{"id":83465,"date":"2007-09-01T10:00:00","date_gmt":"2007-09-01T13:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2007\/09\/01\/quien-vigila-a-los-vigilantes\/"},"modified":"2015-07-16T15:51:23","modified_gmt":"2015-07-16T18:51:23","slug":"quien-vigila-a-los-vigilantes","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/quien-vigila-a-los-vigilantes\/","title":{"rendered":"\u00bfQui\u00e9n vigila a los vigilantes?"},"content":{"rendered":"<p>Churchill, con seguridad, ten\u00eda raz\u00f3n al afirmar que la guerra es una cuesti\u00f3n demasiado seria como para dejarla en manos de los militares. \u00bfSer\u00e1 que lo mismo se aplicar\u00eda al Estado, que, como creen muchos, no deber\u00eda quedar en las manos de los pol\u00edticos escogidos por el voto popular, sino en las manos exentas de los t\u00e9cnicos? Nosotros fuimos elegidos y esa gente manda m\u00e1s que nosotros. \u00bfC\u00f3mo es posible?, se desahog\u00f3 recientemente el vicepresidente Jos\u00e9 Alencar, refiri\u00e9ndose a la autonom\u00eda de las llamadas agencias reguladoras. El modelo de agencias aut\u00f3nomas existe para restringir el poder discrecional de los pol\u00edticos, por el bien del pa\u00eds y de ellos mismos. Se requiere vigilancia contra ideas como las de Alencar, que desprecian m\u00e1s de 800 a\u00f1os de evoluci\u00f3n institucional, sin la cual la humanidad estar\u00eda viviendo en la Edad Media, rebati\u00f3 el ex ministro de Hacienda Ma\u00edlson da N\u00f3brega. Aun as\u00ed, gener\u00f3 pol\u00e9mica el desgano con que el presidente de la Agencia Nacional de Aviaci\u00f3n Civil (Anac), Milton Zuanazzi, respondi\u00f3 a las preguntas de los legisladores despu\u00e9s de la tragedia en Congonhas, dejando claro que no pretende renunciar al puesto, a pesar de las manifestaciones\u00a0 oriundas de la Presidencia y de sectores de la sociedad en esa direcci\u00f3n.<\/p>\n<p>La mezcla de inter\u00e9s entre reguladores y regulados es perversa en esa relaci\u00f3n. Quien deber\u00eda regular se convirti\u00f3 en reh\u00e9n de quien deber\u00eda ser regulado. Es una especie de privatizaci\u00f3n del Estado, afirma el economista Luiz Gonzaga Belluzzo. Vicente Faleiros, profesor asociado de la Universidad de Brasilia (UnB) en el \u00e1rea de pol\u00edticas sociales, acaba de culminar una investigaci\u00f3n, financiada por el CNPq, que analiza justamente la reforma del Estado y las agencias reguladoras, trayendo resultados bien pr\u00f3ximos de las observaciones de\u00a0 Belluzzo. Si ellas fueron creadas en el gobierno FHC para defender los intereses de los ciudadanos y regular las empresas, menos de una d\u00e9cada despu\u00e9s ellas se muestran las mayores defensoras del mercado que de los consumidores. Vea el caso de la Anac: ha muchos funcionarios de la GOL y de la TAM que forman parte de la agencia, que solo instal\u00f3 su defensor\u00eda en enero de este a\u00f1o y de los 22 miembros de su consejo solamente dos representan a los usuarios, cuenta Faleiros. Hubo la construcci\u00f3n de una ciudadan\u00eda de mercado, y no de Estado, y los ciudadanos tienen su derecho asegurado por la capacidad de comprar en el mercado, de consumir. No hay una ciudadan\u00eda de igualdad de oportunidades. La elecci\u00f3n de Lula, afirma el investigador, trajo esperanzas de cambios en el modelo, pero hubo m\u00e1s continuidad que cambio, con la armadilla creada por el modelo regulador que privilegia al mercado.