{"id":83456,"date":"2007-09-01T10:00:00","date_gmt":"2007-09-01T13:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2007\/09\/01\/vientos-verdes\/"},"modified":"2015-07-16T15:27:05","modified_gmt":"2015-07-16T18:27:05","slug":"vientos-verdes","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/vientos-verdes\/","title":{"rendered":"Vientos verdes"},"content":{"rendered":"<p>Marab\u00e1, Parauapebas, Curion\u00f3polis, Tucum\u00e3, Pau D&#8217;Arco, Rio Maria, Xinguara y otras localidades del sudeste del estado de Par\u00e1 forman una regi\u00f3n econ\u00f3micamente din\u00e1mica. En las d\u00e9cadas de 1960 y 1970, esta zona fue escenario de la implementaci\u00f3n de grandes proyectos ganaderos, incentivados por el gobierno brasile\u00f1o. La agricultura familiar retrocedi\u00f3, pero posteriormente volvi\u00f3 a expandirse, en simult\u00e1neo con la miner\u00eda, tanto la de las grandes empresas como la de los cientos de miles de buscadores de metales y piedras preciosas an\u00f3nimos. Las ciudades se ensanchan sin parar. En raz\u00f3n de la r\u00e1pida transformaci\u00f3n de la Selva Amaz\u00f3nica en tierras para uso agropecuario, el balance neto de gas carb\u00f3nico (la emisi\u00f3n menos el secuestro) del a\u00f1o 2004 se estima en casi 300 millones de toneladas, el equivalente al 35% de las emisiones en toda la regi\u00f3n norte del pa\u00eds ese a\u00f1o.<\/p>\n<p>El gas carb\u00f3nico liberado en la atm\u00f3sfera favorece el calentamiento del planeta y acelera los cambios clim\u00e1ticos. A simple vista, no habr\u00eda raz\u00f3n para inquietarse, pues estas emisiones pueden reducirse. Uno de los mecanismos que se piensan para evitar la deforestaci\u00f3n y las quemas que liberan gas carb\u00f3nico, consiste en compensar a los hacendados mediante cr\u00e9ditos de carbono, para mantener la selva en pie. Los due\u00f1os de la tierra ganar\u00edan por mirar el bosque en vez de sembrar o de criar ganado. Con todo, esta alternativa puede ser desastrosa para la econom\u00eda regional, debido a que generar\u00eda un dram\u00e1tico encogimiento de la actividad econ\u00f3mica, de impuestos y de empleos, de acuerdo con un estudio del economista Francisco de Assis Costa, profesor visitante del Centro de Estudios Brasile\u00f1os (CEB) de la Universidad de Oxford, Inglaterra.<\/p>\n<p>Esa estrategia para reducir la emisi\u00f3n de carbono no va a beneficiar el desarrollo regional de la Amazonia, ni ayudar a incorporar la Amazonia a la econom\u00eda nacional si es que se la usa solamente como forma de compensaci\u00f3n econ\u00f3mica volcada a un solo agente econ\u00f3mico, los productores rurales, advierte Costa, investigador del N\u00facleo de Altos Estudios Amaz\u00f3nicos (Naea) de la Universidad Federal de Par\u00e1, con sede en la capital del estado, Bel\u00e9m. Para que tenga \u00e9xito, el dinero tiene que entrar en la econom\u00eda como fuerza productiva, no meramente como renta. Seg\u00fan Costa, transformar hacendados en rentistas equivale a hacer que el due\u00f1o de una peque\u00f1a f\u00e1brica de muebles, por ejemplo, la cierre y que viva solamente del alquiler de su inmueble: los proveedores de madera y de otras materias primas para muebles tendr\u00edan menos compradores y tendr\u00edan que producir menos o vender a precios m\u00e1s bajos. El supuesto cuento chino de ganar sin hacer nada, est\u00e1 por supuesto lejos de representar un desarrollo cimentado en bases productivas, ya que los eslabones que hacen que la econom\u00eda funcione, generando y distribuyendo riqueza, estar\u00edan rotos.<\/p>\n<p>Las conclusiones a las cuales arrib\u00f3 Costa se desprenden de simulaciones matem\u00e1ticas que reprodujeron el funcionamiento real de la econom\u00eda del sudeste del estado de Par\u00e1 en 2005, al cual a\u00f1adi\u00f3 una nueva mercanc\u00eda, el aire. Con base en una metodolog\u00eda cl\u00e1sica de entradas y salidas de productos planteada por el economista ruso Wassily Leontief en los a\u00f1os 1970, Costa analiz\u00f3 la circulaci\u00f3n de los 101 productos de la producci\u00f3n rural identificados en el Censo Agropecuario de Par\u00e1 de 2004 en 18 sectores de actividad econ\u00f3mica y sus desdoblamientos desde la producci\u00f3n agropecuaria y la miner\u00eda hasta el consumo final de las familias en los 31 departamentos del sudeste del estado, un \u00e1rea un 20% mayor que todo el estado de S\u00e3o Paulo.