{"id":83596,"date":"2007-12-01T00:00:00","date_gmt":"2007-12-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2007\/12\/01\/el-aborto-y-el-origen-del-mal\/"},"modified":"2016-01-28T13:54:57","modified_gmt":"2016-01-28T15:54:57","slug":"el-aborto-y-el-origen-del-mal","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/el-aborto-y-el-origen-del-mal\/","title":{"rendered":"El aborto y el origen del mal"},"content":{"rendered":"<p>La idea parti\u00f3 del gobernador de R\u00edo de Janeiro, S\u00e9rgio Cabral Filho, al final de octubre: legalizar el aborto como forma de combatir la violencia en R\u00edo de Janeiro. &#8220;Tiene mucho que ver con la violencia. Si se toma el n\u00famero de hijos por madre en Lagoa Rodrigo de Freitas, Tijuca, M\u00e9ier y Copacabana, es el patr\u00f3n sueco. Ahora bien, tom\u00e9moslo en la favela Rocinha. Es el patr\u00f3n de Zambia, de Gab\u00f3n. Eso es una f\u00e1brica de producir marginales&#8221;, declar\u00f3 en entrevista exclusiva al sitio G1. Para fundamentar su afirmaci\u00f3n, Cabral Filho recurri\u00f3 a los estadounidenses Steven Levitt y Stephen J. Dubner, autores del libro Freakonomics, en el cual defienden la tesis que vincula el aborto con la reducci\u00f3n de la criminalidad en EE.UU.<\/p>\n<p>Si la interrupci\u00f3n de la vida en el \u00fatero acostumbra provocar debates enfurecidos en un pa\u00eds de mayor\u00eda cat\u00f3lica como es Brasil, sugerir que la violencia est\u00e1 relacionada a la pobreza y puede ser combatida en el &#8220;origen&#8221; dio todav\u00eda m\u00e1s de que hablar. En la universidad, especialistas del \u00e1rea advierten para que se tenga cuidado al tomar ese tipo de posici\u00f3n. M\u00e1ster por la Facultad de Educaci\u00f3n y abogado, Edison Prado de Andrade eval\u00faa que tratar dos graves problemas de la sociedad contempor\u00e1nea de esa forma es una interpretaci\u00f3n reduccionista de la realidad social y su efecto m\u00e1s nefasto es el impedir que se comprendan los verdaderos motivos por los cuales existen en las proporciones que se han observado.<\/p>\n<p>Autor de la tesina &#8220;La Gesti\u00f3n p\u00fablica municipal y el problema del acto infraccional&#8221;, Andrade afirma que &#8220;seguramente&#8221; ese abordaje representa una forma ideol\u00f3gica, en el sentido marxista del t\u00e9rmino, de explicar la realidad y proponer cambios sociales, pues es un medio de ocultaci\u00f3n de lo real. As\u00ed como sucede con la reducci\u00f3n de la mayor\u00eda de edad penal que, para una parte significativa de la sociedad brasile\u00f1a, ser\u00eda una forma extremamente eficaz para reducir dr\u00e1sticamente los \u00edndices de criminalidad. El binomio criminalidad-aborto, prosigue, tambi\u00e9n est\u00e1 contaminado con contenido ideol\u00f3gico y desv\u00eda el foco para los an\u00e1lisis y cambios que se hacen necesarios.<\/p>\n<p>Toda vez que la sociedad actual capitalista &#8220;es extremadamente compleja&#8221;, explica \u00e9l, no existen respuestas f\u00e1ciles para solucionar sus problemas. &#8220;Solamente si nos lanzamos de cabeza con voluntad contra las verdaderas causas de nuestros males y desarrollamos el coraje y la determinaci\u00f3n para su enfrentamiento, seremos capaces de hacer que la criminalidad subsista solamente dentro de sus par\u00e1metros aceptables y normales.&#8221; En la opini\u00f3n del investigador, entre los aspectos que deben tener relevancia en la discusi\u00f3n est\u00e1n el tr\u00e1fico de estupefacientes y el desempleo. &#8220;Y muchos otros que son temas que s\u00f3lo pueden ser analizados bajo una perspectiva real si comprendi\u00e9ramos la crisis fundamental existente.&#8221;<\/p>\n<p>Para Andrade, el problema del acto infraccional y de la criminalidad &#8220;que se da no solamente entre los m\u00e1s pobres, como generalmente se piensa o afirma, sino tambi\u00e9n entre los provenientes de las clases m\u00e1s privilegiadas de la poblaci\u00f3n&#8221; no puede ser reducido a una f\u00f3rmula jur\u00eddica pura que lo concibe solamente en t\u00e9rminos de voluntad de practicar el acto contrario al derecho y a la ley, y que excluye enteramente los factores sociol\u00f3gicos y psicol\u00f3gicos vinculados al problema. &#8220;El prejuicio existe en la medida en que es fruto del desconocimiento, pero, a decir verdad, hay m\u00e1s que prejuicio.