{"id":83725,"date":"2008-05-01T00:00:00","date_gmt":"2008-05-01T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2008\/05\/01\/punto-de-encuentro-2\/"},"modified":"2017-08-07T14:46:53","modified_gmt":"2017-08-07T17:46:53","slug":"punto-de-encuentro-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/punto-de-encuentro-2\/","title":{"rendered":"Punto de encuentro"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_113584\" style=\"max-width: 309px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-113584\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2008\/05\/cern.jpg\" alt=\"\" width=\"299\" height=\"200\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2008\/05\/cern.jpg 299w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2008\/05\/cern-120x80.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2008\/05\/cern-250x167.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 299px) 100vw, 299px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">CERN<\/span>Choque frontal: simulaci\u00f3n de colisiones de iones de plomo en el detector Alice<span class=\"media-credits\">CERN<\/span><\/p><\/div>\n<p><em>desde Ginebra<\/em><\/p>\n<p>El domingo 6 de abril la ciudad a\u00fan dorm\u00eda cuando el tranv\u00eda par\u00f3 puntualmente a las 8:28hs de la ma\u00f1ana en la estaci\u00f3n central de Ginebra. En pocos segundos, decenas de personas presurosas llenaron sus vagones, rumbo al Centro Europeo de Investigaciones Nucleares (Cern), un laboratorio internacional de f\u00edsica liderado por 20 pa\u00edses de Europa, ubicados en los alrededores de la capital de los relojes suizos. Al llegar al inmenso globo de madera ubicado en la entrada del Cern, el peque\u00f1o grupo se sum\u00f3 a una multitud de gente de idiomas y pa\u00edses distintos que aguardaban la apertura de los portones. Ni el viento ni los 9 grados de la primavera suiza les hab\u00edan impedido cambiar el confort de sus casas calefaccionadas por horas de espera en largas colas al aire libre. Nadie quer\u00eda perderse la \u00faltima posibilidad de conocer la caverna.<\/p>\n<p>Ubicada a 100 metros de profundidad, dicha caverna no tiene nada que ver con los montes del Jura, la cordillera que se erige al oeste del Cern, en la frontera de Suiza con Francia, donde hace dos siglos el naturalista alem\u00e1n Alexander von Humboldt hall\u00f3 f\u00f3siles de animales del per\u00edodo geol\u00f3gico al que denomin\u00f3 Jur\u00e1sico. La caverna que todos quer\u00edan ver es una de las m\u00e1s imponentes obras creadas por el ser humano: un t\u00fanel circular de 27 kil\u00f3metros de extensi\u00f3n que alberga el Large Hadron Collider (LHC), el mayor acelerador de part\u00edculas del mundo, que comienza a funcionar en los pr\u00f3ximos meses. Cuando finalmente lo conecten, en julio o agosto de este a\u00f1o, al cabo de casi dos d\u00e9cadas de planificaci\u00f3n, construcci\u00f3n y retrasos, este equipo les permitir\u00e1 a los 10 mil f\u00edsicos e ingenieros que trabajan en el Cern \u2013 entre ellos hay 68 brasile\u00f1os \u2013 comprender mejor c\u00f3mo se comporta la naturaleza en un espacio infinitamente peque\u00f1o, miles de millones de veces menor que un grano de arena.<\/p>\n<p>Antes de cerrar el acceso al t\u00fanel, los investigadores interrumpieron los trabajos de rutina y los ajustes finales de los aparatos a comienzos de abril para llevar a cabo otra actividad importante, repetida de tiempo en tiempo: mostrarle al mundo c\u00f3mo se invirtieron los casi 9.000 millones de d\u00f3lares insumidos desde 1993 hasta ahora en la fabricaci\u00f3n y el montaje del LHC. &#8220;Ellos saben vender su producto&#8221;, coment\u00f3 el f\u00edsico brasile\u00f1o Sandro Fonseca, de la Universidad del Estado de R\u00edo de Janeiro (UERJ), durante una caminata por los pasillos del Cern, donde actualmente desarrolla su trabajo de doctorado. &#8220;El ciudadano europeo que paga sus impuestos viene a pasear y quiere ver c\u00f3mo se gasta su dinero.