<\/p>\n<p>Y los resultados no son nada alentadores. En el primer caso, el mecanismo de compensaci\u00f3n por la reducci\u00f3n de emisiones aunque por medio de un acuerdo justo con los productores y de valores equivalentes a los que ellos recib\u00edan con la agricultura o con la ganader\u00eda repone solamente parte de los ingresos perdidos por la renuncia a la producci\u00f3n. Si los productores redujeran la producci\u00f3n a la mitad, recibiendo el 50% de las utilidades anuales generadas por la tierra para mantener la selva y reducir tambi\u00e9n a la mitad las emisiones de gas carb\u00f3nico, la econom\u00eda local recibir\u00eda 435 millones de reales extras, por medio de cr\u00e9ditos de carbono. No es eso tanto as\u00ed, porque el valor bruto de la producci\u00f3n econ\u00f3mica de la regi\u00f3n, equivalente a la circulaci\u00f3n total de mercader\u00eda, es casi 60 veces mayor. En ese escenario, la producci\u00f3n cae un 50% y la emisi\u00f3n de gas carb\u00f3nico hasta un poco m\u00e1s de la mitad (un 56,7%), pero al costo del retraimiento de la econom\u00eda local (del 9,3%) y de la masa de salarios (un 11,3%). Se encogen tambi\u00e9n las utilidades (un 10,5%) y levemente, los impuestos (wl 0,1%). Pero la cantidad de empleos sufre el mayor impacto: cae nada menos que un 41,9%<\/p>\n<p>Otro escenario que Costa analiz\u00f3 considera una estrategia que mantuviera el bosque nativo y al mismo tiempo evitase estas p\u00e9rdidas por medio del incentivo a la rentabilidad en las \u00e1reas que permaneciesen intocables mediante los mecanismos generadores del cr\u00e9dito de carbono (la producci\u00f3n de otros hacendados sustituye la de los que entraron en el programa de reducci\u00f3n de emisiones de carbono). En este caso, la econom\u00eda local crecer\u00eda un 5,4%, los salarios un 9,8%, el empleo un 9,9%, las utilidades un 4,7% y los impuestos un 3,8%. La econom\u00eda estadual ganar\u00eda 90 millones de reales y la nacional 340 millones de reales. El problema radica en que las emisiones de gas carb\u00f3nico tambi\u00e9n crecer\u00edan (un 6,7%). ?El fracaso de la pol\u00edtica de contenci\u00f3n de emisiones de gas carb\u00f3nico corresponder\u00eda en este caso a un notable \u00e9xito econ\u00f3mico?, concluye Costa.<\/p>\n<p>Sus c\u00e1lculos indican que la renta global de la econom\u00eda regional pierde 1,8 reales por cada real retirado de la producci\u00f3n; en cambio, el ingreso de todas las cadenas de producci\u00f3n y de consumo gana 1,8 real por cada real incorporado por la econom\u00eda. Mediante este estudio uni\u00f3 dos \u00e1reas de inter\u00e9s: el desarrollo regional en la Amazonia, sobre el cual public\u00f3 12 libros (uno de ellos en alem\u00e1n, como resultado de su trabajo doctoral, realizado en la Freie Universitat, en Berl\u00edn), y los cambios clim\u00e1ticos. Como profesor visitante del CEB, particip\u00f3 intensamente en los debates sobre los cambios\u00a0 clim\u00e1ticos realizados de enero a julio de este a\u00f1o en Oxford, ciudad que concentra la producci\u00f3n cient\u00edfica mundial en el \u00e1rea.<\/p>\n<p>El estudio de Costa muestra tambi\u00e9n que la implantaci\u00f3n aislada de este mecanismo abre espacio para el efecto contrario al deseado: m\u00e1s deforestaci\u00f3n y m\u00e1s poluci\u00f3n atmosf\u00e9rica, ya que no todos los productores rurales ganar\u00edan para dejar de sembrar o formar pasturas. Un hacendado dejar\u00eda de deforestar y ganar\u00eda los cr\u00e9ditos de carbono, pero su hijo seguir\u00eda deforestando, ejemplifica el investigador. La emisi\u00f3n de gas carb\u00f3nico solamente caer\u00eda efectivamente en un escenario ut\u00f3pico: si todos, los cientos de miles de productores mantuviesen la selva en pie, aunque el contrato fuese solamente con una parte de ellos.<\/p>\n<p>Costa cree que las pol\u00edticas de contenci\u00f3n de la deforestaci\u00f3n (y de reducci\u00f3n de emisi\u00f3n de carbono) deben estar vinculadas a las pol\u00edticas de producci\u00f3n que concilien estrategias de desarrollo local end\u00f3genas y ambientalmente sostenibles, sin llevar al agotamiento los recursos naturales de la regi\u00f3n. Debemos crear nuestras propias innovaciones, dice. No siempre las experiencias de otros pa\u00edses nos sirven.