{"id":83727,"date":"2008-05-01T10:10:00","date_gmt":"2008-05-01T13:10:00","guid":{"rendered":"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/2008\/05\/01\/el-retorno-de-la-inversion-2\/"},"modified":"2017-08-07T15:20:43","modified_gmt":"2017-08-07T18:20:43","slug":"el-retorno-de-la-inversion-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/el-retorno-de-la-inversion-2\/","title":{"rendered":"El retorno de la inversi\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2008\/05\/agencia_abre-2.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-medium wp-image-244032\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2008\/05\/agencia_abre-2-300x88.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"88\" \/><span class=\"media-credits-inline\">braz<\/span><\/a>Cuatro grandes programas de investigaci\u00f3n que ofrece la FAPESP pasaron por un in\u00e9dito proceso de evaluaci\u00f3n, que en l\u00edneas generales revel\u00f3 un elevado grado de eficiencia en el apoyo a las peque\u00f1as empresas de base tecnol\u00f3gica, en el est\u00edmulo a las asociaciones entre empresas y universidades, en el fomento a la formulaci\u00f3n de pol\u00edticas p\u00fablicas relevantes y en el impulso al ascenso profesional de j\u00f3venes investigadores con carreras consistentes. La evaluaci\u00f3n estuvo a cargo del Grupo de Estudios sobre Organizaci\u00f3n de la Investigaci\u00f3n y de la Innovaci\u00f3n (Geopi), vinculado al Departamento de Pol\u00edtica Cient\u00edfica y Tecnol\u00f3gica (DPCT) del Instituto de Geociencias de la Universidad Estadual de Campinas (Unicamp), con base en una iniciativa del Consejo T\u00e9cnico-Administrativo de la FAPESP. &#8220;Este estudio presenta no solamente los principales resultados de cada programa sino tambi\u00e9n sus impactos, es decir, los efectos que dichos resultados tienen en diversas dimensiones: la econ\u00f3mica, la social, la industrial y la de capacitaci\u00f3n de recursos humanos&#8221;, dijo Sergio Salles Filho, profesor del DPCT y coordinador del proyecto. &#8220;Estimamos, por ejemplo, que las peque\u00f1as empresas de base tecnol\u00f3gica beneficiadas ya han pagado en impuestos un valor muy cercano a la inversi\u00f3n realizada por la FAPESP&#8221;, dice Salles. Los datos fueron relevados con los responsables de los proyectos de investigaci\u00f3n concluidos hasta 2006 y vinculados a cuatro programas: Investigaci\u00f3n Innovadora en la Peque\u00f1a y Micro Empresa (Pipe), Investigaci\u00f3n en Asociaci\u00f3n para la Innovaci\u00f3n Tecnol\u00f3gica (Pite), Programa de Investigaci\u00f3n en Pol\u00edticas P\u00fablicas y Apoyo a J\u00f3venes Investigadores. El trabajo del grupo proseguir\u00e1. Por una parte, se mejorar\u00e1n las metodolog\u00edas de recabado de datos, para que el proceso de evaluaci\u00f3n se convierta en rutina en la FAPESP. Por otra, se iniciar\u00e1n las evaluaciones de otros programas de la Fundaci\u00f3n. A continuaci\u00f3n, los principales resultados de las evaluaciones:<\/p>\n<p><strong>Peque\u00f1as empresas<\/strong><br \/>\nLa evaluaci\u00f3n del programa Investigaci\u00f3n Innovadora en la Peque\u00f1a y Micro Empresa (Pipe) muestra que aproximadamente un 60% de los proyectos evaluados generaron innovaciones tecnol\u00f3gicas, \u00edndice considerado bastante satisfactorio. &#8220;Esto represent\u00f3 111 innovaciones, siendo 59 consideradas novedades en el pa\u00eds y 17 novedades a nivel global&#8221;, afirm\u00f3 Sergio Salles Filho. &#8220;Estas innovaciones se refieren fundamentalmente a productos, seguidos por software y procesos. Son innovaciones de base tecnol\u00f3gica, siguiendo as\u00ed la propuesta inicial del Pipe&#8221;. En total todo se examinaron 214 proyectos \u2013 el 63% del total de concluidos hasta 2006. \u00c9stos recibieron 52,9 millones de reales, un promedio de 247 mil reales por empresa.