&#8221;<\/p>\n<div id=\"attachment_113585\" style=\"max-width: 210px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-113585\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2008\/05\/ponto-de-encontro1.jpg\" alt=\"\" width=\"200\" height=\"299\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2008\/05\/ponto-de-encontro1.jpg 200w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2008\/05\/ponto-de-encontro1-120x179.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 200px) 100vw, 200px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Ricardo Zorzetto<\/span>Pesados: conjunto de f\u00edsicos e ingenieros completa del detector CMS, 12,5 mil toneladas<span class=\"media-credits\">Ricardo Zorzetto<\/span><\/p><\/div>\n<p>El primer domingo de abril, 53 mil personas, un d\u00e9cimo de la poblaci\u00f3n de Ginebra y ciudades aleda\u00f1as, atravesaron los portones del mayor laboratorio de f\u00edsica de part\u00edculas del mundo. Vieron videos y asistieron a charlas sobre el nuevo acelerador y se les impartieron explicaciones acerca de los avances que la f\u00edsica ha aportado a \u00e1reas tales como la medicina, a ejemplo de la tomograf\u00eda, que permite hacer im\u00e1genes de \u00f3rganos en funcionamiento, o las telecomunicaciones \u2013 en 1989 Tim Berners-Lee desarroll\u00f3 en el Cern el sistema de comunicaci\u00f3n <em>world wide web<\/em>, que hizo que internet se volviera accesible al p\u00fablico.<\/p>\n<p>Y quien ya ha dejado atr\u00e1s el habitual almuerzo en familia puede tambi\u00e9n visitar el Museo de Ciencias Microcosmos y incluso conocer el cuartel general del Cern: el centro de control inaugurado en marzo, desde donde ser\u00e1n monitoreados ocho aceleradores de part\u00edculas \u2013 el LHC es el m\u00e1s moderno y m\u00e1s potente. &#8220;Ac\u00e1 no hay nada que esconder&#8221;, dijo el ingeniero ingl\u00e9s Terry Pritchard, quien durante a\u00f1os desarroll\u00f3 y prob\u00f3 componentes electr\u00f3nicos para el LHC. Actualmente jubilado, Pritchard gui\u00f3 la visita de los periodistas.<\/p>\n<p><strong>En la caverna<br \/>\n<\/strong>De las 53 mil personas que fueron al Cern, 20 mil bajaron a la caverna. Y se impresionaron con lo que vieron. Entre gruesas paredes de concreto, una sucesi\u00f3n de 1.624 tubos azules y blancos, cada uno de 14 metros de longitud y uno de di\u00e1metro, se enfilaban en secuencia formando un anillo de 27 kil\u00f3metros. En el interior de esos tubos, dos haces de part\u00edculas m\u00e1s delgados que un cabello viajar\u00e1n en sentidos opuestos a velocidades cercanas a la de la luz (300 mil kil\u00f3metros por segundo).<\/p>\n<div id=\"attachment_243985\" style=\"max-width: 300px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-243985\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2008\/05\/cern_3-1.jpg\" alt=\"\" width=\"290\" height=\"194\" srcset=\"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2008\/05\/cern_3-1.jpg 290w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2008\/05\/cern_3-1-120x80.jpg 120w, https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2008\/05\/cern_3-1-250x167.