{"id":83670,"date":"2008-02-01T00:00:00","date_gmt":"2008-02-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2008\/02\/01\/alfabetizacion-tecnologica\/"},"modified":"2013-05-09T18:32:13","modified_gmt":"2013-05-09T21:32:13","slug":"alfabetizacion-tecnologica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/alfabetizacion-tecnologica\/","title":{"rendered":"Alfabetizaci\u00f3n tecnol\u00f3gica"},"content":{"rendered":"<p>Fue inmediatamente despu\u00e9s de una competencia de robots, en el 2004, en la ciudad de Salvador, Bah\u00eda, durante un congreso de la Sociedad Brasile\u00f1a de Computaci\u00f3n, que los profesores Marcello Cl\u00e1udio de Gouvea Duarte y Jos\u00e9 Pacheco de Almeida Prado decidieron montar una empresa para producir kits rob\u00f3ticos. La idea era desarrollar peque\u00f1os robots que pudiesen construirse de manera simple e instructiva en un aula. Ambos son docentes de la Universidad Paulista (Unip) de Ribeir\u00e3o Preto y del Centro Universitario de Lins (UniLins), en el interior del estado, y contrar\u00edan el sentimiento nacional de que un subcampeonato no tiene ninguna importancia. Ellos estaban al frente del equipo que representaba a las dos universidades y quedaron en segundo lugar en la disputa en Salvador, la etapa Brasil de la competencia organizada por el Institute of Electrical and Electronics Engineer (IEEE), una de las principales instituciones internacionales en el \u00e1rea de desarrollo de tecnolog\u00edas electro-electr\u00f3nicas que tienen su base en Estados Unidos.<\/p>\n<p>Duarte y Prado consiguieron montar la empresa y desarrollaron kits que hoy est\u00e1n en varias escuelas. En el 2007 el kit fue usado por aproximadamente 12 mil alumnos, en las ciudades de S\u00e3o Paulo, incluyendo instituciones como Santa Marcelina y Carnello Marques, S\u00e3o Carlos, Bauru, Lins, Sert\u00e3ozinho, Ribeir\u00e3o Preto, Limeira y Jundia\u00ed, municipios paulistas, adem\u00e1s de Jo\u00e3o Pessoa, capital de Para\u00edba, y de Londrina, en el norte de Paran\u00e1, atendiendo a la red p\u00fablica y particular. La meta es alcanzar 60 mil alumnos y cien escuelas en 2008, llevando el proyecto tambi\u00e9n para los estados de Bah\u00eda y de Santa Catarina. &#8220;Los docentes escapan de la pizarra, las clases se hicieron m\u00e1s din\u00e1micas y, sin perder contenido, despiertan la curiosidad de los estudiantes. Es lo que llamamos alfabetizaci\u00f3n tecnol\u00f3gica&#8221;, explica Prado.<\/p>\n<p>Al final de 2007, el Kit Alfa fue escogido uno de los 20 proyectos del pa\u00eds, de los 239 presentados, seleccionados y certificados por el Ministerio de la Educaci\u00f3n (MEC) en el \u00e1rea de Tecnolog\u00edas Educacionales &#8211; una especie de sello de calidad del segmento. En el mundo todo, principalmente en Estados Unidos, Jap\u00f3n y Espa\u00f1a, el uso de robots educacionales se expande y gana m\u00e1s espacio con la miniaturizaci\u00f3n de componentes electr\u00f3nicos. Los primeros robots en aula de clases aparecieron en los a\u00f1os de 1980, en Estados Unidos, impulsados por los experimentos del profesor surafricano Seymour Papert, entonces en el Instituto de Tecnolog\u00eda de Massachusetts (MIT), que cre\u00f3 un lenguaje de computadora, llamado Logos, al final de la d\u00e9cada de 1960 y escribi\u00f3 un libro, Mindstorms: children, computers and powerful ideas, o Tempestades mentales, ni\u00f1os, computadoras e ideas poderosas, lanzado en 1980. Sus ideas tambi\u00e9n incentivaron la creaci\u00f3n del Lego Mindstorm, compuesto por kits de rob\u00f3tica, de la tradicional empresa dinamarquesa productora del juguete Lego formado por peque\u00f1as piezas de encajar. Los kits son comercializados por ella en todo el mundo, incluso en Brasil. Aqu\u00ed son los principales competidores de la PNCA Rob\u00f3tica y Electr\u00f3nica la empresa de Duarte y Gouvea.