ley de la Innovaci\u00f3n y en la Ley del Bien, que permite la aplicaci\u00f3n de recursos p\u00fablicos no reembolsables para financiar actividades de pesquisa, desarrollo e innovaci\u00f3n, observ\u00f3 Reinaldo Dias Ferraz de Souza, coordinador general de Servicios Tecnol\u00f3gicos del Ministerio de la Ciencia y Tecnolog\u00eda (MCT), que tambi\u00e9n estuvo presente en la Inovatec. Otra traba es la dificultad de entendimiento de los textos de las leyes. Con la gran cantidad de instrumentos, edictos, programas y fondos, la financiaci\u00f3n de la tecnolog\u00eda parece que ya no es m\u00e1s el gran cuello de botella. El problema es la tecnolog\u00eda de la financiaci\u00f3n, afirm\u00f3.<\/p>\n<p>La Fiesp comienza a divulgar el resultado de su sondeo junto con una agenda de propuestas, bautizada como Pol\u00edticas de Innovaci\u00f3n y Desarrollo Tecnol\u00f3gico para el Brasil y el Estado de S\u00e3o Paulo, por medio de la cual pretende estimular una mayor participaci\u00f3n del mercado de capitales en la financiaci\u00f3n a la innovaci\u00f3n. Junto con la agenda, har\u00e1 una campa\u00f1a de divulgaci\u00f3n de los mecanismos oficiales de financiaci\u00f3n disponibles en las varias agencias de fomento.<\/p>\n<p><strong>Recursos humanos<br \/>\n<\/strong>La Pintec tambi\u00e9n trae buenas noticias: entre las empresas innovadoras, seg\u00fan el IBGE, un total de 6.107 realiz\u00f3 investigaci\u00f3n y desarrollo (I&amp;D) de forma continua, n\u00famero casi un 20% superior al registrado por la segunda edici\u00f3n de la Pintec, en el 2003. El n\u00famero de personas envueltas en I&amp;D en las empresas tambi\u00e9n creci\u00f3 un 12,5%. En el 2005, de las 47,6 mil personas involucradas en la actividad de investigaci\u00f3n y desarrollo en las empresas, 27,6 mil ten\u00edan nivel de graduaci\u00f3n y pos-graduaci\u00f3n, la mayor\u00eda de ellas empleada en los sectores de telecomunicaci\u00f3n y de inform\u00e1tica. En el 2003, de los 38,5 mil empleados dedicados al desarrollo tecnol\u00f3gico, 21,8 mil ten\u00edan nivel superior.<\/p>\n<p>Las inversiones en I&amp;D dentro de la empresa deben ser reforzados, en la evaluaci\u00f3n de Hugo Borelli Resende, cient\u00edfico jefe de desarrollo tecnol\u00f3gico de la Embraer y presidente de la Asociaci\u00f3n Nacional de Investigaci\u00f3n, Desarrollo e Ingenier\u00eda de las Empresas Innovadoras (Anpei). Es necesario difundir los mecanismos de est\u00edmulos a la I&amp;D en empresas e intentar promover una acci\u00f3n a favor de los equipos internos, afirm\u00f3 en el seminario en la Innovatec, se\u00f1alando lo que considera ser el camino para la consolidaci\u00f3n de la innovaci\u00f3n en el pa\u00eds: la I&amp;D empresarial.<\/p>\n<p>Por otro lado, las relaciones entre las empresas y las universidades e institutos de investigaci\u00f3n, seg\u00fan la Pintec 2005, ya est\u00e1n m\u00e1s estrechas. La participaci\u00f3n de la academia creci\u00f3 de 8,4% para 12% entre las fuentes de informaci\u00f3n de las empresas innovadoras, as\u00ed como la importancia atribuida a su papel entre los socios privilegiados de las empresas. Pero las principales fuentes de informaci\u00f3n tecnol\u00f3gica siguen siendo las \u00e1reas internas a la empresa (64,6%), suministradores (63,8%) y clientes o consumidores (60,9%); y a\u00fan es baja la innovaci\u00f3n realizada por medio de la adquisici\u00f3n de la licencia, la patente y el know-how.<\/p>\n<p>La aproximaci\u00f3n entre empresa e institutos de investigaci\u00f3n puede estar repercutiendo en los esfuerzos de los N\u00facleos de Innovaci\u00f3n Tecnol\u00f3gica (NIT) y Escritorios de Transferencia de Tecnolog\u00eda (ETT) organizados por las universidades. Entre 2001 y 2006, el MCT aprob\u00f3 la creaci\u00f3n de 76 de ellos. Ese n\u00famero habla respecto a aquellas instituciones que pidieron apoyo del gobierno. El n\u00famero ciertamente es mayor. Eso provoc\u00f3 la creaci\u00f3n de un ambiente propicio a la innovaci\u00f3n, dice Souza, del MCT.