<\/p>\n<p>Las llamadas agencias reguladoras nacieron a mediados de los a\u00f1os 1990, en el auge de las privatizaciones del gobierno de Cardoso. La ampliaci\u00f3n de las posibilidades de concesi\u00f3n de servicios p\u00fablicos a la iniciativa privada gener\u00f3 la necesidad de reformular la funci\u00f3n reguladora estatal. En la medida que el Estado no se encargaba m\u00e1s de la prestaci\u00f3n de servicios, se volvi\u00f3 esencial prevenir y corregir, por medio de la regulaci\u00f3n, las fallas del mercado, ejerci\u00e9ndose la fiscalizaci\u00f3n sobre los servicios p\u00fablicos prestados por las empresas privadas en los sectores de telecomunicaci\u00f3n, energ\u00eda, transporte y otros. Entre las d\u00e9cadas de 1950 y 1970, el Estado brasile\u00f1o ten\u00eda un fuerte papel en la creaci\u00f3n de infraestructura para el desarrollo en los moldes del paradigma nacional-desarrollista. Pero, a partir de los a\u00f1os 1990, hubo una revisi\u00f3n de los papeles estatales y varias empresas del gobierno fueron transferidas para la iniciativa privada. En la mayor\u00eda de los sectores, la creaci\u00f3n de agencias para regular y fiscalizar los nuevos agentes privados tuvo lugar despu\u00e9s de la privatizaci\u00f3n, recuerda Regina Pacheco, profesora de la Escuela de Administraci\u00f3n de la Fundaci\u00f3n Get\u00falio Vargas, autora del art\u00edculo Agencias reguladoras. Para Cl\u00e1udio Sch\u00fcller Maciel, profesor del Instituto de Econom\u00eda de la Universidad Estadual de Campinas, la materializaci\u00f3n institucional de las regulaciones sectoriales fue contaminada por su uni\u00f3n a los dict\u00e1menes y ritmos del proceso de privatizaci\u00f3n. Las instituciones reguladoras se derivan\u00a0 de estudios elaborados por consultor\u00edas internacionales, con el apoyo del Banco Mundial y del Banco Interamericano de Desarrollo, que buscan moldear los patrones jur\u00eddico-administrativos anglo-americanos para el Brasil, analiza en La supremac\u00eda de los mercados.<\/p>\n<p>Seg\u00fan Sch\u00fcller, en las actividades de formulaci\u00f3n de pol\u00edticas reguladoras, cuyos nuevos entes (las agencias) no podr\u00edan dejar de dialogar con los ministerios sectoriales, eh ah\u00ed que, por sorpresa, la administraci\u00f3n directa fue duramente marginada. Los ministerios infraestructurales no solamente se situaron a la margen del proceso, sino que permanecieron seriamente faltos de aparatos para cumplir sus funciones cl\u00e1sicas a lo largo de los dos gobiernos de Cardoso. El prop\u00f3sito de la creaci\u00f3n de las agencias fue la necesidad de dar especializaci\u00f3n y eficiencia a esa funci\u00f3n que, se cre\u00eda, los ministerios, con cuadros peque\u00f1os y burocratizados, no consegu\u00edan realizar. Aunque formando parte de la estructura estatal, ellas son consideradas como \u00f3rganos especializados en una determinada actividad, con carreras estructuradas y con estructuras m\u00e1s \u00e1giles que las m\u00e1quinas ministeriales. Las agencias fueron dotadas de autonom\u00eda con el prop\u00f3sito de colocar ciertas cuestiones fuera de la esfera pol\u00edtica de corto plazo, para dar continuidad a las pol\u00edticas de planificaci\u00f3n a largo plazo y para evitar sospechas de favoritismo. Todo ser\u00eda hecho en pro del inter\u00e9s p\u00fablico, objetivo permanente de la acci\u00f3n reguladora. La iniciativa, innovadora, no era totalmente in\u00e9dita, como recuerdan Marcos P\u00f3, coordinador del Instituto Brasile\u00f1o de Defensa del Consumidor (Idec), y Fernando Abr\u00facio, de la FGV, en su estudio Dise\u00f1o y funcionamiento de los mecanismos de control y responsabilidad de las agencias reguladoras.