{"id":83671,"date":"2008-02-01T00:00:00","date_gmt":"2008-02-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2008\/02\/01\/un-compuesto-contra-el-mal-de-chagas\/"},"modified":"2013-05-09T18:34:19","modified_gmt":"2013-05-09T21:34:19","slug":"un-compuesto-contra-el-mal-de-chagas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/un-compuesto-contra-el-mal-de-chagas\/","title":{"rendered":"Un compuesto contra el mal de Chagas"},"content":{"rendered":"<p>Surge una nueva esperanza para el tratamiento de la enfermedad de Chagas. Investigadores de la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP) en S\u00e3o Carlos y Ribeir\u00e3o Preto concluyeron, en el final de 2007, ensayos exitosos in vitro y in vivo con compuestos qu\u00edmicos a base de \u00f3xido n\u00edtrico y rutenio, un metal del grupo del platino, que mataron al par\u00e1sito responsable por la enfermedad, el Trypanosoma cruzi. Considerada por la Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud (OMS) una enfermedad olvidada -aquellas que no presentan atractivos econ\u00f3micos para que las industrias farmac\u00e9uticas desarrollen f\u00e1rmacos contra esas enfermedades-, ella afecta de 16 a 18 millones de personas en Am\u00e9rica Latina, entre los 100 millones que forman la poblaci\u00f3n de riesgo, normalmente de las clases econ\u00f3micas m\u00e1s bajas. De los infectados, aproximadamente 50 mil mueren cada a\u00f1o en la regi\u00f3n. En Brasil son 6 millones de infectados, de los cuales 300 mil en el estado de S\u00e3o Paulo, seg\u00fan el Ministerio de Salud. Aunque la\u00a0 formulaci\u00f3n desarrollada en la USP a\u00fan est\u00e9 lejos de convertirse un medicamento -ser\u00e1n necesarios entre cinco y diez a\u00f1os de investigaci\u00f3n-, los estudios se\u00f1alan hacia la posibilidad de un nuevo tratamiento para la enfermedad.<\/p>\n<p>Al final del a\u00f1o pasado, la universidad, por medio de la Agencia USP de Innovaci\u00f3n, firm\u00f3 un acuerdo de confidencialidad con un laboratorio nacional, que no puede ser divulgado su\u00a0 nombre, para continuar las investigaciones, que ya rindieron el dep\u00f3sito de dos patentes y la publicaci\u00f3n de un art\u00edculo en la revista cient\u00edfica British Journal of Pharmacology. La importancia de la sustancia tambi\u00e9n est\u00e1 en el hecho de que hace d\u00e9cadas ninguna nueva droga es lanzada para tratar la enfermedad.<\/p>\n<p>Un largo camino fue recorrido por los cient\u00edficos paulistas hasta que probaron la eficacia de los compuestos de rutenio en el tratamiento de peque\u00f1os ratones dom\u00e9sticos infectados. Las investigaciones tuvieron inicio hace m\u00e1s de diez a\u00f1os y fueron financiadas por dos proyectos tem\u00e1ticos de la FAPESP. El objetivo del estudio era comprender la s\u00edntesis, la reactividad y la qu\u00edmica b\u00e1sica de compuestos capaces de absorber o liberar \u00f3xido n\u00edtrico, un gas incoloro que participa de diversos procesos biol\u00f3gicos de nuestro cuerpo. Adem\u00e1s de ser un potente vasodilatador, el \u00f3xido n\u00edtrico forma parte del proceso que facilita el funcionamiento de los ri\u00f1ones, la erecci\u00f3n del pene, la contracci\u00f3n del \u00fatero en el momento del parto y la destrucci\u00f3n de micro-organismos nocivos al hombre. &#8220;Desde el inicio nuestro prop\u00f3sito era conocer la qu\u00edmica de esos compuestos para usarlos como transportadores de \u00f3xido n\u00edtrico&#8221;, explica Douglas Wagner Franco, profesor del Instituto de Qu\u00edmica de S\u00e3o Carlos de la USP (IQSC\/USP). &#8220;Necesit\u00e1bamos formulaciones de baja toxicidad, solubles en agua, estables en presencia de oxigeno en medio acuoso y en estado s\u00f3lido, capaces de liberar \u00f3xido n\u00edtrico de forma controlada.