{"id":83675,"date":"2008-02-01T00:00:00","date_gmt":"2008-02-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2008\/02\/01\/la-tropicalia-segun-helio-oiticica\/"},"modified":"2016-01-28T13:43:51","modified_gmt":"2016-01-28T15:43:51","slug":"la-tropicalia-segun-helio-oiticica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/la-tropicalia-segun-helio-oiticica\/","title":{"rendered":"La Tropicalia, seg\u00fan H\u00e9lio Oiticica"},"content":{"rendered":"<p>\u00bfY eso es arte? Ciertamente un cuestionamiento as\u00ed pas\u00f3 por la cabeza de parte de quienes visitaron en 1965 la exposici\u00f3n que el artista pl\u00e1stico carioca Helio Oiticica (1937-1980) llam\u00f3\u00a0 Manifestaciones ambientales, que inclu\u00eda capas, tiendas y estandartes. En los dos a\u00f1os siguientes intensific\u00f3 el concepto de lo que llam\u00f3 &#8211; programa ambiental: mont\u00f3 una sala de billar (1966) y la muestra Tropicalia (1967), formada por un jard\u00edn con p\u00e1jaros y plantas vivos, adem\u00e1s de poemas-objetos &#8211; y que dio nombre al movimiento liderado por Caetano Veloso y Gilberto Gil. En el 1968 toco el turno de Apocalipop\u00f3tesis, que sum\u00f3 manifestaciones de otros artistas. Estos experimentos, que ser\u00edan considerados revolucionarias, fueron reunidos en una importante exposici\u00f3n en la Whitechapel Gallery, de Londres, en el 1969.<\/p>\n<p>Cierta vez, resumi\u00f3 todo lo que hac\u00edan como &#8220;una experiencia ambiental (sensorial) l\u00edmite&#8221; o &#8220;antiarte por excelencia&#8221; -como describ\u00eda al &#8220;parangol\u00e9&#8221;. No fue posible percibir en la \u00e9poca, por lo que parece, que todas esas ideas estaban rigurosamente presentadas en los escritos de Oiticica, que las fundament\u00f3 mientras citaba sus influencias &#8211; fil\u00f3sofos, m\u00fasicos y otros artistas. Es lo que hace ahora la historiadora de arte Paula Priscila Braga en su doctorado &#8220;La trama de la tierra que treme: la multiplicidad en H\u00e9lio Oiticica&#8217;, defendida en la Facultad de Filosof\u00eda, Letras y Ciencias Humanas (FFLCH) de la USP, en octubre pasado, con la direcci\u00f3n de Celso Fernando Favaretto.<\/p>\n<p>Hay en Oiticica lo que Paula llama multiplicidad de artistas. Las estrategias constructivistas en su obra, explica ella, est\u00e1n comprendidas en la noci\u00f3n definida por \u00e9l como &#8220;el mundo erigiendo al mundo&#8221;. Ese sentido es identificable tanto en los aspectos \u00e9ticos y est\u00e9ticos de las proposiciones como en la manera en que su propio pensamiento es construido. Sin dejar de lado la importancia del mito y de la Mangueira (escuela de Samba de R\u00edo de Janeiro &#8211; nota del traductor) en el inventor de la Tropicalia, la investigadora enfatiza que la &#8220;s\u00edntesis&#8221; hecha por \u00e9l no se deja fijar en un estereotipo cultural, ya que escapa de los espacios delimitados y del tiempo cronol\u00f3gico, estableci\u00e9ndose en un -mundo abrigo- virtual, donde Oiticica halla fragmentos de las producciones de inventores de varios lugares y \u00e9pocas para componer su programa m\u00e1s all\u00e1 del arte.<\/p>\n<p><strong>Invenci\u00f3n &#8211;<\/strong> As\u00ed, ella se\u00f1ala la importancia de las obras de Friedrich Nietzsche, Henri Bergson, John Cage, Ezra Pound, los hermanos Haroldo y Augusto de Campos y Yoko Ono, entre otros, en la estructura de pensamiento del artista. &#8220;La invenci\u00f3n, palabra recurrente en los textos de Oiticica, es exactamente esa mezcla de otras invenciones. O sea, lidiamos aqu\u00ed con una constataci\u00f3n trivial: hay innumerables referencias a otros te\u00f3ricos y artistas conduciendo la producci\u00f3n y autocr\u00edtica de arte hecha por Oiticica.