{"id":83712,"date":"2008-04-01T00:00:00","date_gmt":"2008-04-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2008\/04\/01\/navios-inesperados\/"},"modified":"2017-08-14T14:50:33","modified_gmt":"2017-08-14T17:50:33","slug":"navios-inesperados","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/navios-inesperados\/","title":{"rendered":"Nav\u00edos inesperados"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2008\/04\/caravela1-2.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-medium wp-image-244409\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2008\/04\/caravela1-2-225x300.jpg\" alt=\"\" width=\"225\" height=\"300\" \/><span class=\"media-credits-inline\">ALVARO E. MIGOTTO<\/span><\/a>Mucha gente que fue a festejar la entrada de 2008 en la costa paulista tuvo que cambiar la playa por las guardias de los hospitales para tratarse las ronchas causadas por unas ampollas flotantes repletas de tent\u00e1culos. Los peri\u00f3dicos inmediatamente informaron una invasi\u00f3n de medusas, dando inicio a un alarmismo que se disemin\u00f3 por el pa\u00eds. No hubo una invasi\u00f3n ni eran aguas vivas, los expertos lo niegan.<\/p>\n<p>Eran carabelas portuguesas, colonias que tambi\u00e9n incluyen a aguas vivas. La parte inflada, el flotador, es la base de la colonia. De ese individuo brotan todos los otros, los zooides, con formas tan bellas y diversas que el conjunto se asemeja a una carroza aleg\u00f3rica del Carnaval. El zooide parecido a un sacacorchos es el tent\u00e1culo principal que, estirado puede alcanzar presas o ba\u00f1istas a 20 metros de distancia. Al v\u00e9rselo de cerca aparecen innumerables cuentas ovaladas bordean una membrana casi transparente plegada a punto tal de recordar a los volantes que adornaban a los nobles de la Corte francesa en el siglo XVI. Cada una de esas cuentas abriga de centenares a millares de min\u00fasculas c\u00e1psulas de veneno, los nematocistos. M\u00e1s numerosos, los tent\u00e1culos delicados parecidos a hilos de perlas forman una cortina de nematocistos que inmovilizan y matan a los peces que pasen cerca, consumidos luego por los gastrozooides, hilos rizados con una boca amarilla en la punta. En el medio de esa multitud se esconden los reproductores de la colonia, en un aglomerado que parece una coliflor.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2008\/04\/caravelas2-2.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-medium wp-image-244411\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2008\/04\/caravelas2-2-300x201.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"201\" \/><span class=\"media-credits-inline\">ALVARO E. MIGOTTO<\/span><\/a>Estas carrozas aleg\u00f3ricas viajan mar afuera cargadas por vientos y corrientes marinas, y por una conjunci\u00f3n de casualidades a veces forman escuadras y arriban a playas llenas de gente. El m\u00e9dico Vidal Haddad J\u00fanior es enf\u00e1tico: no hubo invasi\u00f3n. Docente de la Universidad Estadual Paulista (Unesp) de Botucat\u00fa y responsable del Instituto Butantan por la atenci\u00f3n a v\u00edctimas de accidentes con animales acu\u00e1ticos, Haddad explica que la densidad de carabelas aument\u00f3 solamente en algunas playas paulistas, como Praia Grande y Mongagu\u00e1, y es un acontecimiento peri\u00f3dico normal.\u00a0 Para Haddad, el problema fue humano, no zool\u00f3gico. Tra\u00eddas por una corriente oce\u00e1nica, las flotillas de carabelas llegaron a playas abarrotadas, por lo que los encuentros eran inevitables. Aun as\u00ed, los accidentes fueron pocos ante el n\u00famero de personas que llenaban la regi\u00f3n. El m\u00e9dico estableci\u00f3 su base en Praia Grande, donde en medio de un mill\u00f3n de ba\u00f1istas registr\u00f3 alrededor de 300 accidentes. Ahora sabemos que un 99% de ellos no fue grave, pues no causaron m\u00e1s que una irritaci\u00f3n superficial de la piel, dice Haddad. Solamente en casos raros el efecto t\u00f3xico del veneno de los nematocistos provoca consecuencias graves, como arritmia cardiaca y paro respiratorio.