<\/p>\n<p>El \u00e9xito educacional y empresarial de la PNCA comenz\u00f3 con el Montezuma, el robot que lleg\u00f3 en segundo lugar, detr\u00e1s de un equipo de la Universidad Federal de R\u00edo Grande do Norte (UFRN). Los robots, programados para el comportamiento aut\u00f3nomo y construidos por los diversos equipos inscriptos en la disputa, deber\u00edan ser capaces de subir una rampa blanca con 25 cent\u00edmetros de ancho, formada por rectas y curvas protegidas por paredes negras, que llevaba al tope de una pir\u00e1mide cuadrangular con 1,60 metro de altura. All\u00e1 en lo alto las m\u00e1quinas ten\u00edan que encajar una bolita de golf en un hueco con solamente 10 cent\u00edmetros de di\u00e1metro. La tarea deber\u00eda ser realizada en como m\u00e1ximo diez minutos. El Montezuma era movido por sensores \u00f3pticos, sonares, que emiten ultrasonido, y de posici\u00f3n, que le permit\u00edan corregir la ruta cuando chocaba contra las paredes, realizar curvas precisas y no caer de la pir\u00e1mide. \u00c9l recordaba a la locomotora de un tren (sin la chimenea y con muchos hilos a la vista) y acab\u00f3 destac\u00e1ndose: en la primera etapa de la competencia fue el \u00fanico robot que cumpli\u00f3 la prueba. &#8220;Era muy eficiente, siempre consegu\u00eda colar la bolita por la tronera&#8221;, recuerda Prado. &#8220;Pero no ten\u00eda mucha velocidad\u00a0 hizo el recorrido en un tiempo mayor que el robot del equipo de la UFRN, en la etapa de desempate&#8221;, recuerda Duarte.<\/p>\n<p>M\u00e1s all\u00e1 del significado simb\u00f3lico del hecho &#8220;eran siete los equipos participantes, de algunas de las m\u00e1s importantes universidades del pa\u00eds&#8221;, los dos profesores decidieron dar una virada en las trayectorias profesionales y transformaron una idea en una s\u00f3lida convicci\u00f3n: llevar la rob\u00f3tica para las aulas y colocarla a la disposici\u00f3n de los profesores en los diferentes niveles de ense\u00f1anza. &#8220;La intenci\u00f3n era combinar la tecnolog\u00eda con un consistente bies pedag\u00f3gico y aprovechar los robots para ense\u00f1ar a ni\u00f1os a partir de 6 a\u00f1os de forma l\u00fadica y divertida&#8221;, explica Prado. Movidos por esa disposici\u00f3n, y a\u00fan en el 2004, los dos crearon la PNCA Rob\u00f3tica y Electr\u00f3nica. Al a\u00f1o siguiente, surg\u00eda la PETe (Planificaci\u00f3n en Educaci\u00f3n Tecnol\u00f3gica).<\/p>\n<p>Las dos empresas act\u00faan en sinton\u00eda y de forma complementar y son responsables por fabricar y comercializar el Kit Alfa. Se trata de un conjunto que ofrece una serie de materiales necesarios para el montaje de robots en varios formatos, con formas, funciones y tama\u00f1os variados.<\/p>\n<p>Los dos socios admiten que combinar la carrera acad\u00e9mica con la actividad empresarial fue un salto en lo oscuro. &#8220;Dio un fr\u00edo en la barriga&#8221;, revela Duarte. \u00c9l es graduado en ingenier\u00eda el\u00e9ctrica en la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP) y master en ciencias de la computaci\u00f3n en la Universidad Federal de S\u00e3o Carlos (UFSCar). Curiosamente, Prado hizo el camino inverso &#8211; graduado en ciencias de la computaci\u00f3n en la UFSCar y doctorado en ingenier\u00eda el\u00e9ctrica en la USP. Los dos ten\u00edan m\u00e1s de diez a\u00f1os de experiencia en el \u00e1rea de educaci\u00f3n superior &#8211; pero solamente una vaga noci\u00f3n sobre el funcionamiento del sector productivo. &#8220;Invertimos nuestras econom\u00edas en un negocio que no sab\u00edamos si ir\u00eda a tener \u00e9xito&#8221;, recuerda.