{"id":83486,"date":"2007-10-01T00:00:00","date_gmt":"2007-10-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2007\/10\/01\/la-historia-ensenada-por-los-alumnos\/"},"modified":"2016-01-28T14:08:10","modified_gmt":"2016-01-28T16:08:10","slug":"la-historia-ensenada-por-los-alumnos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/la-historia-ensenada-por-los-alumnos\/","title":{"rendered":"La historia ense\u00f1ada por los alumnos"},"content":{"rendered":"<p>No es de hoy que los j\u00f3venes no esperan por nadie y no esperan que algo suceda, dicen que es prohibido prohibir y no conf\u00edan en nadie con m\u00e1s de 30 a\u00f1os. Hasta el profesor, a pesar de sus m\u00e1s de 30 consejos, desdichadamente, tiene m\u00e1s de 30 e, inmediatamente, no es digno de confianza. &#8220;No es posible pensar en ning\u00fan tipo de insurrecci\u00f3n, resistencia o confrontaci\u00f3n pol\u00edtica sin los j\u00f3venes estudiantes. Del siglo XIX, pasando por las grandes revoluciones del siglo XX, as\u00ed como desde mayo de 1968 y la lucha armada en Am\u00e9rica Latina, los j\u00f3venes demostraron esa disponibilidad especial, dif\u00edcil de ser encontrada en los adultos. Hist\u00f3ricamente, esa situaci\u00f3n ha generado acciones radicales, intr\u00e9pidas, voluntariosas. Para el bien y para el mal&#8221;, analiza Maria Paula Ara\u00fajo, historiadora de la Universidad Federal de R\u00edo de Janeiro (UFRJ), donde coordina el n\u00facleo de historia oral, autora del reci\u00e9n lanzado Memorias estudiantiles: de la fundaci\u00f3n de la UNE hasta nuestros d\u00edas (Relume Dumar\u00e1). En el a\u00f1o en que la Uni\u00f3n Nacional de los Estudiantes &#8220;cumple&#8221; 70 a\u00f1os, el libro recupera, por medio de 300 horas de declaraciones con cien militantes de ayer y de hoy, la historia del Brasil contada del punto de vista de aquellos con menos de 30.<\/p>\n<p>En conjunto con el libro, el cineasta S\u00edlvio Tendler lanza dos mediometrajes, O dejar la patria libre o morir por Brasil y El afecto que se encierra en nuestro pecho juvenil, documentales que, al lado del estudio de Maria Paula, forman parte del proyecto Memorias del Movimiento Estudiantil (<a href=\"http:\/\/www.mme.org.br\">www.mme.org.br<\/a>), fruto de una curiosa alianza entre la UNE, la Fundaci\u00f3n Roberto Marinho y la Petrobras. Al final, si el tema es el movimiento estudiantil no siempre es prohibido prohibir pol\u00e9micas. La propia fecha de creaci\u00f3n de la entidad, observa la autora, es cuestionada: &#8220;Para unos, ella naci\u00f3 en 1937; para otros, su verdadera fundaci\u00f3n ocurri\u00f3 en 1938&#8221;. Ese intervalo de un a\u00f1o, no obstante, hace toda la diferencia. &#8220;El proyecto de creaci\u00f3n de una UNE, a las v\u00edsperas del Estado Novo y bajo el sello del Ministerio de Educaci\u00f3n, de Gustavo Capanema, ten\u00eda el prop\u00f3sito pol\u00edtico de someter pol\u00edticamente a la fuerza de ese segmento social que comenzaba a expandirse. La idea era crear una entidad despolitizada que permitiese el control de los estudiantes por el Estado&#8221;, explica la investigadora. Al a\u00f1o siguiente, el clima era bien diferente: &#8220;En el II Congreso Nacional de Estudiantes la disposici\u00f3n de los estudiantes era claramente la de participar del debate de los grandes temas nacionales, con un compromiso expresamente pol\u00edtico&#8221;. El que sabe, no se queda esperando.