{"id":83600,"date":"2008-01-01T00:00:00","date_gmt":"2008-01-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2008\/01\/01\/una-trama-colectiva\/"},"modified":"2016-03-01T17:02:58","modified_gmt":"2016-03-01T20:02:58","slug":"una-trama-colectiva","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/una-trama-colectiva\/","title":{"rendered":"Una trama colectiva"},"content":{"rendered":"<p>Despu\u00e9s de d\u00e9cadas priorizando el apoyo a grandes emprendimientos de industrias o de infraestructura, el Banco Nacional de Desarrollo Econ\u00f3mico y Social (BNDES), la mayor instituci\u00f3n p\u00fablica de financiaci\u00f3n de Brasil, ahora se vuelve hacia la gente menuda, an\u00f3nima e informal. Organizada en comunidades llamadas Arreglos Productivos Locales (APL&#8217;s), esta multitud que raramente consta de las estad\u00edsticas, pero que exhibe una notable capacidad de innovar en t\u00e9rminos organizacionales y tecnol\u00f3gicos, produce cosas tan variadas como miel en el interior de Pernambuco, programas de computadora en Recife, esculturas de madera y yeso de Padre C\u00edcero en Juazeiro do Norte, Cear\u00e1, bordados en Serid\u00f3, R\u00edo Grande do Norte, col y lechuga en Mogi das Cruzes, en el Gran S\u00e3o Paulo, duraznos en conserva en Pelotas, R\u00edo Grande do Sur, vinos en Serra Ga\u00facha, placas para los programas de TV Globo y ropa \u00edntima femenina en Petr\u00f3polis, la ciudad de la Sierra Fluminense donde vivi\u00f3 el emperador Pedro II.<\/p>\n<p>El apoyo al desarrollo local es urgente porque se inserta en el esfuerzo de robustecimiento del crecimiento de la econom\u00eda brasile\u00f1a, dice el economista Luciano Coutinho, presidente del BNDES. Grandes proyectos y grandes inversiones son importantes porque producen efectos que movilizan la econom\u00eda, pero no necesariamente aseguran el desarrollo de abajo hacia arriba. Al inicio de noviembre el banco cre\u00f3 la secretar\u00eda de arreglos productivos innovadores, que pondr\u00e1 \u00e9nfasis en el desarrollo local y relevar las posibilidades de acci\u00f3n en el \u00e1rea, y un comit\u00e9 interno para articular las \u00e1reas del banco. Los dos equipos apuntar\u00e1n al mismo prop\u00f3sito: iniciar r\u00e1pidamente un programa piloto en la regi\u00f3n nordeste para atender a un grupo a\u00fan restringido de APL&#8217;s con los instrumentos de apoyo financiero a mano. Los resultados deben dar asidero a un programa nacional de apoyo a esos n\u00facleos productivos y mostrar qu\u00e9 necesita hacerse o que ajustarse.<\/p>\n<p>Coutinho anticipa uno de los problemas a ser enfrentados: el acceso al cr\u00e9dito, que \u00e9l define como una angustia para el BNDES. Como el banco no tiene capilaridad y depende de otros agentes financieros, las condiciones de los prestamos tienden a asustar al peque\u00f1o empresario. En busca de alternativas el BNDES abrig\u00f3 en noviembre un seminario de tres d\u00edas en que economistas, ge\u00f3grafos y soci\u00f3logos de la Red de Investigaci\u00f3n en Sistemas y Arreglos Productivos e Innovadores Locales (RedeSist) presentaron los resultados de diez a\u00f1os de producci\u00f3n te\u00f3rica y de estudios pr\u00e1cticos de APL&#8217;s en 23 estados y un conjunto de recomendaciones que deben servir de base para las acciones del banco.<\/p>\n<p>La decisi\u00f3n del banco de apoyar las redes invisibles de micro y peque\u00f1as empresas es importante por causa del efecto de se\u00f1alizaci\u00f3n del banco, que quiere llegar adonde no llega y actuar con los estados y otras instituciones que ya trabajan con APL&#8217;s, comenta Helena Lastres, coordinadora y co-fundadora de la RedeSist ahora al frente de la nueva secretaria del BNDES. Falta un paradigma de pol\u00edtica [de apoyo a los APL&#8217;s] que funcione, observ\u00f3 Coutinho.