&#8221;<\/p>\n<p>Ensayos de laboratorio realizados en peque\u00f1os ratones dom\u00e9sticos hace algunos a\u00f1os mostraron que los compuestos desarrollados por el equipo del profesor Franco y del profesor Elia Tfouni, del Departamento de Qu\u00edmica de la Facultad de Filosof\u00eda, Ciencias y Letras de Ribeir\u00e3o Preto, participaban efectivamente de procesos vasodilatores. En esa etapa del trabajo, ellos contaron tambi\u00e9n con la participaci\u00f3n de las investigadoras Marta Helena Krieger y Dora Maria Grassi-Kassisse, del Instituto de Biolog\u00eda de la Universidad Estadual de Campinas (Unicamp). El inter\u00e9s en conocer el uso potencial de esas formulaciones en el combate a infecciones, principalmente en la enfermedad de Chagas, es el tema de la tesis de doctorado de Jean Jerley Nogueira da Silva, desarrollada en el IQSC. \u00c9l aprovech\u00f3 el hecho de que las infecciones generaron la falta de oxigeno en los tejidos del organismo. Como consecuencia, crean un escenario ideal para que los compuestos de rutenio sean activados exactamente en esas situaciones. Para dar secuencia al trabajo, Jean Silva cont\u00f3 con la colaboraci\u00f3n del inmun\u00f3logo Jo\u00e3o Santana da Silva, de la Facultad de Medicina de la USP de Ribeir\u00e3o Preto (FMRP).<\/p>\n<p>Los primeros resultados confirmaron que el \u00f3xido n\u00edtrico bloqueaba la reproducci\u00f3n del T. cruzi en su forma epimastigota &#8211; una de las tres formas que el par\u00e1sito asume a lo largo de la vida &#8211; caracterizada por tener el flagelo, filamento que sirve para la locomoci\u00f3n, al lado del n\u00facleo protozoario. Para entender los meandros de la investigaci\u00f3n es necesario saber que el vector de la transmisi\u00f3n de la enfermedad de Chagas, que lleva ese nombre por haber sido descubierto por el higienista brasile\u00f1o Carlos Chagas, en 1909, son insectos conocidos como barberos (Triatoma infestans). Ellos se infectan al chupar la sangre de un organismo contaminado (mofetas, armadillo, perros, gatos, roedores o humanos). En el barbero, el T. cruzi se encuentra en la forma epimastigota, que es capaz de multiplicarse, pero no es infectante. Al llegar al final del sistema gastrointestinal del insecto, el T. cruzi se diferencia para otra forma denominada tripomastigota, cuando el flagelo emigra para la parte posterior, que es infectante y no multiplicativa. La transmisi\u00f3n del par\u00e1sito tiene lugar cuando el insecto pica a un individuo. En la medida en que chupa la sangre, \u00e9l defeca en el local, contaminando a su v\u00edctima con el protozoario. Al entrar en el torrente sangu\u00edneo del hospedero, el tripomastigota invade los hemat\u00edes o tejidos musculares y asume su tercera y \u00faltima forma, llamada amastigota, sin flagelo, que tiene gran poder de multiplicarse dentro de las c\u00e9lulas.<\/p>\n<p><strong>Efecto t\u00f3xico &#8211;<\/strong>\u00a0&#8220;A\u00fan no sabemos exactamente cual es el mecanismo de acci\u00f3n de nuestras formulaciones sobre el par\u00e1sito, pero sabemos que, adem\u00e1s de bloquear la proliferaci\u00f3n de las formas epimastigotas, ellas tambi\u00e9n son capaces de matar a las formas tripomastigotas y amastigotas, incluso en los peque\u00f1os ratones dom\u00e9sticos&#8221;, dice Jean Silva. A lo largo de los estudios, decenas de compuestos creados por el IQSC fueron testados, de los cuales 13 presentaron resultados m\u00e1s prometedores. De esos, los investigadores seleccionaron los dos m\u00e1s activos y menos t\u00f3xicos para dar continuidad a las investigaciones. Los nombres de los compuestos son impronunciables: hexafluorofosfatos (o tetrafluorborato) de transnitrosiltetraaminisonicotinamida de rutenio (II) y hexafluorofosfato (o tetrafluorborato) de transnitrosiltetraaminimidazol de rutenio (II). Esos compuestos pasaron a ser testados en la FMRP. &#8220;Algunos actuaron mejor que la droga cl\u00e1sica usada en los tratamientos de chag\u00e1sicos, llamada benznidazol. No presentaron efectos t\u00f3xicos en las dosis utilizadas que son hasta 900 veces menores en relaci\u00f3n a la dosis del benznidazol&#8221;, dice Franco.<\/p>\n<p>En los ensayos in vivo fueron utilizados peque\u00f1os ratones dom\u00e9sticos que, despu\u00e9s de infectados, fueron tratados durante 15 d\u00edas con uno u otro formado de rutenio. El grupo de control fue compuesto por peque\u00f1os ratones dom\u00e9sticos infectados y no tratados o tratados con benznidazol en la misma dosis. &#8220;Al final de dos semanas de tratamiento vimos que el nivel de parasitemia (cantidad de par\u00e1sito por mililitro de sangre) fue un 60% menor en relaci\u00f3n al grupo de control, hasta cuando fue comparado con aquellos tratados con el benznidazol. Como consecuencia de esa reducci\u00f3n, observamos una sobrevida de hasta un 100% en los animales&#8221;, dice Jean Silva. &#8220;Adem\u00e1s de eso, percibimos que los compuestos son capaces de eliminar al par\u00e1sito en el miocardio en la fase aguda de la enfermedad, algo que el benznidazol no hace eficientemente.