&#8221;<\/p>\n<p>La criminalizaci\u00f3n de la pobreza, agrega, es un fen\u00f3meno tradicional y reaccionario de la sociedad brasile\u00f1a. &#8220;\u00c9sta vive comprometida con el mantenimiento de las estructuras sociales vigentes y que argumentan en favor de las pol\u00edticas retributivas del tipo ley y orden fundadas en la represi\u00f3n de los cr\u00edmenes y en la aplicaci\u00f3n rigurosa de las leyes penales, y se hacen de la vista gorda para la casi que total ausencia de pol\u00edticas redistributivas reales.&#8221;<\/p>\n<p>El aborto y la criminalidad deben ser discutidos separadamente para la soci\u00f3loga y doctora en salud p\u00fablica Katia Cibelle Machado Pirotta, autora de una tesis de doctorado sobre el comportamiento reproductivo y de su universo simb\u00f3lico entre j\u00f3venes universitarios de la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP). &#8220;La propuesta de legalizaci\u00f3n del aborto para disminuir la criminalidad no ayuda en el debate sobre esas cuestiones&#8221;, enfatiza. Desde el punto de vista hist\u00f3rico, la no criminalizaci\u00f3n del aborto, recuerda ella, es una demanda del movimiento feminista y de algunos sectores de la salud, que viene siendo defendida a trav\u00e9s de una extensa agenda de movilizaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Uno de los pilares de esa movilizaci\u00f3n, afirma Katia, es el tratamiento del aborto provocado como una cuesti\u00f3n de salud p\u00fablica. &#8220;La interrupci\u00f3n del embarazo no es un hecho nuevo, esa pr\u00e1ctica siempre existi\u00f3 en las sociedades en diferentes tiempos hist\u00f3ricos. Los estudios sobre la magnitud del aborto provocado estiman en m\u00e1s de 1 mill\u00f3n el n\u00famero de abortos por a\u00f1o, en Brasil. No obstante, realizados clandestinamente, sin ning\u00fan tipo de responsabilidad sobre las condiciones de las cl\u00ednicas o sobre da\u00f1os a la salud de la mujer.&#8221; As\u00ed, las secuelas del aborto realizado en condiciones inadecuadas incluyen infecciones, infertilidad y hasta la muerte de millares de mujeres todos los a\u00f1os. &#8220;Son las m\u00e1s pobres las que m\u00e1s se sujetan a esa situaci\u00f3n, pues cuentan con menos recursos para realizar un aborto en mejores condiciones.&#8221;<\/p>\n<p>Discutir la legalizaci\u00f3n del aborto como forma de disminuir la criminalidad, destaca Katia, es lo mismo que tratar la esterilizaci\u00f3n de mujeres para disminuir la pobreza. Ese tipo de discurso, en su opini\u00f3n, est\u00e1 siempre presente en lo imaginario social \u2013 la idea era que si las mujeres pobres tuviesen menos hijos la pobreza se reducir\u00eda. &#8220;Ahora, la tasa de fecundidad en la sociedad brasile\u00f1a cay\u00f3 fuertemente en las \u00faltimas d\u00e9cadas, siendo hoy de dos hijos por mujer. Estamos pr\u00f3ximos del nivel de reposici\u00f3n de la poblaci\u00f3n. Si la pobreza se redujo, es otra historia. Dependiendo de lo que se considera como pobreza, que al final es una construcci\u00f3n social y no puede ser definida por criterios fijos e inmutables.&#8221;<\/p>\n<p>En vez de vincular aborto con criminalidad, Katia sugiere que sea puesto \u00e9nfasis dada en la cuesti\u00f3n de los derechos reproductivos. Se trata, asevera, de un conjunto de derechos y principios que orientan el tratamiento de las cuestiones vinculadas a la vida reproductiva, formulados en la Conferencia Internacional sobre Poblaci\u00f3n y Desarrollo, efectuada en el Cairo, en 1994, y en la Cuarta Conferencia Mundial sobre las Mujeres: Acci\u00f3n para la Igualdad, Desarrollo y Paz, en Pek\u00edn, en 1995. &#8220;Esas conferencias representan un importante avance para el tratamiento de las cuestiones vinculadas a la reproducci\u00f3n y la sexualidad, consider\u00e1ndose el principio del Estado laico, la defensa de la ciudadan\u00eda y la profundizaci\u00f3n de las relaciones democr\u00e1ticas.