{"id":83563,"date":"2007-11-01T00:00:00","date_gmt":"2007-11-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2007\/11\/01\/correr-hasta-recuperar-el-aliento\/"},"modified":"2013-04-25T18:45:44","modified_gmt":"2013-04-25T21:45:44","slug":"correr-hasta-recuperar-el-aliento","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/correr-hasta-recuperar-el-aliento\/","title":{"rendered":"Correr hasta recuperar el aliento"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2007\/11\/folego-141.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-115678\" alt=\"folego-141\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2007\/11\/folego-141.jpg\" width=\"299\" height=\"199\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2007\/11\/folego-141.jpg 299w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2007\/11\/folego-141-120x80.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2007\/11\/folego-141-250x166.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 299px) 100vw, 299px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">MIGUEL BOYAYAN<\/span><\/a>En los Juegos Panamericanos de este a\u00f1o la nadadora brasile\u00f1a Rebeca Gusm\u00e3o, vencedora de la medalla de oro en los 50 metros libre, sali\u00f3 tambale\u00e1ndose de la piscina al terminar la prueba de relevo 4 x 100. Al esforzarse m\u00e1s all\u00e1 de sus l\u00edmites, tuvo una crisis de asma y fue necesario que la llevaran hasta el puesto ambulatorio, donde se le hizo una nebulizaci\u00f3n y as\u00ed recuper\u00f3 el aliento. Fue la nataci\u00f3n, sin embargo, la que ayud\u00f3 a Rebeca a sufrir menos con los s\u00edntomas de la enfermedad. A los 6 a\u00f1os comenz\u00f3 a nadar, siguiendo una recomendaci\u00f3n que muchos m\u00e9dicos ya dieron alg\u00fan d\u00eda: los ejercicios aer\u00f3bicos pueden mejorar la calidad de vida del paciente. Es un consejo que va en contra del sentido com\u00fan, que dice que el asma y la actividad f\u00edsica no combinan. No son raras, por ejemplo, las escuelas que dispensan a sus alumnos asm\u00e1ticos de las clases de educaci\u00f3n f\u00edsica para evitar crisis de falta de aire. Pero ahora, un equipo de investigadores de S\u00e3o Paulo ech\u00f3 por tierra esa creencia al mostrar que el efecto de las actividades f\u00edsicas sobre la enfermedad es mucho m\u00e1s ben\u00e9fico que lo que se pod\u00eda imaginar. La pr\u00e1ctica de ejercicios leves y moderados es capaz de disminuir la inflamaci\u00f3n pulmonar t\u00edpica de la enfermedad.<\/p>\n<p>Muchos estudios ya mostraron que la actividad f\u00edsica puede empeorar el asma. Pero lo que vimos fue el otro lado de esa historia. Si la persona asm\u00e1tica est\u00e1 medicada y la enfermedad est\u00e1 bajo control, el ejercicio moderado puede beneficiarla, explica el cl\u00ednico general Milton de Arruda Martins, de la Facultad de Medicina de la Universidad de S\u00e3o Paulo, uno de los l\u00edderes del grupo multidisciplinar de estudio. Sin acondicionamiento f\u00edsico (o en situaciones extremas, como ocurri\u00f3 con Rebeca), el asm\u00e1tico que se aventura a una carrera puede pasarla mal, s\u00ed. Es lo que los m\u00e9dicos llaman hiperresponsividad bronquial al esfuerzo. Las v\u00edas respiratorias del paciente se cierran y el resultado es la falta de aire, tos y ronquido en el pecho.