{"id":83459,"date":"2007-09-01T10:20:00","date_gmt":"2007-09-01T13:20:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2007\/09\/01\/memorias-postumas-2\/"},"modified":"2015-07-16T15:27:22","modified_gmt":"2015-07-16T18:27:22","slug":"memorias-postumas-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/memorias-postumas-2\/","title":{"rendered":"Memorias p\u00f3stumas"},"content":{"rendered":"<p>Con una cuerda alrededor del cuello, el joven colgaba del techo de la cocina de un inmueble abandonado en un barrio en la zona oeste de R\u00edo de Janeiro. Estaba muerto hac\u00eda por lo menos 15 d\u00edas, aseguraban los vecinos. Pero los indicios analizados por la polic\u00eda carioca contaban otra historia. Los ex\u00e1menes de costumbre, que ten\u00edan en consideraci\u00f3n el estado de conservaci\u00f3n, la temperatura y el grado de rigidez del cuerpo, indujeron a los peritos a calcular el tiempo de muerte en tan s\u00f3lo una semana. Con el fin de despejar la duda, la polic\u00eda recurri\u00f3 a Janyra Oliveira da Costa, perita del Instituto de Criminal\u00edstica de R\u00edo de Janeiro y especialista en un \u00e1rea de la ciencia que se volvi\u00f3 bastante conocida por causa de las series de televisi\u00f3n estadounidenses: la entomolog\u00eda forense. En la escena del crimen, Janyra concentr\u00f3 su atenci\u00f3n no en el cuerpo, sino en las larvas de moscas y cascarudos que lo poblaban y que tambi\u00e9n se diseminaban por el suelo. La diversidad de insectos era grande, escenario que apunta un per\u00edodo m\u00e1s largo transcurrido desde la muerte, cuenta Janyra. Como el cuerpo permaneci\u00f3 todo el tiempo colgado, se preserv\u00f3 mejor que\u00a0 si estuviera en otra posici\u00f3n, explica. Es que las larvas de insectos que se alimentan de la materia org\u00e1nica en descomposici\u00f3n, en una especie de reciclaje natural de nutrientes, ca\u00edan en el suelo en vez de permanecer en el cuerpo. La explicaci\u00f3n de Janyra fortaleci\u00f3 la versi\u00f3n de los vecinos y la polic\u00eda ampli\u00f3 la lista de sospechosos, que pas\u00f3 a incluir a personas que hab\u00edan estado por all\u00ed en las dos semanas anteriores.<\/p>\n<p>Trabajando en la identificaci\u00f3n de las especies de insectos generalmente encontradas junto a los muertos en la Regi\u00f3n Metropolitana de R\u00edo de Janeiro, Janyra es una de las investigadoras que en los \u00faltimos a\u00f1os viene ayudando a desarrollar en Brasil esa especialidad de acuerdo con la fauna y las caracter\u00edsticas ecol\u00f3gicas de aqu\u00ed, bastante distintas de las de otros pa\u00edses. M\u00e1s recientemente, ella intenta incluir la observaci\u00f3n de la presencia y del comportamiento de los insectos en la rutina de la polic\u00eda carioca. La raz\u00f3n es que moscas, cascarudos, avispas y mariposas que se aprovechan de los muertos para nutrir sus proles pueden ayudar a esclarecer cu\u00e1ndo, d\u00f3nde y c\u00f3mo un crimen o una muerte misteriosa ocurrieron.<\/p>\n<p>Los ex\u00e1menes tradicionales hechos por los m\u00e9dicos legales son \u00fatiles para desvendar casos complicados, pero solamente si son realizados hasta 72 horas despu\u00e9s de la muerte. Despu\u00e9s de ese per\u00edodo la precisi\u00f3n disminuye mucho porque las reacciones bioqu\u00edmicas que contin\u00faan ocurriendo en el cuerpo ya sin vida sufren la influencia de factores que no siempre pueden ser identificados o controlados. As\u00ed, se hace m\u00e1s dif\u00edcil llegar a la causa o a fecha de la muerte. Con los insectos es diferente. Incapaces de controlar la temperatura del propio cuerpo, los varios estadios de su desarrollo eclosi\u00f3n del huevo, la transformaci\u00f3n en larva o en pupa? son controlados por factores externos bien conocidos de los investigadores: la temperatura del ambiente y la disponibilidad de alimento.