{"id":83688,"date":"2008-03-01T00:00:00","date_gmt":"2008-03-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2008\/03\/01\/fiebre-creadora\/"},"modified":"2017-08-14T17:31:35","modified_gmt":"2017-08-14T20:31:35","slug":"fiebre-creadora","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/fiebre-creadora\/","title":{"rendered":"Fiebre creadora"},"content":{"rendered":"<p><em><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2008\/03\/penicilina_abre_aplicada.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright wp-image-244507\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2008\/03\/penicilina_abre_aplicada-777x1024.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"395\" \/><span class=\"media-credits-inline\">carlos fioravanti<\/span><\/a>de Oxford*<br \/>\n<\/em><br \/>\n<em>* Este art\u00edculo es parte integrante del estudio New Perspectives on Drug Development in Developing Countries: a Case Study of the Brazilian Compound P-MAPA, desarrollado en 2007 como parte de un programa de estudios brindando por el Reuters Institute for the Study of Journalism en la Universidad de Oxford, Inglaterra.<br \/>\n<\/em><br \/>\nLa penicilina no es \u00fanicamente uno de los medicamentos m\u00e1s usados del mundo. Es tambi\u00e9n el resultado de un abordaje pionero, descrito por Robert Bud, director de investigaci\u00f3n del Museo de la Ciencia, en Londres, en el libro <em>Penicillin \u2014\u00a0Triumph and tragedy<\/em>, publicado el a\u00f1o pasado por la Editorial de la Universidad de Oxford. La transformaci\u00f3n de un extracto de hongo descubierto en un modesto hospital de Londres en un polvo que comenz\u00f3 a emplearse durante la Segunda Guerra Mundial, desde entonces ha salvado millones de vidas, y representa el primer trabajo colectivo de desarrollo de f\u00e1rmacos en el mundo.<\/p>\n<p>Las articulaciones entre las fuerzas cient\u00edficas, econ\u00f3micas y pol\u00edticas, tejidas con dificultad en aquella \u00e9poca, hoy en d\u00eda son comunes en Inglaterra. El engranado de investigaci\u00f3n y desarrollo de medicamentos se fue ajustando y hoy es articulada de forma razonable, conectando universidades, empresas, gobierno y agencias de financiaci\u00f3n. La investigaci\u00f3n de nuevos medicamentos tiene lugar en 62 laboratorios de hospitales o de universidades y en buena parte de las casi 500 empresas farmac\u00e9uticas instaladas en el Reino Unido. Como resultado de ello, 15 de los 75 medicamentos m\u00e1s vendidos en el mundo nacieron y crecieron en el Reino Unido, incluyendo el Viagra. S\u00f3lo Estados Unidos, con empresas m\u00e1s volcadas a las ganancias, logr\u00f3 m\u00e1s.<\/p>\n<p>El gobierno brit\u00e1nico cre\u00f3 un ambiente favorable a la innovaci\u00f3n en f\u00e1rmacos, incentivando la formaci\u00f3n de investigadores, la aproximaci\u00f3n entre universidades y empresas y la comercializaci\u00f3n de la investigaci\u00f3n acad\u00e9mica. Los cient\u00edficos a\u00fan tienen que hacer sacrificios y, de vez en cuando, ponerse una ropa un poco m\u00e1s formal que la bata casi blanca de todos los d\u00edas, y gastar algunas horas conversando con empresarios. Por lo menos dos veces por a\u00f1o, Isis Innovation, la empresa de transferencia de tecnolog\u00eda de la Universidad de Oxford, promueve cenas en las que no faltan consistentes vinos tintos franceses regando las esperanzas de transformar las ideas nacidas en laboratorios en productos comerciales.