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 290px) 100vw, 290px\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">Ricardo Zorzetto<\/span>Bajo la tierra: hombres, mujeres y ni\u00f1os visitan el detector Alice<span class=\"media-credits\">Ricardo Zorzetto<\/span><\/p><\/div>\n<p>Guiadas por potentes electroimanes enfriados a -271\u00b0C, las part\u00edculas recorrer\u00e1n la mayor parte del tiempo trayectorias paralelas. Sin embargo, en cuatro puntos del anillo sus caminos se cruzar\u00e1n y, como nubes en una tempestad, amontonados de 100 mil millones de part\u00edculas de carga positiva (protones) se encontrar\u00e1n con otros 100 mil millones que vendr\u00e1n en la direcci\u00f3n contraria. Pese a esa cantidad de protones, tan s\u00f3lo 20 colisiones se concretar\u00edan cuando una nube se encuentre con la otra. Por eso es necesario hacer que esas nubes entren en colisi\u00f3n millones de veces por segundo para generar una cantidad de choques lo suficientemente grande como para que los f\u00edsicos puedan analizarlas.<\/p>\n<p>Al lanzar un prot\u00f3n contra otro a velocidades alt\u00edsimas y un nivel extremadamente elevado de energ\u00eda (7 billones de electr\u00f3n-voltios o teraelectr\u00f3n-voltios, TeV), los investigadores esperan fragmentarlos en sus componentes m\u00e1s fundamentales: los quarks, part\u00edculas menores y indivisibles formadoras de la materia; y los bosones, part\u00edculas responsables de la transmisi\u00f3n de tres de las cuatro fuerzas de la naturaleza (electromagn\u00e9tica, nuclear fuerte y nuclear d\u00e9bil), que mantienen a los quarks unidos en bloques mayores de materia.<\/p>\n<p>Estas part\u00edculas \u2013 un total de 48, siendo 36 de materia y 12 de cargadoras de fuerza \u2013 est\u00e1n previstas en el Modelo Patr\u00f3n, el conjunto de teor\u00edas desarrolladas en los \u00faltimos 50 a\u00f1os para explicar el comportamiento de la materia a nivel submicrosc\u00f3pico. Pero no todas fueron observadas experimentalmente. Se cree que la mayor parte de ellas \u2013 con excepci\u00f3n de cuatro o cinco m\u00e1s estables \u2013 es sumamente fugaz y se transforma en otras part\u00edculas tan pronto como son creadas. Con part\u00edculas escapando entre los dedos, los f\u00edsicos quedan en duda: o la teor\u00eda no representa suficientemente bien la realidad y algunas part\u00edculas de hecho no existen, o solamente no hab\u00eda sido creada hasta el momento una m\u00e1quina lo suficientemente poderosa como para encontrarlas.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2008\/05\/cern-esp.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-medium wp-image-243986\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2008\/05\/cern-esp-300x194.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"194\" \/><\/a>&#8220;Es un consenso que el Modelo Patr\u00f3n es bueno&#8221;, dice Arthur Maciel, del Centro Brasile\u00f1o de Investigaciones F\u00edsicas con sede en R\u00edo de Janeiro, miembro de uno de los equipos del Cern. &#8220;Pero no explica todo. Quiz\u00e1s sea solamente una buena aproximaci\u00f3n de algo m\u00e1s completo que no conocemos&#8221;. En busca de la respuesta, investigadores todo el mundo no ven la hora de que los protones empiecen a chocarse decenas de metros debajo de los campos y cultivos de los alrededores de Ginebra.<\/p>\n<p>Las apuestas indican que el LHC es la tan aguardada m\u00e1quina. Aunque ese acelerador suministra energ\u00eda suficiente para despedazar los protones y resolver estas cuestiones \u2013 el choque entre dos protones redundar\u00e1 en una energ\u00eda de 14 TeV, elevad\u00edsima para una part\u00edcula, pero insuficiente como para encender un celular durante m\u00e1s que algunos segundos \u2013, los f\u00edsicos tendr\u00e1n mucho trabajo antes de confirmar si encontraron lo que buscaban.<\/p>\n<p>Como las part\u00edculas fundamentales son inestables y en fracciones de segundos originan otras generaciones de part\u00edculas, los investigadores se valen de gigantescos aparatos llamados detectores para saber que ha pasado en el lugar de la colisi\u00f3n. Con forma de barril o de cilindro, los detectores se construyen alrededor del punto en el que se da el choque y se componen de cuatro capas de materiales distintos que registran la energ\u00eda y la velocidad de las part\u00edculas que los atraviesan, adem\u00e1s del camino recorrido.