&#8221;<\/p>\n<p>Los derechos sexuales y reproductivos, destaca la investigadora, son una conquista de la humanidad y representan un marco \u00e9tico en las cuestiones vinculadas al g\u00e9nero, reproducci\u00f3n, aborto y planificaci\u00f3n familiar, entre otros. &#8220;El reconocimiento de la autonom\u00eda de la persona para tomar decisiones sobre las cuestiones relativas a su vida reproductiva y sexual es el punto clave de las Plataformas del Cairo y de Pek\u00edn. Esas plataformas fueron reconocidas por la comunidad internacional y Brasil es uno de los pa\u00edses signatarios \u2013 que se comprometieron con incorporar esos principios en su agenda social y pol\u00edtica, y en su ordenamiento jur\u00eddico.&#8221;<\/p>\n<p>La cuesti\u00f3n de la criminalidad involucra variables importantes, muchas de las cuales est\u00e1n relacionadas como la ineficiencia de acciones estatales diversas, en la opini\u00f3n de la soci\u00f3loga y profesora Maria In\u00e9s Caetano Ferreira, que hizo doctorado sobre homicidios en la regi\u00f3n del barrio de Santo Amaro, en S\u00e3o Paulo. &#8220;El discurso del gobernador carioca, desafortunadamente, contribuye a la diseminaci\u00f3n del prejuicio contra poblaciones residentes en favelas y barrios de poblaci\u00f3n empobrecida. Hecho que no procede, pues la mayor\u00eda de los habitantes de esas localidades no es delincuente&#8221;, eval\u00faa.<\/p>\n<p>Para Maria In\u00e9s, es dif\u00edcil y peligroso establecer tambi\u00e9n una conexi\u00f3n directa entre desempleo y\/o pobreza con a criminalidad. La pobreza tradicional, dice ella, bastante com\u00fan en Brasil rural d\u00e9cadas atr\u00e1s, por ejemplo, no remite a escenarios de violencia como actualmente se nota en metr\u00f3polis como la de R\u00edo de Janeiro y de S\u00e3o Paulo. &#8220;Hay variables que deben ser consideradas en ese tema. Sin embargo, no parece dif\u00edcil concluir que el combate al tr\u00e1fico de armas y drogas, por ejemplo, remite directamente al fen\u00f3meno de la violencia en los tiempos actuales.&#8221;<\/p>\n<p>Violencia y criminalidad son temas muy pr\u00f3ximos, pero no id\u00e9nticos, seg\u00fan ella. En su tesis, busc\u00f3 comprender los motivos de las elevadas tasas de homicidio en la regi\u00f3n de la periferia de la Zona Sur de la capital paulista. Investig\u00f3 las muertes entre familia, amigos y vecinos. En fin, los varios tipos de motivos que provocan el homicidio. Concluy\u00f3 que el modo precario de inserci\u00f3n material y legal de esa poblaci\u00f3n contribuye a las altas tasas de homicidio. &#8220;Eso es porque la inserci\u00f3n precaria resulta en un vivir inestable y vulnerable, contra lo cual la poblaci\u00f3n tiene como alternativa la organizaci\u00f3n de redes de solidariedad ancladas en un orden incapaz de responder a los perjuicios de esa precariedad.&#8221;<\/p>\n<p>La investigadora destaca que la interpretaci\u00f3n sobre la violencia se relaciona con la posici\u00f3n de los grupos en la sociedad. Sin embargo, en el caso del gobernador carioca, \u00e9l no representa solamente a un grupo sino a toda la sociedad del estado de R\u00edo de Janeiro. &#8220;Su posici\u00f3n es bastante conservadora, atribuyendo al uso de la fuerza como la estrategia m\u00e1s eficaz en el combate al crimen. Uso de la fuerza, claro, contra las poblaciones de determinadas regiones. Tal vez la defensa de esa posici\u00f3n agrade a una amplia poblaci\u00f3n. El problema es si el uso de la fuerza implica abuso de poder y falta de respeto a la ley.&#8221;<\/p>\n<p>Como sugerencia para reducir la criminalidad, Maria In\u00e9s prefiere indicar &#8220;lo m\u00ednimo&#8221;, que tal vez ya contribuir\u00eda bastante: el empleo eficaz de la fuerza policial, dentro de los l\u00edmites de la ley, en el combate al tr\u00e1fico y, sobre todo, establecer una relaci\u00f3n positiva del Estado con la poblaci\u00f3n. De ese modo, justifica la investigadora, se busca que espacios, como favelas, por ejemplo, no se tornen lugares donde grupos que usan la fuerza se conviertan &#8220;due\u00f1os&#8221;, imponiendo sus propias &#8220;leyes&#8221;, un orden jer\u00e1rquico, desigual y violento para los habitantes en general. &#8220;Para ello, la oferta de servicios y equipamientos p\u00fablicos es esencial.