<\/p>\n<p>Los investigadores trabajaron con peque\u00f1os ratones dom\u00e9sticos, pero tambi\u00e9n con ni\u00f1os y adultos, y observaron en todos ellos se\u00f1ales de disminuci\u00f3n de la inflamaci\u00f3n despu\u00e9s del entrenamiento con ejercicios. En los animales, una biopsia en los pulmones suministr\u00f3 la demostraci\u00f3n. En los seres humanos, la evaluaci\u00f3n fue indirecta, por medio de pruebas cl\u00ednicas. En los ni\u00f1os, cuenta el fisioterapeuta Celso Carvalho, otro l\u00edder de los estudios, uno de los primeros indicativos de que el acondicionamiento f\u00edsico estaba produciendo resultados favorables fue la observaci\u00f3n de que el cierre de las v\u00edas respiratorias \u00a0com\u00fan despu\u00e9s de una actividad f\u00edsica inadecuada comenz\u00f3 a disminuir. Antes de iniciar el entrenamiento, de los 21 ni\u00f1os que participaron en el estudio, 17 ten\u00edan esa reacci\u00f3n al ejercicio. Al final del entrenamiento (media hora de actividad f\u00edsica, dos veces por semana, sobre la estera o la bicicleta ergom\u00e9trica), solo cuatro ten\u00edan, afirma.<\/p>\n<p><strong>S\u00edntomas menguados<br \/>\n<\/strong>Otra se\u00f1al de mejora fue verificada por la neum\u00f3loga infantil Ana L\u00facia Cabral, que acompa\u00f1aba el estado cl\u00ednico de los 38 ni\u00f1os participantes de la investigaci\u00f3n. Todas ellos estaban medicados y con la enfermedad bajo control, pero solamente 21 hicieron el entrenamiento. Los dem\u00e1s, que compon\u00edan el grupo de control, continuaban frecuentando el Hospital Infantil Darcy Vargas, en la Zona Sur de S\u00e3o Paulo, donde los trabajos fueron conducidos, pero no se ejercitaban.<\/p>\n<p>Mientras hac\u00edamos el estudio, Ana L\u00facia continu\u00f3 con el seguimiento normal sin saber si el ni\u00f1o era del grupo que se ejercitaba o no. Ella los fue tratando de acuerdo con los s\u00edntomas que ellos presentaban y sin saber acab\u00f3 disminuyendo la medicaci\u00f3n en los ni\u00f1os que eran entrenadas, cuenta Carvalho. La necesidad de menos medicaci\u00f3n muestra que de hecho ellas estaban mejores. Los resultados fueron publicados en el comienzo de este a\u00f1o en la revista Medicine and Science in Sports and Exercise.<\/p>\n<p>Tanto Martins como Carvalho alertan que si el asm\u00e1tico no estuviera bien medicado la actividad f\u00edsica puede provocar un empeoramiento. Ellos creen que los beneficios a la salud observados en los ni\u00f1os e, posteriormente, en los adultos tienen lugar no solamente por una mejora en la calidad de vida provocada por el hecho de que ellos est\u00e9n ejercit\u00e1ndose, sino por una acci\u00f3n directa de la actividad f\u00edsica en la inflamaci\u00f3n de los pulmones.<\/p>\n<p>Con la inhalaci\u00f3n de un al\u00e9rgeno, los investigadores indujeron en los peque\u00f1os ratones dom\u00e9sticos una inflamaci\u00f3n pulmonar semejante al asma. Hecho esto, ellos fueron puestos para entrenar en lo que Martins llama academia de peque\u00f1os ratones dom\u00e9sticos una estera en la cual se ejercitaban cinco veces por semana, por una hora, con intensidad leve y moderada, equivalente para humanos a caminar y a correr. Despu\u00e9s de cuatro semanas de ejercicios, fueron analizados los pulmones de peque\u00f1os ratones dom\u00e9sticos para ver lo que hab\u00eda sucedido. Uno de los indicadores examinados fue la presencia de eosin\u00f3filos, una c\u00e9lula inflamatoria caracter\u00edstica del asma. En condiciones normales, esa c\u00e9lula ocurre en cantidades bien reducidas en el pulm\u00f3n, pero en asm\u00e1ticos ella aparece en gran cantidad. Al comparar los pulmones de los animales asm\u00e1ticos que se hab\u00edan ejercitado con los dos sedentarios, los cient\u00edficos observaron que en los primeros la cantidad de eosin\u00f3filos era menor.