{"id":83709,"date":"2008-04-01T00:00:00","date_gmt":"2008-04-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2008\/04\/01\/la-guerra-en-las-celulas\/"},"modified":"2017-08-14T13:28:48","modified_gmt":"2017-08-14T16:28:48","slug":"la-guerra-en-las-celulas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/la-guerra-en-las-celulas\/","title":{"rendered":"La guerra en las c\u00e9lulas"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2008\/04\/farmacologia-1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-medium wp-image-244386\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2008\/04\/farmacologia-1-300x201.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"201\" \/><span class=\"media-credits-inline\">Dennis Kunkel<\/span><\/a>Cuidado al dar vuelta la p\u00e1gina. Si se corta el dedo con el borde del papel, las bacterias entrar\u00e1n por la herida y all\u00ed se desencadenar\u00e1 una batalla. En esas situaciones, las c\u00e9lulas de defensa de los tejidos, tales como los macr\u00f3fagos, detectan las bacterias invasoras, las fagocitan y las matan. Ese proceso libera en torno de las c\u00e9lulas una serie de sustancias que indican como las migajas de pan de la historia Hansel y Gretel el camino de la lesi\u00f3n a los leucocitos, c\u00e9lulas de defensa que patrullan el cuerpo por el torrente sangu\u00edneo. Si todo sale bien, la infecci\u00f3n ser\u00e1 controlada y pasar\u00e1 desapercibida. Pero en ciertas ocasiones porque hay demasiadas bacterias o porque el sistema inmunol\u00f3gico est\u00e1 comprometido eso no basta. Las bacterias y la inflamaci\u00f3n se diseminan por el organismo y causan una infecci\u00f3n generalizada, o septicemia. \u00c9sta la segunda causa de muerte en las Unidades de Terapia Intensiva (UTIs) de Estados Unidos, donde se registran m\u00e1s de 700 mil casos anualmente alrededor de un 30% de estos lleva a la muerte. El equipo del farmac\u00f3logo Fernando de Queir\u00f3z Cunha, de la Facultad de Medicina de la Universidad de S\u00e3o Paulo en Ribeir\u00e3o Preto (USP-RP), est\u00e1 develando la batalla del sistema inmunol\u00f3gico contra la septicemia e indica los rumbos para elaborar medicamentos.<\/p>\n<p>El trabajo de Cunha revela detalles de c\u00f3mo funciona la respuesta inmunol\u00f3gica: en una reacci\u00f3n inflamatoria, las sustancias se\u00f1alizadoras avanzan hasta el vaso sangu\u00edneo m\u00e1s pr\u00f3ximo, se mezclan a las c\u00e9lulas de la pared y mandan se\u00f1ales al interior. Los leucocitos entonces ruedan por dentro de la pared del vaso hasta hallar una brecha, por donde salen. Luego siguen la senda qu\u00edmica hasta el frente y se unen con los macr\u00f3fagos para combatir a las bacterias, que matan con sustancias tales como el \u00f3xido n\u00edtrico. Las sustancias liberadas en ese proceso tambi\u00e9n causan una reacci\u00f3n inflamatoria que agrede a los propios tejidos.<\/p>\n<p>Cuando las bacterias ganan la batalla, se diseminan por el cuerpo y generan un cuadro de septicemia, el sistema inmunol\u00f3gico va detr\u00e1s. En un esfuerzo extremo para contener la infecci\u00f3n, la propia inflamaci\u00f3n se hace generalizada, causa una ca\u00edda de presi\u00f3n arterial y, al final, falencia m\u00faltiple de \u00f3rganos. Ese es el cuadro hoy en d\u00eda conocido como sepsis el t\u00e9rmino septicemia est\u00e1 cayendo en desuso entre los especialistas. Por lo menos la mitad de las personas que llegan a este estado muere.<\/p>\n<p>La gran sorpresa para la comunidad cient\u00edfica internacional, alrededor de 10 a\u00f1os atr\u00e1s, fue descubrir que las bacterias invasoras no son el problema m\u00e1s serio. El gran estrago sucede porque el proceso inflamatorio, un arma valiosa cuando se trata de combatir bacterias, se vuelve contra el propio organismo el mismo descontrol que causa enfermedades como la gota, la artritis y la esclerosis m\u00faltiple. Parec\u00eda obvio, bastaba bloquear la inflamaci\u00f3n para contener la sepsis. Investigadores estadounidenses intentaron, pero si la reacci\u00f3n inflamatoria cesa tambi\u00e9n el combate al foco infeccioso y las bacterias se diseminan sin resistencia.<\/p>\n<p>Para encontrar una forma eficaz de combatir la sepsis, el grupo de Ribeir\u00e3o Preto mont\u00f3 un proyecto de investigaci\u00f3n con tres vertientes. El m\u00e9dico farmac\u00f3logo S\u00e9rgio Henrique Ferreira, coordinador del proyecto, es el responsable de investigar los mecanismos que causan dolor ante un proceso inflamatorio. El detallar el proceso de la sepsis y la emigraci\u00f3n de leucocitos para el foco infeccioso est\u00e1 a cargo de Cunha.