<\/p>\n<p>Tanto los investigadores como las instituciones cuentan con un fuerte apoyo del gobierno. Las inversiones en investigaci\u00f3n p\u00fablica habr\u00edan ascendido a casi 4 mil millones de d\u00f3lares estadounidenses por a\u00f1o entre 2005 y 2006, aunque la mayor parte de ese dinero se destine a la ciencia b\u00e1sica y la investigaci\u00f3n cl\u00ednica a\u00fan sea relativamente mal contemplada. Quien no quiera el dinero p\u00fablico puede recurrir a alguna de las 25 fundaciones independientes, las charities. La Wellcome Trust, la mayor de ellas, cre\u00f3 un fondo extra \u2014\u00a0de hasta\u00a0 700 millones de libras esterlinas (un libra esterlina equivale a alrededor de 4 reales brasile\u00f1os) por proyecto durante 3 a\u00f1os \u2014\u00a0para estimular la innovaci\u00f3n biom\u00e9dica hasta el punto de ser apoyada por los mecanismos habituales de financiaci\u00f3n. Nich Dunster, de la Wellcome Trust Technology Transfer, present\u00f3 ese fondo en la BioTrinity, una feria de negocios que reuni\u00f3 durante dos d\u00edas en Oxford a empresas que investigan, producen o ayudan a emprendedores a elaborar los planes de negocios a encontrar socios, a licenciar tecnolog\u00edas, a conseguir financiaci\u00f3n o a convertirse m\u00e1s conocidos en el Reino Unido, en Europa o en Estados Unidos. Muchos directores de las peque\u00f1as y medianas empresas que comparecieron a la BioTrinity afirmaron que pretend\u00edan concluir los estudios cl\u00ednicos iniciales de los futuros medicamentos en que trabajaban y despu\u00e9s hacer una sociedad con grandes empresas farmac\u00e9uticas, ya que no ten\u00edan dinero suficiente como para ellos mismos producir y vender los nuevos productos.<\/p>\n<p>Representantes del gobierno que asistieron a un seminario realizado en noviembre en la C\u00e1mara Brit\u00e1nica de S\u00e3o Paulo demostraron inter\u00e9s en estimular la creaci\u00f3n de un ambiente de innovaci\u00f3n en f\u00e1rmacos tambi\u00e9n en Brasil, de modo que supere la antigua desarticulaci\u00f3n entre universidades, empresas y el gobierno. Una de las nuevas fuerzas es el Banco Nacional de Desarrollo Econ\u00f3mico y Social (BNDES), que destin\u00f3 mil millones de reales para que empresas de todos los portes inviertan en la producci\u00f3n de principios activos y en la innovaci\u00f3n. ?Sin innovaci\u00f3n, estamos asumiendo que somos periferia ad eternum?, coment\u00f3 Pedro Lins Palmeira Filho, jefe del departamento del \u00e1rea industrial del BNDES. La historia muestra que puede ser dif\u00edcil. Hace dos d\u00e9cadas la Compa\u00f1\u00eda de Desarrollo Tecnol\u00f3gico (Codetec), apoyada por el gobierno,\u00a0 pretend\u00eda promover la s\u00edntesis de f\u00e1rmacos y reducir la dependencia externa, pero perdi\u00f3 aliento por falta de inversiones.\u00a0En Oxford ese engranado fluido comenz\u00f3 a tomar cuerpo en 1997, cuando Tim Cook entr\u00f3 en Isis despu\u00e9s de siete a\u00f1os como director administrativo de empresas de base tecnol\u00f3gica y otros siete como inversor privado. Seg\u00fan \u00e9l, el movimiento de crear empresas y recabar otras fuentes de financiaci\u00f3n emergi\u00f3 porque la universidad decidi\u00f3 no s\u00f3lo ser \u00fatil, formando empresarios y pol\u00edticos, sino tambi\u00e9n parecer \u00fatil y convertirse una fuerza econ\u00f3mica. Parece haber funcionado: la recuperaci\u00f3n de la inversi\u00f3n fue diez veces mayor que la inversi\u00f3n. Cook y su equipo avanzaron en la medida que estimularon la comunicaci\u00f3n y las relaciones de confianza entre los investigadores y empresarios y evidenciaron el valor social y econ\u00f3mico de los cient\u00edficos. &#8220;Todo lo que hacemos aqu\u00ed es sociolog\u00eda aplicada&#8221;, dijo. Cualquiera de los cuatro mil investigadores de la universidad puede contar con la Isis para elaborar el plan de negocios, obtener financiaci\u00f3n y administrar la empresa.