{"id":83717,"date":"2008-04-01T10:00:00","date_gmt":"2008-04-01T13:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2008\/04\/01\/limites-desafiados-2\/"},"modified":"2017-08-14T15:50:47","modified_gmt":"2017-08-14T18:50:47","slug":"limites-desafiados-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/limites-desafiados-2\/","title":{"rendered":"L\u00edmites desafiados"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2008\/04\/cotas1-2.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-medium wp-image-244452\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2008\/04\/cotas1-2-300x200.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"200\" \/><span class=\"media-credits-inline\">Fabiano Accorsi\/Folha Imagem<\/span><\/a>Hay una novedad en el debate sobre los programas de acci\u00f3n afirmativa para el ingreso en la educaci\u00f3n superior brasile\u00f1a. Un conjunto de estudios acad\u00e9micos sobre el desempe\u00f1o de los estudiantes beneficiados, notadamente egresados de escuelas p\u00fablicas y grupos \u00e9tnicos socialmente desfavorecidos, comienza a evaluar la eficiencia de las iniciativas adoptadas por m\u00e1s de 40 universidades brasile\u00f1as. Los programas se dividen en dos grandes grupos. De un lado est\u00e1n los\u00a0 sistemas de cupos, que en general reservan porcentajes de vacantes en los procesos selectivos para alumnos pobres y\/o negros e indios. Inaugurados entre 2002 y 2003 en universidades estaduales de Mato Grosso do Sul y de R\u00edo de Janeiro, actualemente est\u00e1n en vigor en decenas de instituciones, sobre todo universidades federales. Del otro lado hay un sistema de bonificaciones en puntos en el examen de ingreso para alumnos de escuelas p\u00fablicas y tambi\u00e9n los autodeclarados negros, pardos e ind\u00edgenas, instituido en 2004 por la Universidad Estadual de Campinas (Unicamp) y adoptado, con variaciones, por la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP), por las universidades federales Fluminense (UFF), de R\u00edo Grande do Norte (UFRN) y de Pernambuco (UFPE) y por las facultades de tecnolog\u00eda paulistas, las Fatecs. Tal sistema no establece una cantidad m\u00ednima de vacantes, sino que ampl\u00eda las chances de ingreso de esos grupos v\u00eda prueba de ingreso.<\/p>\n<p>Desde el punto de vista del desempe\u00f1o de los alumnos, los resultados m\u00e1s expresivos fueron los obtenidos en el sistema de la Unicamp. Un art\u00edculo publicado en una edici\u00f3n reciente de la Higher Education Management and Policy, publicaci\u00f3n de la Organizaci\u00f3n para la Cooperaci\u00f3n y Desarrollo Econ\u00f3mico (OCDE), presenta los datos en que se\u00a0 basaron la creaci\u00f3n de la bonificaci\u00f3n de puntos y tambi\u00e9n sus primeros resultados. El estudio muestra que para los estudiantes que entraron en la Unicamp entre 1994 y 1997 aquellos oriundos de escuelas p\u00fablicas tuvieron un desempe\u00f1o acad\u00e9mico superior a los egresados de colegios privados, consider\u00e1ndose para ambos grupos j\u00f3venes que entraron en la universidad con notas en el examen en la misma franja. Este fen\u00f3meno, llamado resiliencia educacional, es conocido por los educadores e indica la capacidad del alumno de obtener \u00e9xito acad\u00e9mico y social a pesar de la exposici\u00f3n a adversidades personales y sociales. Entre las explicaciones posibles se destaca la experiencia especial de los alumnos pobres, sin embargo bien formados, para enfrentar situaciones desfavorables, una cualidad valiosa en el ambiente competitivo de una universidad de investigaci\u00f3n que no siempre es compartida con los compa\u00f1eros de clase media, en general perdonados de las adversidades por sus familias.