<\/p>\n<p>Como la comida acostumbra ser abundante en esos casos, a partir de la temperatura del cuerpo y del ambiente es posible, despu\u00e9s de identificar las especies de los insectos, estimar cuanto tiempo llev\u00f3 para que los insectos alcanzasen el estadio en que fueron encontrados y, as\u00ed, determinar cuando ocurri\u00f3 la muerte. Inmediatamente despu\u00e9s de la muerte, prote\u00ednas, az\u00facares y grasas del organismo humano o de otros animales son transformados en compuestos qu\u00edmicos vol\u00e1tiles, como alcoholes y aldeh\u00eddos. El olor \u00e1cido es inmediatamente detectado por los insectos, que ven en esos cuerpos una importante fuente de alimento para sus descendientes. Cuanto m\u00e1s el tiempo pasa, m\u00e1s los insectos ayudan a definir con precisi\u00f3n el intervalo decorrido desde la muerte de una persona, afirma el m\u00e9dico Ar\u00edcio Xavier Linhares, especialista en entomolog\u00eda forense del Instituto de Biolog\u00eda de la Universidad Estadual de Campinas (Unicamp).<\/p>\n<p>Uno de los pioneros en el estudio de la entomolog\u00eda forense en el pa\u00eds, Linhares coordina un equipo que incluye investigadores de la Universidad Estadual Paulista (Unesp) y desde 1991 investiga cuales especies de insectos primero llegan al cuerpo despu\u00e9s de la muerte y cuales las suceden con el pasar del tiempo. Es una tarea exhaustiva en un pa\u00eds de dimensiones continentales como el Brasil, donde la diversidad de insectos es grande y son variadas las condiciones de temperatura y humedad, factores que pueden favorecer la proliferaci\u00f3n de determinadas especies de moscas, mariposas y besouros, pero dificultar la de otras.<\/p>\n<p>En 16 a\u00f1os de trabajo el grupo de Linhares constat\u00f3, por ejemplo, que moscas como la Sarconesia chlorogaster, verdosa con alas largas, y la Calliphora vicina, negra y redondeada con alas oscuras, son encontradas sobre todo en el Sur del pa\u00eds. La primera es m\u00e1s com\u00fan en \u00e1reas silvestres y rurales, mientras que la segunda es t\u00edpicamente urbana. Ya en el estado de S\u00e3o Paulo las principales representantes urbanas son las moscas moscardones verde met\u00e1lico Chrysomya megacephala, Chrysomya albiceps y Lucilia cuprina. En \u00e1reas rurales o de vegetaci\u00f3n densa del interior del estado, lo m\u00e1s frecuente es encontrar las moscas Hemilucilia semidiaphana y Chloroprocta idioidea, adem\u00e1s de especies del g\u00e9nero Paralucilia.<\/p>\n<p>Informaciones sobre las poblaciones de insectos caracter\u00edsticas de los ambientes urbano, rural, Bosque Atl\u00e1ntico o Cerrado investigados por el equipo de Linhares son importantes para determinar no solamente la fecha de la muerte, sino tambi\u00e9n su local. Es que permiten evaluar si hubo transporte de cad\u00e1veres, estrategia muy usada por criminales para dificultar las investigaciones policiales. Si en el cuerpo de una persona encontrada en R\u00edo de Janeiro hallamos larvas de insectos del interior de S\u00e3o Paulo, podemos afirmar que ella no muri\u00f3 donde fue encontrada, cuenta Linhares, cuyo grupo recorre el estado hace casi dos a\u00f1os con el objetivo de identificar las especies m\u00e1s comunes de insectos en las diferentes regiones paulistas.