<\/p>\n<p>Los relatos tambi\u00e9n dejaron claro que las respuestas de los APL&#8217;s pueden ser r\u00e1pidas. En menos de un a\u00f1o una regi\u00f3n depauperada del oeste de Goi\u00e1s se transform\u00f3 bastante. Motivados por la Secretaria de Planificaci\u00f3n del gobierno estadual, los peque\u00f1os productores de leche del municipio de S\u00e3o Lu\u00eds de Montes Belos se organizaron y se aliaron a la municipalidad, a la universidad estadual, a la Embrapa Ganado y Leche y a grandes lacticinios. Nacida de la base productiva local, esa articulaci\u00f3n llev\u00f3 a la creaci\u00f3n de una hacienda escuela, ya en construcci\u00f3n, y al proyecto de un centro de tecnolog\u00eda de la leche, aprobado por la Financiera de Estudios y Proyectos (Finep). De los planes forman parte tambi\u00e9n la creaci\u00f3n de un curso de posgrado en leche, seg\u00fan Sergio Castro, economista de la Universidad Cat\u00f3lica de Goi\u00e1s.<\/p>\n<p>En el agreste de Cear\u00e1, el agua subterr\u00e1nea que podr\u00eda ser explotada por medio de pozos rasos y hab\u00eda sido descubierta por un equipo de la Universidad Estadual de Cear\u00e1 atrajo a los agricultores de Quixeramobim. La alcald\u00eda financi\u00f3 la construcci\u00f3n de los equipamientos de perforaci\u00f3n, construidos por las metal\u00fargicas locales, y la Fundaci\u00f3n Cearense de Apoyo al Desarrollo Cient\u00edfico y Tecnol\u00f3gico (Funcap) facilit\u00f3 el trabajo de los investigadores con los agricultores. Tres a\u00f1os despu\u00e9s los 30 productores que antes plantaban yuca, ma\u00edz y frijol eran 60 y cultivaban papaya, maracuy\u00e1 y tomate, comprados por la alcald\u00eda para atender a las escuelas. Los investigadores intentaron en otros lugares, pero la apropiaci\u00f3n de la tecnolog\u00eda de explotaci\u00f3n de agua s\u00f3lo tuvo buen resultado en Quixeramobim a causa del capital social, comenta el economista Jair do Amaral Filho, que naci\u00f3 en el interior paulista y estudi\u00f3 en la Sorbonne en Par\u00eds antes de instalarse en Fortaleza como profesor de la Universidad Federal de Cear\u00e1. Capital social, concepto esencial para entender la formaci\u00f3n de los APL&#8217;s, equivale a la capacidad de articulaci\u00f3n de la sociedad y refleja las relaciones de confianza y de cooperaci\u00f3n entre las personas.<\/p>\n<p>Quien mire con desconfianza la capacidad innovadora de los APL&#8217;s podr\u00e1 sorprenderse. Peque\u00f1as empresas integradas a esas redes casi invisibles se convirtieron asiduas entre las escogidas del Premio Finep de Innovaci\u00f3n Tecnol\u00f3gica, destac\u00e1ndose, por ejemplo, con nuevas t\u00e9cnicas de producci\u00f3n de vino en Petrolina, Pernambuco. En An\u00e1polis, Goi\u00e1s, el Instituto de Gesti\u00f3n Tecnol\u00f3gica Farmac\u00e9utica (IGTF), que re\u00fane 20 empresas farmac\u00e9uticas, universidades y \u00f3rganos del gobierno estadual y federal, en breve solicitar\u00e1 la primera patente de un proceso de extracci\u00f3n de veneno de serpiente. Dos empresas de ese APL ganaron dos premios regionales de innovaci\u00f3n de la Finep.<\/p>\n<p>Cuando aparecen, los APL&#8217;s sorprenden, principalmente porque estaban all\u00e1 hace mucho tiempo y nadie los ve\u00eda. Ana L\u00facia Gon\u00e7alves da Silva, de la Unicamp, cuenta un caso que sali\u00f3 de las sombras hace poco tiempo: un conglomerado de casi 20 f\u00e1bricas de instrumentos para odont\u00f3logos en el barrio de Pirituba, en la ciudad de S\u00e3o Paulo. Tomando solamente las m\u00e1s visibles y ya identificadas, el estado de S\u00e3o Paulo abriga alrededor de 150 APL?s, Bah\u00eda 66, R\u00edo de Janeiro 61, Goi\u00e1s 57, Par\u00e1 56, Paran\u00e1 40, Mato Grosso del Sur y Alagoas 27, R\u00edo Grande del Norte 25 y Pernambuco 10, de acuerdo con el mapa levantado por la RedeSist. Es imposible decir cu\u00e1ntos conglomerados de empresas y trabajadores funcionan en el pa\u00eds entero entre 500 y mil o por ah\u00ed.<\/p>\n<p>El apoyo que reciben var\u00eda mucho. En Goi\u00e1s la situaci\u00f3n es relativamente buena, observa Castro, porque el cuerpo t\u00e9cnico comprendi\u00f3 y asumi\u00f3 el concepto de APL&#8217;s. Fue as\u00ed tambi\u00e9n en Paran\u00e1, donde los pol\u00edticos no se involucraron y dejaron que los t\u00e9cnicos trabajaran, comenta Fabio Scatolin, economista de la Universidad Federal de Paran\u00e1. En Cear\u00e1 por lo menos 13 de los 23 APL&#8217;s ya identificados cuentan con apoyo de una red de 19 instituciones creada por el gobierno estadual.