<\/p>\n<p>El alarmismo no era justificado, pero rindi\u00f3 sus frutos. Recogimos todas las fichas de atenci\u00f3n cl\u00ednica de Praia Grande. Fue la primera vez que una serie de accidentes tuvo un seguimiento y se la document\u00f3 en detalle, comenta Haddad, quien est\u00e1 analizando los datos para publicarlos pronto. \u00c9l espera estandarizar la atenci\u00f3n y beneficiar tambi\u00e9n \u00e1reas donde los reclamos son menos frecuentes, como el nordeste brasile\u00f1o.<\/p>\n<p>Quien frecuenta playas nordestinas no se asusta con las flotillas de carabelas tra\u00eddas del sudeste atl\u00e1ntico por los vientos alisios. Aun as\u00ed, los accidentes son por all\u00e1 menos comunes que en el sudeste, donde las carrozas flotantes son apariciones espor\u00e1dicas. Para entender por qu\u00e9, los zo\u00f3logos Juliana Bardi y Antonio Carlos Marques, de la Universidad de S\u00e3o Paulo, examinaron ejemplares recolectados a lo largo de m\u00e1s de tres mil kil\u00f3metros de la costa ?de Cear\u00e1 hasta S\u00e3o Paulo. No encontraron diferencias.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2008\/04\/caravelas_3-2.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-medium wp-image-244410\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2008\/04\/caravelas_3-2-300x205.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"205\" \/><span class=\"media-credits-inline\">ALVARO E. MIGOTTO<\/span><\/a>El largo y la cantidad de los tent\u00e1culos de las carabelas, adem\u00e1s de la densidad y distribuci\u00f3n de los nematocistos, son semejantes en cualquier playa brasile\u00f1a. La disparidad de accidentes sigue sin explicaci\u00f3n. Pero el misterio no acaba ah\u00ed. Hasta hace poco nadie hab\u00eda investigado cu\u00e1l de las dos especies conocidas de carabelas, Physalia physalis y P. utriculus, frecuenta nuestras playas. Son reconocidas por los tent\u00e1culos principales, aquellos en forma de sacacorchos: las utriculus s\u00f3lo tienen uno, mientras que las physalis traen siempre m\u00e1s. Marques y Juliana identificaron las especies brasile\u00f1as como P. physalis. Las conclusiones, como as\u00ed tambi\u00e9n la descripci\u00f3n detallada de la especie, fueron publicadas en diciembre en la revista Iheringia, especializada en zoolog\u00eda.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s de identificar la especie brasile\u00f1a, Marques pone en dudas la clasificaci\u00f3n tradicional. Cuando joven, physalis tambi\u00e9n puede tener s\u00f3lo un tent\u00e1culo, explica. A lo largo de su desarrollo, la colonia va aumentando y m\u00e1s tent\u00e1culos surgen. En su opini\u00f3n, lo que es tradicionalmente reconocido como dos especies distintas no pasa a decir verdad de fases de la vida de una misma especie.<\/p>\n<p><strong>No toque las carabelas portuguesas, ellas tienen veneno hasta en el flotador. En rar\u00edsimos casos esas toxinas pueden causar arritmia cardiaca e insuficiencia respiratoria. En accidentes normales basta aplicar agua del mar o hielo y vinagre.<\/strong><\/p>\n<p><strong>El proyecto<\/strong><br \/>\nBiodiversidad, evoluci\u00f3n, endemismo y conservaci\u00f3n de los medusozoa del Atl\u00e1ntico sudoriental; <strong>Modalidad<\/strong> Proyecto Tem\u00e1tico; <strong>Coordinador<\/strong> Antonio Carlos Marques &#8211; USP; <strong>Inversi\u00f3n<\/strong> 570.194,96 reales<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Los misterios de las carabelas portuguesas desaf\u00edan a m\u00e9dicos y bi\u00f3logos","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[181],"tags":[275,278,316,335],"coauthors":[1601],"class_list":["post-83712","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ciencia-es","tag-biodiversidad","tag-biologia-es","tag-medicina-es","tag-zoologia-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/83712","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=83712"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/83712\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=83712"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=83712"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=83712"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=83712"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}