<\/p>\n<div id=\"attachment_243988\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2008\/05\/cern_m1-2.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-243988\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2008\/05\/cern_m1-2-502x1024.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"612\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">CERN<\/span><\/a> El principio y el medio: Felix Bloch deposita la piedra fundamental del Cern en 1955, arriba, y John Adams anuncia el r\u00e9cord de energ\u00eda en 1959<span class=\"media-credits\">CERN<\/span><\/p><\/div>\n<p>Con base en estos datos calculan otras propiedades, tales como la masa y la carga el\u00e9ctrica. Pero deben andar el camino opuesto realizado por la segunda o la tercera generaci\u00f3n de part\u00edculas \u2013 desde el punto en que desaparecen hasta aqu\u00e9l en que surgen \u2013, para descubrir cu\u00e1les fueron las generadas inicialmente en la colisi\u00f3n. &#8220;Es una especie de ingenier\u00eda reversa&#8221;, comenta el f\u00edsico D\u00edlson de Jesus Dami\u00e3o, del equipo de Alberto Santoro de la UERJ, quien desarrolla su dotorado en el Cern.<\/p>\n<p>En el LHC son cuatro los principales detectores. Dos de \u00e9stos, el mayor, Atlas, de 46 metros de longitud, 25 de altura y 7 mil toneladas, y el m\u00e1s pesado, el Compact Muon Solenoid (CMS), de 21 metros de longitud, 12 de altura y 12,5 mil toneladas, se encargar\u00e1n de analizar los choques entre protones en busca de part\u00edculas a\u00fan no halladas en el Modelo Patr\u00f3n y fen\u00f3menos desconocidos de la f\u00edsica. En tanto, el Alice, acr\u00f3nimo de A Large Ion Collider Experiment, funcionar\u00e1 solamente 3 meses por a\u00f1o para analizar el resultado del choque de part\u00edculas m\u00e1s pesadas (n\u00facleos del elemento qu\u00edmico plomo) y verificar la existencia de un quinto estado de la materia: el plasma de los quarks y gluones.<\/p>\n<p>Formado por dos tipos de part\u00edculas elementales \u2013 los quarks, part\u00edculas de materia, y los gluones, part\u00edculas que cargan fuerza \u2013, este plasma solamente existir\u00eda a temperaturas elevad\u00edsimas como las producidas en los primeros instantes despu\u00e9s del Big Bang, la explosi\u00f3n que habr\u00eda originado el espacio y el propio tiempo hace 13.700 millones de a\u00f1os. Despu\u00e9s de creada, esa sopa primordial de part\u00edculas habr\u00eda existido por una \u00ednfima fracci\u00f3n de segundo, durante un per\u00edodo en que el Universo era muy c\u00e1lido y peque\u00f1o: su temperatura llegaba al trill\u00f3n de grados \u2013 hoy es de -270\u00b0C \u2013 y se extend\u00eda solamente por 300 millones de kil\u00f3metros, casi nada ante los actuales 117 quintillones de kil\u00f3metros.<\/p>\n<div id=\"attachment_243994\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2008\/05\/cern11-1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-243994\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2008\/05\/cern11-1-300x237.