<\/p>\n<p><strong>Ley de Innovaci\u00f3n<br \/>\n<\/strong>Esa se\u00f1al positiva de cooperaci\u00f3n a\u00fan no refleja los resultados de la Ley de Innovaci\u00f3n, promulgada en diciembre del 2004. Aunque haya creado un andamiaje jur\u00eddico para aproximar a los diversos actores involucrados en la innovaci\u00f3n, la ley no es auto aplicable, subray\u00f3 Carlos Am\u00e9rico Pacheco, secretario adjunto de la Secretaria del Desarrollo del Estado de S\u00e3o Paulo. Presupone un activismo fuerte de otras pol\u00edticas p\u00fablicas para la exploraci\u00f3n de sus potencialidades, afirm\u00f3 durante un\u00a0 seminario en la Innovatec. Si no hubieran otras modalidades de apoyo para fomentar las iniciativas de cooperaci\u00f3n entre universidades y empresas, la ley por si sola no resolver\u00e1 el problema.<\/p>\n<p>Universidades, institutos de investigaci\u00f3n y empresas que probaron, en la pr\u00e1ctica, los beneficios de las leyes de Innovaci\u00f3n y del Bien identificaron incongruencias del nuevo marco legal con otras leyes federales sobre todo con la Ley en el 8.666, de licitaci\u00f3n de compras p\u00fablicas y con la falta de preparaci\u00f3n de los organismos de control, como el Tribunal de Cuentas de la Uni\u00f3n (TCU) y la\u00a0 Abogac\u00eda General de la Uni\u00f3n (AGU). Antes de la ley, por ejemplo, las empresas ten\u00edan m\u00e1s facilidad para contornear las trabas jur\u00eddicas en contratos de licenciamiento de una nueva invenci\u00f3n. La ley, que deber\u00eda flexibilizar el licenciamiento de patentes, acab\u00f3 creando mayores dificultades. Debemos revaluar y actualizar ese cuadro regulador. Necesitamos una acci\u00f3n m\u00e1s inductora que aproveche las posibilidades abiertas por los instrumentos de la ley, como los incentivos a la sociedad p\u00fablico-privada, de modo que la innovaci\u00f3n se convierta\u00a0 realidad en las empresas brasile\u00f1as, sugiri\u00f3 Pacheco.<\/p>\n<p>El presidente de la Anpei que, en Embraer, es responsable por la interfaz entre la empresa y las universidades reconoce que los proyectos innovadores tienen m\u00e1s valor cuando son ejecutados en sociedad entre la empresa e institutos de investigaci\u00f3n. Hace la salvedad, sin embargo, de que es necesario diferenciar ciencia y tecnolog\u00eda de la innovaci\u00f3n. La ciencia y la tecnolog\u00eda desarrolladas en las universidades tienen lugar cuando se quiere descubrir un nuevo conocimiento. En la innovaci\u00f3n, la palabra clave continua siendo la novedad, pero no desde el punto de vista del conocimiento, y si de la creaci\u00f3n de un nuevo producto o proceso, argumenta. Eso significa que, para innovar, la empresa puede echarle mano a un conocimiento que ya existe, haya sido \u00e9l desarrollado en el 1800 o en el 2007. \u00c9l da el ejemplo del Ipod, uno de los productos m\u00e1s innovadores de los \u00faltimos a\u00f1os, desarrollado por la Apple a partir de un visor idealizado por la Secretaria de Defensa de los Estados Unidos, de una bater\u00eda de litio inventada por la Secretaria de Minas y Energ\u00eda, y softwares de una empresa indiana en sociedad con una estadounidense.<\/p>\n<p>La Investigaci\u00f3n es una actividad realizada para generar un nuevo conocimiento y, por eso, debe ser hecha en la universidad. El objetivo de la empresa es otro: es vender productos desarrollados por ingenieros, bi\u00f3logos y f\u00edsicos que vinieron de las universidades, pero que trabajan en la empresa. Raramente un producto inserido en el mercado de forma facilitada fue enteramente elaborado dentro de la universidad. La tesis del presidente de la Anpei, de que la innovaci\u00f3n empresarial no necesita necesariamente ser de ruptura y que, en ese caso, puede prescindir de la sociedad con las universidades para ofrecer nuevos productos al mercado, es endosada por Glauco Arbix, ex presidente del Instituto de Investigaci\u00f3n Econ\u00f3mica y Aplicada (Ipea), actualmente en el Instituto de Estudios Avanzados de la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP).<\/p>\n<p>Arbix coordina una investigaci\u00f3n para la Agencia Brasile\u00f1a para el Desarrollo Industrial (ABDI), del Ministerio de Desarrollo, Industria y Comercio Exterior (Mdic) que analiza los procesos de innovaci\u00f3n en siete pa\u00edses: Estados Unidos, Canad\u00e1, Finlandia, Irlanda, Francia, Gran Breta\u00f1a y Jap\u00f3n. Los resultados ser\u00e1n divulgados probablemente en noviembre, pero Arbix ya arriesga algunas conclusiones. Hay econom\u00edas innovadoras como las de Finlandia y Noruega, donde la mayor parte de las empresas no hace I&amp;D, no tiene convenios con universidades e institutos de investigaci\u00f3n y son innovadoras, afirma. Por otro lado, algunos pa\u00edses europeos que han investido pesado para conseguir elevar los gastos con I&amp;D para un nivel arriba de la media de 3%, seg\u00fan la recomendaci\u00f3n de la Uni\u00f3n Europea, ha verificado que ese esfuerzo no se tradujo en una din\u00e1mica mayor de la econom\u00eda. Ellos han constatado que el dinamismo viene de otras \u00e1reas. La I&amp;D es de larga madurez, cuenta Arbix.<\/p>\n<p>Esas conclusiones est\u00e1n llevando a dos nuevas l\u00edneas de reflexi\u00f3n: la primera es que no es necesario trabajar la innovaci\u00f3n solo como tecnolog\u00eda y la segunda, que es necesario distinguir I&amp;D e innovaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Para sustentar su argumento, Arbix cita el caso opuesto de China, que crece a una tasa de 10% al a\u00f1o. Pero, cuando se desagregan los n\u00fameros, se percibe que la inversi\u00f3n en investigaci\u00f3n tiene un ritmo mucho m\u00e1s lento que las inversiones en ingenier\u00eda, cuenta. Tenemos que analizar mejor la idea de que, para crecer, hay que invertir en I&amp;D?, recomienda.<\/p>\n<p><strong>Ritmos y motivaciones<br \/>\n<\/strong>La conclusi\u00f3n que comienza a ganar fuerza a partir de las informaciones colectadas in loco por Arbix y su equipo en los pa\u00edses analizados por la investigaci\u00f3n de la ABDI es que I&amp;D es clave para el desarrollo, pero tiene ritmo y motivaci\u00f3n diferentes de aquellos demandados por la innovaci\u00f3n. Si el pa\u00eds quiere crecer, tiene que desarrollar la innovaci\u00f3n y no necesariamente I&amp;D, argumenta. Cuando incentiva la I&amp;D para crear un nuevo conocimiento, es necesario movilizar una red de materiales y de personas completamente distintos de lo que se necesita para hacer la innovaci\u00f3n. Ejemplifica: el desarrollo de un aparato para activar las c\u00e9lulas cancer\u00edgenas no mueve la misma malla de recursos y de especialistas necesarios para emprender una investigaci\u00f3n sobre el c\u00e1ncer. En el primer caso usted necesita un ingeniero y, en el segundo, un Premio Nobel.<\/p>\n<p>Ese nuevo abordaje podr\u00e1 exigir una re-evaluaci\u00f3n de los instrumentos de evaluaci\u00f3n del avance de la innovaci\u00f3n en el pa\u00eds. El gran problema es que los economistas necesitan medidas palpables,\u00a0 como las inversiones de las empresas en I&amp;D, ya que nuestros indicadores son un tributo a nuestra tradici\u00f3n industrial que solo mide bienes tangibles, explica. Por ese criterio, las empresas que hacen la tropicalizaci\u00f3n de productos o ingenier\u00eda reversa son consideradas malditas. Nosotros hemos batido r\u00e9cords sucesivos de exportaci\u00f3n y no conseguimos explicar, a no ser por el argumento de que el mercado externo est\u00e1 caliente. Necesitamos reconocer que nuestras\u00a0 empresas tienen hoy una capacidad diferente de la que ten\u00edan en el pasado.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"La falta de informaci\u00f3n compromete inversiones de empresas en innovaci\u00f3n","protected":false},"author":153,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[189],"tags":[],"coauthors":[469],"class_list":["post-83452","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-politica-ct"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/83452","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/153"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=83452"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/83452\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=83452"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=83452"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=83452"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=83452"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}