<\/p>\n<p>Las evidencias sobre ese comportamiento ayudaron a moldear el Paais (Programa de Acci\u00f3n Afirmativa e Inclusi\u00f3n Social), que a partir de 2004 pas\u00f3 a beneficiar con 30 puntos a los egresados de escuelas p\u00fablicas y en m\u00e1s 10 puntos a los negros e indios ?ese bono es aplicado sobre una referencia de 500 puntos, adjudicado a la media del desempe\u00f1o de todos los alumnos en cada prueba. La selecci\u00f3n de esa franja de puntuaci\u00f3n no fue casual. Se trata de una especie de zona de empate t\u00e9cnico del examen de ingreso, dentro de la cual la oscilaci\u00f3n del desempe\u00f1o de los postulantes no indica propiamente una ventaja en el caso que los mismos postulantes se sometan a sucesivos ex\u00e1menes, sus\u00a0 posiciones suelen variar dentro de esa \u00e1rea gris. La idea, por lo tanto, era privilegiar a alumnos de escuelas p\u00fablicas, negros e indios solamente como criterio de desempate dentro de una muestra de aspirante con rendimientos acad\u00e9micos muy similares. Lo que nuestros datos mostraban es que, para m\u00e1s all\u00e1 de la cuesti\u00f3n de la inclusi\u00f3n social y de la promoci\u00f3n de la diversidad, esa f\u00f3rmula tambi\u00e9n le interesaba a la Unicamp desde el punto de vista acad\u00e9mico, toda vez que hist\u00f3ricamente los alumnos oriundos de la escuela p\u00fablica exhib\u00edan un desempe\u00f1o creciente en relaci\u00f3n a los de la ense\u00f1anza privada con nivel equivalente de conocimiento, dice Renato Pedrosa, autor principal del art\u00edculo y profesor del Instituto de Matem\u00e1tica, Estad\u00edstica y Computaci\u00f3n Cient\u00edfica (Imecc) de la Unicamp.<\/p>\n<p>En 2005, primer a\u00f1o de implantaci\u00f3n del programa, la admisi\u00f3n en la Unicamp de alumnos provenientes de escuelas p\u00fablicas creci\u00f3 de un 29,6% del total para un 34,1%. Y la participaci\u00f3n no se limitaba a las carreras de poca demanda, como es habitual. Treinta y cuatro de los 110 estudiantes admitidos en los cursos m\u00e1s selectivos, como el de medicina, vinieron de la educaci\u00f3n p\u00fablica. El ingreso de negros e indios creci\u00f3 un 44% con relaci\u00f3n a los 2 a\u00f1os anteriores, subiendo de 10,9% a 15,7% del total un \u00edndice ubicado empero a\u00fan debajo del 23% de matriculados de la ense\u00f1anza media del estado de S\u00e3o Paulo que pertenecen a esas etnias. El dato m\u00e1s significativo fue el desempe\u00f1o de los egresados de escuelas p\u00fablicas en el primer a\u00f1o de facultad. En el ranking del examen de ingreso, ellos tuvieron medias superiores las de compa\u00f1eros egresados de escuelas privadas en solamente cuatro de las 56 carreras. Pero, al cabo de un a\u00f1o de estudios, las medias de esos mismos j\u00f3venes ya eran superiores en 31 de las carreras cuando se los compara al grupo venido de la ense\u00f1anza particular. En la carrera de medicina los egresados de la escuela p\u00fablica tuvieron un 7,9 de promedio, mientras que la nota de sus compa\u00f1eros qued\u00f3 en 7,6. Los resultados preliminares del a\u00f1o de 2006 y 2007 indican un rendimiento equivalente. Desde el punto de vista de la formulaci\u00f3n de pol\u00edticas p\u00fablicas, nuestro abordaje es una clara alternativa a los sistemas de cupos adoptados por muchas universidades, pues desarrolla un nuevo concepto de m\u00e9rito que beneficia a estudiantes de alto potencial y garantiza la diversidad en el ambiente acad\u00e9mico, dice Renato Pedrosa.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2008\/04\/cotas3-2.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-medium wp-image-244454\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2008\/04\/cotas3-2-300x200.