<\/p>\n<p>Para Graham Richards, director del departamento de qu\u00edmica de la Universidad de Oxford, un aspecto notable de ese modelo es que los investigadores no necesitan dejar el laboratorio: como las nuevas empresas normalmente tienen sus propios gerentes, que no son los cient\u00edficos que las fundaron, casi nada cambia en la vida acad\u00e9mica. No es lo suficiente, sin embargo, para cambiar la cultura acad\u00e9mica: &#8220;Necesitamos (tambi\u00e9n) de campeones&#8221;, coment\u00f3. &#8220;Dos o tres personas hacen toda la diferencia&#8221;. Al lado de Cook, Richards hace la diferencia. Adem\u00e1s de las empresas que \u00e9l cre\u00f3 o ayud\u00f3 a crear, articul\u00f3 la construcci\u00f3n de un nuevo laboratorio de qu\u00edmica, de 64 millones de libras esterlinas, sin ning\u00fan apoyo financiero de la universidad.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2008\/03\/penicilina_bacteria.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft wp-image-244508\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2008\/03\/penicilina_bacteria.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"306\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2008\/03\/penicilina_bacteria.jpg 755w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2008\/03\/penicilina_bacteria-700x715.jpg 700w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2008\/03\/penicilina_bacteria-120x123.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2008\/03\/penicilina_bacteria-250x255.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><span class=\"media-credits-inline\">museu fleming<\/span><\/a>El departamento de qu\u00edmica exhibe el record de 18 spin-offs, que trajeron 80 millones de libras esterlinas para la universidad. De toda la universidad salieron alrededor de 60 empresas, principalmente a partir de 1987, cuando una nueva ley concedi\u00f3 a las universidades el derecho de explotar la propiedad intelectual. Quien provoc\u00f3 el cambio fue la entonces primera ministra Margareth Thatcher, a quien no le gustaba nada historia de un anticuerpo monoclonal desarrollado en Cambridge que no fuera patentado y gener\u00f3 mucho dinero cuando comenz\u00f3 a ser explotado por la industria.<\/p>\n<p>Casi 50 empresas, incluyendo muchas de las mayores de Estados Unidos, Europa y Jap\u00f3n, coordinan los ensayos cl\u00ednicos de alrededor de 500 potenciales medicamentos en el Reino Unido. Los ensayos se hacen principalmente en los hospitales del National Health Service (NHS), el sistema p\u00fablico de salud ingl\u00e9s. Los compuestos aprobados en los ensayos son despu\u00e9s nuevamente evaluados por la autoridad reguladora, la European Agency for the Evaluation of Medicinal Products (Emea), que puede suministrar una licencia \u00fanica para la venta en todos los Estados miembros de la Uni\u00f3n Europea.\u00a0Ese modelo dar\u00eda otro final para historias como la de la penicilina. &#8220;Fleming se quedaba aqu\u00ed, con otros tres m\u00e9dicos, fumando 60 cigarrillos por d\u00eda&#8221;, cuenta una se\u00f1ora sexagenaria muy delgada y locuaz, al exhibir una peque\u00f1a mesa de madera cubierta de frascos, potes y un microscopio, en el segundo piso de uno de los edificios del Hospital St. Mary, en Londres. Fue en esa sala en la que el m\u00e9dico escoc\u00e9s Alexander Fleming en septiembre de 1928, al volver de vacaciones, encontr\u00f3 en una placa de Petri un hongo que exterminaba bacterias.<\/p>\n<p>De entrada, Fleming trabaj\u00f3 con entusiasmo. En 1929 public\u00f3 un art\u00edculo en la <em>British Journal of Experimental Pathology<\/em>, pero algunos meses despu\u00e9s perdi\u00f3 el inter\u00e9s: ni \u00e9l ni su equipo hab\u00edan logrado purificar la penicilina. Asimismo, a su jefe inmediato, Sir Almroth Wright, no le gustaban los bioqu\u00edmicos, que podr\u00edan resolver ese problema, y no los quer\u00eda ver ni en figuritas.