{"id":83586,"date":"2007-12-01T00:00:00","date_gmt":"2007-12-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2007\/12\/01\/por-el-mundo-exterior\/"},"modified":"2013-09-06T17:12:14","modified_gmt":"2013-09-06T20:12:14","slug":"por-el-mundo-exterior","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/por-el-mundo-exterior\/","title":{"rendered":"Por el mundo exterior"},"content":{"rendered":"<p>No hace tanto tiempo atr\u00e1s, el mundo era un verdadero desierto humano. Hace alrededor de 200 mil a\u00f1os, casi nada ante los 4.500 millones de a\u00f1os que tiene la Tierra, los continentes ya ocupaban la posici\u00f3n en que se encuentran actualmente y la mayor parte de las especies de plantas y animales existentes actualmente viv\u00eda en selvas y sabanas pr\u00e1cticamente v\u00edrgenes. Los primeros seres humanos con rasgos similares a los nuestros \u2013 piernas m\u00e1s largas que el tronco, rostro achatado y cr\u00e1neo mayor y m\u00e1s redondeado \u2013 habitaban una peque\u00f1a \u00e1rea del noroeste de \u00c1frica, formando grupos que no deber\u00edan sumar m\u00e1s que algunas decenas o centenas de individuos. A ese escenario, delineado en el \u00faltimo siglo por arque\u00f3logos y paleoantrop\u00f3logos, se suman los intentos recientes de genetistas y bi\u00f3logos evolutivos de reconstruir el pasado de la humanidad y as\u00ed intentar aclarar de qu\u00e9 manera un peque\u00f1o grupo de monos casi sin pelos consigui\u00f3 multiplicarse y diseminarse por el mundo con tal \u00e9xito, a punto tal de que hoy en d\u00eda sea capaz de influenciar el destino del propio planeta.<\/p>\n<p>Este esfuerzo por explicar algunas de las dudas m\u00e1s primitivas del ser humano \u2013 \u00bfde d\u00f3nde vino nuestra especie y c\u00f3mo se convirti\u00f3 en lo que es? \u2013 siempre genera un debate fervoroso como el que ocurri\u00f3 al inicio de noviembre en el Primer Simposio de Evoluci\u00f3n Biol\u00f3gica, realizado en Porto Alegre, R\u00edo Grande do Sul. En ese encuentro, que reuni\u00f3 a algunos de los m\u00e1s destacados especialistas en gen\u00e9tica y biolog\u00eda evolutiva del mundo, qued\u00f3 evidente que a\u00fan est\u00e1 lejos el d\u00eda en que se oir\u00e1 una respuesta \u00fanica y conclusiva para preguntas aparentemente simples como esas. Y no faltan argumentos para justificar los resultados, muchas veces distintos y casi opuestos, a los que han llegado los investigadores que optan por diferentes estrategias para bucear en el pasado de la humanidad que permanece registrado en los genes de las poblaciones actuales.<\/p>\n<p>Un r\u00e1pido resumen de lo que paleont\u00f3logos y antrop\u00f3logos descubrieron en el \u00faltimo siglo ayuda a comprender la pol\u00e9mica actual. Las evidencias m\u00e1s contundentes de que el Homo sapiens surgi\u00f3 en el \u00c1frica son fragmentos de huesos encontrados en Herto y en Omo Kibish, en Etiopia. El primero es un cr\u00e1neo con edad estimada en 160 mil a\u00f1os y el segundo, un cr\u00e1neo de 195 mil a\u00f1os. Tambi\u00e9n son los f\u00f3siles encontrados en otras partes del mundo que indican que los seres humanos modernos permanecieron por all\u00ed por casi 100 mil a\u00f1os, antes de arriesgar los primeros pasos fuera del \u00c1frica. Y en un primer intento\u00a0 no fueron muy lejos. Llegaron solamente al actual Oriente Medio, como sugieren restos de esqueletos con edad entre 120 mil y 90 mil a\u00f1os encontrados en Israel. M\u00e1s tarde, entre 70 mil y 50 mil a\u00f1os atr\u00e1s, otra leva originaria de