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"200\" \/><span class=\"media-credits-inline\">Danilo Verpa\/Folha Imagem<\/span><\/a>En 2006, la Universidad de S\u00e3o Paulo decidi\u00f3 adoptar un modelo similar al de la Unicamp, bautizado como Inclusp, que concede un bono de un 3% en las notas de las dos fases del examen de ingreso para postulantes que hicieron toda la ense\u00f1anza media en escuelas p\u00fablicas. De las matr\u00edculas hechas en 2007, 2.719 fueron de alumnos provenientes de la educaci\u00f3n p\u00fablica, el equivalente al 26,7% del total. El \u00edndice super\u00f3 el de los \u00faltimos a\u00f1os en 2006 fue de 24,7%, el equivalente a 2.448 alumnos. En la carrera de derecho de la USP, por ejemplo, el n\u00famero de alumnos egresados de la escuela p\u00fablica trep\u00f3 de 43 en 2006 para 76 en 2007. En la carrera de medicina fueron 28 en 2007, ante solo 9 en 2006. Datos sobre el desempe\u00f1o despu\u00e9s del primer a\u00f1o de facultad muestran que ambos grupos, los que recibieron bonificaci\u00f3n y los que no recibieron, tuvieron un rendimiento acad\u00e9mico equivalente. En la carrera de medicina, el promedio del grupo del Inclusp fue de 7,2, id\u00e9ntica a la de los dem\u00e1s estudiantes. En la de derecho tambi\u00e9n hubo empate: la nota promedio de los dos grupos fue de 7,2. En tanto, en el desempe\u00f1o general de los alumnos de la instituci\u00f3n en 2007 los beneficiados por la bonificaci\u00f3n tuvieron una nota promedio de 6,3, ante 6,2 de los dem\u00e1s. Esos resultados muestran que las hip\u00f3tesis que orientaron el programa tienen sentido, pero a\u00fan necesitamos evaluar m\u00e1s a\u00f1os para sacar conclusiones de una serie hist\u00f3rica, dice Selma Garrido Pimenta, prorrectora de Graduaci\u00f3n de la USP. El Inclusp est\u00e1 aproximando la universidad a la red p\u00fablica de ense\u00f1anza como quer\u00edamos. Muchos alumnos de escuelas p\u00fablicas ni siquiera pensaban participar de nuestro examen de ingreso, como si no tuvieran posibilidades. Los primeros resultados muestran que ellos no solamente logran entrar sino que tambi\u00e9n tienen oportunidad de adaptarse al ambiente competitivo que rige en la universidad. La USP, que opt\u00f3 por no ofrecer bonificaciones para las minor\u00edas \u00e9tnicas, va a reforzar a\u00fan m\u00e1s su acci\u00f3n afirmativa. El mes pasado fue aprobada la creaci\u00f3n de una evaluaci\u00f3n seriada de los alumnos de los tres a\u00f1os de la ense\u00f1anza media de las escuelas p\u00fablicas paulistas. Los estudiantes que quieran participar en esas pruebas anuales y tengan buen desempe\u00f1o ganar\u00e1n bonificaciones extras en el examen de ingreso regular regular, adem\u00e1s del 3% concedido actualmente.<\/p>\n<p>Tanto la USP como la Unicamp evitaron adoptar sistemas de cupos, por considerarlos inconciliables con el consagrado concepto del reconocimiento por m\u00e9rito que permea sus relaciones acad\u00e9micas. El temor es que el ingreso de estudiantes con formaci\u00f3n deficitaria beneficiados por reservas fijas de vacantes cause prejuicios a la excelencia de la ense\u00f1anza y de la investigaci\u00f3n la USP y Unicamp son responsables de m\u00e1s de un tercio de la producci\u00f3n acad\u00e9mica del pa\u00eds. En el\u00a0 debate sobre acciones afirmativas hay una discusi\u00f3n de fondo, que es el rol que universidades de investigaci\u00f3n como la Unicamp deben desempe\u00f1ar en la sociedad, afirma Leandro Tessler, coordinador ejecutivo del examen de ingreso de la Unicamp y docente del Instituto de F\u00edsica Gleb Wataghin (IFGW). Hay gente que cree que esa funci\u00f3n es promover inclusi\u00f3n social. Nosotros pensamos\u00a0 que el objetivo debe ser atraer a los j\u00f3venes m\u00e1s talentosos, tanto que realizamos el examen de ingreso en 20 ciudades en nueve estados del pa\u00eds, y garantizar su diversidad, afirma Tessler.