{"id":83606,"date":"2008-01-01T10:20:00","date_gmt":"2008-01-01T12:20:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2008\/01\/01\/una-fabrica-de-tempestades\/"},"modified":"2015-10-19T18:09:46","modified_gmt":"2015-10-19T20:09:46","slug":"una-fabrica-de-tempestades","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/una-fabrica-de-tempestades\/","title":{"rendered":"Una f\u00e1brica de tempestades"},"content":{"rendered":"<p>Existen d\u00eda y hora para las tempestades en la Regi\u00f3n Metropolitana de S\u00e3o Paulo. Las lluvias intensas que inundan diversos puntos de la capital paulista y de varios de los 39 municipios vecinos que integran la mayor metr\u00f3polis de Am\u00e9rica del Sur generalmente se concentran en el comienzo de la semana, lunes o mi\u00e9rcoles, al final de la tarde. En ese mar de concreto y asfalto en que viven casi 19 millones de personas, la temperatura aumenta progresivamente a medida que el d\u00eda avanza y millones de autom\u00f3viles invaden las calles. Despu\u00e9s de que la temperatura alcanza un pico al comenzar la tarde, las nubes van ganando cuerpo y adquiriendo un color plomo, hasta que algunas horas m\u00e1s tarde dejan caer un mundo de agua sobre la metr\u00f3polis, especialmente en algunos puntos de la capital. Es f\u00e1cil imaginar las consecuencias m\u00e1s inmediatas de esas tempestades: el ya complicado tr\u00e1nsito de la metr\u00f3polis, que f\u00e1cilmente alcanza los 150 kil\u00f3metros de coches en fila en las principales calles y avenidas al final de las tardes, literalmente para; los paulistanos tardan horas para regresar del trabajo a sus casas; y en los barrios m\u00e1s humildes las personas pierden lo poco que tienen en medio del agua y el fango.<\/p>\n<p>Y no vale la pena culpar solamente a la naturaleza por ese patr\u00f3n de temporales que castigan a la metr\u00f3polis con frecuencia entre diciembre y marzo, durante el verano, seg\u00fan constataron los ge\u00f3grafos A\u00edlton Alves Filho, de la Facultad de Ingenier\u00eda Industrial (FEI), y Helena Ribeiro, de la Facultad de Salud P\u00fablica de la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP). Con la intenci\u00f3n de detectar un patr\u00f3n en las lluvias intensas paulistanas, Alves estudi\u00f3 c\u00f3mo ellas se distribu\u00edan en los municipios de la metr\u00f3poli del inicio de la d\u00e9cada de 1980 al comienzo de los a\u00f1os 1990. Al concentrar el an\u00e1lisis en el verano de 1991, per\u00edodo que tuvo el mayor volumen de lluvias en todo el siglo XX, Alves y Helena constataron que de las 17 tempestades m\u00e1s intensas del per\u00edodo, un 35% ocurrieron los lunes, un 20% los martes y un 20% los mi\u00e9rcoles. En aquel verano no hubo temporales los fines de semana, seg\u00fan el estudio publicado recientemente en la revista InterfacEHS.<\/p>\n<p>Pero faltaba entender por qu\u00e9 eso sucede. Comparando los datos de radares meteorol\u00f3gicos, registros de intensidad de las lluvias e \u00edndices de contaminaci\u00f3n, Alves y Helena concluyeron que solo es posible explicar lo que\u00a0 pasa en la metr\u00f3poli paulistana si tambi\u00e9n se tiene en consideraci\u00f3n la influencia de sus habitantes. Est\u00e1 claro que la localizaci\u00f3n ciertamente favorece la ocurrencia de lluvias, en especial en el verano. S\u00e3o Paulo y varios de los municipios vecinos est\u00e1n en el medio de un corredor, formado por Serra da Cantareira al norte y por Serra do Mar al sur, que facilita la entrada de masas de aire cargadas de humedad del oc\u00e9ano Atl\u00e1ntico, distante de la capital solamente 45 kil\u00f3metros en l\u00ednea recta.<\/p>\n<p>Pero esas caracter\u00edsticas naturales no lo explican todo. En el \u00faltimo siglo la poblaci\u00f3n solamente de la ciudad de S\u00e3o Paulo creci\u00f3 cerca de 40 veces, alcanzando sus casi 11 millones de habitantes. Y, en un r\u00e1pido proceso de ocupaci\u00f3n, S\u00e3o Paulo y las ciudades vecinas avanzaron sobre la vegetaci\u00f3n natural, hoy pr\u00e1cticamente restricta a parques municipales y estaduales. La sustituci\u00f3n del verde por millares de kil\u00f3metros de asfalto y muchas toneladas de concreto transform\u00f3 la regi\u00f3n en una especie de invernadero que a lo largo del d\u00eda almacena el calor del Sol desde 1940, la ciudad de S\u00e3o Paulo, por ejemplo, es en promedio 2 grados cent\u00edgrados m\u00e1s c\u00e1lida. Al calentamiento provocado por la urbanizaci\u00f3n efecto conocido como islas de calor, se hace necesario tambi\u00e9n sumarle el nada desde\u00f1able calor generado por la quema de combustibles por los 3,5 millones de autom\u00f3viles que circulan diariamente en la capital, correspondiente a un d\u00e9cimo de la energ\u00eda que la ciudad recibe del Sol. A\u00f1os atr\u00e1s el ge\u00f3grafo Tarik Azevedo, de la USP, al analizar series hist\u00f3ricas de lluvia a lo largo de los a\u00f1os 1990, confirm\u00f3 que las lluvias intensas eran mucho m\u00e1s comunes en los d\u00edas h\u00e1biles que en los feriados y fines de semana, cuando las actividades humanas generan menos calor en la metr\u00f3poli. La ciudad no crea las tempestades, pero las favorece cuando ya existen las condiciones propicias, dice Azevedo. Ese dato deber\u00eda servir de argumento a favor de que se ampliara el uso del transporte p\u00fablico.<\/p>\n<p>Al unir todos estos elementos, Alves y Helena consiguieron explicar la concentraci\u00f3n de las lluvias en los finales de tarde de los d\u00edas h\u00e1biles. La temperatura en la Regi\u00f3n Metropolitana sube a lo largo del d\u00eda hasta alcanzar un pico en el inicio de la tarde. Al mismo tiempo, el aire se vuelve m\u00e1s seco, cediendo humedad para la formaci\u00f3n de nubes. Si la brisa oce\u00e1nica, que sopla del mar hacia la tierra en el inicio de la tarde, llega a tiempo de contribuir con m\u00e1s humedad, est\u00e1n reunidas las condiciones para un final de tarde mojado y ca\u00f3tico en la metr\u00f3poli. Esas lluvias intensas se concentran principalmente en la regi\u00f3n central, norte y este de S\u00e3o Paulo, m\u00e1s densamente urbanizadas, cuenta Alves. En los \u00faltimos a\u00f1os, los gobiernos estadual y municipal hasta han hecho inversiones para reducir los da\u00f1os de las lluvias. Pero los resultados ser\u00e1n siempre paliativos si no hay alteraci\u00f3n de la divisi\u00f3n en zonas urbana, afirma el ge\u00f3grafo de la FEI.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"La concentraci\u00f3n de calor y los contaminantes favorecen la formaci\u00f3n de lluvias","protected":false},"author":16,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[286],"coauthors":[105],"class_list":["post-83606","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ciencia-es","tag-clima-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/83606","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/16"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=83606"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/83606\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=83606"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=83606"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=83606"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=83606"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}