<\/p>\n<p>El ministerio Capanema valoraba la ense\u00f1anza universitaria, vista como el granero de las elites que dirigir\u00edan el pa\u00eds. &#8220;Fue el reconocimiento de la importancia de los estudiantes por el gobierno que gener\u00f3 las tensiones entre la UNE y el Estado Nuevo&#8221;, eval\u00faa Maria Paula.<\/p>\n<p>Al contrario de lo esperado, ya en 1938 ellos salieron a las calles denunciando la simpat\u00eda estatal por el nazifascismo y, m\u00e1s tarde, exigiendo que el gobierno declarase la guerra al Eje. Simb\u00f3licamente, en 1942, no respetando Capanema, la UNE hizo del Club Germania (punto de encuentro de los nazis), en R\u00edo de Janeiro, su sede hasta 1980, cuando fue demolida por el gobierno militar. En el mismo a\u00f1o, Vargas, astuto, legaliz\u00f3 la entidad. Solamente a partir de 1947 es que la UNE iniciar\u00eda la llamada &#8220;fase de hegemon\u00eda socialista&#8221;, que se extender\u00eda hasta 1950, recuerda la autora, cuando la entidad pasa a ser dirigida por estudiantes udenistas. En ese interregno -aislado y extra\u00f1o a la tradici\u00f3n de la entidad-, se destac\u00f3 la figura de Paulo Egydio Martins, estudiante de ingenier\u00eda y, m\u00e1s tarde, gobernador de S\u00e3o Paulo. &#8220;El grupo de \u00e9l al frente de la UNE discrepaba del \u00e9nfasis dado a las cuestiones nacionales en detrimento de los problemas estudiantiles&#8221;, observa Maria Paula. La izquierda estuvo alijada del comando de la organizaci\u00f3n, regresando solamente en 1956, momento en que Juscelino Kubitschek pidi\u00f3 la colaboraci\u00f3n de la UNE para la preservaci\u00f3n del r\u00e9gimen. EN 1961 la entidad particip\u00f3 de la &#8220;campa\u00f1a de la legalidad&#8221;, que tend\u00eda a garantizar la toma de posesi\u00f3n de Jango, despu\u00e9s de la renuncia de Janio.<\/p>\n<p><strong>JUC &#8211;<\/strong>\u00a0Entonces la UNE estaba bajo la direcci\u00f3n de Aldo Arantes, apoyado por la Juventud Universitaria Cat\u00f3lica (JUC), asociaci\u00f3n civil creada para difundir la doctrina de la Iglesia en el movimiento estudiantil. En poco tiempo, ese v\u00ednculo inusitado, anota Maria Paula, se romper\u00eda con la ascensi\u00f3n de la Acci\u00f3n Popular (AP), una disidencia de la JUC. En 1963 la facci\u00f3n eligi\u00f3 a Jos\u00e9 Serra como presidente de la UNE, ahora imbuida del esp\u00edritu de transformaci\u00f3n radical de la sociedad brasile\u00f1a. Los militares, sin embargo, no esperaron que sucediera. &#8220;A pesar de que la primera palabra de orden de la UNE haya sido &#8216;resistencia&#8217; al golpe de 1964, no hubo resistencia&#8221;, cuenta la autora. &#8220;No hubo, en el movimiento estudiantil, ninguna manifestaci\u00f3n. Yo atribuyo eso al hecho de que las grandes mayor\u00edas, aunque penetradas por el nacionalismo y por el reformismo, no estaban dispuestas a arriesgarse para salvar al gobierno Jango&#8221;, afirma, en declaraci\u00f3n, el cient\u00edfico pol\u00edtico Daniel Aar\u00e3o Reis. Seg\u00fan \u00e9l, &#8220;hay una tendencia de romantizar el movimiento estudiantil como revolucionario. No es el hecho, aunque buena parte de los liderazgos emigr\u00f3 hacia la revoluci\u00f3n&#8221;. As\u00ed, las posiciones de los militantes de izquierda estudiantiles y de los l\u00edderes de la UNE no expresaban m\u00e1s exactamente el esp\u00edritu de la masa de los universitarios, muchos hijos de las clases medias que apoyaron el golpe. &#8220;El estudiante com\u00fan, la gran masa de ellos, se dej\u00f3 llevar por el discurso anticomunista&#8221;, observa el historiador Jos\u00e9 Roberto Martins Filho en su art\u00edculo &#8220;El movimiento estudiantil en la coyuntura del golpe&#8221;.