\u00a0 Duarte. Por eso, desde el surgimiento y hasta julio de 2007, las dos empresas se quedaron encubadas en el Centro Encubador de Empresas Tecnol\u00f3gicas (Cinet) de la Fundaci\u00f3n Parque de Alta Tecnolog\u00eda de S\u00e3o Carlos (Parqtec), dividiendo las responsabilidades: la PNCA se encargaba del desarrollo de tecnolog\u00eda para los kits, y la PET garantizaba el soporte pedag\u00f3gico para el proyecto. &#8220;Fue un per\u00edodo fundamental para hacer contactos y aprender aspectos de gesti\u00f3n, producci\u00f3n y administraci\u00f3n&#8221;, afirma Duarte.<\/p>\n<p>El proyecto piloto fue desarrollado en tres escuelas, una en S\u00e3o Carlos, otra en S\u00e3o Jos\u00e9 del R\u00edo Pardo y la tercera en Lins y revel\u00f3 que era necesario promover una serie de ajustes en la concepci\u00f3n original. &#8220;Suger\u00edamos trabajos que, imagin\u00e1bamos, durar\u00edan cuatro horas. Pero los alumnos resolv\u00edan los problemas en 45 minutos&#8221;, cuenta Prado. &#8220;Fue nuestra primera lecci\u00f3n, jam\u00e1s subestimar a los ni\u00f1os. Ellos aprenden con mucha rapidez; adem\u00e1s de eso, las computadoras forman parte de lo cotidiano de ellos&#8221;, completa el educador.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de algunos cambios y de por lo menos dos versiones anteriores, actualmente el Kit Alfa est\u00e1 compuesto por piezas y placas de aluminio reciclables, ruedas de pl\u00e1stico con neum\u00e1ticos forrados con goma, ejes, roldanas, poleas, motores, bater\u00edas y sensores de luz, temperatura, ruidos, color y distancia, entre otros. Tiene tambi\u00e9n un software en portugu\u00e9s, especialmente pensado para ni\u00f1os y j\u00f3venes, combinando iconos y texto, que es el responsable por comandar los movimientos y las reacciones de los robots. El conjunto ofrece para cada estudiante una postila con propuestas de ejercicios, adem\u00e1s de una gu\u00eda de trabajo para el profesor.<\/p>\n<p>La propuesta de la empresa con los kits es sugerir actividades que sean adecuadas a los diferentes niveles de ense\u00f1anza. En el primer ciclo de la ense\u00f1anza fundamental (del segundo al quinto a\u00f1o) el recorrido comienza con la discusi\u00f3n sobre la importancia y la utilidad de los robots. Es necesario tambi\u00e9n deshacer la imagen que los ni\u00f1os tienen de ellos. &#8220;Son siempre imaginados como humanoides, principalmente por cuenta de la influencia del cine. Cuando los alumnos se deparan con aquellas piezas extra\u00f1as, muchas veces sin forma definida, se quedan desconfiados&#8221;, revela Prado. Vencida esa barrera, el trabajo involucra nociones de espacio, movimientos y lateralidad. En clases de geograf\u00eda y de historia es posible dise\u00f1ar el oc\u00e9ano Atl\u00e1ntico y los mapas de Brasil y de Portugal sobre un papel azul y reproducir la llegada de la familia real portuguesa a la entonces colonia. Con eso, da para calcular la cartograf\u00eda y la distancia proporcional, escapar de obst\u00e1culos en el &#8220;oc\u00e9ano&#8221; como tormentas y remolinos, todo con los robots asumiendo la funci\u00f3n de nav\u00edos.<\/p>\n<p>En la clase de biolog\u00eda, estudiantes de una escuela de Itajobi, interior paulista, usaron material de chatarra, como cobertores y pedazos de pl\u00e1stico, papel y botellas pet, para transformar los robots que hab\u00edan construido en tortugas. Despu\u00e9s de salir del huevo, los reptiles necesitaban escapar de los predadores y llegar hasta el mar para el primer ba\u00f1o. El ejercicio llevaba a la discusi\u00f3n sobre la preservaci\u00f3n ambiental. En el segundo ciclo (sexto al noveno a\u00f1o), se puede pensar en robots que ayudan a prospectar petr\u00f3leo, en otros para hacer la recogida de basura selectiva, en piezas que reproducen los movimientos de planetas y de meteoros.