<\/p>\n<p>En la Unesp en R\u00edo Claro, interior de S\u00e3o Paulo, el bi\u00f3logo Leonardo Gomes, del equipo de Claudio von Zuben, descubri\u00f3 que la variedad de insectos que se alimentan de cuerpos en descomposici\u00f3n es mucho mayor que lo que se imaginaba. Gomes trabaj\u00f3 con puercos por causa de las semejanzas que guardan con los seres humanos, como tama\u00f1o, peso y pelos. En cada estaci\u00f3n del a\u00f1o, coloc\u00f3 dos animales en \u00e1reas de campo abierto y acompa\u00f1\u00f3 en visitas diarias por la\u00a0 ma\u00f1ana, por la tarde y por la noche la evoluci\u00f3n del ataque de los insectos, desde luego despu\u00e9s de la muerte hasta la limpieza total de los cuerpos. Constat\u00f3 que eran consumidos por cerca de 60 especies de insectos, casi el doble de lo que relatan estudios hechos en Europa y en Estados Unidos.<\/p>\n<p>Las moscas m\u00e1s comunes fueram la Chrysomya albiceps y la C. megacephala. Entre los besouros, uno de los m\u00e1s abundantes fue el Necrobia rufipes, de apenas 5 mil\u00edmetros, caparaz\u00f3n entre azul oscuro y negro y antenas rojizas. Estamos trayendo a tona detalles espec\u00edficos de nuestro escenario, donde las temperaturas son m\u00e1s altas y el inverno no es tan riguroso. Por eso, encontramos una diversidad mucho mayor que lo que indican los registros de otros pa\u00edses, afirma Gomes, organizador del libro Forensic entomology: new trends and technologies, colecci\u00f3n de art\u00edculos que rescata los or\u00edgenes de la entomolog\u00eda forense y discute sus tendencias recientes, que va\u00a0 a ser publicado este a\u00f1o por la editora internacional Springer.<\/p>\n<p>Atento al clima, Gomes constat\u00f3 que en el verano de R\u00edo Claro la descomposici\u00f3n de los cuerpos es acelerada y dura como promedio 14 d\u00edas. En el invierno, con temperaturas m\u00e1s amenas, el proceso puede llevar un mes. La diversidad y la cantidad de besouros y moscas tambi\u00e9n variaron bastante entre esas dos estaciones. En el verano el bi\u00f3logo colect\u00f3 21.231 insectos de 32 especies distintas. Ya en el invierno fueron 17.762 insectos de 19 especies. El soporte de esas informaciones genuinamente brasile\u00f1as es la pieza clave para que la entomolog\u00eda forense ayude a aclarar cr\u00edmenes que tienen lugar en el pa\u00eds, afirma Gomes.<\/p>\n<p>Otro descubrimiento hecho por \u00e9l puede reorientar\u00a0 la forma como son hechas las investigaciones de muertes misteriosas. Sabiendo que los insectos no pasan todo el ciclo de vida en el cuerpo del animal muerto \u00a0despu\u00e9s de alimentarse, las larvas se entierran en el suelo y pasan por un proceso de transformaci\u00f3n (metamorfosis) hasta que lleguen a la forma adulta, Gomes cav\u00f3 huecos de 30 cent\u00edmetros de profundidad y recogi\u00f3 muestras de tierra hasta una distancia de 10 metros de los carcasas de los puercos. Las muestras quedaron guardadas hasta que los insectos emergiesen en forma adulta y su especie fuese identificada. Con esas informaciones, Gomes y Von Zuben construyeron un modelo matem\u00e1tico que muestra que las larvas m\u00e1s antiguas \u00a0y que primero se transformar\u00e1n en adultos en general se quedan hasta 3 metros en el cuerpo. Por ser las primeras en entrar en contacto con el cuerpo, son las que guardan m\u00e1s informaci\u00f3n sobre el momento de la muerte, explica Gomes. Es en esa \u00e1rea que los peritos criminales deben concentrar las investigaciones, dice.