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"237\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">cern<\/span><\/a> En la frontera: entre Suiza y Francia, arriba de la l\u00ednea de trazos<span class=\"media-credits\">cern<\/span><\/p><\/div>\n<p><strong>Una vieja conocida<br \/>\n<\/strong>Un detector de dimensiones m\u00e1s modestas, el LHCb, investigar\u00e1 espec\u00edficamente la desintegraci\u00f3n de part\u00edculas elementales de materia llamadas mes\u00f3n B en otras part\u00edculas. El objetivo es intentar comprender por qu\u00e9 en el Universo la cantidad de materia es diferente que la de antimateria, formada por part\u00edculas de igual masa, con cargas opuestas y sentido de rotaci\u00f3n contrario. &#8220;Los valores que otros dos experimentos, el BaBar y el Belle, midieron anteriormente, no justifican la diferencia observada en el Universo&#8221;, explica el ingeniero electr\u00f3nico Rafael N\u00f3brega, quien lleva adelante su doctorado en el Instituto Nacional de F\u00edsica Nuclear de Roma y pas\u00f3 los \u00faltimos meses probando 15 mil chips y 1.400 c\u00e1maras de un sistema de detecci\u00f3n del LHCb que registra eventos de milmillon\u00e9simas de segundo.<\/p>\n<p>A medida que se aproxima la inauguraci\u00f3n del nuevo acelerador del Cern, una part\u00edcula en especial ha llegado a las p\u00e1ginas de diarios y revistas del mundo entero, a punto tal de ser tratada casi como una vieja conocida: el bos\u00f3n de Higgs. Y ese alborozo quiz\u00e1 se justifique, pese a molestar a la comunidad de los f\u00edsicos, en especial despu\u00e9s de que el estadounidense Leon Lederman, quien recibi\u00f3 el Nobel de F\u00edsica de 1988, la llam\u00f3 part\u00edcula Dios en el libro The God particle: if the Universe is the answer, what is the question?, publicado en 2006.<\/p>\n<p>Postulada por el f\u00edsico escoc\u00e9s Peter Higgs en 1964, esa part\u00edcula de interacci\u00f3n, si es encontrada, explicar\u00e1 la masa de todas las otras part\u00edculas elementales \u2013\u00a0 por qu\u00e9 algunas tienen masa y otras no. &#8220;Los [f\u00edsicos] te\u00f3ricos se divierten discutiendo qu\u00e9 ser\u00eda peor: descubrir el bos\u00f3n de Higgs con las propiedades previstas por el Modelo Patr\u00f3n o descubrir que no existe bos\u00f3n de Higgs&#8221;, escribi\u00f3 el f\u00edsico ingl\u00e9s John Ellis, del Cern, en un art\u00edculo publicado en julio de 2007 en un especial de Nature sobre el LHC. El primer caso representar\u00eda un nuevo \u00e9xito de esta teor\u00eda, que hasta el momento ha sido aprobada en todas las pruebas a las cuales se la someti\u00f3, pero no aportar\u00eda nada nuevo a la f\u00edsica. Si esta part\u00edcula no existe, el Modelo Patr\u00f3n estar\u00e1 condenado, y los f\u00edsicos tendr\u00e1n que justificar el resultado ante los pol\u00edticos que apoyaron la financiaci\u00f3n del LHC. &#8220;Sea cual sea el camino que la naturaleza elija, la buena noticia es que el LHC nos dar\u00e1 una respuesta experimental definitiva y pondr\u00e1 fin en las especulaciones&#8221;, afirm\u00f3 Ellis.<\/p>\n<div id=\"attachment_243991\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2008\/05\/cern_12-1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-243991\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2008\/05\/cern_12-1-300x201.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"201\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">ricardo zorzetto<\/span><\/a> Entre monta\u00f1as: campos se mezclan a las instalaciones del Cern<span class=\"media-credits\">ricardo zorzetto<\/span><\/p><\/div>\n<p>&#8220;La f\u00edsica se volver\u00e1 m\u00e1s interesante si el bos\u00f3n de Higgs no fuera encontrado, porque tendremos que repensar todo lo que se hizo hasta ahora&#8221;, coment\u00f3 el f\u00edsico brasile\u00f1o Roberto Salmeron, que vive en Par\u00eds y habla con la experiencia de quien vio nacer buena parte de la f\u00edsica moderna. \u00daltimo asistente brasile\u00f1o del italiano Gleb Wataghin, quien form\u00f3 la primera generaci\u00f3n de f\u00edsicos de Brasil, Salmeron fue en 1956 a trabajar en el Cern, dos a\u00f1os despu\u00e9s de su fundaci\u00f3n. &#8220;El Premio Nobel Patrick Blackett, mi director de la Universidad de Manchester, sugiri\u00f3 en el Cern que invitasen a f\u00edsicos que estudiaban rayos c\u00f3smicos para pensar qu\u00e9 experimentos podr\u00edan hacerse cuando el primer acelerador estuviera listo&#8221;, dijo. &#8220;Al comienzo del Cern trabaj\u00e1bamos en casillas de madera cedidas por el aeropuerto de Ginebra.