{"id":83657,"date":"2008-02-01T00:00:00","date_gmt":"2008-02-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2008\/02\/01\/sin-ellos-no-hay-avances\/"},"modified":"2015-08-26T15:16:54","modified_gmt":"2015-08-26T18:16:54","slug":"sin-ellos-no-hay-avances","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/sin-ellos-no-hay-avances\/","title":{"rendered":"Sin ellos no hay avances"},"content":{"rendered":"<p>Entre los feriados de Navidad y A\u00f1o Nuevo, el Consejo Deliberante de R\u00edo de Janeiro aprob\u00f3 una ley que, si fuera llevada a la pr\u00e1ctica, obstruir\u00e1 una parte significativa de la investigaci\u00f3n cient\u00edfica realizada en la ciudad por instituciones como la Fundaci\u00f3n Oswaldo Cruz (Fiocruz), las universidades federal y estadual de R\u00edo de Janeiro y el Instituto Nacional del C\u00e1ncer (Inca). De autor\u00eda del concejal y actor Claudio Cavalcanti, la ley torn\u00f3 ilegal el uso de animales en experimentos cient\u00edficas en la ciudad. &#8220;Un ser humano que tortura\u00a0 seres dominados e incapaces de defenderse, seres que gritan y lloran de dolor -sea ese ser un investigador o un psic\u00f3pata- es una aberraci\u00f3n de la Creaci\u00f3n&#8221;, justific\u00f3 Cavalcanti, un destacado militante en la defensa de los derechos de los animales, en favor de su proyecto.<\/p>\n<p>La comunidad acad\u00e9mica reaccion\u00f3. La estrategia fue definida en la primera semana de enero, en una reuni\u00f3n entre el secretario de Ciencia y Tecnolog\u00eda del estado de R\u00edo, Alexandre Cardoso, e investigadores de varias instituciones. El grupo de diputados nacionales del estado ser\u00e1 movilizado para ayudar a aprobar un proyecto de ley que tramita en el Congreso hace 12 a\u00f1os y establece normas para la utilizaci\u00f3n de criterios sobre animales en experimentaci\u00f3n. La ordenanza municipal perder\u00eda efecto si el proyecto federal saliese del papel. Paralelamente, los investigadores tambi\u00e9n decidieron ir a la desobediencia e ignorar la disposici\u00f3n. &#8220;Continuaremos trabajando con animales de laboratorio, cuyos protocolos fueron aprobados por los comit\u00e9s de \u00e9tica, y con animales de las instituciones de investigaci\u00f3n&#8221;, dice Marcelo Morales, presidente de la Sociedad Brasile\u00f1a de Biof\u00edsica (SBBf) y profesor de la Universidad Federal de R\u00edo de Janeiro (UFRJ), uno de los l\u00edderes de la reacci\u00f3n de los cient\u00edficos.<\/p>\n<p>Sucede que la interrupci\u00f3n del uso de animales generar\u00eda perjuicios inmediatos con repercusi\u00f3n nacional, como la falta de vacunas, inclusive la de la fiebre amarilla. El control de calidad de los lotes de vacunas fabricados en\u00a0 R\u00edo por la Fiocruz es hecho por medio de animales de laboratorio. La inoculaci\u00f3n en peque\u00f1os ratones dom\u00e9sticos confirma la calidad de los ant\u00edgenos antes de que ellos sean aplicados en las personas. Sin poder usar roedores, la distribuci\u00f3n de vacunas como la de la hepatitis B, la rabia, la meningitis y la BCG tendr\u00eda que ser interrumpida, por falta de seguridad. &#8220;Tambi\u00e9n es fundamental aclarar a la poblaci\u00f3n que, si esas experiencias fueran prohibidas en nuestra ciudad, todos nuestros esfuerzos recientes para descubrir vacunas para el dengue, el Sida, la malaria y la leishmaniasis ser\u00edan tirados textualmente a la basura&#8221;, dice Renato Cordeiro,\u00a0 investigador del Departamento de Fisiolog\u00eda y Farmacodin\u00e1mica de la Fiocruz. Marcelo Morales enumera otros perjuicios. &#8220;Investigaciones sobre c\u00e9lulas madre en el campo de la cardiolog\u00eda, de la neurolog\u00eda y de molestias pulmonares y renales, lideradas por investigadores de la UFRJ, y de terapias contra el c\u00e1ncer realizadas por el Inca tendr\u00edan que ser interrumpidas&#8221;, afirma.