{"id":83694,"date":"2008-03-01T00:00:00","date_gmt":"2008-03-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2008\/03\/01\/el-adn-del-guarana\/"},"modified":"2013-09-09T17:56:10","modified_gmt":"2013-09-09T20:56:10","slug":"el-adn-del-guarana","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/el-adn-del-guarana\/","title":{"rendered":"El ADN del guaran\u00e1"},"content":{"rendered":"<p>El guaran\u00e1, una especie aut\u00f3ctona de la regi\u00f3n norte del pa\u00eds que se convirti\u00f3 un sin\u00f3nimo de un refresco t\u00edpicamente brasile\u00f1o y en un importante ingrediente de extractos y polvos destinados a los m\u00e1s variados fines, todos con comprobaci\u00f3n cient\u00edfica, comienza a ser entendido en su fuero \u00edntimo: el ADN. Dos trabajos recientemente publicados en revistas internacionales por miembros de la Red de la Amazonia Legal de Investigaci\u00f3n Gen\u00f3mica (Realgene) muestran facetas desconocidas de la biolog\u00eda molecular de esa planta trepadora, cultivada hace siglos como estimulante por tribus de la Amazonia central, como los mau\u00e9s y los andir\u00e1s, y hoy en d\u00eda por el hombre contempor\u00e1neo tambi\u00e9n en otras partes del pa\u00eds, como en Bah\u00eda, el mayor estado productor de guaran\u00e1.<\/p>\n<p>El primer estudio, que lleg\u00f3 a las p\u00e1ginas del Journal of Plant Research en mayo del a\u00f1o pasado, revela la existencia de 210 cromosomas en la variedad sorbilis de la Paullinia cupana, el tipo de guaran\u00e1 que los investigadores analizaron. La cifra llam\u00f3 la atenci\u00f3n, a\u00fan m\u00e1s si se la compara con la encontrada en otras siete especies del genero Paullinia, todas con 24 cromosomas. &#8220;Algunos colegas dec\u00edan que el guaran\u00e1 ten\u00eda tantos cromosomas que era pr\u00e1cticamente imposible contarlos&#8221;, comenta el bi\u00f3logo molecular Spartaco Astolfi-Filho, de la Universidad Federal del Amazonas (Ufam) y coordinador de la Realgene. Pero, con el apoyo de Carlos Roberto de Carvalho, de la Universidad Federal de Vizosa (UFV), el bi\u00f3logo Danival Vieira de Freitas de la Ufam, primer autor del estudio, arrib\u00f3 a ese logro. Aunque no sea in\u00e9dita, la presencia de tantos cromosomas en plantas es cosa rara. En el art\u00edculo, los investigadores creen que el proceso de domesticaci\u00f3n del guaran\u00e1, llevado a cabo por los primeros ind\u00edgenas, puede haber favorecido la selecci\u00f3n de ejemplares de la planta con muchos cromosomas. De esa forma, los pueblos de la selva habr\u00edan sido los responsables de la creaci\u00f3n y propagaci\u00f3n de la variedad sorbilis de la P. culpana, actualmente la m\u00e1s cultivada en el pa\u00eds.<\/p>\n<p>El segundo trabajo sali\u00f3 ahora en enero en la Plant Cell Reports y va a\u00fan m\u00e1s a fondo en el material gen\u00e9tico de esa liana amaz\u00f3nica. En vez de secuenciar todos los genes del guaran\u00e1, una tarea dif\u00edcil debido al enorme tama\u00f1o del genoma de la planta, alrededor de tres veces mayor que el del hombre, los investigadores optaron por buscar solamente por los genes activados en el \u00f3rgano de la planta usado para fabricar extractos. La estrategia permiti\u00f3 descubrir que los frutos del \u00e1rbol de guaran\u00e1, donde est\u00e1n las codiciadas semillas con base en las cuales se hacen los extractos para la producci\u00f3n de bebidas y otros productos, expresan 8.597 pedazos de genes durante su proceso de maduraci\u00f3n. Entre esos segmentos de genes activos, t\u00e9cnicamente denominados etiquetas de secuencia expresadas (EST&#8217;s, en la sigla en ingl\u00e9s), hay muchos vinculados a la s\u00edntesis de flavonoides, sustancias con potencial antioxidante,\u00a0 y de alcaloides, como la cafe\u00edna. Tambi\u00e9n se destacan genes que parecen ser importantes para las reacciones de la planta en situaciones de estr\u00e9s ambiental, tales como sequ\u00edas, agresi\u00f3n de insectos y reacci\u00f3n a microorganismos.