<br \/>\nYa en Santa Catarina no hay pol\u00edtica de apoyo definida, ni acci\u00f3n articulada entre las instituciones, ni criterios para definir los APL&#8217;s prioritarios, en la evaluaci\u00f3n de Renato Campos, de la Universidad Federal de Santa Catarina. En Bah\u00eda un proyecto del BID para incentivar el desarrollo de los APL&#8217;s del estado ahora est\u00e1 hu\u00e9rfano, a causa del desinter\u00e9s del actual gobierno del estado, cuenta Hamilton Ferreira, de la Universidad Federal de la Bah\u00eda. Los APL&#8217;s necesitan el apoyo del estado, no del gobierno, y de pol\u00edticas de medio y largo plazo, que van m\u00e1s all\u00e1 del tiempo de cada gesti\u00f3n, dice \u00e9l.<\/p>\n<p>En 2003 y 2004 el economista Francisco de Assis Costa, del N\u00facleo de Altos Estudios Amaz\u00f3nicos de la Universidad Federal de Par\u00e1, coordin\u00f3 el levantamiento cartogr\u00e1fico de APL?s de alimentos en Bel\u00e9m, representado por la cadena productiva de asa\u00ed. M\u00e1s tarde trabaj\u00f3 durante un a\u00f1o y medio en la entonces naciente Agencia de Desarrollo de la Amazonia (ADA) con la noci\u00f3n de APL como base para el desarrollo regional. Poco a poco, sin embargo, not\u00f3 un abismo entre la intenci\u00f3n y la pr\u00e1ctica de las instituciones p\u00fablicas, poco permeables al nuevo concepto, y sinti\u00f3 las posibilidades de acci\u00f3n evaporarse. La l\u00f3gica de los APL&#8217;s exige otras formas de representaci\u00f3n pol\u00edtica, diferentes de la l\u00f3gica clientelista de hoy, mediante la cual actuar con o para los APL&#8217;s no se transforma en capital pol\u00edtico, interpreta Costa. Hoy el estado del Par\u00e1 cuenta con seis comit\u00e9s tecnol\u00f3gicos estaduales y 14 tecnol\u00f3gicos regionales ya instalados para atender a los 56 APL&#8217;s del estado. Como m\u00ednimo emergi\u00f3 la capacidad de comunicaci\u00f3n, dice \u00e9l. Podemos ver el futuro con optimismo, pero tenemos que aguardar.<\/p>\n<p>Con mayor o menor apoyo del Estado, ese Brasil de las hormiguitas es resistente. Principalmente en el interior del pa\u00eds los APL&#8217;s reflejan un proceso de eficiencia productiva que sobrevivi\u00f3 con gallard\u00eda a la crisis de la d\u00e9cada pasada?, eval\u00faa el economista Jos\u00e9 Eduardo Cassiolato, profesor de la Universidad Federal de R\u00edo de Janeiro y coordinador de la RedeSist. Formada hoy por casi cien economistas, ge\u00f3grafos y soci\u00f3logos de Brasil y de otros pa\u00edses, la RedeSist naci\u00f3 en 1997 con el prop\u00f3sito de examinar fen\u00f3menos que escapaban a los an\u00e1lisis econ\u00f3micos habituales. Judith Sutz, soci\u00f3loga de la Universidad de la Rep\u00fablica, Uruguay, se uni\u00f3 al grupo ya en el inicio atra\u00edda por el desaf\u00edo y por la oportunidad de pensar con cabeza propia un espacio latinoamericano sobre innovaci\u00f3n y desarrollo, en di\u00e1logo con el mundo, record\u00f3 ella. No quer\u00edamos s\u00f3lo buscar datos, sino tambi\u00e9n hacer teor\u00eda, venciendo el papel subordinado de solamente aplicar teor\u00edas listas del Norte.<\/p>\n<p>Como se\u00f1al de esa osad\u00eda, el logotipo de la RedeSist es un mapa mundi invertido Am\u00e9rica Latina en lo alto. Vamos a transformar el conocimiento en una linterna que ilumine lo que la gente quiere hacer, sin recelo de modificar los modelos te\u00f3ricos cuando sea necesario, convid\u00f3 Helena Lastres. No tenemos que ser esclavos de los conceptos, que a veces dejan de fuera cosas importantes. Tenemos que parar de culpar a la realidad por no ajustarse a los modelos.