<\/p>\n<p>La confusi\u00f3n de R\u00edo de Janeiro preocupa a los investigadores de todo el pa\u00eds porque no es un caso aislado. En noviembre, concejales de Florian\u00f3polis tambi\u00e9n prohibieron el uso de animales en pr\u00e1cticas de ense\u00f1anza e investigaci\u00f3n en el municipio. En 2005, la Legislatura paulista aprob\u00f3 una ley que, adem\u00e1s de cohibir los rodeos y cercenar los mataderos, proh\u00edbe el uso de animales en investigaci\u00f3n en el caso de que haya dolor. La ley a\u00fan carece de reglamentaci\u00f3n y su constitucionalidad est\u00e1 siendo cuestionada en el Supremo Tribunal Federal (STF). &#8220;La presi\u00f3n est\u00e1 aumentando y nosotros no estamos consiguiendo mostrar a la poblaci\u00f3n lo que est\u00e1 en juego&#8221;, dice Jo\u00e3o Bosco Pesquero, profesor de biof\u00edsica de la Universidad Federal de S\u00e3o Paulo (Unifesp) y director general del Centro de Desarrollo de Modelos Experimentales para Medicina y Biolog\u00eda (Cedeme), el bioterio de la universidad. &#8220;Las personas se posicionan contra el uso de animales en investigaciones sin percibir que eso es fundamental para el desarrollo de los medicamentos que ellas compran en las farmacias y que permiti\u00f3 avances que aumentaron la expectativa de vida de la humanidad&#8221;, se\u00f1ala Pesquero.<\/p>\n<p>Walter Colli, profesor del Instituto de Qu\u00edmica de la USP, asever\u00f3, en un art\u00edculo firmado en octubre de 2006 en la revista Ciencia Hoy en sociedad con Maria Julia Manso Alves, que los cient\u00edficos necesitan divulgar mejor la ciencia y sus m\u00e9todos, con el fin de no perder el apoyo de la opini\u00f3n p\u00fablica para una actividad esencial para el progreso. &#8220;Hasta\u00a0 hace poco tiempo, el cient\u00edfico era visto como un benefactor de la humanidad. Sin embargo, en el presente, \u00e9l es muchas veces apuntado como un profesional fr\u00edo y calculista, sin sentimientos. Los grupos que piensan as\u00ed est\u00e1n equivocados, ya que ning\u00fan cient\u00edfico, en su sano juicio, sentir\u00eda placer en maltratar a animales&#8221;, escribi\u00f3 Colli.<\/p>\n<p>La pelea que se calienta en Brasil es una vieja conocida de pa\u00edses como Estados Unidos e Inglaterra, donde grupos bastante articulados suelen promover protestas ruidosas en universidades y ya llegaron a atacar f\u00edsicamente a investigadores involucrados con experimentos. En esos pa\u00edses, la garant\u00eda de que los animales son tratados de forma \u00e9tica viene de legislaciones restrictivas que, en l\u00edneas generales, proh\u00edben el uso f\u00fatil de esos modelos y exigen transparencia de los cient\u00edficos. La ley inglesa est\u00e1 en vigor desde 1876. Es la experiencia internacional que inspira a los investigadores brasile\u00f1os a defender la aprobaci\u00f3n de un proyecto de ley presentado en 1995 por el entonces diputado y m\u00e9dico S\u00e9rgio Arouca (1941-2003). La llamada Ley Arouca establece, por ejemplo, que s\u00f3lo se debe utilizar animales de laboratorio en el caso de que no haya otro medio de testar la hip\u00f3tesis de la investigaci\u00f3n y que la utilizaci\u00f3n de los modelos debe ser monitoreada por comit\u00e9s de \u00e9tica espec\u00edficos para esa finalidad formados en cada instituci\u00f3n. Todo el sistema ser\u00eda coordinado por un consejo nacional, compuesto por cient\u00edficos y representantes de ministerios, encargado de formular normas relativas a la utilizaci\u00f3n \u00e9tica de animales y celar por su cumplimiento.