<\/p>\n<p><strong>Flavonoides antioxidantes<br \/>\n<\/strong>Los datos de la Realgene coinciden, en l\u00edneas generales, con resultados recientes de investigaciones que intentan confirmar propiedades terap\u00e9uticas, nuevas o antiguas, normalmente imputadas al guaran\u00e1. Ese era, por otra parte, el objetivo central del trabajo de secuenciamiento de los genes expresados, llamado en la jerga t\u00e9cnica\u00a0 transcriptoma, por el fruto de la planta a\u00a0 lo largo de sus estadios de desarrollo. &#8220;Intentamos encontrar alguna base molecular para lo que ya sab\u00eda sobre el guaran\u00e1&#8221;, explica la investigadora Paula \u00c1ngelo, de Embrapa Amazonia Occidental, con sede en Manaos, primera autora del estudio publicado en la Plant Cell Reports. En ese contexto, tiene absolutamente sentido, por ejemplo, que exista en el genoma de la especie amaz\u00f3nica alto nivel de expresi\u00f3n de genes que fabrican enzimas relacionadas a la s\u00edntesis de cafe\u00edna (99 EST&#8217;s detectadas). Al fin y al cabo, la sustancia estimulante est\u00e1 presente en una proporci\u00f3n que var\u00eda de 3% a 6% del peso seco de las semillas de P. cupana, proporci\u00f3n tres veces mayor que la verificada en los propios granos de caf\u00e9. La mayor sorpresa del trabajo quiz\u00e1 haya sido la identificaci\u00f3n de 129 EST&#8217;s relacionadas con el metabolismo de flavonoides. Muchos de los eventuales efectos ben\u00e9ficos a la salud del consumo de t\u00e9 y de peque\u00f1as dosis de vino tinto \u2014\u00a0protecci\u00f3n contra ciertos tipos de c\u00e1ncer e inflamaciones y mejoras en el sistema cardiovascular, entre otros \u2014\u00a0se adjudican actualmente a ese vast\u00edsimo grupo de compuestos naturales, que incluyen sustancias como los taninos, las catequinas y las antocianinas.<\/p>\n<p>Los art\u00edculos publicados representan solamente el comienzo y no el fin de los esfuerzos de la Realgene, que re\u00fane a cient\u00edficos de m\u00e1s de una decena de universidades e institutos de investigaci\u00f3n de la Amazonia y de otras partes del pa\u00eds.\u00a0 Trabajo no les faltar\u00e1 a los miembros de la red gen\u00f3mica, cuyos trabajos en los \u00faltimos 5 a\u00f1os contaron con financiamiento de 1,5 millones de reales del Consejo Nacional de Desarrollo Cient\u00edfico y Tecnol\u00f3gico (CNPq) y de 300 mil reales de la Fundaci\u00f3n de Apoyo a la Investigaci\u00f3n del Amazonas (Fapeam).\u00a0 Ellos tendr\u00e1n que chequear si el guaran\u00e1 fabrica realmente y en que nivel las prote\u00ednas de mayor inter\u00e9s cient\u00edfico o comercial apuntadas en el art\u00edculo sobre el transcriptoma de los frutos de la planta. Tambi\u00e9n intentar\u00e1n verificar c\u00f3mo es el perfil de activaci\u00f3n de genes en otros tipos de tejidos de la P. cupana, sobre todo en las hojas y ra\u00edces. &#8220;Al final de nuestros estudios, nos gustar\u00eda mejorar a\u00fan m\u00e1s el status del guaran\u00e1 como planta medicinal en el mundo&#8221;, dice el optimista Astolfi-Filho. Todo esto, adem\u00e1s de dar prosecuci\u00f3n a los trabajos de secuenciamiento para mapear genes expresados en organismos tan diversos como el mosquito Anopheles darlingi, principal transmisor de la malaria en Brasil, y el camu camu (Myrciaria dubia), fruta de la Amazonia con 60 veces m\u00e1s vitamina C que la naranja y el doble de la acerola.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Con 210 cromosomas, el genoma de la planta amaz\u00f3nica suministra pistas sobre sus propiedades terap\u00e9uticas\r\n","protected":false},"author":13,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[],"coauthors":[101],"class_list":["post-83694","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ciencia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/83694","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/13"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=83694"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/83694\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=83694"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=83694"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=83694"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=83694"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}