&#8221;<\/p>\n<p>Autor de una tesis sobre mujeres encarceladas, el soci\u00f3logo H\u00e9lio Roberto Braunstein teme que la propuesta de legalizaci\u00f3n del aborto hecha por el gobernador carioca pueda desencadenar una pol\u00edtica p\u00fablica a los moldes de la eugenia, &#8220;en que la l\u00f3gica subliminar estar\u00eda refugiada en el control de natalidad de las familias pobres, tal vez encaradas como amenazadoras, criminog\u00e9nicas, seg\u00fan el pensamiento positivista, y actualmente en alta en Brasil y en el mundo, sea dicho de paso&#8221;. Por lo tanto, algo que podr\u00eda ser adecuado como pol\u00edtica de salud y respeto a los derechos de las mujeres en la verdad puede revelar y desencadenar una estrategia de dominaci\u00f3n sobre las familias y las mujeres cariocas m\u00e1s pobres.<\/p>\n<p>Braunstein observa que existe &#8220;claramente&#8221; una confusi\u00f3n en esa propuesta de debate, pues la cuesti\u00f3n de la legalizaci\u00f3n del aborto est\u00e1 o deber\u00eda estar en discusi\u00f3n en el \u00e1mbito de las pol\u00edticas p\u00fablicas de salud y de los derechos de las mujeres, y no de la seguridad p\u00fablica. En su investigaci\u00f3n, observa \u00e9l, no hay ning\u00fan dato espec\u00edfico en relaci\u00f3n a la cuesti\u00f3n del aborto, sin embargo existe un dato cuantitativo relacionado a la cuesti\u00f3n que cree ser important\u00edsimo en un an\u00e1lisis cualitativo y que indica el n\u00famero de hijos de las 353 mujeres de la muestra (entonces, encarceladas).\u00a0 El estudio revela que 46,17% de las presidiarias o\u00eddas tiene solamente hasta dos hijos, y que 21,25% no tiene. Solamente 13,03% de las entrevistadas ten\u00eda cuatro o m\u00e1s hijos. Otros datos considerados por \u00e9l importantes se\u00f1alan que 61,48% de ellas ya hab\u00edan ejercido alguna actividad profesional antes de ir para la prisi\u00f3n, y que 25,21% trabajaron precozmente antes de los 14 a\u00f1os.<\/p>\n<p>La experiencia profesional por m\u00e1s de 15 a\u00f1os de actuaci\u00f3n en instituciones penales para adultos y adolescentes y, principalmente, la investigaci\u00f3n por \u00e9l realizada indican a Braunstein que las mayores causas de la criminalidad en Brasil est\u00e1n relacionadas a las ausencias consistentes y permanentes de pol\u00edticas p\u00fablicas integradas en las esferas de la educaci\u00f3n, de la salud, de la cultura, del deporte, de la justicia, de la econom\u00eda, del trabajo, del bienestar social y de la seguridad p\u00fablica. &#8220;Como en el caso del gobernador de R\u00edo, las propuestas son puntuales y emergenciales, fragmentadas e inconsistentes.&#8221;<\/p>\n<p>El combate contra la delincuencia, explica, debe llevarse a cabo en dos niveles. Primeramente, paliativo y de emergencia: necesita contener pol\u00edticas p\u00fablicas consistentes y permanentes de represi\u00f3n al tr\u00e1fico, al porte de armas y a la corrupci\u00f3n en las m\u00e1s diferentes esferas. Despu\u00e9s, de patrullaje. Asimismo, es necesaria una pol\u00edtica adecuada de sanciones con vistas a la reintegraci\u00f3n social, y no meramente castigadora y reproductora de la violencia.<\/p>\n<p>Otro aspecto importante que debe ser priorizado, destaca Braunstein, ser\u00eda el tratamiento de dependientes qu\u00edmicos como parte de una pol\u00edtica p\u00fablica de salud m\u00e1s all\u00e1 de acciones de empleabilidad para la poblaci\u00f3n. Se debe tambi\u00e9n, en un segundo nivel, que \u00e9l coloca como principal, buscar algo preventivo, de medio y largo plazo, que se hace con pol\u00edticas p\u00fablicas de Estado consistentes, permanentes e integradas. En ese discurso no cabe hablar de aborto.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"La relaci\u00f3n entre interrupci\u00f3n de la gravidez y el delito es condenada","protected":false},"author":50,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[187],"tags":[330],"coauthors":[337],"class_list":["post-83596","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-humanidades-es","tag-sociologia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/83596","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/50"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=83596"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/83596\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=83596"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=83596"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=83596"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=83596"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}