<\/p>\n<p>Gomes tambi\u00e9n observ\u00f3 que por aqu\u00ed la secuencia en que las diferentes especies de insectos ocupan los cuerpos no es igual a la de otros pa\u00edses. Estudios europeos y estadounidenses hablan de siete u ocho ondas de invasi\u00f3n, siguiendo secuencias que siguen una regla. En R\u00edo Claro, \u00e9l mostr\u00f3 que ese orden no es tan r\u00edgido. En tesis, las primeras en llegar son las moscas, en busca de l\u00edquidos y tejidos en estadio inicial de descomposici\u00f3n. Los besouros aparecen al final, cuando quedan solamente tejidos m\u00e1s finos y menos grasientos, como los cart\u00edlagos. Encontramos al menos dos besouros, Dermestes maculatus y una especie no identificada del g\u00e9nero Phanaeus, que surgen poco tiempo despu\u00e9s de la defunci\u00f3n?, dice Gomes. Para \u00e9l, esa variaci\u00f3n altera la comprensi\u00f3n sobre como se suceden esos ciclos y deber\u00eda de ser tenida en cuenta por peritos involucrados en investigaciones, pues interfiere en la estimaci\u00f3n del tiempo de la muerte.<\/p>\n<p>Al ver a los cascarudos, la tendencia es se\u00f1alar que la persona muri\u00f3 hace por lo menos cinco d\u00edas. Nuestros datos muestran que ese intervalo puede ser menor, afirma el investigador, que en junio de este a\u00f1o comenz\u00f3 a replicar el experimento. De esta vez, Gomes decidi\u00f3 acompa\u00f1ar la descomposici\u00f3n de los puercos en un ca\u00f1averal en los alrededores de R\u00edo Claro. Es en ese ambiente que se encuentran muchas victimas de asesinato en el estado de S\u00e3o Paulo, justifica. Los resultados preliminares comprueban la importancia de examinar ambientes diferentes en una misma regi\u00f3n. La cantidad de insectos y de especies es mucho menor en el ca\u00f1averal, dice Gomes. Adem\u00e1s de eso, la ocurrencia de especies var\u00eda de modo muy distinto en las diferentes fases de descomposici\u00f3n.<\/p>\n<p>Recientemente Wesley Godoy, bi\u00f3logo de la Unesp en Botucatu y miembro del equipo de Linhares, confirm\u00f3 en el laboratorio otro comportamiento\u00a0 no com\u00fan entre los insectos y que puede dificultar la investigaci\u00f3n de una muerte. Godoy observ\u00f3 que la mosca Chrysomya albiceps puede convertirse predadora de otros insectos cuando el alimento convencional se vuelve escaso. Cuando no encuentra m\u00e1s alimento en el cuerpo en descomposici\u00f3n avanzada, las larvas pasan a atacar a otras especies, dice Godoy, que describi\u00f3 ese comportamiento el a\u00f1o pasado en un art\u00edculo del Journal of Insect Behavior. Como la C. albiceps pasa a dominar, la diversidad y la abundancia de otros insectos disminuyen y el t\u00e9cnico puede concluir equivocadamente que la muerte se dio hace poco tiempo, explica.<\/p>\n<p>En Campinas, el grupo de Linhares descubri\u00f3 que los insectos pueden revelar m\u00e1s que detalles sobre cuando y donde una muerte ocurri\u00f3. Pruebas realizadas por la bi\u00f3loga Patr\u00edcia Jacqueline Thyssen muestran que ellos tambi\u00e9n pueden sugerir la causa de una muerte. Es que, al alimentarse, las larvas absorben substancias qu\u00edmicas que componen medicamentos o drogas il\u00edcitas, que alteraron su desarrollo. Patricia observ\u00f3 que las larvas de la mosca C. albiceps en general llevan 96 horas para volverse adultas y salir volando. Cuando se alimentan del cuerpo de una persona que consumi\u00f3 coca\u00edna, sin embargo, el tiempo de desarrollo cae para entre 74 y 80 horas. En una investigaci\u00f3n, se puede pensar que se trata de un insecto maduro, cuando de hecho es un joven cuyo desarrollo fue acelerado. Es una falsa pista, explica la bi\u00f3loga de la Unicamp. Ella constat\u00f3 a\u00fan que lo contrario tambi\u00e9n puede ocurrir. Las larvas que se alimentan del cuerpo de alguien que consumi\u00f3 fenobarbital principio activo de medicamentos contra convulsiones y crisis epil\u00e9pticas se desarrollan m\u00e1s lentamente que lo normal. El fenobarbital atrasa en hasta 72 horas el desarrollo de las moscas Chrysomya putoria y, conforme la cantidad, puede hasta matar las larvas.