&#8221;<\/p>\n<p>En vez de casillas, ahora se asientan en los alrededores de la ciudad centenares de edificios de pocos pisos, que no dan la menor se\u00f1al de que debajo de la superficie investigadores estudian los fen\u00f3menos m\u00e1s \u00edntimos de la materia. El comienzo del funcionamiento del LHC representa la concreci\u00f3n de un sue\u00f1o de al menos tres d\u00e9cadas. Antes incluso de que el antiguo acelerador entrase en funcionamiento, los investigadores europeos ya imaginaban reemplazarlo por un equipamiento m\u00e1s grande y m\u00e1s poderoso, raz\u00f3n por la cual insistieron en la construcci\u00f3n de un t\u00fanel tan extenso. La idea cobr\u00f3 fuerza a mediados de la d\u00e9cada de 1980, cuando el grupo de planificaci\u00f3n de largo plazo del Cern \u2013 encabezado por el italiano Carlo Rubbia, quien comparti\u00f3 el Nobel de F\u00edsica de 1984 por el descubrimiento de las part\u00edculas portadoras de la fuerza nuclear d\u00e9bil (los bosones W y Z) \u2013 sugiri\u00f3 que esta ser\u00eda una manera saludable de que la f\u00edsica de part\u00edculas europea se mantuviera competitiva frente a la estadounidense. En la \u00e9poca, Estados Unidos pretend\u00eda construir por cuenta propia el Superconducting Super Collider (SSC), un acelerador m\u00e1s caro y alrededor de seis veces m\u00e1s potente que el LHC. Pero el proyecto fue cancelado en 1993 despu\u00e9s de que el Congreso impusiera recortes en la financiaci\u00f3n. Los norteamericanos salieron en busca de cooperaciones internacionales que hab\u00edan rechazado anteriormente, pero no obtuvieron \u00e9xito. Era demasiado tarde.<\/p>\n<p>El poder de convencimiento de Rubbia y las conferencias realizadas en diversos pa\u00edses de Europa crearon un ambiente favorable a la construcci\u00f3n del LHC. La extinci\u00f3n del SSC llev\u00f3 a los especialistas norteamericanos a recomendarle al gobierno de Estados Unidos la adhesi\u00f3n al proyecto del nuevo acelerador del Cern, que tambi\u00e9n cont\u00f3\u00a0 con el apoyo de Rusia, Jap\u00f3n y la India, comenta Chris Llewellyn Smith, director del Cern entre 1994 y 1998, en el especial de Nature.<\/p>\n<div id=\"attachment_244006\" style=\"max-width: 310px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2008\/05\/cern_m2-2.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-244006\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2008\/05\/cern_m2-2-513x1024.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"599\" \/><p class=\"wp-caption-text\"><span class=\"media-credits-inline\">cern<\/span><\/a> En el camino de las part\u00edculas: expertos realizan los ajustes en los equipos de los dos mayores detectores, el Atlas y el CMS, en el centro<span class=\"media-credits\">cern<\/span><\/p><\/div>\n<p>No fue la primera vez que un proyecto colaborativo multinacional prevaleci\u00f3 por sobre iniciativas individuales de los pa\u00edses. Por cierto, la uni\u00f3n de esfuerzos est\u00e1 en el propio origen del Cern. Cuando termin\u00f3 la Segunda Guerra Mundial en 1945, Europa estaba arrasada desde el punto de vista econ\u00f3mico y social, y algunos de sus m\u00e1s importantes investigadores hab\u00edan migrado a Estados Unidos. &#8220;En una conferencia dictada en 1949 en Lausanne, Suiza, el Premio Nobel de F\u00edsica franc\u00e9s Louis de Broglie propuso la creaci\u00f3n de laboratorios compartidos por los pa\u00edses europeos para revitalizar la actividad cient\u00edfica en el continente&#8221;, comenta Salmeron.