<\/p>\n<p>Una de las posibilidades ser\u00eda emplear la mitad de los estimados\u00a0 435\u00a0 millones de reales por a\u00f1o que los hacendados de la regi\u00f3n percibir\u00edan para reducir las emisiones de gas carb\u00f3nico en un s\u00f3lido programa de investigaci\u00f3n cient\u00edfica que desembocase una agricultura moderna, sin saldo de emisi\u00f3n; la otra mitad servir\u00eda para cambiar los actuales m\u00e9todos de producci\u00f3n agr\u00edcola, manteniendo as\u00ed la din\u00e1mica de desarrollo econ\u00f3mico de la regi\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>Est\u00edmulo a la producci\u00f3n<br \/>\n<\/strong>Los 435 millones de reales se destinar\u00edan a un programa de reducci\u00f3n de las emisiones de gas carb\u00f3nico que invirtiese la base productiva de los sistemas productivos que m\u00e1s emiten a los que emiten menos por medio de la investigaci\u00f3n cient\u00edfica y tecnol\u00f3gica y de subsidios que hicieran factible esa conversi\u00f3n, por ejemplo. Seg\u00fan Costa, la econom\u00eda local crecer\u00eda as\u00ed un 5,6%, la masa salarial un 2,7% y la masa de utilidades un 6,9%, al paso que la emisi\u00f3n de gas carb\u00f3nico caer\u00eda un 32,3%. Seg\u00fan \u00e9l, es una situaci\u00f3n de ganancias rec\u00edprocas: caen las emisiones y la econom\u00eda se expande.<\/p>\n<p>En otra simulaci\u00f3n, en que otros sectores de la econom\u00eda crecen m\u00e1s que la agricultura, tambi\u00e9n manteni\u00e9ndose la meta de reducir las emisiones un 50% en cinco a\u00f1os, el empleo aumentar\u00eda un 155,3% y la masa de salarios un 112,3%. Pero ese impulso econ\u00f3mico independiente de la agricultura hace que las emisiones de gas carb\u00f3nico se eleven un 60% en relaci\u00f3n con el a\u00f1o anterior: crece y se diversifica la econom\u00eda local, pero la estrategia para contener las emisiones se malogra.<\/p>\n<p>El mantenimiento de los bosques no es la \u00fanica forma de que los pa\u00edses en desarrollo obtengan y negocien cr\u00e9ditos de carbono. Existen otras, definidas como Mecanismos de Desarrollo Limpio (MDL), que implican alternativas menos contaminantes de producir bienes industriales tales como papel o cemento. Sin embargo, la mayor\u00eda de los proyectos de MDL desarrollados en Sud\u00e1frica, en Brasil, en China y en la India, los pa\u00edses con m\u00e1s proyectos de MDL en el mundo, tambi\u00e9n implica la concentraci\u00f3n de renta, muchas veces el desempleo y, parad\u00f3jicamente, da\u00f1os al ambiente, ya que los impactos de esos proyectos no siempre se explicitan, de acuerdo con un an\u00e1lisis del bi\u00f3logo Eduardo Ferreira, del Environmental Change Institute (ECI), de la Universidad de Oxford.<\/p>\n<p>Ferreira visit\u00f3 en mayo ocho proyectos de MDL en andadura en Brasil y verific\u00f3 que no todos logran retener tanto carbono como es de esperarse, mientras que los de peque\u00f1a escala, justamente los de mayor impacto positivo social, encuentran mucha dificultad para obtener financiaci\u00f3n. Ya las empresas que desarrollan proyectos de MDL se resienten de la demora y de la burocracia del gobierno en la aprobaci\u00f3n de los proyectos. En un art\u00edculo publicado en febrero en la revista Nature, Michael Wara, de la Universidad Stanford, Estados Unidos, refuerza la argumentaci\u00f3n de que el mercado global de carbono hasta el momento no ha funcionado como se esperaba: no est\u00e1 ayudando a crear un mercado para las tecnolog\u00edas limpias, de bajo consumo de carbono, ni permite que los pa\u00edses en desarrollo se conviertan efectivamente en part\u00edcipes activos en la lucha contra los impactos del calentamiento global, en la medida en que funciona como un subsidio indirecto e insuficiente para las econom\u00edas perif\u00e9ricas.<\/p>\n<p>No se trata de un problema sencillo incluso en otros pa\u00edses. En una entrevista concedida al peri\u00f3dico ingl\u00e9s The Guardian, Ngaire Woods, directora del Global Economic Governance Programme de la Universidad de Oxford, al refirirse a los debates sobre las perspectivas de reducci\u00f3n de emisi\u00f3n de carbono en el Reino Unido, sostuvo que los funcionarios del gobierno estaban mirando \u00fanicamente hacia ciertas partes del problema: algunos intentaban operar con los precios, otros con los impactos de los cambios clim\u00e1ticos, y otros a\u00fan con la pobreza en el mundo. En ning\u00fan lugar, seg\u00fan ella, hab\u00eda un plan estrat\u00e9gico coherente.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"El est","protected":false},"author":17,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[],"coauthors":[5968],"class_list":["post-83456","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ciencia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/83456","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/17"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=83456"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/83456\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=83456"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=83456"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=83456"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=83456"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}