<\/p>\n<p>La aprobaci\u00f3n de la ley, d\u00edgase, poco afectar\u00eda la rutina de las principales universidades del pa\u00eds, que en los \u00faltimos diez a\u00f1os ya se adaptaron a los dict\u00e1menes del proyecto de Arouca. Pero tendr\u00eda el don de garantizar la diseminaci\u00f3n de las normas en instituciones de investigaci\u00f3n de regiones m\u00e1s pobres, que no siempre disponen de condiciones financieras de mantener los bioterios adecuadamente. Para Marcelo Morales, presidente de la SBBf, la creaci\u00f3n de un marco legal es esencial y su ausencia genera una situaci\u00f3n de incertidumbre, que causa constre\u00f1imiento a los investigadores. &#8220;Hasta haciendo experimentos con protocolos aprobados en la comisi\u00f3n de \u00e9tica de la UFRJ, Leopoldo de Meis, uno de los m\u00e1s respetados cient\u00edficos de Brasil, por ejemplo, fue acusado de malos tratos a animales y acab\u00f3 siendo intimado para declarar en la estaci\u00f3n de polic\u00eda&#8221;, cont\u00f3. De Meis, que es profesor del Instituto de Bioqu\u00edmica M\u00e9dica de la UFRJ, fue acusado en diciembre de 2006 de torturar animales, exponi\u00e9ndolos a un fr\u00edo de 4\u00baC, con base en una fotograf\u00eda tirada en su laboratorio con un tel\u00e9fono m\u00f3vil de una activista. En la estaci\u00f3n de polic\u00eda, el cient\u00edfico explic\u00f3 que la mayor parte de los conejos del mundo vive naturalmente en esa temperatura y fue liberado.<\/p>\n<p><strong>Prohibido fumar<br \/>\n<\/strong>Las entidades anti-viviseccionistas acostumbran esgrimir un conjunto articulado de argumentos, que han conquistado corazones y mentes de pol\u00edticos y electores. El principal de ellos da cuenta de que los animales son victimas de maltrato y de tortura. &#8220;Afirmo que los animales de laboratorio viven en condiciones de alimentaci\u00f3n, de mantenimiento y de confort mejores que buena parte de la poblaci\u00f3n brasile\u00f1a. Y eso sucede porque es esencial tener animales en buenas condiciones de salud para las experiencias cient\u00edficas&#8221;, dice Luiz Eugenio Mello, profesor de fisiolog\u00eda de la Unifesp y presidente de la Federaci\u00f3n de las Sociedades de Biolog\u00eda Experimental (Fesbe). Las reglas seguidas por el bioterio de la Unifesp, que suministra a la Luiz Eugenio los animales para sus investigaciones sobre fisiolog\u00eda y el estudio de la epilepsia, siguen minucias como el tiempo m\u00e1ximo (12 horas) que se puede imponer de ayunas a un animal antes de que \u00e9l sea operado y la adopci\u00f3n de un r\u00e9gimen de ventilaci\u00f3n que permita de 15 a 20 cambios totales de aire por hora en el ambiente en el que viven los animales. Est\u00e1 terminantemente prohibido fumar en el bioterio.<\/p>\n<p>Con respecto a la idea de la tortura, Luiz Eugenio recuerda que los comit\u00e9s de \u00e9tica de investigaci\u00f3n instalados desde los a\u00f1os 1990 en todas las universidades e instituciones de investigaci\u00f3n ya realizan un monitoreo \u00e9tico de las experiencias con animales, con exigencias en relaci\u00f3n al uso de anest\u00e9sicos y de analg\u00e9sicos y de la eutanasia sin dolor despu\u00e9s de su utilizaci\u00f3n. Agencias como la FAPESP y el CNPq tambi\u00e9n hacen exigencias sobre el uso de animales para fomentar proyectos. &#8220;Evidentemente, si yo estoy testando un medicamento para el dolor o para la ansiedad, no conseguir\u00e9 evaluar la eficacia sin someter al animal al dolor o a una situaci\u00f3n de ansiedad. Pero ese tipo de incomodidad a la que el animal es sometido es siempre controlado y cuantificado, en el caso contrario no es posible mensurar el resultado de la experiencia&#8221;, afirma Luiz Eugenio.<\/p>\n<p>Otro argumento corriente de los defensores de los derechos de los animales es que el uso de animales se hizo obsoleto con el surgimiento de alternativas para las experiencias. &#8220;De hecho, existen alternativas, pero no todas son v\u00e1lidas ni pueden ser utilizadas. En la medida que las alternativas sean desarrolladas y validadas, los investigadores ser\u00e1n los primeros en utilizarlas. Lo importante para el investigador es la validez de su resultado, siendo \u00e9l producido con animales o con t\u00e9cnicas alternativas&#8221;, dice Marcel Frajblat, profesor de la Universidad del Valle de Itaja\u00ed (Univali), en Itaja\u00ed (SC), y presidente del Colegio Brasile\u00f1o de