&#8221; Los ensayos in vivo comenzaron a mediados de 2006 y fueron concluidos en el final del a\u00f1o pasado.<\/p>\n<p>Otro grave problema relacionado con la enfermedad de\u00a0 Chagas es el riesgo de transfusi\u00f3n de sangre contaminada con T. cruzi. Se estima que en Estados Unidos 100 mil personas est\u00e9n infectadas debido a transfusiones de sangre y trasplantes originarios de personas de \u00e1reas end\u00e9micas. En ese caso, los compuestos tambi\u00e9n presentaron resultados superiores cuando fueron comparados al agente antis\u00e9ptico violeta genciana (o cloruro de pararosanilina), recomendado por la OMS para el tratamiento de sangre infectada. &#8220;El tratamiento con esa droga lleva 24 horas. Ya nuestros compuestos son activos inmediatamente en la primera hora. Esa rapidez en la eliminaci\u00f3n del protozoario es importante porque hacen m\u00e1s seguras las transfusiones realizadas en r\u00e9gimen de urgencia&#8221;, dice Jean Silva.<\/p>\n<p>El pr\u00f3ximo paso de la investigaci\u00f3n, seg\u00fan Franco, es entender el mecanismo de acci\u00f3n de las formulaciones. &#8220;No sabemos en que enzimas nuestros compuestos act\u00faan, ni hasta si ellos act\u00faan dentro o fuera del par\u00e1sito. Otro punto relevante es descubrir si los compuestos tambi\u00e9n son eficaces en la fase cr\u00f3nica de la enfermedad, porque el tratamiento actual disponible s\u00f3lo es eficiente para la fase aguda, que dura de dos a cuatro meses despu\u00e9s de la picada. En ese per\u00edodo se puede desarrollar en el local una lesi\u00f3n endurecida, roja e hinchada, el chagoma. Otros s\u00edntomas posibles son la fiebre, la anorexia, bubones por el cuerpo, hinchaz\u00f3n del h\u00edgado y del bazo. En los casos m\u00e1s graves ocurren inflamaciones del coraz\u00f3n. Aproximadamente un 30% de las personas contaminadas por el protozoario se transforman en pacientes cr\u00f3nicos, que pueden permanecer asintom\u00e1ticos de diez a 20 a\u00f1os. En ese per\u00edodo, el par\u00e1sito contin\u00faa\u00a0 reproduci\u00e9ndose continuamente, causando da\u00f1os irreversibles al coraz\u00f3n y al sistema nervioso.&#8221;<\/p>\n<p>La expectativa del grupo de investigadores es que el acuerdo firmado con la empresa nacional haga factible la continuaci\u00f3n de las investigaciones. &#8220;Ya estamos listos para hacer los testes farmacol\u00f3gicos y otros ensayos pre-cl\u00ednicos, que anteceden a los testes en humanos&#8221;, afirma Jo\u00e3o Silva, de la FMRP.<\/p>\n<p><strong>El proyecto<\/strong><br \/>\nReactividad t\u00e9rmica y fotoqu\u00edmica de nitrosilo, complejos de rutenio, conocimiento y control de la reactividad del \u00f3xido n\u00edtrico<br \/>\n<strong><em>Modalidad<br \/>\n<\/em><\/strong>Proyecto Tem\u00e1tico<br \/>\n<strong><em>Coordinador<br \/>\n<\/em><\/strong>Douglas Wagner Franco &#8211; USP<br \/>\n<strong><em>Inversi\u00f3n<br \/>\n<\/em><\/strong>515.060,30 reales y 541.346,06 d\u00f3lares (FAPESP)<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"En test preliminares ciertas sustancias eliminaron al Trypanosoma cruzi","protected":false},"author":23,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[192],"tags":[328],"coauthors":[116],"class_list":["post-83671","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-tecnologia-es","tag-quimica-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/83671","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/23"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=83671"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/83671\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=83671"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=83671"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=83671"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=83671"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}