<\/p>\n<p>Ex\u00e1menes toxicol\u00f3gicos en insectos pueden traer m\u00e1s informaciones. Patricia cuenta un caso reciente atendido por el Instituto M\u00e9dico Legal (IML) de Campinas. Un joven fue encontrado muerto y, a\u00fan despu\u00e9s del examen pericial tradicional, restaban dudas sobre la causa del fallecimiento. Llamada por el IML, Patricia not\u00f3 que algunas larvas encontradas en el cuerpo del joven en especial en la regi\u00f3n de la nariz \u00a0se comportaban de modo curioso. Eran mayores que lo normal y estaban m\u00e1s separadas unas de las otras. Las pruebas de laboratorio mostraron que las larvas hab\u00edan entrado en contacto con coca\u00edna \u00a0sospecha levantada por su r\u00e1pido desarrollo y comportamiento no usual, sugiriendo que el joven habr\u00eda muerto por el consumo excesivo de la droga.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s de las drogas il\u00edcitas, el equipo de la Unicamp estudia substancias encontradas en medicamentos que pueden ayudar a identificar desaparecidos, a\u00fan\u00a0 a\u00f1os despu\u00e9s de la muerte. Cuando detectamos el principio activo de cierto medicamento en insectos enterrados pr\u00f3ximo a una osamenta y sabemos que la persona desaparecida consum\u00eda aquel medicamento, tenemos una evidencia m\u00e1s que auxilia en la identificaci\u00f3n, explica Linhares, que pretende facilitar la identificaci\u00f3n de las especies a que pertenecen las larvas, visualmente id\u00e9nticas unas a\u00a0 las otras, por medio de pruebas y ex\u00e1menes de ADN. Seg\u00fan los especialistas brasile\u00f1os en entomolog\u00eda forense, la intenci\u00f3n ahora es llevar los descubrimientos cient\u00edficos recientes para lo cotidiano de los peritos. En la opini\u00f3n de Patricia, un primer paso fue dado en marzo, con la creaci\u00f3n de la Asociaci\u00f3n Brasile\u00f1a de Entomolog\u00eda Forense (Abef).Estamos negociando una sociedad con el Instituto de Criminalista de S\u00e3o Paulo para auxiliar en la identificaci\u00f3n de las causas de cr\u00edmenes misteriosos, dice. Si tiene \u00e9xito, podr\u00e1 repetirse en Brasil una colaboraci\u00f3n que se viene mostrando exitosa en pa\u00edses como Alemania y Estados Unidos.<\/p>\n<p><strong>El Proyecto<br \/>\n<\/strong>Entomolog\u00eda forense: la utilizaci\u00f3n de artr\u00f3podos para la determinaci\u00f3n del tiempo, local, la causa y la circunstancia de la muerte<br \/>\n<strong><em>Modalidad<br \/>\n<\/em><\/strong>Proyecto Tem\u00e1tico<br \/>\n<strong><em>Coordinador<br \/>\n<\/em><\/strong>Ar\u00edcio Xavier Linhares &#8211; Unicamp<br \/>\n<strong>Inversi\u00f3n<br \/>\n<\/strong>487.884,39 reales<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Insectos en cad","protected":false},"author":18,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[],"coauthors":[109],"class_list":["post-83459","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ciencia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/83459","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/18"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=83459"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/83459\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=83459"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=83459"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=83459"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=83459"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}