<\/p>\n<p>Con su sede incendiada en abril de 1964, colocada en la ilegalidad en noviembre por la Ley Suplicy y por el Decreto Arag\u00f3n, que prohibi\u00f3 la organizaci\u00f3n estudiantil a nivel nacional, la UNE se vio delante de un gran dilema. &#8220;Entre los a\u00f1os 1960 y 1970 hab\u00eda un deseo de acci\u00f3n pol\u00edtica inmediata que se expres\u00f3 en la lucha armada con muchas organizaciones formadas por j\u00f3venes universitarios que abandonaron las aulas para tomar las armas, inspirados por Vietnam, Cuba y la &#8216;guerra popular&#8217; de la Revoluci\u00f3n China&#8221;, asevera la autora. Hasta la muerte del estudiante Edson Lu\u00eds, en el restaurante Calabouzo, en R\u00edo de Janeiro, estopa de la revuelta estudiantil de 1968, la UNE a\u00fan luch\u00f3 contra el acuerdo MEC-Usaid, que, seg\u00fan la investigadora, quer\u00eda la privatizaci\u00f3n de la ense\u00f1anza, en los moldes americanos, en total en direcci\u00f3n contraria a la principal bandera de la entidad. &#8220;Hubo una respuesta al trauma de 1964, cuando no se reaccion\u00f3. Cuando vino 1968, la reacci\u00f3n fue: &#8216;Ahora nosotros vamos a reaccionar&#8217;. La lucha armada hasta entonces era algo peque\u00f1o. A partir del AI-5, durante tres a\u00f1os hay un movimiento intenso de participaci\u00f3n del movimiento estudiantil&#8221;, recuerda Aar\u00e3o Reis. De ah\u00ed, la Marcha de los Cien Mil, despu\u00e9s de la muerte del estudiante, la invasi\u00f3n de la facultad Maria Ant\u00f4nia y el congreso de la UNE en Ibi\u00fana, en octubre de 1968, seg\u00fan Maria Paula, el &#8220;marco final de todo el proceso pol\u00edtico, de confrontaci\u00f3n y radicalizaci\u00f3n vividos por el movimiento estudiantil. Despu\u00e9s de la prisi\u00f3n de los estudiantes la reacci\u00f3n de ellos entr\u00f3 en descenso&#8221;.<\/p>\n<p><strong>Reconstrucci\u00f3n &#8211;<\/strong>\u00a0Inusitadamente, la reconstrucci\u00f3n de la UNE, en el congreso de la entidad en Salvador, en 1979, se debi\u00f3 al entonces gobernador de Bah\u00eda, Antonio Carlos Magalh\u00e3es, que, desobedeciendo las \u00f3rdenes del ministro de\u00a0 Justicia, cedi\u00f3 el Centro de Convenciones de Bah\u00eda para los estudiantes. Eso permiti\u00f3, en el futuro, la participaci\u00f3n de la UNE en la movimiento por las elecciones directas y por las manifestaciones que ped\u00edan la salida de Collor del gobierno. El legado, sin embargo, fue pesado para las nuevas generaciones. &#8220;Cuando se hace referencia a la juventud de los a\u00f1os 1960 y 1970, se focaliza aquella involucrada en las luchas democr\u00e1ticas, ignorando a los dem\u00e1s, la gran mayor\u00eda que no participaba de ellas. Los estudiantes son vistos, por lo general, como una generaci\u00f3n combativa y revolucionaria&#8221;, explica la antrop\u00f3loga Regina Novaes en su art\u00edculo &#8220;Juventud y participaci\u00f3n social&#8221;. &#8220;El efecto de esa comparaci\u00f3n es el de no considerar la posibilidad de que el joven de hoy reaccione motivado por intereses colectivos de transformaci\u00f3n social.