<\/p>\n<p>El Pipe fue lanzado en 1997, con el objetivo de apoyar el desarrollo de investigaciones innovadoras en empresas con potencial de crecimiento. El \u00edndice de mortalidad observado en las empresas, del orden del 8%, fue muy inferior al patr\u00f3n brasile\u00f1o \u2013 el 70% de las peque\u00f1as y medianas empresas desaparecen en 5 a\u00f1os. La facturaci\u00f3n de la mayor\u00eda de las empresas es modesta \u2013 en promedio 480 mil reales anuales cada una \u2013, pero la tendencia es de aumento creciente. La muestra estudiada factur\u00f3 en total 146 millones de reales, pero 11 proyectos concentran el 90% de ese valor. El 10% de las empresas obtuvo aportes de capital, ocho de capital simiente (peque\u00f1as inversiones para transformar una idea en producto) y siete de capital de riesgo (inversiones para expandir la capacidad de producci\u00f3n). Tan s\u00f3lo cinco tuvieron un aumento de facturaci\u00f3n ligado a la actividad exportadora.<\/p>\n<p>Uno de los destacados de la evaluaci\u00f3n fue la identificaci\u00f3n de las caracter\u00edsticas comunes a las empresas de mayor \u00e9xito. En general se trata de empresas que son spin-offs de otras (y heredaron competencia emprendedora), no fueron incubadas (una cierta fragilidad caracteriza a las empresas que recurren al ambiente protegido de las incubadoras), tuvieron coordinadores que se convirtieron en socios de la empresa y que ya ten\u00edan formaci\u00f3n en posgrado.<\/p>\n<p>Para Jo\u00e3o Furtado, docente de la Escuela Polit\u00e9cnica de la USP y uno de los coordinadores del Pipe, el desempe\u00f1o superior de las empresas cuyos coordinadores son posgraduados se explica por la experiencia significativa que una maestr\u00eda o un doctorado promueve en el perfil profesional. &#8220;Quien hizo un posgrado tiene una ventaja, que es la experiencia en cumplir plazos y metas y tener compromiso con resultados \u2013\u00a0comportamientos que marcan la diferencia dentro de una empresa&#8221;, dice Furtado. \u00c9ste juzga que uno de los datos m\u00e1s relevantes es aqu\u00e9l que apunta el crecimiento constante de la facturaci\u00f3n de esas empresas. &#8220;El mercado est\u00e1 reconociendo que lo que esas empresas producen vale dinero. Y varios de esos productos tienen un enorme potencial&#8221;, afirma. La cantidad de empleados en esas empresas creci\u00f3 un 29% durante la vigencia del programa, pero los evaluadores encontraron un dato negativo: muchos de los coordinadores de proyectos (el 40% do total) dejaron los espacios al t\u00e9rmino del proyecto. Surgi\u00f3 un dato curioso al evaluar lo que sucedi\u00f3 con proyectos contemplados en la primera fase del Pipe, pero que no fueron aprobados para pasar a la fase II. Nada menos que el 20% de los proyectos denegados alcanzaron innovaciones, una se\u00f1al indicativa de que el rigor con que fueron evaluados no les impidi\u00f3 proseguir.<\/p>\n<p><strong>Asociaci\u00f3n para la innovaci\u00f3n<\/strong><br \/>\nEl programa Investigaci\u00f3n en Asociaci\u00f3n para la Innovaci\u00f3n Tecnol\u00f3gica (Pite) sembr\u00f3 frutos duraderos. Un dato elocuente: el 69% de las empresas y el 76% de las instituciones de investigaci\u00f3n celebraron nuevas sociedades despu\u00e9s del Pite y apuntan hacia la experiencia promovida por la FAPESP como una gran motivaci\u00f3n para la repetici\u00f3n. El Pite fue lanzado en 1995, con el objetivo de financiar estudios en instituciones acad\u00e9micas o de investigaci\u00f3n, desarrollados en cooperaci\u00f3n y con cofinanciamiento de empresas.\u00a0 La intenci\u00f3n, pionera en la \u00e9poca, era estimular un tipo de sociedades que tuviera como objetivo investigaciones innovadoras cimentadas en las universidades y tambi\u00e9n que asegurase el compromiso de las empresas con el proceso de transferencia del conocimiento, mediante contrapartidas financieras y la participaci\u00f3n en los riesgos del proyecto.