<\/p>\n<p>Los simpatizantes de los cupos, naturalmente, tienen otro punto de vista. Las experiencias con cupos y otras iniciativas parecen demostrar que es posible atraer alumnos procedentes de escuelas p\u00fablicas con calidad similar a los oriundos de escuelas privadas, aunque no est\u00e9n listados en el tope los aprobados en el examen de ingreso, dice Antonio Sergio Alfredo Guimar\u00e3es, profesor de la USP, que es un estudioso de las acciones afirmativas y especialista en sociolog\u00eda de las relaciones raciales. En muchos casos, no falta capacidad de aprender, pues la motivaci\u00f3n y el desempe\u00f1o durante la carrera compensan deficiencias de formaci\u00f3n. Nuestra sociedad es cada vez m\u00e1s democr\u00e1tica y hay una cuesti\u00f3n de principios: la finalidad es aumentar la inclusi\u00f3n y hacer que la elite intelectual no se confunda con la elite econ\u00f3mica, que personas talentosas pero pobres no sean simplemente impedidos. Esa perversi\u00f3n del sistema es lo que se procura corregir.<\/p>\n<p>Si hay un consenso entre los que defienden y los que se contraponen a los cupos, es que la ra\u00edz del problema est\u00e1 en la p\u00e9sima formaci\u00f3n que brinda la mayor\u00eda de las escuelas p\u00fablicas de ense\u00f1anza b\u00e1sica y media. Pero los defensores no ven sentido en esperar que esa llaga hist\u00f3rica se resuelva. \u00a0Las estad\u00edsticas son elocuentes. El ingreso a la ense\u00f1anza superior brasile\u00f1a es alcanzado solamente por un 7,1% de los brasile\u00f1os de entre 18 y 25 a\u00f1os, pero entre los blancos en esa franja de edad el acceso a la universidad llega a un 11,2%, mientras que entre los negros no pasa de un 2,3%, dice Andr\u00e9 Brand\u00e3o, profesor de la Universidad Federal Fluminense y organizador del libro Cupos raciales en Brasil: la primera evaluaci\u00f3n, compilaci\u00f3n de art\u00edculos con experiencias de varias universidades, lanzado en 2007.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2008\/04\/cotas2-2.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-medium wp-image-244453\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2008\/04\/cotas2-2-300x200.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"200\" \/><span class=\"media-credits-inline\">Tuca Vieira\/Folha Imagem<\/span><\/a>El desempe\u00f1o en el examen de ingreso de los estudiantes beneficiados por sistemas de cupos sociales o raciales es, en la mayor\u00eda de los ejemplos ya estudiados, inferior al obtenido por el sistema de bonificaci\u00f3n adoptado en la Unicamp, con relieve para las llamadas carreras de alto prestigio, en que la disputa por una vacante es m\u00e1s obstinada. Pero las evaluaciones disponibles no llegan a confirmar el temor de que los beneficiados por los cupos ser\u00edan incapaces de acompa\u00f1ar el ritmo de los dem\u00e1s estudiantes o de que habr\u00eda un impacto inmediato en la calidad de la ense\u00f1anza. Un grupo liderado por el profesor Jacques Velloso, de la Facultad de Educaci\u00f3n de la Universidad de Brasilia, sigue desde 2004 el desempe\u00f1o de los beneficiados por los cupos (un 20% de las vacantes se reservan para negros y pardos) y de los que no son beneficiados por los cupos en la instituci\u00f3n y ya produjo un robusto conjunto de estudios sobre el tema. El an\u00e1lisis de la deserci\u00f3n de alumnos en el a\u00f1o 2005 muestra que, al contrario de lo esperado, el \u00edndice de beneficiados por cupos que abandonaron la carrera fue de un 9% del total, ante un 16% entre los no beneficiados con los cupos lo que tambi\u00e9n puede interpretarse como una manifestaci\u00f3n de la resiliencia educativa. Una posible explicaci\u00f3n es que el bajo rendimiento en las asignaturas, en general la causa de la deserci\u00f3n, est\u00e9 m\u00e1s relacionado a la desmotivaci\u00f3n del alumno que a una presumida incapacidad acad\u00e9mica para concluir la carrera, dice Claudete Batista Cardoso, en su tesina de maestr\u00eda que evalu\u00f3 el sistema de cupos de la UnB, orientada por Velloso. Parad\u00f3jicamente, el abandono es mayor en las carreras de menor prestigio social, justamente aquellas buscadas por los negros y pardos, probablemente por el escaso inter\u00e9s econ\u00f3mico de la carrera. En las carreras de menor prestigio (las licenciaturas), la deserci\u00f3n lleg\u00f3 a un 17%, ante un 10% en los cursos m\u00e1s valorados (los bachilleratos).