{"id":83551,"date":"2007-11-01T00:00:00","date_gmt":"2007-11-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2007\/11\/01\/el-desconocimiento-de-ellos-y-el-nuestro\/"},"modified":"2015-08-07T16:30:22","modified_gmt":"2015-08-07T19:30:22","slug":"el-desconocimiento-de-ellos-y-el-nuestro","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/el-desconocimiento-de-ellos-y-el-nuestro\/","title":{"rendered":"El desconocimiento de ellos y el nuestro"},"content":{"rendered":"<p>Cuando hablamos de determinadas fantas\u00edas de algunos extranjeros sobre Brasil, capaces de involucrar incluso a monos paseando libremente en las mayores metr\u00f3polis del pa\u00eds, en general lo hacemos indignados o al menos francamente disgustados con el desconocimiento general sobre nosotros. Adem\u00e1s, y no hace mucho tiempo, un pu\u00f1ado de esas fantas\u00edas fue a parar a un episodio de la premiad\u00edsima serie televisiva estadounidense Los Simpsons, un repositorio de fino humor, y produjo por ac\u00e1 una estrepitosa pol\u00e9mica con respecto al car\u00e1cter irrespetuoso o no de su contenido relativo a esta naci\u00f3n. En resumen, en el episodio Blame it on Lisa, de 2002, la familia Simpson viajaba a R\u00edo en busca de Ronaldo, un hu\u00e9rfano que pretend\u00eda adoptar y que hab\u00eda desaparecido misteriosamente. Ya estando en R\u00edo, los Simpsons, excelente creaci\u00f3n de Matt Groening, eran atacados por monos en Copacabana y, en el Pan de Az\u00facar, una boa se tragaba a Bart Simpson, entre otras interminables peripecias del g\u00e9nero. Se discuti\u00f3 mucho en la oportunidad si esas aventuras reforzaban viejos prejuicios contra el pa\u00eds o si, en lugar de ello, estando en una pieza humor\u00edstica, no terminaban por ironizar arraigados estereotipos internacionales sobre Brasil.<\/p>\n<p>El recuerdo de esto viene a colaci\u00f3n del art\u00edculo estampado en la portada de esta edici\u00f3n, <a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2007\/11\/01\/manual-de-emergencia-2\/?\" target=\"_blank\">a partir de la p\u00e1gina 34<\/a>, que motiva incluso el encarte en el final de la revista de un mapa hasta aqu\u00ed in\u00e9dito, un regalo del Programa Biota-FAPESP para nuestros lectores, en sociedad con la Secretar\u00eda de Medio Ambiente de la Gobernaci\u00f3n de S\u00e3o Paulo. El reportaje, elaborado por el editor especial Carlos Fioravanti, tiene como punto de partida un conjunto de 11 mapas tres generales y ocho tem\u00e1ticos que definen directrices para la preservaci\u00f3n de la vegetaci\u00f3n nativa, la restauraci\u00f3n de las \u00e1reas degradadas y la investigaci\u00f3n ambiental en S\u00e3o Paulo. Y es interesante acotar que, en ella, la primera frase de Fioravanti es: Prep\u00e1rese para algunas sorpresas. Luego \u00e9l cuenta que a menos de 300 kil\u00f3metros de la capital paulista a\u00fan viven jaguares manchados y pardos, los bellos pumas, ciervos del pantanal y jabir\u00faes, en medio de novateiros y palmeras burit\u00edes. Como si esto fuera poco, en otra regi\u00f3n a distancia no muy diferente, crece una selva de pitangueros, yabuticaberos, guayaberos de fresas y un mont\u00f3n de \u00e1rboles frutales que aseguran una alimentaci\u00f3n abundante a monos y p\u00e1jaros. Ahora bien, \u00bfque brasile\u00f1o, o que paulista ve eso cu\u00e1ndo se le pasan por la cabeza im\u00e1genes de S\u00e3o Paulo? A lo mejor de vez en cuando valga la pena reflexionar sobre nuestro infinito desconocimiento sobre nosotros mismos antes de embarcar s\u00f3lo en la indignaci\u00f3n contra el desconocimiento que otros, en sus fantas\u00edas, revelan sobre nosotros.<\/p>\n<p>Ya que hablamos hace poco de monos, aprovecho para recomendar el art\u00edculo de Maria Guimar\u00e3es, editora asistente de ciencia, sobre la diversificaci\u00f3n por tama\u00f1o y la gran variedad de estos primates en\u00a0 Latinoam\u00e9rica, favorecidos por la selecci\u00f3n natural, <a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2007\/11\/01\/saltando-de-rama-en-rama\/?\" target=\"_blank\">a partir de la p\u00e1gina 46<\/a>.<\/p>\n<p>En tecnolog\u00eda, tenemos un art\u00edculo elaborado por el editor Marcos de Oliveira que disput\u00f3 seriamente la portada de la revista. Oliveira aborda, <a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2007\/11\/01\/robots-acuaticos\/?\" target=\"_blank\">a partir de la p\u00e1gina 66<\/a>, el tema de los cinco robots acu\u00e1ticos que se encuentran en desarrollo en el pa\u00eds para explorar por control remoto el fondo del mar, r\u00edos, lagos y represas, en regiones tan distantes entre s\u00ed como la Amazonia y la Ant\u00e1rtida. Con un toque de humor, Marcos comenta que ellos no hablan y est\u00e1n lejos de la imagen humana con un tronco, dos brazos y dos piernas, pero sirven para ir all\u00e1 donde el hombre nunca estuvo o tiene mucha dificultad en llegar.<\/p>\n<p>Para finalizar, quiero destacar el <a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2007\/11\/01\/el-color-de-la-sal-de-la-tierra\/?\" target=\"_blank\">art\u00edculo de Gonzalo Junior<\/a>, con hermosas fotos de Miguel Boyayan, sobre la dimensi\u00f3n de la lucha de comunidades descendientes de esclavos por la propiedad de la tierra en todo Brasil, a\u00fan apenas si percibida por la sociedad brasile\u00f1a. La antropolog\u00eda nacional tiene algo que decir sobre esto y, a decir\u00a0 verdad, no se ha escamoteado de hacerlo. Acoto que ese reportaje no est\u00e1 aqu\u00ed por coincidencia, sino que deliberadamente aprovecha la oportunidad del D\u00eda de la Conciencia Negra, celebrado el 20 de noviembre, un flamante feriado del calendario del estado de S\u00e3o Paulo, para ayudar a reducir un poquito nuestro gran desconocimiento sobre los habitantes de estas comunidades y algunas fases ocultas de la sociedad brasile\u00f1a.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"El desconocimiento de ellos y el nuestro","protected":false},"author":414,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[180],"tags":[],"coauthors":[729],"class_list":["post-83551","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-editorial-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/83551","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/414"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=83551"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/83551\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=83551"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=83551"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=83551"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=83551"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}