Experimentaci\u00f3n Animal (Cobea). &#8220;En el caso de los medicamentos, ellos tienen que pasar por lo menos por tres especies de animales antes de ser comercializados. No existen alternativas, fuera del uso de animales, para testar un medicamento antes de que \u00e9l sea encaminado para testes pre-cl\u00ednicos en seres humanos&#8221;, dice Frajblat. Milton de Arruda Martins, profesor titular de la cl\u00ednica m\u00e9dica de la FMUSP, da ejemplos: &#8220;Medicamentos contra el Sida y contra el c\u00e1ncer tienen que ser bastante potentes y la experimentaci\u00f3n animal viene siendo fundamental para evaluar tanto los efectos ben\u00e9ficos como los colaterales&#8221;. De la misma forma, dice Martins, el desarrollo de vacunas exige, a cierta altura, que el ant\u00edgeno sea aplicado en un organismo vivo para averiguar su capacidad de producir anticuerpos. &#8220;Tenemos dos opciones: testarlos en animales o aplicarlos directamente en seres humanos. No hay una tercera opci\u00f3n y la sociedad necesita saber eso&#8221;, afirma.<\/p>\n<p>Es cierto que el argumento de la obsolescencia de aplicaciones de los modelos animales se basa en premisas que tienen sentido. De hecho, ciertos usos cayeron en desuso, algunos por razones \u00e9ticas, y, s\u00ed, surgieron opciones capaces de jubilar al uso de animales en varios tipos de experiencia. Pero los avances cient\u00edficos, con las nuevas preguntas y desaf\u00edos que imponen a los investigadores, hacen brotar nuevas aplicaciones de modelos animales a cada d\u00eda &#8211; y no hay razones para creer que eso va a cambiar.<\/p>\n<p><strong>Noqueo gen\u00e9tico<br \/>\n<\/strong>Regina P. Markus, profesora del Departamento de Fisiolog\u00eda del Instituto de Biociencias de la USP y presidenta de la Sociedad Brasile\u00f1a de Farmacolog\u00eda y Terap\u00e9utica Experimental (SBFTE), da un ejemplo de uso obsoleto. Ella recuerda que, en la d\u00e9cada de 1930, fue desarrollada una t\u00e9cnica para diagnosticar la gravidez: se aplicaba la orina de una mujer en ratas y se evaluaba si su \u00fatero se dilataba, efecto de la tempestad hormonal femenina que sigue a la fecundaci\u00f3n. &#8220;Es evidente que hoy no tendr\u00eda ning\u00fan sentido hacer un teste de gravidez de esa forma, pero fue utilizando esa t\u00e9cnica que se descubri\u00f3 el modo actual de hacer el diagn\u00f3stico.&#8221; Durante las d\u00e9cadas de 1980 y 1990, la experimentaci\u00f3n en animales cedi\u00f3 a la biolog\u00eda molecular parte del espacio que ocupaba. &#8220;El estudio de genes y prote\u00ednas vali\u00e9ndose de modelos celulares fue tan diseminado que los estudios fisiol\u00f3gicos involucrando a animales de experimentaci\u00f3n perdieron fuerza&#8221;, escribi\u00f3 Antonio Bianco, profesor asociado de medicina de la Universidad Harvard, en su columna en el sitio de Pesquisa FAPESP.<\/p>\n<p>En los \u00faltimos a\u00f1os, no obstante, tuvo lugar una notable transformaci\u00f3n. La posibilidad de crear una serie de generaciones de animales con inactividad o inducci\u00f3n de uno o m\u00e1s genes dio un nuevo impulso a la investigaci\u00f3n con animales, como destac\u00f3 Bianco. Los genetistas estadounidenses Mario Capecchi y Oliver Smithies y el ingl\u00e9s Martin J. Evans ganaron el Premio Nobel de Medicina y Fisiolog\u00eda de 2007 por la creaci\u00f3n de una tecnolog\u00eda, conocida como noqueo gen\u00e9tico, que permite inactivar a ciertos genes y monitorear los efectos de esa acci\u00f3n, lo que lleva a la construcci\u00f3n del cuadro del desarrollo de la enfermedad. Hasta el momento, m\u00e1s de 10 mil genes de ratones fueron &#8220;noqueados&#8221;, y muchos otros deben pasar por el mismo proceso en un futuro pr\u00f3ximo. El resultado son m\u00e1s de 500 modelos de enfermedades humanas, incluyendo problemas cardiovasculares y neurodegenerativos, diabetes y c\u00e1ncer. &#8220;La evoluci\u00f3n del conocimiento en la gen\u00f3mica hizo explotar el uso de peque\u00f1os ratones dom\u00e9sticos como herramienta de investigaci\u00f3n&#8221;, dice Jos\u00e9 Eduardo Krieger, profesor asociado del Departamento de Cl\u00ednica M\u00e9dica de la FMUSP e investigador del Instituto del Coraz\u00f3n, de S\u00e3o Paulo.