<\/p>\n<p>Los evaluadores analizaron 65 proyectos concluidos hasta 2006. Las asociaciones implican en su mayor\u00eda a universidades e institutos p\u00fablicos (95%) y grandes empresas brasile\u00f1as (un 67% con m\u00e1s que 500 empleados; un 82% con capital nacional). La iniciativa parti\u00f3 de las universidades en el 70% de las propuestas, con el 30% restante originado en las empresas. La FAPESP invirti\u00f3 43,1 millones de reales en ellos, 525 mil en promedio por cada uno. Con la contrapartida de las empresas, el valor total invertido por investigaci\u00f3n trep\u00f3 a 1,1 mill\u00f3n de reales. Los datos muestran que el 60% de los proyectos resultaron en el desarrollo de tecnolog\u00edas y conocimiento nuevo, pero sin aplicaci\u00f3n inmediata, mientras que el 30% generaron innovaciones a nivel nacional y mundial y 10% innovaciones en el \u00e1mbito de la empresa.<\/p>\n<p>Estos datos llevaron a los evaluadores a considerar que la cantidad de empresas que efectivamente produjeron la innovaci\u00f3n, 26 en un universo de 65, estuvo por debajo de las expectativas. &#8220;Alrededor del 60% de los proyectos Pite no generaron innovaci\u00f3n, y por eso debemos investigar mejor las razones para la no aparici\u00f3n de m\u00e1s actividades de esa \u00edndole&#8221;, asever\u00f3. &#8220;Eso demuestra que el Pite, mucho m\u00e1s que un programa de innovaci\u00f3n, se aboca a las asociaciones que generan desarrollo tecnol\u00f3gico de largo plazo&#8221;, apunt\u00f3. Para S\u00e9rgio Queiroz, docente del Departamento de Pol\u00edtica Cient\u00edfica y Tecnol\u00f3gica de la Unicamp y uno de los coordinadores del Pite, la interpretaci\u00f3n de esos datos puede llevar a una confusi\u00f3n. &#8220;No se puede decir que hubo un desv\u00edo del objetivo en la fracci\u00f3n de proyectos en que el Pite gener\u00f3 avances de conocimiento, pero no innovaciones&#8221;, afirma Queiroz. &#8220;Muchas empresas necesitan esos avances para superar cuellos de botella; eso m\u00e1s adelante les permitir\u00e1 innovar. En el presupuesto de investigaci\u00f3n y desarrollo (I&amp;D) de las empresas se gasta en general el 20% con investigaci\u00f3n y el 80% con desarrollo. Se puede afirmar que, en muchos casos, las empresas recurren a la asociaci\u00f3n para sortear obst\u00e1culos en el campo de la investigaci\u00f3n que, en un segundo momento, permitir\u00e1n avances en sus equipos de desarrollo&#8221;, dice Queiroz. El profesor recuerda tambi\u00e9n que los proyectos Pite son clasificados en tres categor\u00edas (Pite 1, 2 y 3), divididas de acuerdo con el riesgo tecnol\u00f3gico implicado en la propuesta \u2013 la contrapartida de la FAPESP es mayor en los proyectos Pite 3, que tiene mayor riesgo. &#8220;Es natural que en proyectos de mayor riesgo la producci\u00f3n de innovaciones no sea tan expresiva como en los de menor riesgo&#8221;, afirma.<\/p>\n<p>La percepci\u00f3n de los socios \u2013 universidades e instituciones de investigaci\u00f3n \u2013 revela una elevada satisfacci\u00f3n con el Pite. Del lado de la instituci\u00f3n de investigaci\u00f3n, la principal competencia informada fue I&amp;D, pero tambi\u00e9n hubo impacto en apartados tales como la gesti\u00f3n de proyectos y la detecci\u00f3n de demandas de las empresas. Del lado de las empresas, adem\u00e1s del I&amp;D, los destacados fueron las mejoras de competencia en la negociaci\u00f3n con actores p\u00fablicos y el conocimiento de fuentes de financiamiento.<\/p>\n<p><strong><a href=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2008\/05\/agencia_up-2.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft wp-image-244033\" src=\"http:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/wp-content\/uploads\/2008\/05\/agencia_up-2-496x1024.