<\/p>\n<p>En la UnB, el \u00edndice de rendimiento acad\u00e9mico de los estudiantes que hab\u00edan ingresado en el segundo semestre de 2004 revel\u00f3 que el rendimiento de los beneficiados con los cupos es, de modo general, menor que los de no beneficiados con las cupos. Pero igualmente demostr\u00f3 que en todos los grupos de carreras hay estudiantes negros con un elevado rendimiento y que, en la mayor\u00eda de los grupos, entre un tercio y casi la mitad de los beneficiados por los cupos tuvieron rendimiento superior a la mediana del carrera, alcanzando un excepcional 70% en medicina, mantiene Velloso. Los datos sorprenden, pero no tanto, cuando se considera que los beneficiados por los cupos aprobados constituyen una elite social en su segmento, aunque sea una segunda elite si se la compara con la de los no negros universitarios?, dice. Los negros, como se sabe, abandonan la escuela antes que los blancos y solamente una parte de ellos concluye la ense\u00f1anza\u00a0 media y se habilita a ingresar en la universidad. Seg\u00fan datos de 2001 del Sistema de Evaluaci\u00f3n de la Educaci\u00f3n B\u00e1sica (Saeb), los negros son un 12% de los alumnos que concluyen el 4\u00ba grado en escuelas p\u00fablicas y privadas. Pero, entre los que concluyen el 3\u00ba a\u00f1o de la ense\u00f1anza media, hay solamente un 6% de alumnos que se declaran negros.<\/p>\n<p>En 2004 el desempe\u00f1o medio de los postulantes del sistema de cupos de la UnB en el examen de ingreso fue inferior o bastante inferior al de los dem\u00e1s en las tres \u00e1reas del conocimiento Humanidades, Ciencias y Salud. Considerando los grupos de prestigio social m\u00e1s alto de las carreras en cada una de esas \u00e1reas, las diferencias quedaron en alrededor de un 25%. En los grupos de bajo prestigio de las tres \u00e1reas las distancias fueron menores, por debajo del 20%. El panorama del desempe\u00f1o se alter\u00f3 ostensiblemente en el examen de ingreso de 2005. Las mayores distancias entre postulantes de ambos segmentos pasaron a ser iguales o menores que solamente un 10%. En las carreras de alto prestigio de Humanidades los promedios de las notas de los beneficiados con los cupos fueron solamente un 1% inferiores a las de sus compa\u00f1eros del sistema universal, o sea, no hubo diferencias con significado sustantivo entre ambos grupos, dice Velloso. Una posible explicaci\u00f3n para el cambio fue la atracci\u00f3n de negros con patr\u00f3n socioecon\u00f3mico m\u00e1s elevado, que se animaron a disputar el examen de ingreso, estimulados por la cobertura de los medios sobre el programa de cupos.<\/p>\n<p>Los datos disponibles muestran una variabilidad de desempe\u00f1o muy grande entre las universidades que adoptaron cuotas raciales o sociales, pero la esperada deterioraci\u00f3n del nivel acad\u00e9mico parece no haber ocurrido en la mayor\u00eda de las instituciones. Es cierto que hay datos preocupantes: en el examen de ingreso de 2003 de la Universidad del Estado de R\u00edo de Janeiro (Uerj), en diez carreras, ingresaron beneficiados por las cupos (cupos para la escuela p\u00fablica y, dentro de esta, para negros) que obtuvieron entre 4 y 7 puntos en los ex\u00e1menes, de un total de 110 posibles. Un estudio realizado en 2006 por el historiador Wilson de Mattos en la Universidad del Estado de Bah\u00eda (Uneb) lleg\u00f3 a un resultado m\u00e1s alentador al comparar medias de rendimiento en la carrera de los que optaron por la reservaci\u00f3n\u00a0 de vacantes para negros con medias de los dem\u00e1s estudiantes. En una muestra de 11 departamentos de los diversos campi de la instituci\u00f3n, considerando los promedios por