<\/p>\n<p><strong>Alma racional<br \/>\n<\/strong>Los primeros relatos conocidos del uso de animales en experimentaciones se remontan hace m\u00e1s de 2 mil a\u00f1os, cuando Hip\u00f3crates (450 a.C.) realiz\u00f3 estudios que relacionaban a \u00f3rganos humanos enfermos con los de animales para fines did\u00e1cticos. Las investigaciones con modelos animales ganaron aliento a partir del siglo XVI. En 1638, William Harvey public\u00f3 un libro en el que expuso estudios experimentales sobre la fisiolog\u00eda de la circulaci\u00f3n sangu\u00ednea hechos en 80 especies diferentes. Se atribuye al fil\u00f3sofo franc\u00e9s Ren\u00e9 Descartes (1596-1650) un aval a las experiencias, al alegar que los hombres eran dotados de un alma racional y los animales, no. Ya el ingl\u00e9s Jeremy Bentham (1748-1832) fue uno de los primeros en presentar un contrapunto a la visi\u00f3n cartesiana, al formular cuestionamientos \u00e9ticos sobre el sufrimiento impuesto a los animales. &#8220;Probablemente, a partir de las ideas de Bentham aparecen las primeras acciones con relaci\u00f3n a la protecci\u00f3n a los animales en el siglo XIX&#8221;, escribieron Marcia Raymundo y Jos\u00e9 Roberto Goldim, investigadores del Hospital de Cl\u00ednicas de Porto Alegre, autores del art\u00edculo &#8220;\u00c9tica de la investigaci\u00f3n en modelos animales&#8221;.<\/p>\n<p>El advenimiento de las primeras sociedades de protecci\u00f3n a los animales en el siglo XIX ya moviliz\u00f3 a cient\u00edficos. En 1865, el m\u00e9dico Claude Bernard justifica la utilizaci\u00f3n de los animales de forma vehemente en su libro Una introducci\u00f3n del estudio de la medicina experimental. &#8220;\u00bfNosotros tenemos el derecho de hacer experimentos animales y vivisecci\u00f3n- Yo pienso que tenemos este derecho, total y absolutamente. Ser\u00eda extra\u00f1o si reconoci\u00e9semos el derecho de usar animales para servicios caseros, para comida, y prohibir su uso para la instrucci\u00f3n en una de las ciencias m\u00e1s \u00fatiles para la humanidad. La ciencia de la vida puede ser establecida solamente a trav\u00e9s de experimentos y nosotros podemos salvar a seres vivos de la muerte solamente despu\u00e9s de sacrificar a otros&#8221;, escribi\u00f3 Bernard.<\/p>\n<p>En la evaluaci\u00f3n de Luiz Eugenio Mello, de la Fesbe, la defensa del derecho de los animales gan\u00f3 articulaci\u00f3n en el siglo XVIII con el advenimiento del concepto del &#8220;buen salvaje&#8221;, acu\u00f1ado por Jean-Jacques Rousseau en alusi\u00f3n a las cualidades superiores que, a su ver, ten\u00edan los individuos que viv\u00edan en el estado de la naturaleza. &#8220;El sentimiento de que el hombre es un corruptor de la naturaleza surgi\u00f3 en la Revoluci\u00f3n Industrial y no dej\u00f3\u00a0 de existir&#8221;, dice. &#8220;\u00c9l fructific\u00f3 en la defensa de los derechos de los animales, en el discurso de los ecologistas y, m\u00e1s recientemente, en la oposici\u00f3n a los transg\u00e9nicos. Como utop\u00eda es bonito y, sin duda, rinde bellos guiones a los estudios Walt Disney. Pero el mundo real es bien diferente. A muchas personas les gusta comer carne. Y la investigaci\u00f3n cient\u00edfica, que aument\u00f3 la expectativa de vida de la humanidad e hizo factible medicamentos y tratamientos, fue totalmente calcada en experimentos con modelos animales&#8221;, dice. &#8220;Es una utop\u00eda ignorar que dependemos de alimentarnos de vegetales y de otros animales para sobrevivir. Para que usted exista, alguna otra cosa tiene que dejar de existir. Ese es un hecho de la naturaleza&#8221;, afirma Luiz Eugenio. Marcel Frajblat, presidente del Cobea, se\u00f1ala una cuesti\u00f3n de fondo: la sociedad, incluyendo a los concejales de R\u00edo y de Florian\u00f3polis, tienen una percepci\u00f3n err\u00f3nea de como la ciencia es producida, asociando el uso de animales en investigaci\u00f3n a malostratos y no percibiendo el beneficio de este uso en su d\u00eda a d\u00eda. &#8220;Y muchos de los que militan contra el uso de animales piensan m\u00e1s en s\u00ed y en los animales que en las personas que necesitan medicamentos y terapias desarrollados con la ayuda de modelos animales&#8221;, afirma Frajblat.