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"619\" \/><span class=\"media-credits-inline\">braz<\/span><\/a>Pol\u00edticas p\u00fablicas<\/strong><br \/>\nEn el Programa de Investigaci\u00f3n en Pol\u00edticas P\u00fablicas, que financia asociaciones entre investigadores e instituciones volcadas a la atenci\u00f3n de demandas sociales, fueron analizados 75 proyectos entre 1999 y 2006, lo que represent\u00f3 el 85% de los concluidos en el per\u00edodo. La FAPESP invirti\u00f3 10,2 millones de reales en la muestra examinada, un promedio de 137 mil reales por trabajo. Un resultado importante fue la creaci\u00f3n de una cultura de innovaci\u00f3n en las organizaciones ejecutoras de pol\u00edticas p\u00fablicas. Cincuenta y cuatro proyectos informaron haber alcanzado, en el total, 180 resultados, entre los cuales 89 innovaciones tecnol\u00f3gicas. Nada menos que el 89% de esos resultados se implementaron parcial o totalmente como pol\u00edticas p\u00fablicas por parte de las instituciones socias.<\/p>\n<p>La FAPESP cre\u00f3 el programa en 1998 con el objetivo de apoyar investigaciones capaces de producir y sistematizar conocimientos relevantes para la definici\u00f3n e implementaci\u00f3n de pol\u00edticas p\u00fablicas. Los proyectos obligatoriamente se desarrollan por medio de asociaciones entre investigadores y un \u00f3rgano o\u00a0\u00a0 instituci\u00f3n gubernamental, o con una organizaci\u00f3n que act\u00fae en el campo de las pol\u00edticas p\u00fablicas. La intenci\u00f3n es asegurar que los resultados de la investigaci\u00f3n se lleven a la pr\u00e1ctica. En el caso de la muestra evaluada, la mayor\u00eda de los socios eran instituciones p\u00fablicas de la administraci\u00f3n directa, siendo un 48% en la esfera municipal y un 38% en la estadual, y un 12% con entidades privadas.<\/p>\n<p>Se generaron tambi\u00e9n 3,8 tesinas de maestr\u00eda y 2,2 tesis de doctorales por proyecto del programa. &#8220;M\u00e1s del 80% de los proyectos desarrollaron alg\u00fan tipo de capacitaci\u00f3n, siendo la mayor parte para representantes de las instituciones socias que formularon y ejecutaron pol\u00edticas, lo que contribuy\u00f3 para la transferencia mutua de conocimientos. Eso sin contar que 89% de los resultados de los proyectos fueron implementados como pol\u00edticas p\u00fablicas por las instituciones socias&#8221;, dijo Salles Filho. La conclusi\u00f3n de los evaluadores es que el programa promueve la interacci\u00f3n entre instituciones de investigaci\u00f3n y las entidades que formulan pol\u00edticas p\u00fablicas y que a investigaci\u00f3n es realimentada por el contacto con \u00e7a pol\u00edtica real. Entre las sugerencias destinadas a perfeccionar el programa, figuran ideas tales como estimular m\u00e1s la iniciativa de las instituciones socias \u2013 la mayor\u00eda de los proyectos provino de investigadores \u2013 e incentivar propuestas m\u00e1s densas en t\u00e9rminos de recursos y asociaciones.<\/p>\n<p><strong>Joven investigador<\/strong><br \/>\nEl programa Apoyo a J\u00f3venes Investigadores de la FAPESP fue lanzado en 1995 con la propuesta pionera de estimular la independencia y la maduraci\u00f3n de doctores, en aquella fase de la carrera en que se enfrentan percances tales como la falta de v\u00ednculo laboral y las dificultades materiales para liderar proyectos robustos. El objetivo era crear oportunidades de trabajo para investigadores o\u00a0\u00a0 grupo de investigadores de gran potencial, de preferencia en centros emergentes. &#8220;Entre las principales ventajas de ese programa est\u00e1n la fijaci\u00f3n de nuevos grupos de investigaci\u00f3n en lugares por donde esos j\u00f3venes investigadores pasaron&#8221;, dijo Sergio Salles Filho. Se examinaron 340 proyectos o el 86% de las investigaciones finalizadas de 1996 a 2007. La FAPESP invirti\u00f3 64,6 millones de reales en la muestra, el equivalente a 190 mil reales por proyecto. Los beneficiados fueron profesionales con vasta experiencia en investigaci\u00f3n \u2013 el 72% tiene posdoctorado. El promedio de edad es de 42 a\u00f1os. Pese al nombre del programa, no existen restricciones en relaci\u00f3n con la edad de los postulantes.