&#8221; Sin embargo, prosigue ella, en sus textos esas referencias son m\u00e1s que afinidades. &#8220;Constituyen parte fundamental del programa in progress, que culmina en el concepto de &#8216;inventor&#8217;, aquel cuya obra genera consecuencias, esto es, propicia la continuidad de la invenci\u00f3n.&#8221;<\/p>\n<p>Graduada en pintura y con maestr\u00eda en historia del arte, ambos en la Universidad de Illinois, Urbana-Champaign, Estados Unidos, Paula dice que conoc\u00eda poco del arte brasile\u00f1a hasta que se gradu\u00f3, porque no hab\u00edan cursos espec\u00edficos sobre el tema en aquella universidad &#8211; ni hasta relacionados a la Am\u00e9rica Latina. Hasta que en 1999, durante la maestr\u00eda, tuvo contacto con H\u00e9lio Oiticica por medio de textos de Guy Brett y Celso Favaretto. En seguida, conoci\u00f3 textos del propio Oiticica y, finalmente, dos a\u00f1os despu\u00e9s, vio su obra personalmente, cuando volvi\u00f3 para el Brasil. En un seminario sobre arte contempor\u00e1nea, cuyo tema era arte y pol\u00edtica, coordinado por los profesores Jonathan Fineberg y Buzz Spector, aprovech\u00f3 la oportunidad para estudiar lo que fue hecho durante la dictadura brasile\u00f1a. &#8220;Los aspectos \u00e9ticos de la obra de Oiticica, que incluyen las proposiciones centradas en el comportamiento para explicitar la posibilidad de construirse, cada uno, una existencia creadora, me impresionaron como forma de actuaci\u00f3n pol\u00edtica afirmativa.&#8221;<\/p>\n<p>El inter\u00e9s aument\u00f3 cuando, al estudiar un libro sobre el expresionismo alem\u00e1n, German expressionist painting, de Peter Selz, encontr\u00f3 una menci\u00f3n al superhombre de Nietzsche. &#8220;Las fotograf\u00edas de parangol\u00e9s que yo vi en los art\u00edculos de Brett y en el libro del profesor Favaretto se juntaron a lo que yo le\u00eda sobre Nietzsche, pero no consideraba acad\u00e9micamente v\u00e1lido ir en pos una primera intuici\u00f3n. Tampoco usar la obra de un artista para justificar una libre asociaci\u00f3n (capa parangol\u00e9\/ capa del superhombre).&#8221; Ella, entonces, guard\u00f3 esa primera intuici\u00f3n y pas\u00f3 algunos meses leyendo obras de Nietzsche y aquello que ten\u00eda disponible en Estados Unidos sobre Oiticica. Por fin, hall\u00f3 una menci\u00f3n a Nietzsche en el libro de Waly Salom\u00e3o Helio Oiticica: Cual es el parangol\u00e9. &#8220;All\u00e1 estaba Oiticica diciendo a Salom\u00e3o que se consideraba -hijo de Nietzsche y entenado de Artaud.&#8221;<\/p>\n<p><strong>Identidad &#8211;<\/strong>\u00a0En esa \u00e9poca, Paula le\u00eda tambi\u00e9n textos sobre arte latinoamericano escritos por autores estadounidenses e ingleses e la incomodaba la tesis de que el arte latinoamericano se orientaba por una search for identity (busca de identidad), como si lo que fuese hecho en el continente estuviese destinado a una adolescencia perpetua, de b\u00fasqueda por su verdadera identidad en el folclore, en las manifestaciones populares y en la herencia cultural del colonizador. &#8220;Nietzsche y Artaud, aliados a escuelas de samba en una obra de rigor constructivista como la de Oiticica, solapaban esa tesis, colocaban el arte brasile\u00f1a en una vertiente de pensamiento universal. Escribe, entonces, una propuesta de investigaci\u00f3n para la tesis de maestr\u00eda: rastrear las apariciones de Nietzsche en la obra y textos de Oiticica.