<\/p>\n<p>\u00c9ste descubri\u00f3 que el rol del \u00f3xido n\u00edtrico, que los leucocitos usan para matar las bacterias, es central en el shock s\u00e9ptico. Dentro de los vasos, esa sustancia contribuye con los mecanismos de defensa, pues induce el relajamiento de los m\u00fasculos vasculares as\u00ed el mayor volumen de sangre en los vasos lleva m\u00e1s leucocitos para el foco infeccioso. Pero en una situaci\u00f3n de sepsis la producci\u00f3n de \u00f3xido n\u00edtrico queda descontrolada y llega a ser mil veces mayor que lo normal, lo que lleva a la ca\u00edda dr\u00e1stica da presi\u00f3n arterial. Descubrir eso sugiri\u00f3 un tratamiento: inhibir la producci\u00f3n de \u00f3xido n\u00edtrico en el paciente. Lo que parec\u00eda una buena idea m\u00e1s, sin embargo, dio origen a nuevos problemas. Sin \u00f3xido n\u00edtrico, los neutr\u00f3filos pierden su principal agente microbicida y ya no consiguen combatir la infecci\u00f3n.<\/p>\n<p>Cunha descubri\u00f3 m\u00e1s: el \u00f3xido n\u00edtrico en exceso tambi\u00e9n inhibe la emigraci\u00f3n de las c\u00e9lulas. Los leucocitos no se adhieren a la pared de los vasos, no ruedan y no responden al gradiente de mediadores inflamatorios, cuenta. El grupo de Cunha detall\u00f3, en art\u00edculos de 2006 en las revistas internacionales Shock, Blood y Critical Care Medicine, c\u00f3mo eso sucede. Las v\u00edas bioqu\u00edmicas y prote\u00ednas que dan a las c\u00e9lulas un movimiento similar al de las babosas? no funcionan en la presencia de altas proporciones de \u00f3xido n\u00edtrico. El equipo de Ribeir\u00e3o Preto demostr\u00f3 tambi\u00e9n, en un art\u00edculo publicado en el 2007 en el American Journal of Respiratory and Critical Care Medicine, que el \u00f3xido n\u00edtrico inhibe la expresi\u00f3n de receptores en la superficie de los neutr\u00f3filos, que por eso pierden la sensibilidad a los mediadores inflamatorios. El sistema inmunol\u00f3gico queda as\u00ed paralizado y pone la vida del paciente en riesgo. Ese descubrimiento sugiri\u00f3 rumbos al equipo de Cunha. ?Si restablecemos los mecanismos de emigraci\u00f3n, la infecci\u00f3n es controlada, dice \u00e9l.<\/p>\n<p>Es lo que su grupo trata de hacer ahora. Ellos verificaron que una sustancia esencial en esa cadena bioqu\u00edmica es el \u00e1cido sulf\u00edhidrico, tambi\u00e9n conocido como sulfuro de hidr\u00f3geno (H2S), el gas que da mal olor a los huevos podridos. Cuando se inhibe su s\u00edntesis dentro de los leucocitos, la emigraci\u00f3n celular se paraliza; al devolver H2S al medio celular, los investigadores vieron que las c\u00e9lulas de defensa vuelven a rodar por dentro de las paredes de los vasos sangu\u00edneos. La estrategia es nueva y el farmac\u00f3logo de Ribeir\u00e3o Preto est\u00e1 ahora preparando el art\u00edculo para publicaci\u00f3n. Para \u00e9l, los resultados son motivo para optimismo. Tal vez ahora la comprensi\u00f3n de la sepsis pueda estar m\u00e1s cerca de salvar vidas.<\/p>\n<p>Mientras esto no sucede, el shock s\u00e9ptico sigue siendo un problema de salud p\u00fablica sin soluci\u00f3n. Y con el envejecimiento de la poblaci\u00f3n, cada a\u00f1o una proporci\u00f3n mayor de los pacientes de UTIs entra en sepsis. Un art\u00edculo publicado en 2006 en la Endocrine, Metabolic &amp; Immune Disorders Drug Targets, coordinado por Eliezer Silva, m\u00e9dico del Centro de Terapia Intensiva del Hospital Israel\u00ed Albert Einstein en S\u00e3o Paulo y presidente del Instituto Latinoamericano para Estudios de la Sepsis (Ilas), compara el impacto de la septicemia en diversos pa\u00edses y muestra que, de cada cien personas admitidas en una UTI estadounidense, alrededor de diez entran en shock s\u00e9ptico.<\/p>\n<p>En Brasil, Silva coordin\u00f3 el estudio conocido como Bases (Estudio epidemiol\u00f3gico de septicemia en Brasil), que evalu\u00f3 1.383 pacientes internados en cinco UTIs brasile\u00f1as y fue publicado en 2004 en la Critical Care Medicine. El estudio, uno de los m\u00e1s amplios en el pa\u00eds, verific\u00f3 que alrededor de un 30% de esos pacientes entraron en sepsis y la mitad evolucion\u00f3 hacia choque s\u00e9ptico. Los intensos cuidados m\u00e9dicos s\u00f3lo consiguieron salvar a la mitad de los pacientes con sepsis. La Asociaci\u00f3n Brasile\u00f1a de Terapia Intensiva promovi\u00f3 otro estudio, conocido como Sepsis Brasil, que examin\u00f3 m\u00e1s UTIs y obtuvo resultados semejantes al Bases.