departamento y el rendimiento en el primer y segundo semestre de 2003, las notas de los beneficiados con cupos generalmente se diferenciaban de las de los dem\u00e1s estudiantes por solamente algunas d\u00e9cimas de puntos menos. En dos departamentos, los promedios de los negros fueron superiores a los de los dem\u00e1s alumnos tambi\u00e9n por algunas d\u00e9cimas. Una encuesta de opini\u00f3n hecha con 557 docentes de cuatro universidades que adoptaron cupos, la UnB, la Federal de Alagoas (Ufal), la Estadual de Bah\u00eda (Uneb) y la Uerj, sugiere que el sistema fue bien aceptado entre los profesores. Solamente un 9,7% consideraron que el nivel acad\u00e9mico empeor\u00f3. La mayor\u00eda, de 79,6%, dijo que permaneci\u00f3 igual y un 10,7% consider\u00f3 que mejor\u00f3. Realizaron el sondeo los investigadores Andr\u00e9 Brand\u00e3o, Jos\u00e9 Lu\u00eds Petruccelli y Renato Ferreira, del Laboratorio de Pol\u00edticas P\u00fablicas de la Uerj.<\/p>\n<p>Los ejemplos de sistemas de cupos que privilegian prioritariamente a los alumnos de escuelas p\u00fablicas despuntan como los m\u00e1s bien aceptados, mientras que los que instituyen cupos raciales est\u00e1n m\u00e1s sujetos a controversias. Uno de los modelos m\u00e1s pol\u00e9micos es el de cupos raciales de la UnB, que, en vez de adoptar el criterio de la autodeclaraci\u00f3n de etnia, empleaba\u00a0 hasta el a\u00f1o pasado un sistema de evaluaci\u00f3n de fotos de candidatos a cupos. El sistema de fotos fue abolido en 2008, pero est\u00e1 en vigor la amenaza de descalificaci\u00f3n para postulantes cuya declaraci\u00f3n de etnia sea considerada fraudulenta, decisi\u00f3n especialmente dif\u00edcil en un pa\u00eds mestizo como Brasil. La Ufba opt\u00f3 por poner a los autodeclarados negros como un subcupo dentro del cupo del 45% de alumnos de escuelas p\u00fablicas y no ha tenido dificultades de ocupar las vacantes con esa doble criba. Como est\u00e1n reclutando a personas de un mismo estrato, no cambia mucho si hay exageraciones en la autodeclaraci\u00f3n, afirma el profesor Ant\u00f4nio Guimar\u00e3es, de la USP. La Uerj y la Universidad Estadual do Norte Fluminense (Uenf) modificaron sus sistemas al a\u00f1o siguiente a la implantaci\u00f3n, transformando los cupos de negros en subcupos de los alumnos de escuelas p\u00fablicas y exigiendo comprobaci\u00f3n de carencia de los postulantes hubo la percepci\u00f3n de que, en el primer examen de ingreso, solamente negros de origen socioecon\u00f3mico privilegiado hab\u00edan obtenido \u00e9xito en el examen de ingreso. Las experiencias var\u00edan de acuerdo con las necesidades regionales. La Universidad Estadual de Mato Grosso do Sul (Uems) reserva un 20% de vacantes para negros y un 10% para ind\u00edgenas. La Universidad Federal de Alagoas tambi\u00e9n instituy\u00f3 una divisi\u00f3n peculiar. Hay la reserva de un 20% de las vacantes para estudiantes negros y pardos que estudiaron en escuelas p\u00fablicas, pero hay una criba de g\u00e9nero de ese total, un 60% cupo a mujeres afrodescendientes y un 40% a los hombres.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2008\/04\/cotas6-2.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-medium wp-image-244455\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2008\/04\/cotas6-2-300x229.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"229\" \/><span class=\"media-credits-inline\">Patchen.diversity<\/span><\/a>La experiencia internacional muestra que no existe un modelo ideal de acci\u00f3n afirmativa. Los cupos raciales est\u00e1n cristalizados en pa\u00edses con fuerte desigualdad social y tensi\u00f3n racial, es el caso de Sud\u00e1frica y la India. Tratamientos preferenciales y reservas de vacantes existen en Israel, en China, en Australia, en las Islas Fiji, en Canad\u00e1, en Pakist\u00e1n, en Nueva Zelanda y en los Estados sucesores de