<\/p>\n<p>Las primeras acciones en la b\u00fasqueda de la profesionalizaci\u00f3n de la burocracia fueron dadas en la d\u00e9cada de 1930 por el varguismo. Pero, en el modelo creado, conviv\u00edan clientelismo, corporativismo estatal y aislamiento de sectores de la burocracia en relaci\u00f3n a la pol\u00edtica, observan. En la d\u00e9cada de 1960, con el r\u00e9gimen militar, la administraci\u00f3n p\u00fablica se sumergi\u00f3 de una vez en el aislamiento de la burocracia en relaci\u00f3n a cualquier responsabilidad, al mismo tiempo que se desarrollaba una visi\u00f3n tecnocr\u00e1tica de actuaci\u00f3n estatal. La gran reforma administrativa ocurri\u00f3 en el gobierno de Cardoso, con el Plan Director de Reforma del Aparato de Estado, que pretend\u00eda alterar las bases del Estado para mejorarlo y democratizarlo. Con el paso de las actividades no esenciales para el sector privado, se implant\u00f3 la administraci\u00f3n p\u00fablica gerencial con la creaci\u00f3n de las agencias reguladoras. El movimiento se dio, analizan los investigadores, en tres etapas: entre 1996 y 1997, con las agencias vinculadas a la privatizaci\u00f3n y el rompimiento del monopolio del Estado, englobando la Agencia Nacional de Energ\u00eda El\u00e9ctrica (Aneel), la Agencia Nacional de Telecomunicaciones (Anatel) y la Agencia Nacional de Petr\u00f3leo (ANP); en un segundo momento, entre 1999 y 2000, se busc\u00f3 la modernizaci\u00f3n del Estado, con la creaci\u00f3n de la Agencia Nacional de Vigilancia Sanitaria (Anvisa) y la Agencia Nacional de Salud (ANS); por fin, entre 2001 y 2002, fueron creadas la Agencia Nacional de Transportes Terrestres (ANTT) y, mostrando la p\u00e9rdida de la referencia, la Agencia Nacional de Cine (Ancine) y la Agencia Nacional de Aguas (ANA). Se Copiaban instituciones en contextos y problemas diversos. La \u00faltima naci\u00f3 en el gobierno de Lula, la Anac, instalada en el 2006.<\/p>\n<p>El Brasil no estaba solo: en la d\u00e9cada de 1990 fueron creadas agencias de regulaci\u00f3n en 150 pa\u00edses. ?El problema es el espejo de ese cambio, inspirado en la tradici\u00f3n anglo-americana, construida en una experiencia peculiar, ajena a la tradici\u00f3n de cu\u00f1o autocr\u00e1tico de las econom\u00edas y sociedades en desarrollo y perif\u00e9ricas del mundo. El transplante de una tradici\u00f3n jur\u00eddico-institucional extra\u00f1a es la fuente primordial de entreveros de la nueva construcci\u00f3n reguladora brasile\u00f1a, originando controversiales adaptaciones del modelo imitado, eval\u00faa Carmen Alveal, del Instituto de Econom\u00eda de la Universidad Federal de R\u00edo de Janeiro, autora de Estado y regulaci\u00f3n econ\u00f3mica. Seg\u00fan ella, el Brasil, por circunstancias hist\u00f3ricas, abraz\u00f3 el concepto de fusi\u00f3n del Estado y el poder de su comunidad y, por esa raz\u00f3n, la uni\u00f3n entre pol\u00edtica y regulaci\u00f3n en el pa\u00eds siempre asumi\u00f3 marcada centralizaci\u00f3n del proceso decisorio en la esfera del Ejecutivo. La necesidad de crear en alta velocidad expectativas positivas de credibilidad del proceso reformador del Estado limit\u00f3 la toma de decisiones estrat\u00e9gicas a un campo decisorio presionado por el corto alcance de objetivos coyunturales. Para la investigadora, esos factores configuraron ?un oscuro nacimiento de las agencias, en que la separaci\u00f3n de la esfera pol\u00edtica de la reguladora condujo a la obliteraci\u00f3n de la responsabilidad de los ministerios.