<\/p>\n<p>En los tres a\u00f1os de ense\u00f1anza media, adem\u00e1s de desaf\u00edos m\u00e1s sofisticados, la preocupaci\u00f3n est\u00e1 en estimular en los estudiantes el gusto por la investigaci\u00f3n. A partir del contacto con los robots y de temas como inteligencia artificial y nanotecnolog\u00eda, los j\u00f3venes deben colectar datos, describir el paso a paso de los estudios, producir informes y evaluar errores y aciertos. &#8220;Presentamos problemas. Cabe a los alumnos discutirlos y encontrar soluciones. Y vale recordar que las tareas son interdisciplinarias y est\u00e1n siempre sintonizadas con los Par\u00e1metros Curriculares Nacionales del MEC&#8221;, garantiza Duarte.<\/p>\n<p>Seg\u00fan los educadores e idealizadores del proyecto, a\u00fan no hay evaluaciones cuantitativas sobre el desempe\u00f1o escolar (impactos en notas y aprobaciones, por ejemplo) de los alumnos y de las instituciones que adoptaron el kit. Pero relatos hechos principalmente por profesores y directores se\u00f1alan hacia avances como m\u00e1s facilidad en el trabajo en grupo y la construcci\u00f3n de textos m\u00e1s creativos. &#8220;Los robots ayudan a desarrollar el razonamiento, el esp\u00edritu colectivo y el emprendedorismo&#8221;, confirma Paulo Luiz Soares Gonzaga, director de Tecnolog\u00eda de la Informaci\u00f3n y Comunicaci\u00f3n de la Secretaria Municipal de Educaci\u00f3n y Cultura de Jo\u00e3o Pessoa. \u00c9l conoci\u00f3 el kit en una feria de tecnolog\u00eda educacional realizada al final de 2006 en la capital paraibana.<\/p>\n<p>Al inicio de 2007, los robots ya formaban parte de lo cotidiano de 4.500 alumnos del municipio, contemplando nueve escuelas (la red tiene 90 escuelas y 68 mil estudiantes). &#8220;Comenzamos con una unidad de cada uno de los polos educacionales de la ciudad&#8221;, explica Gonzaga. \u00c9l admite: fue necesario enfrentar la resistencia de algunos profesores y la aversi\u00f3n de ellos a las nuevas tecnolog\u00edas. Pero, garantiza el director, de forma general la receptividad fue buena. En las instituciones que participaron del proyecto piloto el \u00edndice de evasi\u00f3n cay\u00f3 y la solicitud de nuevas matr\u00edculas al inicio de 2008 ha sido m\u00e1s intensa. ?Es un diferencial de la red?, comemora. &#8220;La meta para este a\u00f1o es ampliar la sociedad y hacer de los robots los compa\u00f1eros diarios de 30 mil alumnos, lo que representa casi la mitad de la red municipal de Jo\u00e3o Pessoa&#8221;, concluye.<\/p>\n<p>El costo final del proyecto que integra los kits de rob\u00f3tica, que tuvo su pedido de patente depositado en el 2005, el material did\u00e1ctico y la capacitaci\u00f3n de los docentes, es relativamente bajo &#8211; de 90 a 120 reales por alumno, anualmente, dependiendo de la cantidad de piezas solicitadas y de las horas de soporte y de orientaci\u00f3n para los profesores. En la red privada esa inversi\u00f3n es costeada por las propias instituciones y, en el sector p\u00fablico, el proceso involucra licitaciones. Despu\u00e9s de la aprobaci\u00f3n, el kit pasa a integrar el presupuesto de las secretarias de Educaci\u00f3n. &#8220;Hechas las cuentas, son aproximadamente 10 reales por mes por cada estudiante&#8221;, dice Jaques Weltman, director administrativo de las empresas.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Robots desarrollados por peque\u00f1a empresa estar\u00e1n disponibles para 60 mil estudiantes en este a\u00f1o","protected":false},"author":18,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[192],"tags":[295],"coauthors":[109],"class_list":["post-83670","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-tecnologia-es","tag-educacion"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/83670","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/18"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=83670"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/83670\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=83670"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=83670"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=83670"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=83670"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}