la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica. En Israel, medidas especiales se adoptaron para acoger los falashas, jud\u00edos de origen etiope. En Alemania y en Nigeria existen acciones afirmativas para las mujeres; en Colombia para los de origen ind\u00edgena; en Canad\u00e1 para ind\u00edgenas, mujeres y negros. En Portugal hay reserva de vacantes en universidades para estudiantes oriundos de las antiguas colonias portuguesas de \u00c1frica. En Sud\u00e1frica, la Constituci\u00f3n de 1996 determina la utilizaci\u00f3n de las pol\u00edticas de acci\u00f3n afirmativa para garant\u00eda de acceso a las diversas instancias para los negros v\u00edctimas del r\u00e9gimen del apartheid. Por m\u00e1s que sean frecuentes, los programas de acci\u00f3n afirmativa surgen con un car\u00e1cter provisorio, no siendo deseable, para la mayor\u00eda de sus promotores, proclamar acciones afirmativas como un principio o un aspecto permanente de la sociedad, observ\u00f3 Eglaisa Pontes Cunha, autora de una tesina de maestr\u00eda sobre el desempe\u00f1o de beneficiados por los cupos de la UnB, defendida en la instituci\u00f3n en 2006.<\/p>\n<p>En Estados Unidos, pa\u00eds usualmente se\u00f1alado como patrono de cupos, la situaci\u00f3n es mucho m\u00e1s compleja de lo que sugiere el sentido com\u00fan. En rigor, la reservaci\u00f3n de vacantes para minor\u00edas \u00e9tnicas est\u00e1 prohibida desde 1978, cuando la Suprema Corte juzg\u00f3 el escandaloso caso Bakke vs. los directores de la Universidad de California. Despu\u00e9s de haber sido rechazado por la escuela de medicina de la Universidad de California, en Davis, Allan Bakke, un hombre blanco, inici\u00f3 una acci\u00f3n judicial alegando que hab\u00eda sufrido discriminaci\u00f3n racial. Venci\u00f3 en la justicia com\u00fan y la universidad apel\u00f3. En 1978, la Suprema Corte de Estados Unidos decidi\u00f3 a favor de Bakke y clasific\u00f3 como inconstitucionales los programas de admisi\u00f3n que reservan vacantes con base en la raza. Pero la decisi\u00f3n favoreci\u00f3 las acciones afirmativas, permitiendo que las escuelas consideren la raza como uno de los factores contemplados en los procesos de admisi\u00f3n. Los sistemas de selecci\u00f3n estadounidenses, que var\u00edan de estado a estado y de instituci\u00f3n a instituci\u00f3n, admiten el ejercicio de una serie de acciones afirmativas. Buena parte de los estados concede beneficios a sus propios ciudadanos, en la forma de puntos y de un precio accesible de las mensualidades (la ense\u00f1anza es paga), y mantiene esquemas para asegurar la diversidad \u00e9tnica en sus campi. Las universidades estaduales de California, por ejemplo, son obligadas por ley a recibir los 12% de estudiantes formados con las mejores notas en sus escuelas p\u00fablicas estaduales.<\/p>\n<p>En el caso brasile\u00f1o, una evaluaci\u00f3n m\u00e1s efectiva de programas de acci\u00f3n afirmativa s\u00f3lo ser\u00e1 posible en el horizonte de algunos a\u00f1os. Sucede que, en los \u00faltimos dos a\u00f1os, vienen siendo detectadas transformaciones en el perfil de la demanda cuyos efectos a\u00fan no est\u00e1n claros. Los datos de la Universidad de Brasilia sobre el a\u00f1o 2006, compilados en la tesina de maestr\u00eda defendida el mes pasado por Claudete Batista Cardoso, muestran que el porcentaje de inscritos para los cupos evolucion\u00f3 del 15% del total en 2004\u00a0 a un 17% en 2005, cayendo abruptamente a solamente un 10% en 2006. Seg\u00fan Claudete, una posible explicaci\u00f3n para ese comportamiento es que \u00e9l haya sufrido influencia de la fuerte expansi\u00f3n de vacantes en la ense\u00f1anza\u00a0 privada en el Distrito Federal, asociado al advenimiento del Programa Universidad para Todos (ProUni), que distribuye becas en la ense\u00f1anza privada para alumnos necesitados. Como entre los beneficiados con los cupos una parte