&#8221;<\/p>\n<p>De ah\u00ed las cr\u00edticas a una supuesta &#8220;apat\u00eda social&#8221; de los estudiantes actuales. &#8220;Los j\u00f3venes de hoy tienen otras formas organizativas que pasan, en general, lejos de las organizaciones tradicionales pol\u00edticas. Ellos asumieron pautas individuales y quedaron alejados de utop\u00edas revolucionarias, lo que no significa que rechacen el comprometerse en una causa colectiva, desde que se respete su autonom\u00eda individual.&#8221; \u00bfQu\u00e9 esperar del futuro? Tal vez la respuesta este en una peque\u00f1a cr\u00f3nica de Drummond, en la que una jovencita exige, y conquista del padre, una lasa\u00f1a: &#8220;Si, en la coyuntura, el poder joven tambalea, viene ah\u00ed, con fuerza total, el poder ultra-joven&#8221;.<\/p>\n<p><em><strong>Recordatorio amargo<br \/>\n<\/strong><\/em><br \/>\n<em>Gobierno reconoce atrocidades del r\u00e9gimen militar<\/em><\/p>\n<p>Quien dir\u00eda que, pasadas m\u00e1s de cuatro d\u00e9cadas, la c\u00e9lebre frase del ministro de Educaci\u00f3n, Suplicy de Lacerda, iba finalmente a cobrar sentido (con seguridad, no el esperado por el implacable perseguidor de la UNE): &#8220;Los estudiantes son los hombres del ma\u00f1ana, pero nosotros somos los hombres de hoy&#8221;.<\/p>\n<p><em>Fue el trabajo de los &#8220;hombres del ma\u00f1ana&#8221; el que trajo la luz, para los verdaderos hombres de hoy, lo que hicieron los hombres del pasado. Con la presencia del presidente Lula, fue lanzado, el mes pasado, el libro Derecho a la memoria y a la verdad, elaborado por la Comisi\u00f3n Especial sobre Muertos y Desaparecidos Pol\u00edticos y editado por la Secretaria Especial de Derechos Humanos (SEDH), que relata los casos de 479 muertos y desaparecidos entre 1961 y 1988, plazo definido por la Ley 9.140, de 1995. El estudio, fruto de 11 a\u00f1os de trabajo, describe en detalles casos de tortura, violaciones, descuartizamiento y ocultamiento de cad\u00e1veres, con los nombres de los militares responsables por los cr\u00edmenes.<\/em><\/p>\n<p><em>El an\u00e1lisis incluye el nombre y los datos personales de cada victima, con una peque\u00f1a biograf\u00eda, descripci\u00f3n de las acciones pol\u00edticas y de como tuvo lugar la prisi\u00f3n, persecuci\u00f3n y muerte y que miembros de la comisi\u00f3n votaron por la aprobaci\u00f3n o la desestimaci\u00f3n del derecho a la reparaci\u00f3n. Este es el primer documento oficial del gobierno brasile\u00f1o reconociendo que los \u00f3rganos de represi\u00f3n del r\u00e9gimen militar fueron los responsables de las muertes de centenas de militantes.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Un estudio revela el papel del movimiento estudiantil","protected":false},"author":370,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[187],"tags":[],"coauthors":[684],"class_list":["post-83486","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-humanidades-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/83486","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/370"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=83486"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/83486\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=83486"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=83486"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=83486"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=83486"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}