&#8221;<\/p>\n<p>En Brasil, la investigadora encontr\u00f3 m\u00e1s material con respecto de Oiticica, principalmente manuscritos no publicados en los cat\u00e1logos que hasta entonces conoc\u00eda. &#8220;Percib\u00ed que, as\u00ed como Nietzsche y Artaud, varios otros pensadores eran recurrentemente citados por Oiticica. Sus manuscritos, por otra parte, tienen un formato de hipertexto, mucho antes del advenimiento de internet.&#8221; \u00c9l escrib\u00eda con letras may\u00fasculas los nombres propios de artistas y pensadores que le eran relevantes. &#8220;En los textos de la d\u00e9cada de 1970 eso se vuelve un patr\u00f3n. Est\u00e1 todo all\u00e1, el mismo Oiticica va indicando las puertas y los caminos a ser seguidos en el laberinto. Usted lee el manuscrito y sabe que MALI\u00c9VITCH no es solamente el nombre del artista sino una sugerencia de recorrido.&#8221;<\/p>\n<p>Es importante observar, seg\u00fan Paula, que, cuando el artista cita un libro o un texto de uno de esos &#8220;inventores&#8221;, \u00e9l suministra la referencia completa, con edici\u00f3n y numeraci\u00f3n de p\u00e1ginas. As\u00ed, el investigador puede entonces leer la misma obra, en la misma edici\u00f3n que Oiticica ley\u00f3, y descubrir otros pasajes que, si no aparecen citados por extenso en un texto del artista, est\u00e1n en el tomo de otro p\u00e1rrafo del manuscrito, o en la elecci\u00f3n de una determinada palabra, en la diagramaci\u00f3n peculiar de una p\u00e1gina o en un neologismo que Oiticica inventa. &#8220;Leer los manuscritos, con los garabatos, las letras cursivas y las letras en may\u00fascula, fue fundamental para la investigaci\u00f3n del doctorado.&#8221;<\/p>\n<p>La digitalizaci\u00f3n de los manuscritos conducida por el Proyecto HO facilit\u00f3 mucho su trabajo. Paula cuenta que antes de ese proceso el investigador ten\u00eda los documentos en manos solamente por algunos d\u00edas y tomaba notas mientras investigaba en las cajas del archivo H\u00e9lio Oiticica, en R\u00edo de Janeiro. Ella inici\u00f3 el doctorado ya teniendo parte de esos manuscritos digitalizados y disponibles en la web, un trabajo hecho en sociedad con el Proyecto HO y el Ita\u00fa Cultural. Al final de la investigaci\u00f3n, cont\u00f3 con cuatro CDs que reun\u00edan 8 mil p\u00e1ginas digitalizadas e indexadas por palabras claves.<\/p>\n<p>Con eso, cree que la investigaci\u00f3n sobre el artista entra en una nueva fase. Los investigadores podr\u00e1n partir &#8220;de nuevo&#8221; de la obra, porque hubo una primera generaci\u00f3n de investigadores que conoci\u00f3 el arte de Oiticica mientras \u00e9l estaba siendo construido, conoci\u00f3 al propio artista o a amigos de \u00e9l y acompa\u00f1\u00f3 las publicaciones y las pocas exposiciones cuando ellas estaban teniendo lugar. Despu\u00e9s su legado qued\u00f3 un buen tiempo sin la atenci\u00f3n de investigadores que lidiasen con fuentes primarias. &#8220;Ahora tenemos los manuscritos f\u00e1cilmente accesibles, volvemos a la posibilidad de una investigaci\u00f3n bien fundamentada.&#8221;<\/p>\n<p>Paula recuerda que algunos textos de H\u00e9lio Oiticica fueron publicados en la prensa en los a\u00f1os 1960 y 1970 en peri\u00f3dicos y revistas como El Pasquim, Presencia y GAM y en la columna de Torquato Neto, &#8220;Mermelada General&#8221;, del peri\u00f3dico \u00daltima Hora. Hay tambi\u00e9n una serie de entrevistas que concedi\u00f3 a publicaciones sobre arte y muchas cartas enviadas a amigos. Algunos textos te\u00f3ricos escritos por \u00e9l salieron p\u00f3stumamente en cat\u00e1logos de exposiciones y en la compilaci\u00f3n Aspiro al gran laberinto. Pero la mayor parte de los escritos te\u00f3ricos es in\u00e9dita y est\u00e1 digitalizada en facs\u00edmiles. &#8220;Vale la pena usar los facs\u00edmiles de los manuscritos hasta en el caso de los textos ya publicados, no s\u00f3lo porque hay peque\u00f1as alteraciones que cambian mucho el sentido de un p\u00e1rrafo, y que intent\u00e9 se\u00f1alizar con anotaciones de pie de grabado en mi tesis (por ejemplo, m\u00edtico\/ m\u00edstico) pero\u00a0 tambi\u00e9n porque las letras en cursivas y los garabatos son significativos.