<\/p>\n<p>Los evaluadores constataron que varios prop\u00f3sitos del programa se alcanzaron. Uno de ellos fue la ambici\u00f3n de crear nuevos n\u00facleos de investigadores. Los datos muestran que el 70% de los j\u00f3venes investigadores cre\u00f3 o impuls\u00f3 grupos de investigaci\u00f3n activos, la mayor\u00eda de ellos hasta ahora. El relieve le cupo a los beneficiarios instalados en instituciones privadas distantes de los grandes centros urbanos. Las \u00e1reas que m\u00e1s inspiraron la creaci\u00f3n de grupos de investigaci\u00f3n fueron Ciencias Exactas y de la Tierra, Ciencias Biol\u00f3gicas e Ingenier\u00edas. En total, el 87% de los individuos estaba contratado en el per\u00edodo en que se realiz\u00f3 el estudio. Alrededor del 26% de los investigadores apoyados por el programa ya estaban contratados por las instituciones, el 42% fueron admitidos durante o despu\u00e9s del auxilio y el 19% fueron admitidos por otras instituciones de educaci\u00f3n superior.<\/p>\n<p>Del universo de instituciones e investigadores entrevistados, el 70% afirm\u00f3 que el auxilio tuvo impacto en los programas de posgrado, especialmente con relaci\u00f3n a la creaci\u00f3n de nuevas disciplinas. La productividad promedio de los j\u00f3venes investigadores, medida por el n\u00famero de publicaciones en peri\u00f3dicos cient\u00edficos, tambi\u00e9n creci\u00f3 considerablemente despu\u00e9s de la recepci\u00f3n del auxilio de la FAPESP.\u00a0 Con todo, hubo objetivos del programa que no fueron atendidos, seg\u00fan los evaluadores. Se observ\u00f3 por ejemplo que una gran mayor\u00eda de j\u00f3venes investigadores se vincularon a instituciones p\u00fablicas que ya ten\u00edan programas de posgrado, sugiriendo que la meta de estimular la creaci\u00f3n de centros emergentes no fue propiamente alcanzada. Esta conclusi\u00f3n desencaden\u00f3 un debate durante la presentaci\u00f3n de los datos de la evaluaci\u00f3n, el d\u00eda 16 de abril, en el auditorio de la FAPESP. Presente en la presentaci\u00f3n, el profesor Rog\u00e9rio Meneghini, uno de los mentores del programa J\u00f3venes Investigadores, afirm\u00f3 que la idea inicial no era solamente crear nuevos centros, sino tambi\u00e9n fortalecer instituciones con tradici\u00f3n en investigaci\u00f3n a\u00fan en desarrollo: &#8220;Desde el punto de partida el programa tuvo \u00e9xito, porque las universidades con m\u00e1s tradici\u00f3n, como la USP y la Unicamp, entendiendo el prop\u00f3sito de la iniciativa, presentaron menos propuestas que, por ejemplo, la Unesp, que ten\u00eda una carencia mayor en el desarrollo de nuevos n\u00facleos de investigaci\u00f3n&#8221;, dijo Meneghini. Entre las sugerencias planteadas por los evaluadores para perfeccionar el programa, se destacaron la mejor definici\u00f3n de centros emergentes y el fomento a propuestas fuera de las instituciones de investigaci\u00f3n tradicionales.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"Evaluaci\u00f3n revela el alto grado de eficiencia en cuatro programas de la FAPESP","protected":false},"author":11,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[189],"tags":[303,312],"coauthors":[98],"class_list":["post-83727","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-politica-ct","tag-financiacion","tag-innovacion"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/83727","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/11"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=83727"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/83727\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=83727"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=83727"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=83727"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistapesquisa.fapesp.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=83727"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}