<\/p>\n<p>Otros dos f\u00edsicos, el franc\u00e9s Pierre Auger y el italiano Edoardo Amaldi, fueron favorables a esa idea y bregaron por la creaci\u00f3n de un laboratorio de f\u00edsica de part\u00edculas. &#8220;Amaldi, que ten\u00eda una rara visi\u00f3n global de la ciencia y de su impacto en la sociedad, sugiri\u00f3 la filosof\u00eda de comportamiento del Cern, seguida desde el origen: un laboratorio abierto a todos los pa\u00edses, sin actividad secreta ni influencia militar&#8221;, dijo Salmeron, cuya actuaci\u00f3n durante los \u00faltimos a\u00f1os ha sido fundamental para la participaci\u00f3n de los brasile\u00f1os en el LHC.<\/p>\n<p><strong>Inestabilidad<br \/>\n<\/strong> Con su prestigio en el pa\u00eds y en el exterior, Salmeron coordin\u00f3 a\u00f1os atr\u00e1s las negociaciones entre el Ministerio de Ciencia y Tecnolog\u00eda (MCT), la Financiadora de Estudios y Proyectos (Finep) y el Consejo Nacional de Desarrollo Cient\u00edfico y Tecnol\u00f3gico (CNPq) que resultaron en un presupuesto de un mill\u00f3n de d\u00f3lares (alrededor de dos millones de reales) anuales durante 5 a\u00f1os\u00a0 \u2013 la \u00faltima cuota ser\u00e1 pagada en julio de este a\u00f1o. &#8220;Fueron concedidos solamente 1,8 millones de reales, lo suficiente como para pagar pasajes, estad\u00eda y anualidades, pero no para producir equipamientos&#8221;, coment\u00f3 Salmeron, disconforme con el hecho de que Brasil haya perdido a manos de Pakist\u00e1n la posibilidad de fabricar componentes de un electroim\u00e1n del Cern. Seg\u00fan Salmeron, la participaci\u00f3n brasile\u00f1a no qued\u00f3 comprometida \u00fanicamente debido a la buena voluntad de grupos amigos en el exterior, que financian a los brasile\u00f1os.<\/p>\n<p>\u00c9l no es el \u00fanico que se queja de la falta de apoyo consistente y constante por parte del gobierno federal a la f\u00edsica de part\u00edculas. Coordinadores de los equipos brasile\u00f1os en el Cern afirmaron que la falta de planificaci\u00f3n nacional de largo plazo genera una inestabilidad que es perjudicial para el \u00e1rea. &#8220;Todo funciona a base de pedidos de financiaci\u00f3n individuales&#8221;, dice Jun Takahashi, de la Universidad Estadual de Campinas (Unicamp), que trabaja en el detector Alice. &#8220;En un experimento de ese porte, no puede haber incertidumbre.&#8221;<\/p>\n<p>Fernando Marroquim de Almeida, de la Universidad Federal de R\u00edo de Janeiro (UFRJ), comenta: &#8220;Trabajo en el detector Atlas desde hace casi 20 a\u00f1os y todos los a\u00f1os tengo que ir al CNPq a pedir dinero y explicar qu\u00e9 hago. Por lo visto, el gobierno no quiere compromisos de largo plazo. La direcci\u00f3n del Cern le exige a Brasil un memorando de entendimiento, ya firmado por pa\u00edses menores y m\u00e1s pobres, como Marruecos, Chile, Arzebaiy\u00e1n y Polonia&#8221;.<\/p>\n<p>&#8220;Hace a\u00f1os tenemos un acuerdo de colaboraci\u00f3n, que debe renovarse oportunamente (el \u00faltimo convenio de cooperaci\u00f3n se firm\u00f3 en 2006)&#8221;, afirma Jos\u00e9 Roberto Drugowich de Fel\u00edcio, director de programas horizontales del CNPq. La agencia mantiene dos l\u00edneas de apoyo: una relacionada con las tasas de mantenimiento y operaci\u00f3n y otra para cubrir los gastos con la construcci\u00f3n de equipamientos. &#8220;Entre 1999 a 2004 el CNPq pag\u00f3 1,2 millones de reales para la construcci\u00f3n de un equipamiento destinado al detector Atlas&#8221;, comenta. &#8220;Asimismo, hemos apoyado a los grupos de investigaci\u00f3n con becas de doctorado s\u00e1ndwich con duraci\u00f3n de dos a\u00f1os, en vez de uno, como es normal.