<\/p>\n<p>Los investigadores midieron a\u00fan la cantidad de interleuquinas secretadas por los linfocitos TH2, c\u00e9lulas del sistema inmunol\u00f3gico involucradas en el asma. Los TH2 producen las interleuquinas 4 y 5, que tienen la funci\u00f3n de convocar a los eosin\u00f3filos que circulan en la corriente sangu\u00ednea para dentro del pulm\u00f3n. Una vez m\u00e1s fue observada, en los animales asm\u00e1ticos que se ejercitaron, una cantidad menor de esas interleuquinas, en comparaci\u00f3n con los asm\u00e1ticos que no hicieron actividad f\u00edsica.<\/p>\n<p>A partir del estudio con animales podemos suponer que el ejercicio f\u00edsico inhibe la acci\u00f3n de las c\u00e9lulas TH2 y la producci\u00f3n de interleuquinas 4 y 5. Adem\u00e1s de eso, aumenta la interleuquina 10, que tiene un efecto antiinflamatorio. Mostramos algunos detalles sobre como funciona ese mecanismo, pero a\u00fan faltan muchas piezas en el romp cabezas, comenta Martins.<\/p>\n<p><strong>Los pulmones en buena forma<br \/>\n<\/strong>Por \u00faltimo, el equipo not\u00f3 tambi\u00e9n que otra caracter\u00edstica com\u00fan del\u00a0 asma tambi\u00e9n fue reducida despu\u00e9s de la actividad f\u00edsica en los peque\u00f1os ratones dom\u00e9sticos. Se trata de la llamada remodelaci\u00f3n del pulm\u00f3n. Con el pasar del tiempo, las v\u00edas respiratorias de los asm\u00e1ticos acostumbran sufrir alteraciones estructurales \u00a0aumentan, por ejemplo, las cantidades de m\u00fasculo liso y de col\u00e1geno. Pero en los animales que se ejercitaron esa deformaci\u00f3n disminuye. Esos resultados ya fueron aprobados para publicaci\u00f3n en el American Journal of Respiratory and Critical Care Medicine.<\/p>\n<p>Hasta que comenzamos esos trabajos, la mayor\u00eda de las revisiones sobre otros estudios con asma dec\u00eda que el entrenamiento f\u00edsico era bueno para el asm\u00e1tico porque mejoraba el acondicionamiento f\u00edsico y as\u00ed \u00e9l tendr\u00eda la posibilidad de lidiar mejor con la crisis, a pesar de no tener ning\u00fan efecto en el asma. Lo nuevo de nuestro trabajo es el efecto en la inflamaci\u00f3n, explica Martins. Con los seres humanos es m\u00e1s complicado descubrir ese efecto porque no vale la pena hacer algo invasivo como una biopsia pulmonar. Por eso fue necesario buscar \u00edndices indirectos. Si en los ni\u00f1os, con los cuales fueron conducidos los primeros an\u00e1lisis, la mejora era medida en base al comportamiento cl\u00ednico de ellos, con los adultos el equipo us\u00f3 t\u00e9cnicas m\u00e1s espec\u00edficas.<\/p>\n<p>Fueron seleccionados 42 pacientes estables tratados en el N\u00facleo de Asistencia e Investigaci\u00f3n en Asma (Napa) del Hospital de las Cl\u00ednicas de S\u00e3o Paulo, coordinado por el neum\u00f3logo Alberto Cukier. La Mitad del grupo se ejercit\u00f3 por 30 minutos, dos veces por semana, a lo largo de tres meses. Al final el equipe colect\u00f3 el esputo de los participantes y midi\u00f3 las c\u00e9lulas expelidas del pulm\u00f3n. Una vez m\u00e1s se not\u00f3 una menor cantidad de eosin\u00f3filos. En la comparaci\u00f3n con los pacientes que no se ejercitaron, la disminuci\u00f3n fue de\u00a0 cerca de 50%. Como promedio un adulto no entrenado\u00a0 presenta, cada dos d\u00edas, a\u00fan tomando el medicamento, un d\u00eda de s\u00edntomas de asma, ya sea tos, sea irritaci\u00f3n, sea ronquido en el pecho, o falta de aire. Despu\u00e9s del entrenamiento f\u00edsico, pasa a tener s\u00edntomas solamente uno de cada cinco d\u00edas, comenta Carvalho. Es una evidencia m\u00e1s de que la actividad f\u00edsica para ese individuo trae un beneficio directo para quien tiene asma. Probablemente esto est\u00e1 relacionado con el mecanismo de la inflamaci\u00f3n, aunque no est\u00e9 probado.