africanos se habr\u00eda diseminado por todo el sur del continente asi\u00e1tico, alcanzando a Australia. Solamente el tercer grupo en dejar el continente africano habr\u00eda alcanzado tambi\u00e9n el centro y el norte de Asia y finalmente llegado a Europa, donde viv\u00edan los retacados Homo neandertalensis, especie de hom\u00ednido adaptada al clima fr\u00edo y considerada la m\u00e1s pr\u00f3xima del Homo sapiens. Por alguna raz\u00f3n a\u00fan no comprendida, los neandertales desaparecieron gradualmente poco despu\u00e9s de la llegada del Homo sapiens a Europa, que coincide con su dominio de t\u00e9cnicas m\u00e1s refinadas de producir ropas, utensilios y herramientas.<\/p>\n<p>Lo que sucede de ah\u00ed en lo adelante todos lo saben: el hombre moderno ocup\u00f3 los dem\u00e1s continentes y pobl\u00f3 hasta las m\u00e1s inh\u00f3spitas regiones del planeta, dejando marcas por donde pas\u00f3. Lo m\u00e1s complicado es rescatar la historia de lo que ocurri\u00f3 antes, en un per\u00edodo sobre el cual los registros f\u00f3siles y arqueol\u00f3gicos son insuficientes para explicar en detalles como la especie humana emergi\u00f3 y sobrevivi\u00f3 a la extinci\u00f3n de los hom\u00ednidos. En las dos \u00faltimas d\u00e9cadas, el an\u00e1lisis de caracter\u00edsticas gen\u00e9ticas compartidas o no por poblaciones de diferentes regiones del planeta viene ofreciendo pistas que pueden ayudar a deshacer esas dudas sobre el hombre moderno \u2013 surgido entre 200 mil y 150 mil a\u00f1os atr\u00e1s s\u00f3lo en el \u00c1frica \u00bfo existir\u00eda tambi\u00e9n en el Asia? \u00bfHabr\u00eda eliminado a otras especies de hom\u00ednidos, como los neandentales, \u00bfo convivido y procreado con ellas?<\/p>\n<p>La visi\u00f3n m\u00e1s pol\u00e9mica sobre como la especie humana evolucion\u00f3 hasta adquirir las caracter\u00edsticas actuales y colonizar el planeta fue presentada en Porto Alegre por el bi\u00f3logo y estad\u00edstico estadounidense Alan Templeton, de la Universidad de Washington en Saint Louis, Missouri. Inicialmente especialista en gen\u00e9tica de enfermedades coronarias, Templeton pas\u00f3 a estudiar la evoluci\u00f3n humana cerca de 20 a\u00f1os atr\u00e1s, cuando fue convidado por un amigo, Robert Sussman, editor de la revista American Anthropologist, a escribir un art\u00edculo de revisi\u00f3n sobre el asunto. Analizando todo lo que hab\u00eda sido publicado sobre el tema, Templeton encontr\u00f3 graves fallas metodol\u00f3gicas en los art\u00edculos que ayudan a fundamentar lo que hoy es la m\u00e1s aceptada teor\u00eda de como la especie humana se convirti\u00f3 en lo que es \u2013 la llamada hip\u00f3tesis de la substituci\u00f3n o teor\u00eda de la salida del \u00c1frica.<\/p>\n<p>De acuerdo con esa teor\u00eda, los seres humanos habr\u00edan dejado el continente africano entre 60 mil y 50 mil a\u00f1os atr\u00e1s y diseminados por el Asia y por Europa, eliminando las otras especies de hom\u00ednidos que encontraba por el camino como el Homo neandertalensis, su contempor\u00e1neo. Tambi\u00e9n conocida como out-of-Africa, esa teor\u00eda gan\u00f3 fuerza con la publicaci\u00f3n en la Nature en 1987 de un art\u00edculo escrito por los bi\u00f3logos Rebecca Cann, Mark Stoneking e Allan Wilson. Usando herramientas de la gen\u00e9tica molecular, ellos analizaron un tipo espec\u00edfico de material gen\u00e9tico \u2013 el ADN mitocondrial, transmitido a los descendientes solamente por la madre \u2013 de 147 personas de diferentes regiones geogr\u00e1ficas del mundo. Concluyeron que la mujer que habr\u00eda dado origen a parte de los seres humanos actuales ser\u00eda una africana que habr\u00eda vivido 150 mil a\u00f1os atr\u00e1s, que se hizo conocida en el mundo todo como la Eva mitocondrial.