&#8221;<\/p>\n<p><strong>Antiarte &#8211;<\/strong> Oiticica se preocupaba m\u00e1s, observa la investigadora, en desarrollar estructuras del pensamiento que &#8220;obras de arte&#8221;. As\u00ed, prefer\u00eda hablar en antiarte, pues &#8220;arte&#8221; estaba ya muy relacionado a la obra evento, a la producci\u00f3n de obras para consumo del mercado de arte. En el texto &#8220;Experimentar o experimental&#8221;, de 1972, ejemplifica ella, Oiticica cita a D\u00e9cio Pignatari para dejar eso bien claro: &#8220;La visi\u00f3n de estructura conduce al antiarte y a la\u00a0 vida; la visi\u00f3n de eventos conduce al arte y al distanciamiento de la vida&#8221;. El evento es pasajero, se diluye. La estructura impacta la vida. &#8220;Al contrario de recorrer obras para contar una historia linear de la trayectoria del artista, busqu\u00e9 esas estructuras de pensamiento, testando mis conclusiones al confrontarlas con las proposiciones obras&#8221;, explica.<\/p>\n<p>La idea de arquitectura, explica la investigadora, ayuda a entender ese punto. &#8220;No intent\u00e9 describir el estilo de una casa o una lista cronol\u00f3gica de las obras del arquitecto y s\u00ed el tipo de vida que aquella casa propone, las razones para las elecciones de los materiales de construcci\u00f3n, la estructura que sustenta la casa, las t\u00e9cnicas de la construcci\u00f3n, la inteligencia ecol\u00f3gica del proyecto. Eso es important\u00edsimo para comprender a Oiticica.&#8221;<\/p>\n<p>Otro punto de su investigaci\u00f3n que intent\u00f3 aproximarse de las estrategias m\u00e1s queridas de Oiticica fue establecer una trama de interlocutores. &#8220;Mantuvo contacto con varios investigadores de su obra y cada uno tiene su l\u00ednea de investigaci\u00f3n peculiar, pero hay un flujo de ideas y entusiasmo que fluye entre esos nosotros de la trama y que fue imprescindible para mi investigaci\u00f3n.&#8221; Entre ellos Celso Favaretto, Beatriz Scigliano Carneiro, Michael Asbury, Suzana Vaz y Gonzalo Aguilar, que Paula reuni\u00f3 en el libro Hilos sueltos: el arte de Helio Oiticica, que va a ser lanzado en el primer semestre de este a\u00f1o por la Editora Perspectiva.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Oiticica fundament\u00f3 las ideas que ayudaron a revolucionar la cultura en 1960","protected":false},"author":50,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[187],"tags":[273],"coauthors":[337],"class_list":["post-83675","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-humanidades-es","tag-artes-plasticas-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/83675","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/50"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=83675"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/83675\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=83675"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=83675"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=83675"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=83675"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}