{"id":83461,"date":"2007-09-01T10:40:00","date_gmt":"2007-09-01T13:40:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2007\/09\/01\/el-origen-de-zuzu\/"},"modified":"2015-07-16T15:27:37","modified_gmt":"2015-07-16T18:27:37","slug":"el-origen-de-zuzu","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/el-origen-de-zuzu\/","title":{"rendered":"El origen de Zuz\u00fa"},"content":{"rendered":"<p>La saga de Zuz\u00fa, un esqueleto humano de 10 mil a\u00f1os de edad considerado uno de los m\u00e1s importantes de la prehistoria brasile\u00f1a, puede sufrir una voltereta si un nuevo an\u00e1lisis de sus caracter\u00edsticas morfol\u00f3gicas estuviera correcto. A\u00f1os atr\u00e1s, un estudio indic\u00f3 que Zuz\u00fa era una mujer de ah\u00ed el apodo. Pero detalles del cr\u00e1neo y de la pelvis sugieren que, a decir verdad, se trata de un hombre. Y lo m\u00e1s importante: un hombre con rasgos intrigantes. Aunque haya muerto entre los 35 y los 45 a\u00f1os de edad en donde hoy es el estado de Piau\u00ed, se encajar\u00eda a la perfecci\u00f3n en el pueblo que vivi\u00f3 hace millares de a\u00f1os en la regi\u00f3n de Lagoa Santa, en Minas Gerais unos humanos con rasgos f\u00edsicos muy distintos que los presentados por los indios modernos y m\u00e1s cercanos a los de los abor\u00edgenes de Australia.<\/p>\n<p>Ese an\u00e1lisis es uno de los primeros frutos de la colaboraci\u00f3n entre el grupo coordinado por la arque\u00f3loga Ni\u00e8de Guidon, de la Fundaci\u00f3n Museo del Hombre Americano (Fumdham), con sede en Piau\u00ed, y el del bioantrop\u00f3logo Walter Neves, del Laboratorio de Estudios Evolutivos Humanos de la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP). Despu\u00e9s de varios a\u00f1os con puntos de vistas opuestos sobre como y cuando los seres humanos modernos habr\u00edan llegado a la Am\u00e9rica, ambos grupos resolvieron dejar a un lado cierta animosidad y explorar los posibles puntos de coincidencia entre sus l\u00edneas de investigaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Zuz\u00fa es justamente uno de esos puntos en com\u00fan. Encontrado en 1997 por el equipo de Ni\u00e8de en el rico complejo prehist\u00f3rico del Parque Nacional Serra da Capivara, el esqueleto es uno de los m\u00e1s antiguos de la Am\u00e9rica del Sur, m\u00e1s viejo inclusive que la gran mayor\u00eda de las decenas de cr\u00e1neos y otros huesos humanos encontrados en Lagoa Santa. En las \u00faltimas d\u00e9cadas, Nieves y sus colegas se han dedicado a mostrar que esos primeros habitantes de la Am\u00e9rica del Sur, los paleo-indios, ten\u00edan apariencia f\u00edsica muy distinta a aquella de los ind\u00edgenas modernos. Con sus cr\u00e1neos largos y estrechos, adem\u00e1s de la mand\u00edbula y de otros huesos de la cara m\u00e1s proyectados hacia el frente, los paleoindios de la Lagoa Santa recuerdan a los actuales pueblos africanos o los nativos de Australia y de la Melanesia, mientras los ind\u00edgenas modernos tienen claras semejanzas con los pueblos originarios del nordeste asi\u00e1tico, tambi\u00e9n conocidos como mongoloides.<\/p>\n<p>Neves i sus colaboradores ya mostraron que m\u00e1s de 80 cr\u00e1neos de Lagoa Santa, con edad entre 12 mil y 8 mil a\u00f1os, se encuadran en la llamada morfolog\u00eda australo-melanesia. Esa gente representar\u00eda, para los investigadores brasile\u00f1os, la primera oleada de emigrantes que llegaron a las\u00a0 Am\u00e9ricas. Para mostrar que la poblaci\u00f3n antigua de esa regi\u00f3n minera no es una mera idiosincrasia generada por el aislamiento, cr\u00edtica hecha por otros especialistas en pre-historia de las Am\u00e9ricas, el equipo de la USP parti\u00f3 para la investigaci\u00f3n de cr\u00e1neos de otras partes del Brasil y de las Am\u00e9ricas. Declaramos guerra contra quien dudaba de la ocupaci\u00f3n de la Am\u00e9rica del Sur por pueblos con morfolog\u00eda australomelanesia, resume Neves. Esa estrategia de tomar muestras de varios lugares es una forma de cercar la cuesti\u00f3n, para que no se pueda usar m\u00e1s el argumento de que la poblaci\u00f3n de Lagoa Santa es aberrante.