<\/p>\n<p>Poco a poco el grupo se alej\u00f3 de los conceptos cl\u00e1sicos de innovaci\u00f3n tecnol\u00f3gica, organizacional, institucional y social, conocimiento y desarrollo econ\u00f3mico. De acuerdo con Judith, el enfoque habitual de innovaci\u00f3n prioriza el desarrollo econ\u00f3mico, que, una vez obtenido, llevar\u00eda al desarrollo social. De ese modo, la innovaci\u00f3n no ha podido ayudar en el desarrollo social, observa ella. Los rebeldes de la RedeSist se sentir\u00edan m\u00e1s a gusto tomando la innovaci\u00f3n bajo un enfoque primordialmente social, a partir del cual se podr\u00eda analizar el desarrollo econ\u00f3mico. Es un cambio significativo, afirma Hern\u00e1n Thomas, profesor del Instituto de Estudios sobre ciencia y Tecnolog\u00eda de la Universidad Nacional de Quilmes, Argentina, ya que la innovaci\u00f3n puede as\u00ed dejar de ser lineal, paliativa, asim\u00e9trica y unilateral y volverse algo colectivo, flexible y abierto, capaz de reunir el conocimiento t\u00e1cito y formal para resolver dificultades vinculadas a la supervivencia. As\u00ed es como los cubanos crearon materiales de bajo costo para construir casas capaces de resistir a tempestades y los uruguayos reinventaron aparatos de bajo costo para tratar la ictericia aguda en reci\u00e9n nacidos. Fueron tambi\u00e9n los uruguayos los que transformaron la sangre y rumen de buey en fertilizante natural cuando una ley prohibi\u00f3 que los mataderos votasen esos residuos. ?Las oportunidades de innovaci\u00f3n vienen, y se matan, de toda parte, record\u00f3 Judith.<\/p>\n<p>Las peculiaridades de cada lugar son las que rigen tambi\u00e9n el refuerzo de infraestructura de investigaci\u00f3n y desarrollo. Un centro de tecnolog\u00eda en moda y design toma forma en un n\u00facleo de producci\u00f3n de ropas en Jaragu\u00e1, en Goi\u00e1s, y otro, de design de muebles, en Xapuri, en el Acre. Los productores de muebles en Linhares, en Esp\u00edrito Santo, y de joyas en Limeira, interior paulista, tambi\u00e9n valorizan nuevos designs como forma de ampliar la clientela.<\/p>\n<p>Bajo este enfoque, las peque\u00f1as empresas dejan de ser los patitos feos de la econom\u00eda y se vuelven esenciales. Seg\u00fan Cassiolato, las tres mil empresas que producen bragas y sostenedores en Friburgo, en la Sierra Fluminense, ejemplifican la eficiencia colectiva como forma de ganar econom\u00eda de escala, no m\u00e1s privilegio de medias y grandes empresas, sino tambi\u00e9n de la sociedad de las hormiguitas. Uno de los seis libros del equipo de la RedeSist se titula precisamente Peque\u00f1a empresa: cooperaci\u00f3n y desarrollo local.<\/p>\n<p>Por el momento los investigadores de la RedeSist examinaron a profundidad alrededor de 60 APL&#8217;s centrados en la actividad industrial, y dirigieron alrededor de cien tesis de maestr\u00eda y doctorado. Hace dos a\u00f1os comenzaron a explotar otra \u00e1rea: los APL&#8217;s intensivos en cultura, como ejemplo de la industria musical de Fortaleza, el audiovisual de Goi\u00e2nia, el Carnaval de Bah\u00eda, el Boi-bumb\u00e1 de Parintins, Amazonas, y la producci\u00f3n cinematogr\u00e1fica en Recife y Porto Alegre. El Brasil silencioso ya se revela un poco m\u00e1s. Una sola fiesta popular, el C\u00edrio de Nazar\u00e9, que todo a\u00f1o atrae a millones de visitantes a Bel\u00e9m, mueve el equivalente a 3,5% del PBI de la capital de Par\u00e1. En la ciudad de R\u00edo de Janeiro alrededor de cien empresas se especializaron en la producci\u00f3n audiovisual y en la formaci\u00f3n de actores para TV Globo. Los territorios de aprendizaje colectivo y de cooperaci\u00f3n comienzan a vencer a la invisibilidad.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Redes de peque\u00f1as empresas comienzan a ganar reconocimiento","protected":false},"author":17,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[189],"tags":[],"coauthors":[5968],"class_list":["post-83600","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-politica-ct"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/83600","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/17"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=83600"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/83600\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=83600"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=83600"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=83600"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=83600"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}