&#8221;<\/p>\n<p>La ausencia de planificaci\u00f3n a nivel nacional tambi\u00e9n puede comprometer el impacto del trabajo brasile\u00f1o en ese proyecto, afirma la f\u00edsica Renata Funchal, de la Universidad de S\u00e3o Paulo (USP), quien a\u00f1os atr\u00e1s particip\u00f3 de un equipo franc\u00e9s que trabajaba en el antiguo acelerador del Cern. &#8220;La comunidad brasile\u00f1a es peque\u00f1a y se pulveriz\u00f3 en los cuatro experimentos del LHC, mientras que en esos programas grandes, Estados Unidos y los pa\u00edses de Europa mantienen una pol\u00edtica agresiva y direccional, con su foco en la participaci\u00f3n en uno u otro experimento&#8221;, comenta Renata.<\/p>\n<p>De cualquier manera, el pa\u00eds act\u00faa de manera efectiva en el proyecto Cern. En la UFRJ, el equipo de Marroquim desarroll\u00f3 chips que se elaboraron y se probaron en dos empresas paulistas y est\u00e1n instalados en el detector Atlas.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n en R\u00edo y en S\u00e3o Paulo, los grupos de Alberto Santoro, de la UERJ, Alejandro Szanto Toledo y Marcelo Munhoz, de la USP, y Sergio Novaes, de la Universidad Estadual Paulista (Unesp), implantaron en el pa\u00eds un complejo computacional que equivale a mil computadores trabajando en red, conectadas entre s\u00ed y al Cern por conexiones ultrarr\u00e1pidas de internet. &#8220;As\u00ed, el dinero invertido y el conocimiento generado se quedan en Brasil y contribuimos efectivamente para analizar los datos del Cern&#8221;, afirma Novaes.<\/p>\n<p>No son solamente part\u00edculas y posiblemente una f\u00edsica desconocida que han de surgir en los alrededores de Ginebra. &#8220;Existe una ganancia importante, dif\u00edcil de medir, que es lo educativo que se desprende de este tipo colaboraci\u00f3n&#8221;, afirma Takahashi. &#8220;Mis alumnos trabajan en cooperaci\u00f3n con mil personas de manera productiva, aprenden programaci\u00f3n en lenguaje avanzado y luego van a empresas nacionales.&#8221;<\/p>\n<p><strong>El LHC en n\u00fameros<\/strong><\/p>\n<p>Los haces de part\u00edculas se mantendr\u00e1 a una temperatura de -271\u00b0C<br \/>\nLas part\u00edculas ser\u00e1n aceleradas en un anillo de 27 kil\u00f3metros de extensi\u00f3n<br \/>\nLos protones alcanzar\u00e1n la velocidad de 1,079 mil millones de kil\u00f3metros<em>por hora o 99,9999991% de la velocidad de la luz\u00a0 <\/em><br \/>\nLas part\u00edculas dar\u00e1n 11.245 voltas por segundo en el anillo del acelerador<br \/>\nSe calcula que habr\u00e1 600 millones de colisiones por segundo<br \/>\nLa energ\u00eda de la colisi\u00f3n ser\u00e1 de 14 billones de electr\u00f3n-voltios, elevad\u00edsima para las part\u00edculas, pero lo suficiente para mantener un celular encendido apenas durante unos pocos segundos<br \/>\nLas colisiones deben generar 70 mil gigabytes de datos por segundo<br \/>\nAlrededor de 10 mil f\u00edsicos e ingenieros participar\u00e1n en los experimentos del LHC<br \/>\nEl presupuesto del Cern fue de casi mil millones de d\u00f3lares en 2007<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Casi 10 mil investigadores ajustan el mayor acelerador de part\u00edculas del mundo","protected":false},"author":16,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[179],"tags":[304],"coauthors":[105],"class_list":["post-83725","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-tapa","tag-fisica-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/83725","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/16"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=83725"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/83725\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=83725"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=83725"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=83725"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=83725"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}