<\/p>\n<p>La principal cr\u00edtica de Templeton a ese trabajo es que, al identificar el origen del hombre moderno en el \u00c1frica, los autores asumieron que ese resultado justificaba la hip\u00f3tesis de substituci\u00f3n. As\u00ed, excluyeron otras posibilidades &#8220;como la del surgimiento simult\u00e1neo del Homo sapiens tambi\u00e9n en el Asia, conocido como modelo multirregional&#8221; sin seguir los preceptos m\u00e1s b\u00e1sicos del m\u00e9todo cient\u00edfico y realizar pruebas estad\u00edsticas que permitiesen eliminar las hip\u00f3tesis alternativas. Seg\u00fan Templeton, actuando de ese modo Rebecca, Stoneking y Wilson solamente demostraron que la teor\u00eda out-of-Africa era compatible con los datos, pero no comprobaron que los otros modelos no lo eran.<\/p>\n<p>Incomodado con esa selecci\u00f3n arbitraria, Templeton, que hab\u00eda desarrollado una forma de an\u00e1lisis gen\u00e9tica que re\u00fane grupos por aproximaci\u00f3n gen\u00e9tica y geogr\u00e1fica, imagin\u00f3 una forma de intentar eliminar los modelos que no fuesen compatibles con los datos gen\u00e9ticos. El racionamiento es simple: si despu\u00e9s de dejar a \u00c1frica entre 100 mil y 50 mil a\u00f1os atr\u00e1s el Homo sapiens hubiese eliminado a las otras especies sin dejar descendientes con ellas, el material gen\u00e9tico de los seres humanos actuales tendr\u00eda origen exclusivamente africana. &#8220;Si eso fuese verdad, la contribuci\u00f3n gen\u00e9tica de poblaciones humanas de otros continentes habr\u00eda sido eliminada&#8221;, explica el bi\u00f3logo Reinado Alves de Brito, de la Universidad Federal de S\u00e3o Carlos, ex-alumno de doctorado de Templeton.<\/p>\n<p>No fue lo que se encontr\u00f3. Analizando 25 tramos del material gen\u00e9tico de poblaciones actuales de diferentes partes del mundo, Templeton constat\u00f3 que algunos de esos tramos\u00a0 presentaban contribuci\u00f3n de ancestrales que vivieron en el Asia en un per\u00edodo anterior a 130 mil a\u00f1os atr\u00e1s, antes de que el Homo sapiens dejara el \u00c1frica por primera vez,\u00a0 como describe en una serie de art\u00edculos publicados en los \u00faltimos a\u00f1os en la Evolution. \u00bfQu\u00e9 habr\u00eda sucedido entonces?<\/p>\n<p>Para Templeton, los datos muestran que la colonizaci\u00f3n de los otros continentes comenz\u00f3 mucho antes, cerca de 1,9 millones de a\u00f1os atr\u00e1s con un ancestral de nuestra especie \u2013 el Homo erectus, que el bi\u00f3logo estadounidense Jared Diamond clasific\u00f3 como siendo m\u00e1s que un mono, pero menos que un humano \u2013 dejando a \u00c1frica rumbo a Asia. A esa primera salida habr\u00edan seguido otras dos: una hace 650 mil a\u00f1os y la m\u00e1s reciente hace 130 mil a\u00f1os. Cada vez que esos ancestrales humanos con caracter\u00edsticas un poco menos arcaicas dejaban el \u00c1frica y tropezaban con un grupo que hab\u00eda salido antes, ellos cruzaban y dejaban descendientes. &#8220;Cuando se encontraban, ellos hac\u00edan el amor y no la guerra&#8221;, dice Templeton, para quien el g\u00e9nero Homo es un linaje continuo que se diferenci\u00f3 poco a poco.