<\/p>\n<p>Uno de los editores del <em>British Journal<\/em>, el pat\u00f3logo australiano Howard Florey, que a\u00f1os despu\u00e9s tendr\u00eda un rol fundamental en el desarrollo de la penicilina, debe haber visto el trabajo de Fleming, pero no el medicamento que podr\u00eda nacer de all\u00ed. Nueve a\u00f1os despu\u00e9s, fue el bioqu\u00edmico Ernst Chain, un refugiado jud\u00edo de la Alemania nazi, quien abri\u00f3 los ojos de Florey al encontrar el estudio de Fleming en una biblioteca de la Universidad de Oxford y sospechar que all\u00ed hab\u00eda algo precioso. Como profesor de la Universidad de Oxford, Florey inici\u00f3 entonces la transformaci\u00f3n del extracto de Fleming en medicamento. El equipo que \u00e9l form\u00f3 trabajaba al mismo tiempo en los ensayos en animales, en la purificaci\u00f3n y en la producci\u00f3n de la penicilina &#8220;inicialmente en orinales&#8221; en cantidad suficiente para hacer ensayos en seres humanos.<\/p>\n<p>A\u00fan mostrando que la penicilina aplacaba infecciones bacterianas en peque\u00f1os ratones dom\u00e9sticos, Florey no consigui\u00f3 atraer el inter\u00e9s de las industrias farmac\u00e9uticas brit\u00e1nicas, preocupadas en sobrevivir a la Segunda Guerra Mundial. Pero atraves\u00f3 el mar y consigui\u00f3 apoyo del gobierno de Estados Unidos. Las empresas farmac\u00e9uticas estadounidenses se unieron y priorizaron la producci\u00f3n de la penicilina, mientras que a las brit\u00e1nicas les costaba llegar a un plan com\u00fan. M\u00e1s tarde, Inglaterra tuvo que comprar a Estados Unidos la patente sobre los m\u00e9todos de producci\u00f3n de penicilina. Fleming, Florey y Chain dividieron el Premio Nobel de Medicina de 1945.<\/p>\n<p>Hoy Florey no tendr\u00eda que ir a Estados Unidos para completar el desarrollo de la penicilina. Podr\u00eda abrir una empresa, pedir una patente, conseguir financiaci\u00f3n, concluir la investigaci\u00f3n y ganar mucho dinero recibiendo royalties de multinacionales que producir\u00edan penicilina y la vender\u00edan en todo el mundo. Al llegar a Emea percibir\u00eda que los vientos no estaban m\u00e1s soplando a favor. A diferencia de los a\u00f1os 1940, cuando casi no hab\u00eda regulaci\u00f3n para el registro de medicamentos, en el actual ambiente regulador los t\u00e9cnicos de Emea no aprobar\u00edan la penicilina a causa del 3% o m\u00e1s de riesgo de reacciones al\u00e9rgicas que puede causar. Nada personal, claro: muchos otros medicamentos ser\u00edan hoy rechazados.<\/p>\n<p>Los europeos son m\u00e1s cautelosos tambi\u00e9n porque, tal como demostr\u00f3 una exposici\u00f3n del Museo de Ciencia que mantuvo el t\u00edtulo del libro de Robert Bud, la penicilina fue una historia de triunfo sobre las infecciones, pero su uso descontrolado dej\u00f3 el camino libre para la propagaci\u00f3n de bacterias y de virus. En este momento uno de los mayores miedos de quien vive en Inglaterra son las superbacterias, como las que causan infecciones hospitalarias o tuberculosis y resisten a cualquier medicamento que se tenga.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Articulaci\u00f3n facilita el descubrimiento y el desarrollo de f\u00e1rmacos en Inglaterra","protected":false},"author":17,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[189],"tags":[119],"coauthors":[5968],"class_list":["post-83688","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-politica-ct","tag-farmacologia"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/83688","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/17"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=83688"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/83688\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=83688"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=83688"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=83688"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=83688"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}