<\/p>\n<p>Desde entonces, adem\u00e1s de un trabajo independiente hecho por el antrop\u00f3logo Rolando Gonz\u00e1lez-Jos\u00e9, que hall\u00f3 la misma morfolog\u00eda de Lagoa Santa entre indios mexicanos del siglo XVI, el equipo de la USP identific\u00f3 esos rasgos en Chile, en Colombia, en Vale do Ribeira, interior de S\u00e3o Paulo, y entre los indios botocudos, que ocuparon el Brasil Central en el per\u00edodo colonial. Faltaba, sin embargo, saber en donde se encajaba la importante poblaci\u00f3n de Piau\u00ed, cuyo representante m\u00e1s antiguo con el cr\u00e1neo preservado es Zuz\u00fa.<\/p>\n<p>Es ah\u00ed que entra la invitaci\u00f3n de Ni\u00e8de para que Neves y sus colaboradores examinasen el cr\u00e1neo. La duda sobre el sexo de Zuz\u00fa ya acechaba hac\u00eda alg\u00fan tiempo. Aunque un an\u00e1lisis de ADN hecho en el 2002 se inclinase para el lado femenino, los artefactos hallados con el esqueleto causaban cierta duda. El entierro inclu\u00eda una serie de artefactos de piedra, entre ellos dos puntas de lanza, cuenta Mark Hubbe, ex alumno de Neves y hoy investigador de la Universidad Cat\u00f3lica del Norte y del Museo Arqueol\u00f3gico de San Pedro de Atacama, en Chile. Esos artefactos, te\u00f3ricamente, favorecen la idea de que sea un esqueleto de hombre, dice Hubbe, co-autor del\u00a0 an\u00e1lisis presentado en un art\u00edculo que va a ser publicado en el American Journal of Physical Anthropology.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s de los artefactos que, se cree, fuesen de uso exclusivo masculino, un an\u00e1lisis antropol\u00f3gico anterior ya hab\u00eda sugerido que Zuzu podr\u00eda ser solamente un hombre de osamenta un poco robusta. En el trabajo actual, Hubbe y Neves revisaron detalles \u00a0principalmente del cr\u00e1neo y de la pelvis que ayudan a determinar el sexo. Tambi\u00e9n compararon las semejanzas entre el cr\u00e1neo piauiense y el de nativos de los cinco continentes. Los resultados mostraron una asociaci\u00f3n estrecha del cr\u00e1neo de Zuzu con el de los paleo-indios de Colombia y de Lagoa Santa, que presentan rasgos clasificados como negroides, semejantes al de los africanos, abor\u00edgenes australianos y nativos de la isla de Pascua.<\/p>\n<p>Ni\u00e8de no se sorprendi\u00f3 con el resultado del an\u00e1lisis, que atribuye a Zuzu trazos abor\u00edgenes semejantes al del pueblo\u00a0 de Lagoa Santa. Lagoa Santa no est\u00e1 tan lejos as\u00ed del norte de Minas Gerais y del r\u00edo S\u00e3o Francisco. Como esos grupos viv\u00edan de la caza y de la colecta de alimentos, f\u00e1cilmente podr\u00edan diseminarse por el territorio, dice la arque\u00f3loga. Con esos trabajos, pr\u00e1cticamente agotamos la investigaci\u00f3n de los esqueletos disponibles de paleo-indios de la Am\u00e9rica del Sur. Finalmente estamos progresando en convencer a la comunidad cient\u00edfica internacional de que dos grupos con caracter\u00edsticas f\u00edsicas distintas deben haber entrado en el continente, comenta Hubbe. Y, del punto de vista morfol\u00f3gico, el esqueleto parece realmente pertenecer al sexo masculino.<\/p>\n<p>Neves elogia la disposici\u00f3n de sus colegas de Piau\u00ed para trabajar en conjunto. Ni\u00e8de fue extremamente abierta a la cooperaci\u00f3n, dice Neves. Para la investigadora de la Fumdham, a\u00fan es necesario definir si ser\u00e1 hecho un nuevo an\u00e1lisis de ADN en Zuzu para eliminar de una vez por todas la duda sobre si era hombre o mujer, informaci\u00f3n importante para descubrir si hab\u00eda diferencias rituales en el entierro de hombres y mujeres. Esa es una discusi\u00f3n que est\u00e1 en el campo de los antrop\u00f3logos f\u00edsicos, comenta Ni\u00e8de. Si lo encuentran necesario, haremos el an\u00e1lisis.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Un cr","protected":false},"author":40,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[],"coauthors":[139],"class_list":["post-83461","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ciencia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/83461","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/40"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=83461"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/83461\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=83461"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=83461"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=83461"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=83461"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}