<\/p>\n<p>Muchos no concuerdan. &#8220;Del punto de vista te\u00f3rico, es posible que ese cruzamiento haya de hecho ocurrido. Pero, evaluando la distribuci\u00f3n de los f\u00f3siles y de los registros arqueol\u00f3gicos, no parece tan veros\u00edmil&#8221;, comenta el paleoantrop\u00f3logo Danilo Bernardo, del Laboratorio de Estudios Evolutivos Humanos de la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP).<\/p>\n<p>Uno de los investigadores que est\u00e1n en desacuerdo frontalmente de Templeton es el bi\u00f3logo suizo Laurent Excoffier, de la Universidad de Verna, autor de un programa de computadora de an\u00e1lisis de gen\u00e9tica de poblaciones usado en el mundo todo. En Porto Alegre, Excoffier present\u00f3 los resultados de su trabajo m\u00e1s reciente, hecho en alianza con Nelson Fagundes y Sandro Bonatto, de la Pontificia Universidad Cat\u00f3lica de R\u00edo Grande do Sul, y publicado en octubre en los Proceedings of the National Academy of Sciences. En ese estudio, ellos secuenciaron 50 tramos del material gen\u00e9tico extra\u00eddo de 30 individuos del \u00c1frica, de Asia y de la Am\u00e9rica del Sur.<\/p>\n<p>Usando un m\u00e9todo que ellos mismos desarrollaron, calcularon como cada uno de esos tramos se modific\u00f3 a lo largo de millares de a\u00f1os e intentaron ver cual entre ocho modelos de evoluci\u00f3n humana explicar\u00eda mejor las diferencias gen\u00e9ticas entre las poblaciones actuales. Concluyeron que lo m\u00e1s probable era justamente el modelo out-of-Africa, rechazado por Templeton. De acuerdo con los c\u00e1lculos del grupo, el Homo sapiens habr\u00eda surgido hace 140 mil a\u00f1os y un grupo de 600 individuos habr\u00eda dejado el \u00c1frica hace 50 mil a\u00f1os. &#8220;Esos resultados est\u00e1n de acuerdo con lo que la mayor parte de los investigadores cree que haya ocurrido&#8221;, dice Bonatto.<\/p>\n<p>\u00bfC\u00f3mo explicar resultados tan discrepantes? En la opini\u00f3n del investigador gaucho, Templeton habr\u00eda partido de una suposici\u00f3n err\u00f3nea. Aunque el Homo sapiens haya eliminado completamente a las otras especies de homin\u00eddeos que encontr\u00f3 sin dejar descendientes en com\u00fan, una parte de su material gen\u00e9tico debe de ser muy antigua, heredada de la especie ancestral africana. Ya Templeton critica la muestra de apenas 25 personas analizada por Excoffier y el grupo gaucho. Al menos en un punto Templeton y Excoffier concuerdan. Con m\u00e1s informaci\u00f3n gen\u00e9tica de m\u00e1s personas al rededor del globo, como la que viene siendo colectada en el proyecto Genogr\u00e1fico humano, sus resultados deben convertirse m\u00e1s precisos y, tal vez, revelar quien est\u00e1 correcto.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Comparando genes de distintos pueblos, los bi\u00f3logos intentan explicar c\u00f3mo y cu\u00e1ndo surgieron y se propagaron por el planeta los seres humanos","protected":false},"author":16,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[271,300],"coauthors":[105],"class_list":["post-83586","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ciencia-es","tag-arqueologia-es","tag-evolucion"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/83586","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/16"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=83586"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/83586\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=83586"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=83586"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=83586"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=83586"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}