{"id":83722,"date":"2008-05-01T00:00:00","date_gmt":"2008-05-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2008\/05\/01\/empiezan-las-colisiones-2\/"},"modified":"2015-08-07T15:18:33","modified_gmt":"2015-08-07T18:18:33","slug":"empiezan-las-colisiones-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/empiezan-las-colisiones-2\/","title":{"rendered":"Empiezan las colisiones"},"content":{"rendered":"<p>Por una serie de razones, y bien apoyada en los art\u00edculos que en ese momento yo pon\u00eda de relieve, me refer\u00ed en la carta de la edici\u00f3n de enero a mi aprecio por los comienzos. Y ahora, azuzada por la portada de esta edici\u00f3n, corro el riesgo de cometer una repetici\u00f3n inevitable, pues no se puede escapar de la idea de que los comienzos, especialmente cuando se trata de proyectos raros, preciosos por su admirable grandiosidad y osad\u00eda, son con efecto extraordinariamente excitantes. Imagino que para cualquier ser humano, la sensaci\u00f3n, o mejor dicho, la clara conciencia de estar en un determinado momento participando del nacimiento de algo fundamental, en t\u00e9rminos individuales o colectivos, puede tener una dimensi\u00f3n tan sorprendente que incluso llega a ser embriagador. Pero, en relaci\u00f3n con esa categor\u00eda m\u00e1s o\u00a0 menos particular de ciertas personas que son los periodistas, m\u00e1s que imaginar, s\u00e9 que el verse en el punto de origen de las cosas y poder informarlo en car\u00e1cter p\u00fablico crea un sentimiento poderoso de participaci\u00f3n en la propia trama de la historia humana. Y ese sentimiento, por exagerado que parezca, bien o mal termina moldeando una cierta faceta del orgullo profesional que sienten los periodistas que se abocan con ah\u00ednco al ejercicio pleno de su oficio, aun cuando no lo confiesen ni siquiera bajo tortura.<\/p>\n<p>Pienso c\u00f3mo debe haberse sentido nuestro editor de ciencia, Ricardo Zorzetto, al depararse con el LHC, sigla de Large Hadron Collider, el mayor acelerador de part\u00edculas del mundo, o los cuatro gigantescos detectores de part\u00edculas que forman parte del mismo, todo eso y mucho m\u00e1s en un t\u00fanel subterr\u00e1neo de 27 kil\u00f3metros de extensi\u00f3n ubicado a 100 metros de la superficie, en el Centro Europeo de Investigaciones Nucleares, el famoso Cern, con sede en Ginebra, Suiza. Me da curiosidad saber qu\u00e9 pens\u00f3 \u00e9l entonces sobre el futuro de la f\u00edsica de las part\u00edculas, apoyada por tan portentosa infraestructura. \u00bfLo vislumbr\u00f3 luminoso, revelando los secretos del origen de nuestro Universo? Zorzetto no precis\u00f3 sus sentimientos de aquel momento, pero estoy convencida de que irrigan muy positivamente el art\u00edculo que produjo, preocup\u00e1ndose incluso con las posibilidades de participaci\u00f3n brasile\u00f1a en el LHC. Vale la pena leerlo, <a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2008\/05\/01\/punto-de-encuentro-2\/?\" target=\"_blank\">a partir de la p\u00e1gina 18<\/a>.<\/p>\n<p>En el marco de esa preocupaci\u00f3n de observar el pa\u00eds en el escenario internacional de la producci\u00f3n de conocimiento &#8211; y de riquezas -, se estructur\u00f3 la investigaci\u00f3n Mobit &#8211; Movilizaci\u00f3n Brasile\u00f1a para la Innovaci\u00f3n, cuyo resultado, dado a conocer al final del pasado mes de abril, es un verdadero diagn\u00f3stico sobre lo que acerca y lo que separa al ambiente acad\u00e9mico y al empresarial en Brasil de los de aquellos de siete pa\u00edses investigados que producen actualmente investigaci\u00f3n e innovaci\u00f3n de categor\u00eda mundial. Los detalles m\u00e1s importantes de este estudio est\u00e1n cargo del editor de pol\u00edtica, Fabr\u00edcio Marques, <a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2008\/05\/01\/las-lecciones-de-los-innovadores-2\/?\" target=\"_blank\">a partir de la p\u00e1gina 34<\/a>, incluyendo el concepto de innovaci\u00f3n que el coordinador de la investigaci\u00f3n pone de relieve, mucho m\u00e1s all\u00e1 de la mera idea de tecnolog\u00eda a la que habitualmente se asocia.<\/p>\n<p>Algunos conceptos parecen efectivamente estrechos y antiguos para contener la movilidad del conocimiento entre ciencia, tecnolog\u00eda e innovaci\u00f3n. \u00bfBajo cu\u00e1l de ellos tratar, por ejemplo, a los animales transg\u00e9nicos que se cr\u00edan cada vez m\u00e1s, no solamente como modelos para profundizar el estudio de enfermedades que acometen a los seres humanos, sino como verdaderas minif\u00e1bricas de determinadas sustancias, especialmente f\u00e1rmacos?\u00a0 El art\u00edculo sobre el tema, que apunta a ubicar a los grupos de investigaci\u00f3n que se ubican en este frente en Brasil, elaborado por el editor de tecnolog\u00eda, Marcos de Oliveira, abre precisamente la secci\u00f3n de tecnolog\u00eda, <a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2008\/05\/01\/una-alternativa-animal-2\/?\" target=\"_blank\">en la p\u00e1gina 84<\/a>. Pero podr\u00eda transitar por otros canales de la revista sin mayores problemas.<\/p>\n<p>Para finalizar, recomiendo la lectura con atenci\u00f3n de la entrevista con el soci\u00f3logo Jos\u00e9 de Souza Martins, <a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/2008\/05\/01\/jose-de-souza-martins-4\/?\" target=\"_blank\">a partir de la p\u00e1gina 8<\/a>, desde la cual vale la pena saltar a la p\u00e1gina 102, leer un poco sobre L\u00e9vi-Strauss y salir con una visi\u00f3n m\u00e1s gratificante de las producciones de las ciencias humanas entre nosotros. Atenci\u00f3n despu\u00e9s al art\u00edculo de Carlos Haag, editor de humanidades, sobre un estudio que revela mucho de la riqueza del pasado de las haciendas de caf\u00e9 paulistas.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Empiezan las colisiones","protected":false},"author":414,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[180],"tags":[],"coauthors":[729],"class_list":["post-83722","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-editorial-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/83722","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/414"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=83722"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/83722\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=83722"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=83722"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=83722"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=83722"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}