<\/p>\n<p>Otro indicador utilizado fue la evaluaci\u00f3n de los niveles de \u00f3xido n\u00edtrico aspirado, gas que normalmente aparece en altas concentraciones en el aire expirado por asm\u00e1ticos y que es producido por c\u00e9lulas inflamatorias que llegan al pulm\u00f3n. Tambi\u00e9n por ese marcador hubo una ca\u00edda de 40% a 50% despu\u00e9s de la actividad f\u00edsica. Esos n\u00fameros sugieren que es recomendado incentivar a los asm\u00e1ticos a que hagan alguna actividad f\u00edsica aer\u00f3bica, afirma Martins. Lo que no quiere decir que ese sea el tratamiento para el asma. Es s\u00f3lo un tratamiento adjunto. El asma tiene que continuar siendo tratada de la forma que es recomendada, con broncodilatadores e\/o antiinflamatorios.<\/p>\n<p>Los pr\u00f3ximos pasos del equipo del HC\/USP ser\u00e1n observar si la actividad f\u00edsica tiene efectos similares en otras enfermedades pulmonares, particularmente la enfermedad pulmonar obstructiva cr\u00f3nica, tambi\u00e9n conocida como mal del fumador. Muchos fumadores, como recuerda Martins, acostumbran a llegar al m\u00e9dico pidiendo alguna alternativa para el problema que no es el simple hecho de parar de fumar. Los investigadores van entonces a probar si el ejercicio puede disminuir esa lesi\u00f3n provocada por el cigarro en los pulmones. Tal vez no sea capaz de disminuir la inflamaci\u00f3n, como ocurre con el asma. Al menos no cuando la enfermedad ya estuviera instalada, comenta Carvalho. Pero tal vez sea posible que el ejercicio tenga un papel preventivo.<\/p>\n<p><strong>El Proyecto<br \/>\n<\/strong>1. Mecanismos de inflamaci\u00f3n pulmonar en el asma<br \/>\n2. Efecto del entrenamiento f\u00edsico aerobio en el asma<br \/>\n<strong><em>Modalidad<br \/>\n<\/em><\/strong>1. Auxilio a la Investigaci\u00f3n &#8211; Tem\u00e1tico<br \/>\n2. Auxilio a la Investigaci\u00f3n &#8211; Regular<br \/>\n<strong><em>Coordinadores<br \/>\n<\/em><\/strong>1. Milton Martins &#8211; FM\/USP<br \/>\n2. Celso Carvalho &#8211; FM\/USP<br \/>\n<strong><em>Inversi\u00f3n<br \/>\n<\/em><\/strong>1. 854.112,17 reales (FAPESP)<br \/>\n2. 93.264,37 reales (FAPESP)<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"La actividad f","protected":false},"author":234,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[316,329],"coauthors":[547],"class_list":["post-83563","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ciencia-es","tag-medicina-es","tag-salud-publica"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/83563","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/234"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=83563"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/83563\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=83563"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=83563"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=83563"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=83563"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}