<\/p>\n<p><strong>Beneficiarios<br \/>\n<\/strong>El anti-viviseccionismo recibi\u00f3 una inyecci\u00f3n de \u00e1nimo a partir de los a\u00f1os 1970, con el libro Liberaci\u00f3n animal, del australiano Peter Singer, profesor de la Universidad Princeton, en Estados Unidos, que, entre otras denuncias, choc\u00f3 al mostrar los testes de toxicidad de cosm\u00e9ticos hechos en los ojos de conejos. Singer es uno de los que formulan el t\u00e9rmino &#8220;especismo&#8221;, discriminaci\u00f3n que presupone que los intereses de un individuo son de menor importancia por el mero hecho de pertenecer a una determinada especie. En este aspecto, curiosamente, hay espacio para convergencia. La idea de que medicamentos, tratamientos y t\u00e9cnicas quir\u00fargicas deben ser testados primero en animales para s\u00f3lo despu\u00e9s ser experimentados en seres humanos se basa, sin dudas, en la concepci\u00f3n de la primac\u00eda humana. Pero los cient\u00edficos rechazan la idea de que hayan vencedores y vencidos. &#8220;La experimentaci\u00f3n con modelos animales ayud\u00f3 a desarrollar tratamientos, medicamentos y procedimientos para la veterinaria y hoy los animales tambi\u00e9n son beneficiarios directos de eso&#8221;, dice Luiz Francisco Poli de Figueiredo, profesor titular de t\u00e9cnica quir\u00fargica de la Facultad de Medicina de la USP.<\/p>\n<p>No se imagine que el sacrificio de animales de laboratorio es un asunto bien resuelto entre los investigadores. La genetista Mayana Zatz, pro-rectora de Investigaci\u00f3n de la USP, es una defensora del uso de los animales en experiencias cient\u00edficas. &#8220;Sin ellos, toda la investigaci\u00f3n que est\u00e1 siendo hecha con c\u00e9lulas madre se convertir\u00eda no factible. No se puede aplicar en humanos sin primero testar exhaustivamente en modelos animales&#8221;, ella afirma. Mayana, no sin embargo, prefiere delegar a sus asistentes y al personal que ella orienta, la tarea de sacrificar a los animales. &#8220;Yo miro de lejos. No me gusta matar animales, de la misma forma que no como carne. Pero no es porque yo tenga dificultad para trabajar con el modelo animal que voy a olvidar e ellos son absolutamente necesarios para la investigaci\u00f3n&#8221;, afirma. La profesora Regina P. Markus, del Instituto de Biociencias de la USP, ya se acostumbr\u00f3 a administrar ese tipo de problema. &#8220;Nunca vi ninguna dificultad en el uso de animales por alumnos de medicina. Ellos saben claramente que eso tiene una justificaci\u00f3n, que es el avance de terapias o cirug\u00edas. Eso ya no ocurre con varios estudiantes de biolog\u00eda. Es com\u00fan que haya, entre ellos, j\u00f3venes que quieran seguir carrera con bies conservacionista y tengan dificultad de con animales. Ya viv\u00ed situaciones en el laboratorio en que yo misma tuve que sacrificar animales, porque ning\u00fan estudiante se habilit\u00f3 para la tarea&#8221;, cuenta. Regina dice que lo importante, en situaciones como esa, es no hacer juicios. &#8220;Se trata de una cuesti\u00f3n de fuero \u00edntimo, que necesita ser respetada. Lo importante es mantener el consenso de que el uso de los animales es fundamental para la investigaci\u00f3n&#8221;, destaca la profesora.