<\/p>\n<p><strong>T\u00e9cnicos<br \/>\n<\/strong>Ese proceso, anota Enrique Saravia, de la FGV, en El modelo regulador, debilit\u00f3 la gobernabilidad del Estado en lo que se refiere a la existencia de cuadros t\u00e9cnicos capaces de formular pol\u00edticas coherentes y eficaces. Eso lleva a las entidades reguladoras a tomar decisiones que exceden sus competencias de meros implantadores de pol\u00edticas sectoriales. De ah\u00ed no causa sorpresa la declaraci\u00f3n de Jerson Kelman, director general de la Aneel, de que las agencias no son un fin en s\u00ed mismo, sino que existen para crear un ambiente propicio para la inversi\u00f3n privada, argumento que, seg\u00fan el estudio An\u00e1lisis y evaluaci\u00f3n de las agencias reguladoras, hecho en el 2003, a pedido del presidente de la Rep\u00fablica, bajo los auspicios de la Casa Civil, refuerza el ideal de que el Brasil, por el contrario de lo que desean las agencias actuales, se debe se alinear a la gran mayor\u00eda de los pa\u00edses, donde las reguladoras no son responsables de la formulaci\u00f3n de pol\u00edticas sectoriales, que deben ser formuladas por los ministerios, con el fin de que la pol\u00edtica sectorial no sea tomada por regulaci\u00f3n econ\u00f3mica y viceversa. A\u00fan de acuerdo con el informe, que sirvi\u00f3 de base para el proyecto de alteraci\u00f3n de las agencias, enviado por el gobierno al Congreso en el 2004 (y a\u00fan sin ser votado), la independencia reguladora no es una panacea para los desaf\u00edos de la acci\u00f3n reguladora del Estado. El distanciamiento con relaci\u00f3n al Ejecutivo, por ejemplo, puede dar origen a la negligencia de la autoridad del regulador para con otros fuertes actores pol\u00edticos del Ejecutivo y del Legislativo.\u00a0 La debilidad mayor de las reguladoras, advierte el estudio, estar\u00eda relacionada, f\u00edjense, con su fuerza.<\/p>\n<p>Hay la posibilidad de que una agencia independiente pueda hacerse tan fuerte o tan independiente que venga a comportarse como un poder dentro del Estado y, si no es contenida, puede ir m\u00e1s all\u00e1 del papel visado para ella al tiempo de su creaci\u00f3n. O, en las palabras de Abrucio y P\u00f3, la proliferaci\u00f3n de agencias reguladoras puede llevar al fen\u00f3meno de la agencificaci\u00f3n, trayendo nuevos desaf\u00edos a la democracia, al crear dominios controlados por burocracias t\u00e9cnicas con poca o ninguna responsabilidad p\u00fablica, la llamada accountability. Hasta los defensores de la autonom\u00eda de las reguladoras insisten en su transparencia. Esa es fundamental para que se garantice la legitimidad social a la actuaci\u00f3n independiente de la agencia. Es necesario asegurar, por medio de estructuras estatuarias y mecanismos pr\u00e1cticos, la mayor cuantidad posible de canales de comunicaci\u00f3n con los consumidores, de forma que se obtenga una visi\u00f3n pluralista y balanceada de los puntos de vista espec\u00edficos de los grupos de inter\u00e9s, analizan Jos\u00e9 Cl\u00e1udio Pires y Andr\u00e9a Goldstein en el estudio ?Agencias reguladoras: evaluaci\u00f3n y desaf\u00edos, preparado por el departamento de econom\u00eda del BNDES.