ponderable tiene nivel social muy inferior al de los no beneficiados con las cupos, lo que influye negativamente en sus posibilidades de aprobaci\u00f3n en ex\u00e1menes muy competitivos, es posible que muchos de los que pensaban inscribirse en las cupos de la UnB hayan pasado a buscar becas del ProUni, afirma Claudete. En el examen de ingreso de la USP, m\u00e1s all\u00e1 del advenimiento del programa de acci\u00f3n afirmativa Inclusp, la cantidad de alumnos provenientes de la escuela p\u00fablica cay\u00f3 de 49.340 en 2006 a 46.309 en 2007 resultado atribuido al aumento de la oferta de vacantes en la red privada de ense\u00f1anza superior y al \u00e9xito del ProUni.<\/p>\n<p>No obstante, otras evidencias sugieren que los programas de acci\u00f3n afirmativa no sufrir\u00e1n una sacudida en sus premisas. Estudios realizados por investigadores de la Universidad Federal de Santa Catarina (UFSC) y de la UnB sugieren que una eventual multiplicaci\u00f3n del n\u00famero de vacantes en las universidades federales, tal como promete el Ministerio de Educaci\u00f3n para los pr\u00f3ximos a\u00f1os, tendr\u00eda poco efecto en la reducci\u00f3n de la desigualdad racial. Las simulaciones muestran que, si el n\u00famero de vacantes ofrecidas por las dos instituciones se duplicase repentinamente y no hubiese cupos, la proporci\u00f3n de negros aprobados pr\u00e1cticamente no sufrir\u00eda alteraciones. Esta evidencia obtenida indica claramente que, hasta con un fuerte ampliaci\u00f3n de las vacantes, las chances de ingreso de j\u00f3venes negros poco se alterar\u00edan, afirma el profesor Jacques Velloso, de la UnB . La evidencia tambi\u00e9n contribuye a situar a los cupos en su perspectiva, que tiene dos lados. Primeramente, son un ajuste marginal, aunque necesario, de las desigualdades sociales y raciales anteriores. Segundo, que es indispensable democratizar efectivamente la educaci\u00f3n b\u00e1sica p\u00fablica, ofreciendo una ense\u00f1anza de calidad a todos los que, en virtud del color de la piel y de su estrato social, no suelen tener acceso a ella.<\/p>\n<p>Como observa el soci\u00f3logo Jos\u00e9 de Souza Martins, profesor titular jubilado de la USP y un cr\u00edtico de acciones afirmativas, cupos y bonos est\u00e1n lejos de tocar en el problema principal. La Justicia se hace mejorando la calidad de la ense\u00f1anza y dando oportunidades igualitarias para todos, no s\u00f3lo para algunos. Recursos como los cupos remiendan la desigualdad y no resuelven ning\u00fan problema, afirma Martins. La Ley de Directrices y Bases de la Educaci\u00f3n estableci\u00f3 que Brasil deb\u00eda instituir a partir de 2002 la escuela de doble turno hasta la ense\u00f1anza\u00a0 media. No se concret\u00f3. En lugar de eso, plantearon la discusi\u00f3n sobre los cupos. Se plantea reclutar estudiantes con menor potencial y dejar afuera a los de mayor potencial. \u00bfQu\u00e9 gana la sociedad con eso? No gana nada. Se hace de cuenta de que se hizo justicia, dice el profesor.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"El desempe\u00f1o de alumnos beneficiados por acciones afirmativas","protected":false},"author":11,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[187],"tags":[295],"coauthors":[98],"class_list":["post-83717","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-humanidades-es","tag-educacion"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/83717","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/11"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=83717"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/83717\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=83717"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=83717"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=83717"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=83717"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}