<\/p>\n<p>A favor de los defensores de los derechos de los animales, se debe que su movilizaci\u00f3n tuvo un papel en la construcci\u00f3n del conjunto de procedimientos \u00e9ticos en experimentaci\u00f3n. Un episodio que sucedi\u00f3 en 1988 ilustra esa influencia. En la ocasi\u00f3n, el entonces alcalde de S\u00e3o Paulo, J\u00e2nio Quadros, prohibi\u00f3 al Centro de Zoonosis del municipio que suministrara los perros recogidos en las calles para experiencias en universidades e institutos de investigaci\u00f3n. J\u00e2nio cedi\u00f3 a los pedidos de su mujer, Elo\u00e1, que adoraba a los perritos y consideraba cruel el destino que los animales de la calle ten\u00edan en las manos de los investigadores. La reacci\u00f3n de los investigadores fue fuerte y la alcald\u00eda acabo cediendo. El tiempo pas\u00f3 y lo que era tenido como imprescindible en los a\u00f1os 1980 se hizo condenable seg\u00fan los criterios \u00e9ticos actuales. Buena parte de aquellos perros de la calle era usada en experiencias de clases, en las cuales se entrenaba, por ejemplo, la habilidad de futuros m\u00e9dicos en usar el bistur\u00ed o de hacer suturas. &#8220;Actualmente la utilizaci\u00f3n de animales para demostraci\u00f3n en las clases est\u00e1 bastante reducida y fue siendo sustituida por otras t\u00e9cnicas. La presi\u00f3n de las entidades de los derechos de los animales y de muchos alumnos cambi\u00f3 esa costumbre&#8221;, dice Mirian Ghiraldini Franco, profesora de la Unifesp y coordinadora del Cedeme. Tambi\u00e9n ayud\u00f3 a erradicar el uso de perros de la calle en las instituciones paulistanas el hecho de que los animales tengan una salud precaria, pudiendo contaminar a investigadores y alumnos. \u00a0&#8220;Hoy s\u00f3lo se hace investigaci\u00f3n con animales que presenten condiciones ideales de salud. Las revistas internacionales no publican art\u00edculos que involucren experiencias con animales criados de manera precaria&#8221;, afirma Mirian.<\/p>\n<p><strong>Rejillas a prueba de fugas<br \/>\n<\/strong>La necesidad de criar animales de calidad para investigaci\u00f3n provoc\u00f3 una transformaci\u00f3n en los bioterios. El nuevo Centro de Bioterismo de la FMUSP fue inaugurado en el 2002 con una inversi\u00f3n de 5 millones de reales. El edificio tuvo que ser adaptado para que se encajase en los patrones de la International Council for Laboratory Animal Science (Iclas) y de la Association for Assessment and Accreditation of Laboratory Animal Care International (Aaalac), dos entidades que regulan ese tipo de centro en el mundo. Fueron desarrollados en sociedad con industrias de material de construcci\u00f3n rejillas a prueba de fugas, tinta resistente a los productos de limpieza, puertas de acero con cierre neum\u00e1tico y sistemas de aire acondicionado, entre otros. &#8220;Para que se produzcan animales m\u00e1s adecuados para investigaciones, con variabilidad gen\u00e9tica menor y criados en condiciones ambientales y sanitarias controladas, fue necesario invertir en grandes bioterios, que son estructuras caras de mantener&#8221;, afirma Roger Chammas, profesor asociado y director del Centro de Bioterismo de la FMUSP.<\/p>\n<p>La racionalizaci\u00f3n del uso de animales sigue el modelo propuesto en 1959 por el zo\u00f3logo William Russell y por el microbi\u00f3logo Rex Burch, que establecieron las tres erres de la investigaci\u00f3n en animales: Replace, Reduce e Refine (Reemplace, Reduzca y Refine &#8211; nota del traductor), en la cual la utilizaci\u00f3n es permitida, pero debe ser reducida al m\u00ednimo y sustituida siempre que sea posible por otras t\u00e9cnicas. El a\u00f1o pasado, el biot\u00e9rio de la Unifesp, que suministra 2 mil ratones y 5 mil peque\u00f1os ratones dom\u00e9sticos por mes, dio un paso importante rumbo a la racionalizaci\u00f3n. Pas\u00f3 a cobrar por los animales de laboratorio &#8211; los valores var\u00edan de 5 a 50 reales (peque\u00f1os ratones dom\u00e9sticos transg\u00e9nicos son los m\u00e1s caros). La medida hizo que la demanda cayese un 50%, en una evidencia de que el uso, hasta