<\/p>\n<p>Sin embargo, la tradici\u00f3n brasile\u00f1a reside en la opacidad y en los criterios tecno-burocr\u00e1ticos como orientadores de los procesos de decisi\u00f3n. Tales caracter\u00edsticas tornan a\u00fan m\u00e1s aguda la cuesti\u00f3n sobre quien controla al controlador, o sea, quien regula a las agencias reguladoras, anota Regina Pacheco. Curiosamente, seg\u00fan la investigadora, el origen de ese enga\u00f1o estar\u00eda justamente en la aceptaci\u00f3n de una experiencia exitosa en el campo de la regulaci\u00f3n: los Estados Unidos, donde hace m\u00e1s de un siglo existen actividades reguladoras. El problema es que la importaci\u00f3n de institutos fue hecha con se\u00f1ales cambiadas y objetivos diametralmente opuestos. En los EUA, la creaci\u00f3n de agencias fue impulsada por los reformadores del New Deal, entre los a\u00f1os de 1930 y 1960. Solo que, comprometidos con la redistribuci\u00f3n de la riqueza y con la creaci\u00f3n de nuevos derechos sociales, los new dealers defend\u00edan la creaci\u00f3n de agencias aut\u00f3nomas tentando aumentar el poder regulador del Ejecutivo Federal. All\u00e1, al contrario del Brasil, la defensa de la regulaci\u00f3n por medio de agencias signific\u00f3 la mayor actuaci\u00f3n del Estado, contrariando la supervaloraci\u00f3n de los estados en detrimento del poder federal. Era m\u00e1s Estado para promover justicia social, eval\u00faa la investigadora. Aqu\u00ed, la creaci\u00f3n de las agencias reguladoras independientes sucede a una larga tradici\u00f3n intervencionista del Estado en la econom\u00eda y en los mercados. Con un Estado vigoroso y frecuente politizaci\u00f3n de decisiones que afectan a l\u00f3gica dos sectores de infraestructura, el debate de la regulaci\u00f3n tiende a valorizar a despolitizaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Para la profesora, la necesidad de autonom\u00eda para los entes reguladores tiende a crear credibilidad junto a los inversores, ahora privados, de que reglas no ser\u00e1n alteradas y los precios no ser\u00e1n controlados seg\u00fan criterios pol\u00edticos. As\u00ed, la diferencia fundamental entre el Brasil y los EE.UU. se refiere a la naturaleza de las relaciones entre regulaci\u00f3n y poder del Estado. La autonom\u00eda de las agencias, para los new dealers, reforzaba el poder del Estado, mientras en Brasil de los a\u00f1os 1990 la concesi\u00f3n de independencia a las nuevas reguladoras busc\u00f3 reducir las incertidumbres, para el inversor, advenidas del legado de intervenci\u00f3n del Estado. Pero, recuerda Gustavo Binenbojm, autor de Regulaci\u00f3n y democracia y profesor de derecho administrativo de la UFRJ, con el pasar de los a\u00f1os, ante del creciente grado de intrusividad de las agencias en las actividades privadas, de su cuestionable eficiencia en la gesti\u00f3n de los mercados regulados y de su no sujeci\u00f3n a mecanismos de responsabilidad, las agencias independientes americanas fueron sometidas a cr\u00edticas y presiones de los agentes pol\u00edticos y econ\u00f3micos. As\u00ed, seg\u00fan \u00e9l, el gran tema de discusi\u00f3n sobre las agencias en Estados Unidos hace mucho dej\u00f3 de ser el de su autonom\u00eda como condici\u00f3n para el ejercicio t\u00e9cnico y pol\u00edticamente neutro de sus funciones, para convertirse r\u00e1pidamente el de su control pol\u00edtico, la responsabilidad social y la legitimidad democr\u00e1tica. Aqu\u00ed, la implantaci\u00f3n de un modelo que sustrajese el marco regulador del proceso pol\u00edtico-electoral se erigi\u00f3 en verdadero tour de fuerza de la reforma del Estado, como un blindaje institucional de un modelo que resistiese hasta a una victoria de la izquierda en las elecciones.