<\/p>\n<p>Seg\u00fan datos divulgados por el Ilas, en 2003 el sistema de salud brasile\u00f1o gast\u00f3 41 mil millones de reales con terapia intensiva. De ese monto, m\u00e1s de 17 mil millones de reales se destinaron a los 400 mil pacientes s\u00e9pticos. Con resultados insatisfactorios, ya que alrededor de 227 mil de esos pacientes murieron debido a la sepsis grave, llevando para la tumba una inversi\u00f3n de casi 10 mil millones de reales.<\/p>\n<p>Para reducir esos n\u00fameros, en 2005 el Ilas se adhiri\u00f3 a la campa\u00f1a internacional Sobreviviendo a la Sepsis. Con el objetivo de reducir la mortalidad por shock s\u00e9ptico en un 25% hasta 2009, 48 pa\u00edses est\u00e1n implementando directrices internacionales de atenci\u00f3n a pacientes s\u00e9pticos. Para controlar y optimizar los resultados de la campa\u00f1a, los participantes env\u00edan informaciones para un banco de datos internacional. Brasil, con 50 instituciones integradas al programa, es uno de los pa\u00edses que m\u00e1s contribuyeron con datos.<\/p>\n<p>La principal dificultad es el cambio cultural, explica Eliezer Silva, que en 2006 public\u00f3 (editorial Atheneu) un manual para la capacitaci\u00f3n de profesionales en el marco del nuevo concepto que tiene el tiempo como punto central. Las nuevas directrices determinan que cuando un paciente con sepsis grave llega a la atenci\u00f3n de urgencias de un hospital es necesario inmediatamente extraer una muestra de sangre para identificar el germen causante de la infecci\u00f3n. Luego, en las primeras 6 horas, es esencial suministrar al paciente antibi\u00f3ticos, suero fisiol\u00f3gico en gran cantidad y medicaci\u00f3n para estabilizar la presi\u00f3n arterial. Acorde con la progresi\u00f3n en ese per\u00edodo, otra serie de medidas son necesarias hasta la 24\u00aa hora de tratamiento: medicar con corticoides y prote\u00edna C activada, controlar la glicemia y, cuando el paciente est\u00e1 con dificultades respiratorias, suministrar ventilaci\u00f3n para mantener la presi\u00f3n de ox\u00edgeno en nivel adecuado. Los datos m\u00e1s recientes, que a\u00fan no fueron publicados, indican que a lo largo de la campa\u00f1a la mortalidad por sepsis ha disminuido alrededor de un 7%, en todo el mundo. Por lo menos en lo que puede ser f\u00e1cilmente medido.<\/p>\n<p>Seg\u00fan Fernando de Queiroz Cunha, dar alta al paciente no equivale a un suspiro de alivio. \u00c9l mostr\u00f3, en investigaci\u00f3n con ratones a\u00fan no publicada, que la sepsis deja el sistema inmunol\u00f3gico debilitado. El farmac\u00f3logo verific\u00f3 que, pasados 15 d\u00edas de la crisis s\u00e9ptica, basta rociar bacterias cerca del hocico del animal una situaci\u00f3n no muy diferente de conversar con alguien resfriado para causar la muerte de los conejillos de indias. Los trabajos de Silva y de Cunha dejan clara la necesidad de aliar una investigaci\u00f3n b\u00e1sica, cl\u00ednica m\u00e9dica y pol\u00edticas p\u00fablicas para vencer la batalla contra la sepsis.<\/p>\n<p><strong>El Proyecto<\/strong><br \/>\nMediadores involucrados en la g\u00e9nesis del dolor y en la emigraci\u00f3n de leucocitos y en la sepsis; <strong>Modalidad<\/strong> Proyecto Tem\u00e1tico; <strong>Coordinador<\/strong> Sergio Henrique Ferreira &#8211; USP\/Ribeir\u00e3o Preto; <strong>Inversi\u00f3n<\/strong> 2.277.550,31 reales<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Descubrimientos dictaminan caminos para ayudar al sistema inmunol\u00f3gico","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[119,305,311],"coauthors":[1601],"class_list":["post-83709","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ciencia-es","tag-farmacologia","tag-fisiologia-es","tag-inmunologia"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/83709","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=83709"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/83709\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=83709"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=83709"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=83709"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=83709"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}