entonces, era exagerado. En la Facultad de Medicina de la USP, los perros fueron abolidos de los experimentos y el entrenamiento de los estudiantes en t\u00e9cnicas quir\u00fargicas, por ejemplo, es realizado en animales que fueron utilizados en investigaciones relevantes y ser\u00edan descartados, siempre con el uso de anestesia y analg\u00e9sico. El aprendizaje de t\u00e9cnicas de sutura y de implante de injertos, que antes usaba perros vivos, hoy es hecho en segmentos de animales ya sacrificados &#8211; y hasta en lenguas de res compradas en la carnicer\u00eda. Colabor\u00f3 con la reducci\u00f3n del uso de animales en la FMUSP la creaci\u00f3n de nuevas t\u00e9cnicas para el entrenamiento de estudiantes, como un simulador de cirug\u00edas por laparoscopia, aquellas hechas por medio de una pantalla de computadora, que somete al estudiante a situaciones reales, adem\u00e1s de ratones de pl\u00e1stico y de maniqu\u00eds en los cuales es posible reproducir algunas situaciones reales. &#8220;Son recursos que sustituyen el uso de animales con eficiencia en la fase inicial del entrenamiento, as\u00ed como preparan mucho mejor al estudiante y al profesional para una pr\u00e1ctica cl\u00ednica adecuada&#8221;, dice Luiz Francisco Poli de Figueiredo, profesor titular de t\u00e9cnica quir\u00fargica de la Facultad de Medicina de la USP.<\/p>\n<p><strong>Primates<br \/>\n<\/strong>La racionalizaci\u00f3n obedece a demandas econ\u00f3micas. Hoy nueve de cada diez experiencias involucran a ratones y conejillos de indias, mucho m\u00e1s f\u00e1ciles de manosear y baratos de mantener, mientras disminuy\u00f3 el uso de perros y gatos. Crece la aplicaci\u00f3n del zebrafish, un pececito de pecera conocido como paulistinha, que se reproduce r\u00e1pidamente y tiene muchos genes semejantes a los de los seres humanos. &#8220;El uso a\u00fan es incipiente, pero el modelo es bastante prometedor. Es un vertebrado transl\u00facido, que puede ser f\u00e1cilmente observado, es prol\u00edfico en producir embriones y tiene un costo de mantenimiento bajo&#8221;, afirma el investigador Jos\u00e9 Xavier Neto, coordinador del N\u00facleo Multiusuario de Animales Transg\u00e9nicos de la FMUSP e investigador del InCor.<\/p>\n<p>La utilizaci\u00f3n de primates, que siempre fue controvertido por la semejanza con los hombres, sigue pol\u00e9mica y dif\u00edcil. Pero los monos a\u00fan son considerados indispensables en investigaciones como la de vacunas contra el Sida, por la semejanza con el organismo humano, y ellos vienen siendo cada vez m\u00e1s exigidos en la investigaci\u00f3n en neurociencia. &#8220;Nunca tuve dificultad en conseguir autorizaci\u00f3n para utilizar monos en Estados Unidos y hallo la decisi\u00f3n de la C\u00e1mara Municipal de R\u00edo de Janeiro un absurdo, un retroceso y una grand\u00edsima bober\u00eda&#8221;, resume Miguel Nicolelis, profesor brasile\u00f1o de la Universidad Duke,\u00a0 autor de investigaciones pioneras involucrando la comunicaci\u00f3n entre el cerebro de simios y pr\u00f3tesis rob\u00f3ticas.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Los experimentos con animales siguen imprescindibles","protected":false},"author":11,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[179],"tags":[299,316],"coauthors":[98],"class_list":["post-83657","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-tapa","tag-etica-es","tag-medicina-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/83657","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/11"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=83657"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/83657\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=83657"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=83657"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=83657"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=83657"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}