<\/p>\n<p><strong>Copia<br \/>\n<\/strong>As\u00ed, con cierta dosis de raz\u00f3n, Murilo Ramos, especialista en telecomunicaciones y profesor de la Universidad de Brasilia, afirma en su estudio Agencias reguladoras que la copia del modelo americano fue malhecha, a partir de la introducci\u00f3n en la legislaci\u00f3n brasile\u00f1a del concepto de independencia pol\u00edtica, administrativa y financiera, pero de modo inconsistente, en la medida que se atribuya a las agencias la condici\u00f3n de autoridad administrativa independiente, incompatible con la organizaci\u00f3n administrativa constitucionalmente admitida en Brasil. O, en las palabras de Binenbojm, ?mientras que en EE.UU. las reguladoras fueron concebidas para propulsar el cambio, aqu\u00ed ellas fueron creadas para garantizar la preservaci\u00f3n del status quo; mientras all\u00e1 ellas buscaban la relativizaci\u00f3n de las libertades econ\u00f3micas b\u00e1sicas, como el derecho de propiedad y autonom\u00eda de la voluntad, aqu\u00ed su misi\u00f3n era la de asegurarlas en su plenitud contra eventuales intentos de mitigaci\u00f3n de gobiernos futuros.<\/p>\n<p>Para Regina Pacheco, eso revela como el debate al rededor del grado de autonom\u00eda de las agencias reguladoras en Brasil a\u00fan no hace las distinciones necesarias entre el control pol\u00edtico y el control jer\u00e1rquico, ni entre el control pol\u00edtico y el control social, tendiendo a remitir autonom\u00eda a la ausencia de control. El control jer\u00e1rquico no garantiza responsabilidad, y si alineamiento, y puede, por lo tanto, no crear los mecanismos de responsabilidad requeridos. La cuesti\u00f3n es vieja\u00a0 como la propia burocracia y ya fue discutida en detalles por Max Weber en sus escritos sobre el desaf\u00edo de la delegaci\u00f3n de poderes a las burocracias especializadas por gobernantes escogidos por proceso electoral. Weber se preguntaba c\u00f3mo conciliar los requerimientos de eficiencia administrativa y la exigencia de que las decisiones pol\u00edtico-administrativas tradujesen de forma adecuada los intereses y preferencias de los electores, como ponder\u00f3 el vicepresidente Jos\u00e9 de Alencar. Seg\u00fan la l\u00f3gica weberiana, al mismo tiempo que la complejidad de las funciones estatales pas\u00f3 a imponer requerimientos de conocimientos crecientes, lo que justificaba la racionalizaci\u00f3n de la administraci\u00f3n y la delegaci\u00f3n de decisiones a cuerpos t\u00e9cnicos, esa misma delegaci\u00f3n corresponder\u00eda a la expansi\u00f3n del espacio para el ejercicio del poder por los bur\u00f3cratas. El riesgo era que decisiones administrativas viniesen a no reflejar las preferencias pol\u00edticas de los representantes electos, frustr\u00e1ndose as\u00ed las expectativas de que los intereses de los electores pudiesen ser concretizados en pol\u00edticas p\u00fablicas. Me entero del aumento de la gasolina por los peri\u00f3dicos. El Estado brasile\u00f1o se terceriz\u00f3, reclam\u00f3, recientemente, el presidente Lula.<\/p>\n<p>De las 47 vacantes de director de agencias reguladoras, 37 perder\u00e1n el cargo solamente en el 2010, final del segundo mandato de Lula. De ah\u00ed el deseo creciente del Ejecutivo en promover ajustes en el modelo, ya que el gobierno consideraba que las agencias disfrutaban una autonom\u00eda excesiva, que permit\u00eda al ente regulador asumir la formulaci\u00f3n de la pol\u00edtica para su sector de actuaci\u00f3n, no haciendo factible su control por parte del Ejecutivo. Cualquier intento contrario, observa el estudio de la Casa Civil, es visto por sectores de la sociedad y de los medios con desconfianza del gobierno y con su perfil ?intervencionista? o estatificador, raz\u00f3n por el cual cualquier propuesta que pueda afectar el status quo existente es, antes de ser analizada y considerada por sus