{"id":83552,"date":"2007-11-01T00:00:00","date_gmt":"2007-11-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2007\/11\/01\/el-conocimiento-se-da-por-saltos\/"},"modified":"2015-05-04T13:01:17","modified_gmt":"2015-05-04T16:01:17","slug":"el-conocimiento-se-da-por-saltos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/el-conocimiento-se-da-por-saltos\/","title":{"rendered":"El conocimiento se da por saltos"},"content":{"rendered":"<p>En mayo de este a\u00f1o el anuncio de la publicaci\u00f3n de la primera versi\u00f3n del genoma del mosquito Aedes aegypti sorprendi\u00f3 a los genetistas por su tama\u00f1o, de 1,4 mil millones de pares de bases, las unidades qu\u00edmicas que componen el c\u00f3digo gen\u00e9tico. El asombro se dio por un motivo presente tambi\u00e9n en el ADN humano: casi la mitad de todo el secuenciamiento del Aedes (el 47%) est\u00e1 compuesta por elementos de transposici\u00f3n (o TE, en ingl\u00e9s). Estos elementos son partes de ADN que pueden cambiar de posici\u00f3n dentro de un genoma y por eso los bi\u00f3logos los llaman informalmente genes saltadores. Un TE puede contener uno o m\u00e1s genes y variedades gen\u00e9ticas producidas por mutaci\u00f3n. Hoy en d\u00eda esos detalles de la gen\u00f3mica son estudiados a fondo y valorados como una forma de entender mejor cada especie animal o vegetal. Pero cuando los TEs fueron descubiertos en 1944 por la bi\u00f3loga estadounidense B\u00e1rbara McClintock, el mundo cient\u00edfico pr\u00e1cticamente ignor\u00f3 el hecho.<\/p>\n<p>B\u00e1rbara (1902-1992) se interes\u00f3 en la gen\u00e9tica antes de los 20 a\u00f1os, cuando todav\u00eda estaba en la secundaria. Solamente 21 a\u00f1os hab\u00edan pasado desde el redescubrimiento de los principios de la hereditariedad de Mendel, coment\u00f3 ella en un peque\u00f1o art\u00edculo autobiogr\u00e1fico. Los experimentos gen\u00e9ticos, guiados por aquellos principios, se expandieron r\u00e1pidamente entre 1900 y 1921. En la Universidad Cornell, a la cual entr\u00f3 en 1922, se especializ\u00f3 en el estudio de la gen\u00e9tica del ma\u00edz. Fue ella quien hizo el primer mapa gen\u00e9tico de este vegetal y mostr\u00f3 la importancia de los tel\u00f3meros una porci\u00f3n terminal del cromosoma para la divisi\u00f3n celular. Cuando trabajaba en el laboratorio Cold Spring Harbor, en 1944, descubri\u00f3 los TE&#8217;s, a los que llam\u00f3 inicialmente elementos controladores (controlling elements).<\/p>\n<p>Ella describi\u00f3 as\u00ed la parte primordial de sus observaciones: Creyendo que estaba viendo un fen\u00f3meno gen\u00e9tico b\u00e1sico, toda la atenci\u00f3n se volc\u00f3 consecuentemente a determinar qu\u00e9 hab\u00eda ganado una c\u00e9lula y qu\u00e9 hab\u00eda perdido la otra c\u00e9lula. Se constat\u00f3 que eran elementos de transposici\u00f3n que pueden regular la expresi\u00f3n de los genes de manera precisa. Por eso los llam\u00e9 de elementos controladores. Ella consigui\u00f3 percibir que dos de los elementos de transposici\u00f3n pod\u00edan cambiar de posici\u00f3n en los cromosomas del ma\u00edz. El cambio de posici\u00f3n en los cromosomas alteraba la s\u00edntesis de determinados pigmentos y esa era la raz\u00f3n de que algunas espigas tuvieran granos de varios colores. Posteriormente, B\u00e1rbara logr\u00f3 tambi\u00e9n explicar que los TE&#8217;s se mov\u00edan solamente cuando las c\u00e9lulas eran sometidas a alg\u00fan tipo de estr\u00e9s, durante la reproducci\u00f3n, por ejemplo.<\/p>\n<p>El trabajo de la genetista cambi\u00f3 el concepto de genoma como algo est\u00e1tico. Sin embargo, diez a\u00f1os pasar\u00edan antes de que su trabajo fuese reconocido. Y B\u00e1rbara s\u00f3lo gan\u00f3 el Nobel de Medicina o de Fisiolog\u00eda en 1983, a los 81 a\u00f1os, 39 a\u00f1os despu\u00e9s de su descubrimiento primordial.<\/p>\n<p>B\u00e1rbara tuvo el coraje de decir que el genoma no es estable y eso no fue bien digerido en aquella \u00e9poca, dice la bi\u00f3loga Marie-Anne Van Sluys, del Laboratorio de Gen\u00f3mica y Elementos de Transposici\u00f3n del Departamento de Bot\u00e1nica &#8211; IB, de la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP). Asimismo, ella era una mujer contradiciendo a otros investigadores contempor\u00e1neos, todos hombres, afirmando que los genes se quedan siempre en el mismo lugar.<\/p>\n<p>El trabajo de la genetista sigue dando sus frutos. Hasta hace pocos a\u00f1os atr\u00e1s, los TE&#8217;s eran considerados parte del ADN basura no codificante. Pero hoy en d\u00eda el propio concepto de ADN basura est\u00e1 siendo revisado. Hay resultados que demuestran que los elementos de transposici\u00f3n pueden tener una funci\u00f3n no s\u00f3lo regulando otros genes, sino tambi\u00e9n hay evidencias de que algunos fueron domesticados y cooptados para ejercer una funci\u00f3n normal, explica Marie-Anne.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"El conocimiento se da por saltos","protected":false},"author":151,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[188],"tags":[],"coauthors":[465],"class_list":["post-83552","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-memoria-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/83552","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/151"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=83552"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/83552\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=83552"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=83552"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=83552"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=83552"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}