m\u00e9ritos, criticada y cuestionada. La transferencia de poder de concesi\u00f3n de las agencias para el Poder Ejecutivo suscita el riesgo de influencia pol\u00edtica indeseada en el an\u00e1lisis de las cuestiones que deben ser estrictamente t\u00e9cnicas, avisa un estudio hecho por la Confederaci\u00f3n Nacional de la Industria. Esa postura, eval\u00faa el Grupo de Estudios, impide la creaci\u00f3n de formas nuevas de inserci\u00f3n de las reguladoras, como la instituci\u00f3n necesaria del ombusman independiente en cada agencia (la mayor\u00eda de ellas no los tiene) o la implementaci\u00f3n de los llamados contratos de gesti\u00f3n. Lo que se pretende es la obligatoriedad de que las agencias firmen contratos de gesti\u00f3n con el poder concedente, contratos estos que tendr\u00edan que prever, entre otros, las metas de desempe\u00f1o administrativo y de fiscalizaci\u00f3n, las responsabilidades en relaci\u00f3n a esas metas, estimados de los recursos presupuestarios y el cronograma de desembolsos.<\/p>\n<p>Esos contratos, como instrumento adicional de control social y de perfeccionamiento de la gesti\u00f3n y el desempe\u00f1o de las agencias, tienden a asegurar la compatibilidad entre medios y fines, haciendo factible mejores condiciones operacionales a las propias reguladoras y permitiendo una mejor evaluaci\u00f3n de la relaci\u00f3n costo-beneficio de su actuaci\u00f3n para el conjunto de la sociedad al indicar la necesidad, en el \u00e1mbito de la gesti\u00f3n, para permitir esa adecuaci\u00f3n, analiza Luiz Alberto Santos, del Sector de An\u00e1lisis de Pol\u00edticas Gubernamentales de la Jefatura de Gabinete. Hoy cuatro agencias ya tienen su gesti\u00f3n vinculada a la firma de contratos, y lo que el Ejecutivo propone al Legislativo es que todas las otras tambi\u00e9n adopten el mismo modelo. Regina Pacheco igualmente exige mayor actitud del Legislativo en la cuesti\u00f3n de las reguladoras. La cuesti\u00f3n central ahora es de qu\u00e9 forma el Congreso se comportar\u00e1 delante de esa oportunidad de revisi\u00f3n que se presenta hoy. Vale decir, si fuera correcta la hip\u00f3tesis de que en el momento de la concepci\u00f3n del modelo de reguladoras el Legislativo opt\u00f3 por no imputarse atribuciones de control pol\u00edtico muy significativas, cabe preguntar si, en ese momento, el abanico de incentivos que informa el c\u00e1lculo pol\u00edtico de los congresistas es m\u00e1s favorable a la asunci\u00f3n de tareas de esa naturaleza. Para ella, el perfeccionar el aparato regulador significa convertir a las agencias socialmente controladas, transparentes, eficientes, comprometidas con el inter\u00e9s de los consumidores y usuarios de servicios p\u00fablicos, celando por el cumplimiento de los contratos de concesi\u00f3n, fomentando la competitividad, induciendo a la universalizaci\u00f3n de servicios, aptos para enfrentar no solamente las ?fallas? del gobierno, sino tambi\u00e9n las del mercado.<\/p>\n<p>Ejemplos no faltan, como revela el reportaje de la revista Carta Capital, Autonom\u00eda de fachada. En 2005 los \u00f3rganos de defensa del consumidor consideraron ilegal el cobro del punto adicional de TVs por cable. La Anatel y la Asociaci\u00f3n Brasile\u00f1a de TV por Cable subsidiaron el parecer de Carlos Leifert, del Consejo de Comunicaci\u00f3n Social, que devolvi\u00f3 a la Anatel la responsabilidad por la decisi\u00f3n. Leifert era director de Relaciones con el Mercado de la Red Globo. El punto adicional es cobrado hasta hoy. Un detalle: la Globo es la due\u00f1a de la NET. En el mismo art\u00edculo, el procurador de Justicia del Estado de Minas Gerais Paulo Calmon observa que la ANP fue instalada en una estructura necesaria, en el 1998: de una hora para otra hubo liberaci\u00f3n de precios y de la distribuci\u00f3n y hab\u00eda solamente 50 fiscales para vigilar a 30 mil puestos de gasolina, centenas de distribuidoras y millares de carretas. La cuesti\u00f3n pol\u00e9mica del mandato de cinco a\u00f1os de los presidentes de las reguladoras es cuestionada hasta por quien, en el pasado, fue responsable por la reforma del Estado que gener\u00f3 las agencias.<\/p>\n<p><strong>Autonom\u00eda<br \/>\n<\/strong>El presidente Lula da Silva se quej\u00f3 de que no es posible que un presidente electo\u00a0 tenga de rendir cuentas a la poblaci\u00f3n, que tenga menos poder que un director que fue nominado por un mandato de cinco a\u00f1os y no puede ser despedido. \u00c9l tiene raz\u00f3n: no es razonable y ni democr\u00e1tico. A excepci\u00f3n de la Aneel y de la Anatel, las dem\u00e1s agencias reguladoras deben tener una autonom\u00eda administrativa mayor que los departamentos o secretar\u00edas, pero no pueden tener autonom\u00eda pol\u00edtica y deben estar subordinadas al respectivo ministro, escribi\u00f3 en un art\u00edculo reciente en el peri\u00f3dico O Estado de S.Paulo, el ex ministro de Hacienda y profesor em\u00e9rito de la FGV Luiz Carlos Bresser-Pereira. Se est\u00e1 confundiendo la autonom\u00eda administrativa, es decir, una mayor libertad en la administraci\u00f3n de personal y de recursos financieros, con autonom\u00eda pol\u00edtica, con la existencia de mandatos para la direcci\u00f3n y su poder de definir pol\u00edticas, critica. El economista recuerda que, como ministro de la Administraci\u00f3n P\u00fablica y Reforma del Estado del presidente Cardoso, luch\u00f3 contra la atribuci\u00f3n de autonom\u00eda pol\u00edtica real a las directivas de las agencias. Para Bresser, entonces como hoy, no tiene sentido dar autonom\u00eda pol\u00edtica a la agencia que regula el petr\u00f3leo o el cine, las aguas, los transportes y, est\u00e1 claro, los transportes a\u00e9reos. Eso, afirma, adem\u00e1s de antidemocr\u00e1tico es peligroso. Es verdad que los pol\u00edticos no son tan confiables cuanto deseamos, pero no hay raz\u00f3n para creer que ellos sean menos confiables que los t\u00e9cnicos. Ambos son corrompibles por las empresas reguladas, pero el pol\u00edtico, adem\u00e1s de responder a la ley, responde a sus electores, que pueden no reelegirlo. Esa es la fuerza de la democracia. \u00bfQu\u00e9, dec\u00eda Churchill?, es la peor forma de gobierno imaginable, a excepci\u00f3n de todas las otras que fueron experimentadas.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"La tragedia de la TAM trae de regreso el debate sobre las agencias reguladoras","protected":false},"author":370,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[187],"tags":[],"coauthors":[684],"class_list":["post-83465","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-humanidades-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/83465","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/370"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=83465"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/83465\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=83465"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=83465"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=83465"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=83465"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}